El (deseable) crepúsculo del ídolo

Reproduzco aquí un artículo de Martha Colmenares que ella tomó de Minuto Digital. Vamos que menuda joyita era el Che. Pero lo mejor de todo es que todos o gran parte de los asesinados lo fueron, según la aprobada costumbre comunista, por ser “sospechosos” o porque el Che “no se fiaba de ellos”. En fin,…