Libertad

Cada vez estoy más convencido de algo. Cuanto más «vieja» se hace la democracia española, menos se parece a una democracia. Mucho menos ahora, que el inquilino de la Moncloa es un radical (tanto, que ni siquiera a sus propios les gusta mencionarlo). En este sistema político o coyuntura política en la que vivimos, en la que priman los intereses privados (legítimos o bastardos, pero intereses) y el «qué hay de lo mío» en vez del interés general, hemos perdido la inocencia. La política ya no es el arte de regir los destinos de una nación (o de una «nación … Continúa leyendo Libertad