Alta traición (y II)

Como dirían en México, «ay, chingaooooooo». Que de lo que decíamos en aquel otro post, nada de nada. Que Rusia no tiene ningún interés estratégico en nosotros (aunque supongo que a Putin le divertirán de lo lindo las cabriolas de nuestro Zapo). Que los tiros van por otro lado.

Nuevamente hay que recordar a Rubalcaba diciendo con su voz campanuda aquella frase lapidaria de «Los españoles nos merecemos un gobierno que no nos mienta». Porque nos han vuelto a mentir. Podrían haber dicho que Flórez espiaba para Laos, por aquello de que ya nos conocen. Pero quiá… Después del lío que se armó, han preferido mencionar un país más cercano y con más tradición en eso del espionaje, como Rusia.

El caso es que nuevamente se cumple el dicho aquél de «se coge antes a un mentiroso que a un cojo». Y la verdad empieza a colarse en este verano caliente. Eso: que Rusia aquí, ni pinchó ni cortó. Ahora nos enteramos de que Flórez fue más fiel al ideario del Duque de Ahumada de lo que denunciábamos en el post anterior (es bueno corregirse y reconocer errores). Su nombre aparece ahora relacionado con ETA e Intxaurrondo, dos palabras que a muchos nos hacen poner cara seria.

No es ninguna novedad que el desgobierno zapateril aproveche cuanta ocasión se le presente para echar mierda sobre Aznar y sus ocho años de gobierno. Sólo que esta vez lo han hecho de la peor manera posible. ¿Qué pinta el director del CNI en una rueda de prensa? Y nada menos para hablar de uno de sus subordinados, que estuvo metido en la harina etarra. Algo raro hay y el señor Sáiz deberá comparecer —ahora sí— en el Congreso, al menos, para explicar qué relación tiene Flórez con todo el asunto y la de otros personajes que están aflorando (su mujer y un comandante retirado con el que se asoció para crear una empresa, según informa LD). No tardarán en relacionarlo con el 11-M (de hecho, aparece en los créditos finales de un reportaje de su mujer sobre las «movilizaciones» del 13-M).

Como decíamos al principio, éste va a ser un verano caliente…