Perlas progres

No me he podido resistir a tomar prestadas al amigo Decentes estas «perlas» de la progresía cultural (y no cultural) que pulula por estos pagos…

PEDRO ALMODÓVAR: «El PP estuvo a punto de provocar un golpe de Estado el sábado a las doce». Lástima que tú no estuvieras allí para hacer una película. Creo que en tu pueblo ya te reconocen como hijo (antes sólo eras «director manchego»)…

ALMUDENA GRANDES «Fusilaría a dos o tres voces de la Derecha cada mañana». Vaya con la Afusiladora. No hay que imaginar lo que ocurriría si en vez de haber nombrado Zapo a César A. Soy minero Molina, hubiese nombrado a esta fascistilla… Por lo menos conseguiría que sus libros se leyesen más, fijo que sí.

ARTURO VALLS «Negociar es ceder: no se puede negociar con radicalismos. Todos tienen que ceder, como ocurrió con el IRA. El PP ha utilizado la política terrorista electoralmente y ha crispado». Me caías bien cuando te conocía sólo de Camera Café; pero apuntándote a eso de la «crispación» me has caído a los pies (uno de los discos rayados del P$O€). Además, ¡qué manía de comparar la ETA con el IRA, oyes! Le voy a escribir a Antúnez para que te despida de una vez…

MARIANO F. BERMEJO: «También hay vida inteligente al otro lado de la capital de España». ¿El Mariano malo haciendo de ufólogo? No, qué va… El Mariano malo evidenciando sus carencias en ciencia geográfica. Que lo suyo es perseguir a los hijos contra cuyos padres luchó él (no se sabe cuándo…), no la geografía, hombre…

BORIS IZAGUIRRE: «El PP se está convirtiendo en muchísimo más antidemocrático que la Banda Armada». Éste se cree que siendo la versión adulta del Shin Chan le van a tomar por «inteligente» y «provocador». Para él, nunca mejor dicho aquello de confundir el culo con las témporas…

CÁNDIDO CONDE PUMPIDO: «Se llegará a pedir 27 veces la dimisión del fiscal general, a llevar un tema jurídico al parlamento o a sacar a los falangistas a la calle para que se manifiesten delante de la Fiscalía General del Estado». Erraron el nombre con este señor, porque si algo no es, es cándido. A ver si tenemos suerte y en marzo lo más tardar, le bombean (to pump) lo más lejos posible de su actual cargo…

FEDERICO LUPPI: «Nos va la vida en crear un cordón sanitario para que esta derecha cerril y casi gótica no se adueñe del pensamiento español. Se trata de evitar que España se rompa». ¿Derecha «cerril» y «casi gótica»? ¿La que tú combatías como montonero (o sea, terrorista) en tu país de origen? Otro que confunde términos (y países)…

GRAN WYOMING: «¿Hasta dónde estaría el pueblo español que ha elegido a Al-Qaeda y no al PP?». No me extraña que le cerraran el «ático» o la «terraza» diciendo estas cosas que dice. Y encima va de «intelectual», ahivalahostia, joder, pues…

MARUJA TORRES. «Las bocazas opositoras (PP)…me asustan tanto como las de la banda (ETA)». Va a ser que eso es lo malo: que tienen oposición y no les gusta. Por eso tienen complejo y hacen oposición a la oposición.

PEPIÑO BLANCO: «Las posiciones políticas del PP y del ANV son antagónicas a las nuestras». Esto es una explicación «a la gallega» y lo demás son cuentos. Pero él es así: non se sabe si ven ou si vai ou si sube ou si baixa…

PEPE RUBIANES: «Que se vayan a tomar por el culo estos españoles. Ojalá les exploten los cojones y vayan al cielo sus cojones». Sin (más) comentarios.

PILAR BARDEM y sus «Hijos de puta» a los periodistas de Libertad Digital. Eso es «tolerancia», sí señor («fea, progre y comiquesa: ¡chúpate ésa!»).

JESÚS POLANCO: «Es muy difícil ser neutral cuando una de las partes considera que vale todo con tal de recuperar el poder». «La actitud radical de la derecha, el apoyo a manifestaciones como la del otro día, es franquismo puro y duro». Manda carallo, que diría Pepiño, quién fue a hablar de «franquismo»: el penúltimo franquista (los últimos, aunque parezca un contrasentido, son los de la ETA).

ROSA MARÍA SARDÁ «El PP prefiere los procesos de guerra a los procesos de paz». A ver, filla meva, ¿en qué película te dieron un papel por decir esto? Y es que como decimos aquí, la pela és la pela

Menudas perlas. Y para cavernarios, ellos.

Otra vez con la EPC

Está claro que el verano va a ser «caliente». Miren lo que llevamos de julio (apenas dos semanas) y la cantidad de acontecimientos que se han producido. Uno pensaría que esto no ha hecho más que empezar: entre el vídeo-porquería de los cachorros zapateriles, la dimisión- portazo de Piqué, el fallecimiento de Polanco, la viñeta de El Jueves y el mega-apagón de Barcelona (medio millón de barceloneses sin luz y aquí no passa res, nen). Hay asuntos, no obstante, que presentan ya alguna recurrencia como éste de la EPC.

Retomamos la argumentación que ya en otro post expusimos. ¿A qué obedece o puede obedecer la EPC? Oficialmente, sería un intento por parte del Estado de indicar a nuestros retoños «el buen camino», ante la alarma que causa el que un mocosete de apenas ocho años pueda enfrentarse a un profesor «y denunciarle por malos tratos», con el apoyo del Consejo escolar y el aplauso de sus propios padres. O que una niña en los primeros ardores adolescentes pueda denunciar a su padre por lo mismo y luego se descubra que la niña tenía ganas de salir por la noche y no contaba con el permiso de su denunciado progenitor.

Algo así como que el Estado quiere suplantar a los padres y les dice: «Tranquilos. Si no podéis encargaros de la criatura, papá Estado lo hará por vosotros». Ésa podría ser la postura inocentemente oficial.

Pero si hay algo que Zapo ha demostrado ampliamente en estos tres años y medio de legislatura, es que todo lo que hace tiene trampa. Y así nos encontramos con esto de la EPC, bajo cuya pátina de «educación social» hallamos el intento de educación totalitaria más reciente de la historia europea. Ya hemos tenido tiempo de ver algunos de los contenidos de la asignatura y, la verdad, no desmerecen en nada de la Formación del Espíritu Progresista o de la educación que en los años 30 debieron de recibir los retoños soviéticos.

Aún hay más. Resulta que en otros países europeos también se imparte la EPC. Pero a diferencia del caso español, en tales países la EPC es sumamente respetuosa con el hecho religioso. La EPC no pretende, en tales países, sustituir la enseñanza de la religión; sino que, de una forma democrática, se ofrece la posibilidad de que quien no quiera recibir enseñanza religiosa pueda apuntarse a esta educación cívica.

Y no acaba aquí la cosa. Precisamente porque somos carpetovetónicos y batuecos y no sé cuántas cosas más, muchos padres (católicos, por más señas) han dicho: «Para que me lo malcríe el Estado, prefiero seguir malcriándolo yo». Y han empezado a «objetar». ¿Creíamos que la objeción de conciencia sólo servía para la mili? Ah, claro: agarrarse al artículo 30 de la Constitución era naturalmente muy progre y bien visto (a los militares, ni agua: faltaría más. OTAN no, bases fuera). Pero resulta que éstos de ahora «objetan» contra el Gobierno. Eso sí que no. Como esos jueces retro-fascistas que «objetan» contra el matrimonio gay. Eso es insubordinación, ¡caramba! En el Falansterio de Educación, la menestra Cabrera se sube por las paredes y grita como una posesa una nueva versión del no pasarán: «¡El que no curse la EPC no pasa!» y sus secuaces le hacen los coros. Y, cómo no, la EPC se va a cursar ahora por narices (por decirlo en fino).

La última escena (por ahora) de este sainete se produjo hace dos días, en la clausura del congresito de los «nuevos rojos». Zapo, siempre dispuesto a ayudar, ha dicho que «ninguna fe está por encima de la ley». Frase indefinida, pero que es como decir «aquí se reza lo que yo digo» en laico. Y todo porque la mayoría de los objetores son católicos (cualquier oportunidad de atacar a la Iglesia es buena). Hubiera sido mejor citar el Evangelio («dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»); pero claro, Zapo se arrodilla ante Jakin y Boaz, no ante el Crucificado. Y así le salen a él las palabras.

En fin. Si alguna virtud ha tenido la EPC, ha sido la de arrancar la careta progre al Gobierno y mostrar su auténtica faz totalitaria (lo que han sido las izquierdas siempre, por otra parte) a quienes tuvieran alguna duda todavía. Nos queda alguna esperanza: el capote que le ha echado Zapo a su menestra es garantía de que la EPC no saldrá adelante…