Salmón ahumado


Con permiso de ZP, yo estas Navidades no comeré conejo. No es porque no me guste el animalico, no (a decir verdad, lo como muchos días, como hoy). Es mayormente porque tengo un ramalazo de conciencia ecologista, ésa que él no tiene al permitir que Cristina Narbona construya desaladoras que funcionan con combustible y por tanto, contaminan mucho más (qué poco ecológico, ¡por Jakin y por Boaz!). Cierto es que ahí tenemos la frase «reproducirse como conejos», que no es indicio de que los conejos fueran a acabarse en esta piel de toro de mis pecados por más que se incentive su consumo.

No. Estas Navidades lo que voy a hacer es ayudar a los pescadores y voy a comer salmón ahumado. De paso, voy a mostrar así mi protesta por las actuaciones y declaraciones de su señoría la diputada popular Beatriz Rodríguez Salmones (Betina para los amigos). Que los progres y demás gente enrollada estén a favor del tiburón Eduardo Bautista y del cachalote Borau no tiene nada de extraño: Jakin los cría y Boaz los junta. Pero que una diputada del PP defienda a ese entramado que pocos dudan en calificar de «mafioso» tiene todo el derecho a entrar en los anales de la incongruencia. Es decir: su señoría defiende una cosa y el resto de su partido la contraria. Algo tendrá el asunto cuando todo el partido defiende una postura y ella hace lo contrario.

Lo peor, como siempre, está en la lectura de las consecuencias. El PP necesita desesperadamente mayoría absoluta. No le vale una mayoría simple, puesto que el cazo nacionalista siempre es más grande de lo que un partido normal puede asumir. El canon afecta especialmente a la juventud, a la cual la SGAE convierte en delincuente potencial porque da por sentado que «piratea». Pues bien, si el PP quería ganarse a ese sector joven (tradicionalmente reacio a votar al PP) con la supresión del canon, después de las actuaciones de su señoría se puede decir, hablando muy en plata, que la ha cagado. Así que ahora, cualquier aparato que posea un dispositivo de almacenamiento de datos puede ser gravado con el famoso canon. Y yo que quería comprarme una nevera con memoria y conexión a Internet pensando que me libraría… pues no. Con lo cual se fastidian los fabricantes de ese tipo de electrodomésticos, ya ven ustedes.

De ésta y de otras incongruencias respecto de la postura oficial del PP en determinados asuntos alguien que fuera atando cabos podría pensar que el liderazgo de Rajoy no es tan firme como parece y que tiene problemas para dominar a sus huestes antes de la próxima contienda electoral. También podría pensar que al PP son los enemigos los que le aconsejan. Como si Rajoy empezara a parecerse a José Barea, un catedrático competente en su ramo, a quien el PSOE llenó de tal cantidad de «topos» su Oficina Económica que no hubo más remedio que cerrarla. Podría deducirse que la SGAE aquí es como la muy poderosa National Riffle Association de Estados Unidos: tiene diputados en todas partes. Lo cual tampoco dejaría en muy buen lugar a su señoría porque a quien primero se debe ésta es a los votantes y después a su partido (por este orden) y en ningún caso a lobbies u otros grupos de presión.

Y aunque parezca mentira, no me voy a poner colorao por echar mano de la astrología, que es cosa seria aunque algunos pretendan hacerla pasar por juego de salón. Simplemente, tomaremos como dato la fecha de nacimiento de su señoría, a saber, 20/05/1944. Es un día «frontera», pero el Sol, sin duda alguna, sigue en Tauro. Lo que significa que su señoría se agarra a sus opiniones como una lapa (también a Mercurio en Tauro, lo que añade un plus de tozudez en cuanto a opiniones se refiere) y que además persiste en ellas, así sean acertadas o equivocadas, así caigan chuzos de punta o flores de pitiminí. Ni el mismísimo Fraga (que ya es decir) podría hacerla cambiar de opinión una vez su señoría se ha formado una. Por lo tanto, convendría saber cuál es la postura definitiva del PP en este asunto que, de haberse gestionado mejor, podría haber inclinado la balanza joven hacia su lado.

Lo dicho. Mientras tanto, con o sin permiso del preZZZZZZZidente, esta Nochebuena comeré salmón ahumado. Y cada vez que pinche un trozo —y créanme que lo haré con ganas— me acordaré de su señoría, no sin antes darle las gracias por haber ayudado tan eficazmente a dar a luz una norma que me considera un delincuente potencial con derecho a pena de cárcel por el solo hecho de poseer y/o dispositivos de almacenamiento y/o memoria.