En campaña

Parece bastante claro ya. Zapo se ha metido en campaña y no podía haber empezado con mejor pie: el apagón barcelonés y los incendios canarios. Zapo se presenta como Papá Noel en pleno verano (sin casaca roja, eso sí), gritando: «¡Ho-ho-ho! ¡No os preocupéis, que aquí llega Papá Noel con su lluvia de millones!». Por supuesto, no se ha mezclado con la pestosa plebe (intuyendo, tal vez, que le iban a abuchear). Pero el caso es poder decir que «se ha reaccionado con rapidez y todo está controlado». Claro que en Canarias no queda mucho que controlar y en Barcelona… ¡ay, Barcelona! Resulta que las condiciones del servicio eléctrico volverán a ser como antes del apagón… en febrero del año próximo.

En clave electoral cabe leer también el sainete navarro. Nuestra impresión es que Fernando Puras ya se veía presidente, aun aliado con los «unionistas» de NaBai (el peor escenario de los posibles para Navarra) y Ferraz, viendo que ese pacto podía pasar factura en las generales, ha tascado el freno a Puras. Puras se ha enfadado porque ya no es «futuro presidente» y va a dar el portazo, como en su día lo dio Piqué en el PPC («si no me dejáis mandar, me voy»). Suponemos que el PSOE contempla ahora la hipótesis de un gobierno en minoría de Miguel Sanz, que «durará» hasta las generales; y que una vez pasada la contienda electoral, habrá una moción de censura que desalojará a Sanz de la Presidencia y pondrá a quien sea presidente del PSN en ese momento.

Hace menos de un mes, el amigo Cerrajero nos contaba en un post que de la publicidad presuntamente institucional han desaparecido las referencias a los ministerios y han sido sustituidas por la genérica «Gobierno de España». ¿Casualidad? Nada en este mundo es verdaderamente «casual» y mucho menos en campaña electoral. Al progrerío le encantan estos «gestos». Que no se diga que el Gobierno «no se siente español» (que, para el caso y según se manifestaron en enero los progres, lo mismo daba poner la bandera nacional oficial que la republicana).

Pues eso, que Rajoy ya se puede poner a punto —y nosotros ajustarnos los machos—, porque igual después de vacaciones Zapo nos sorprende con el anuncio de próximas elecciones. Según dicen los zapaterólogos de la cosa, octubre podría ser buena fecha porque «la situación es desesperada, pero no grave». Y que para marzo la situación «seguirá siendo desesperada, pero que para entonces sí será grave» (o no se podrá ocultar ya su gravedad, que viene a ser parecido).

O tal vez no: los barceloneses ya podrán dormir sin que los turbe el ostentoso ruido de los generadores eléctricos y tal vez, sólo tal vez, los canarios hayan olvidado que se les han quemado 35.000 hectáreas de bosque porque un perturbado tenía miedo de que no le renovaran el contrato de vigilante forestal (que no «guarda», como al parecer se dijo en un primer momento).

En fin, seguiremos al tanto y de guardia, como casi siempre.