Tres gastos superfluos

Recojo—un tanto tardíamente: mis disculpas— el guante que amablemente me ha lanzado Lobeznox al proponerme que responda a su meme. Me pide él que defina tres «gastos superfluos» de este desgobierno zapateril. Sin más dilaciones, vamos a ello.

  1. Por méritos propios y en mi conceto, los millonazos de la Ley del Cine que Carmen Calvo regaló a los titiriteros (pues no otros se iban a beneficiar del asunto) ocupan el lugar preferente. Y simplemente porque fueron un pago de favores: el Gobierno pagaba así las manifas que los titiriteros organizaron a favor del PSOE cuando no gobernaba y las declaraciones de algunos miembros destacados de la tribu titiritera, como Pedro Almodóvar, Pilar Bardem o Boris Izaguirre (ponemos uno de cada, para que nadie diga que en este blog somos sexistas o discriminadores. Me faltaría una titiritera lesbiana para ser políticamente correcto al 100%; pero en este momento no conozco a ninguna).
  2. En segundo lugar y no porque sea menos importante ni más pequeña la cantidad, los dineros que en concepto de transferencia o subvención han ido a parar a Cataluña. No por ellos en sí, sino por el uso que aquí se les ha dado, mayormente la promoción del catalán en Finlandia, en la India o en Frankfurt. No es que me parezca mal la promoción cultural, por supuesto; uno tiene que fer país y decir que su cultura es muy estimable respetando las demás. Pero coño: cuando tienes deficiencias en los servicios públicos, que los usa gente que habla catalán y que no lo habla, gente que es del país y gente que no lo es, dedícate primero a subsanar esas deficiencias y promueve luego el catalán o la sardana o la escudella i carn d’olla.
  3. Finalmente, no sabía si quedarme con los dineros que han costado las desaladoras de Cristina Narbona, que contaminan pero no producen lo que tienen que producir, o con las obras de acondicionamiento de la piscina de Moncloa para que nuestra primera dama tome tranquilamente sus baños de aguas. Lo dejo a vuestra elección.

Y me dejo en el tintero los millonazos que el PSOE ha pagado al PNV, a UDC y a IU por aquello de la «memoria histórica» en concepto de «reparación». O los millonazos que se pagaron para que los nacionalistas catalanes y vascos no apoyaran la reprobación en el Congreso de Mandatela. Pero claro, como sólo eran tres…

Lo de pasar el meme… es que de momento no se me ocurre nadie, porque a los que se me ocurriría ya se les ha pedido. Son las cosas del tardar. Pero prometo que en breve se me ocurrirán personas para pasárselo.

Le petit Nicolas fait ses devoirs

Miren que a mí nunca me han gustado los franceses. Quizá me ocurre lo que a míster Churchill: que no los conozco a todos. Que me incomodaba yo cuando algunos especímenes del país, sobrados de grandeur e hinchados hasta el ridículo proclamaban aquello de «L’Afrique commence aux Pyrénées». Y fue verdad durante bastante tiempo, porque cuando los moros pasaron por primera vez el Estrecho (sin patera), no pararon hasta Poitiers, donde un tal Carlos Martel les hizo dar vergonzosamente la vuelta. Era —es— descorazonador ver cómo tus propios socios te siguen tratando como alguien de segunda. Y que según me ha contado alguno que se ha tropezado con algún voisin, que las cosas han ido de «chulo, egoísta y prepotente» para arriba.

Ahora le petit Nicolas está en las páginas de papel couché de medio mundo. Parece ser que tiene su petit coeur y que se le ha visto derretirse por Carla Bruni. Lo menos que se puede decir es que Monsieur le Président tiene un goût excellent, puesto que esta mujer no solamente es un cuerpo bonito, sino un cuerpo bonito con cerebro y sentimientos (sus dos discos han sido ambos éxitos de ventas y no son, en conjunto, las canciones que se pueden oír en cualquier disco de Operación Tufo). O sea, alguien con quien se puede hablar de algo más que de haute couture o de haute cuisine. Y me alegro por él, pero no es éste espacio para hablar del affaire.

Voyons, pues, o sea, allons-y à la question. Y la question es que Monsieur le Président hace sus deberes (que es a lo que hace referencia el título). Es él quien libera a los rehenes franceses en el Chad (no nuestro inefable ZP). Es él quien negocia la liberación de las enfermeras búlgaras en Libia. Es él quien se enfrenta a los funcionarios egoístas que se resisten a perder privilegios injustos ganados, cómo no, durante la etapa Mitterrand y sostenidos durante la etapa Chirac. Es él quien no duda en tratar como canaille a aquellos que, excediendo del ámbito reivindicativo, la toman con el mobiliario urbano, con las lunetas de los escaparates o los miembros de la Policía. Es él quien consigue contratos para un grupo de empresarios franceses por un montante de 30.000 millones de euros. Que eso ya sería otro debate, porque los hace con China, valedora (y/o metrópoli colonial, que no me queda demasiado claro aún) del asesino régimen birmano. Y que también (al menos eso era seguro en la época de Chirac), Francia sigue ejerciendo de metrópoli oficiosa para sus antiguas colonias africanas. Si bien ése es un punto que afecta más a Francia como nación que al Presidente, puesto que ese tipo de negocios se hace con independencia de quién ocupe el palais de Matignon.

Según vamos contando, la figura de ZP a su lado se va empequeñeciendo, hasta el punto de convertirse en la del increíble hombre menguante. ZP mandó a su subordinada (¿?) a calmar los ánimos en Guadalajara (¿se acuerdan ustedes? ZP no fue hasta que todo estaba como una balsa de aceite). ZP es refractario a los abucheos. Lo pasó mal el 12 de octubre, cuando el pueblo de Madrid que se congregó para saludar a nuestras Fuerzas Armadas y honrar todos a la bandera nacional, porque no tenía donde esconderse ni detrás de quién. Y cuando el entierro de los guardias civiles Trapero y Centeno, de quienes hoy sin ninguna duda podemos decir que mandaron al matadero, ZP ya tenía la lección bien aprendida e impidió el paso a los medios de comunicación y al pueblo en general, para que no se viera en toda España cómo le abucheaban.

Yo creo que los españoles queremos y nos merecemos, además de un Presidente «que no mienta, que diga siempre la verdad», uno que no se esconda y que asuma las responsabilidades propias de su cargo. Claro que lo uno va casi con lo otro, porque quien no miente y dice siempre la verdad no tiene motivo alguno para esconderse, amén de asumir las responsabilidades propias de su cargo, en este caso el de Presidente de la nación, nada menos. Un cargo que debiera ser un honor y sin embargo lo están convirtiendo en piedra de escarnio.

Por eso mismo, Monsieur Sarkozy, aunque yo no sea más que un español de a pie, je vous félicite. Y aunque sé que algunos franceses progres me pondrían en la diana porque hubiesen preferido a Ségo, animo al pueblo francés a que se felicite de tener un presidente que hable claro y que ponga por encima de todo los intereses de su país. Porque aunque sólo sea para su país —lástima que eso no valga también para sus relaciones con Europa—, tiene el valor de hablar claro sobre temas que aquí nadie se atreve a tocar.

Ojalá tuviésemos a alguien así en España, tanto en el gobierno como en la oposición.

Falso conejo

La Red es una maravilla. Aunque uno no siempre encuentre lo que busca, hay ocasiones en que el hallazgo es mejor incluso que lo que uno andaba buscando. Se unió la circunstancia de que ayer estuve hablando con mi amiga Martha Colmenares acerca del «consejo» zapateril de «comer conejo estas Navidades» y ella me pasó una receta de «Conejo bolivariano». Que en realidad, bolivariano no es porque se trata de una receta de su señora madre (aunque estoy seguro de que los chavistas le encontrarían las vueltas para trocarlo en bolivariano).

Los españoles somos en general cumplidos. Y yo, para no ser menos, le facilito aquí una receta (verdadera) de falso conejo, pues así se llama el plato. He de reconocer que desconocía por completo la cocina boliviana y ayer, en un somero paseo por la Red, encontré que existen en dicha cocina muchas formas de preparar el conejo, además de ésta que les facilitamos. Así podrán decir que «han comido conejo» sin haber comido realmente conejo. A saber si ZP nos ha dado el «consejo» pensando en promocionar la cocina boliviana (esperemos que no, porque si ha sido así, que la cocina boliviana se prepare: menudo annus horribilis le espera…)

Un consejo: no le echen hojitas de coca al conejo, no sea que les ocurra como a ZP, empiecen a flotar (claro que para «flotar» Zapatero se basta él solito; no necesita para nada la coca ni alucinógeno alguno) y hablen de «la pazzzzzzzzzzz», de la «crispación» o se les ocurra decir aquello de «hoy estamos mejor que hace cinco años y el año que viene estaremos mejor que ahora», que es el súmmum del flipe.

Lo dicho, pues. Recordemos al gran Jaume Pastallé (de los tiempos en que TV3 todavía tenía un cierto halo de seriedad y era una altra cosa) y deseemos a ustedes Bona cuina!


Ingredientes para seis personas:

  • 3/4 kg. de carne de res
  • 1 taza de arvejas peladas
  • 4 vainas de ají amarillo molido
  • 1/2 cucharilla de comino
  • 1/2 cucharilla de pimienta
  • 1 taza de pan molido
  • 2 cebollas
  • 1 diente de ajo finamente picado
  • 12 papas
  • 1 cucharilla de orégano
  • 2 cebollas para la sarsa
  • 2 tomates para la sarsa
  • 1 cucharada de perejil finamente picado para la sarsa
  • Aceite FINO
  • Sal

Preparación:

Picar menuda la cebolla, luego freírla en poco aceite FINO hasta que esté transparente. Añadir ají amarillo, ajo, pimienta, comino y orégano. Cocer 5 minutos.

Luego agregar las arvejas y 4 tazas de agua, dejar cocer hasta que las arvejas estén suaves.

Aparte cortar la carne en filetes y pasarla por pan molido, aplastando con una moroca. Freír los apanados con aceite FINO y pasarlos al guisado. Deje cocer 5 a 10 minutos.

SARSA:

Picar la cebolla pluma, el tomate en cuadraditos. Aderezar con sal y aceite FINO. Servir el falso conejo, acompañado de papas con sarsa por encima. Decorar con perejil.

Salmón ahumado


Con permiso de ZP, yo estas Navidades no comeré conejo. No es porque no me guste el animalico, no (a decir verdad, lo como muchos días, como hoy). Es mayormente porque tengo un ramalazo de conciencia ecologista, ésa que él no tiene al permitir que Cristina Narbona construya desaladoras que funcionan con combustible y por tanto, contaminan mucho más (qué poco ecológico, ¡por Jakin y por Boaz!). Cierto es que ahí tenemos la frase «reproducirse como conejos», que no es indicio de que los conejos fueran a acabarse en esta piel de toro de mis pecados por más que se incentive su consumo.

No. Estas Navidades lo que voy a hacer es ayudar a los pescadores y voy a comer salmón ahumado. De paso, voy a mostrar así mi protesta por las actuaciones y declaraciones de su señoría la diputada popular Beatriz Rodríguez Salmones (Betina para los amigos). Que los progres y demás gente enrollada estén a favor del tiburón Eduardo Bautista y del cachalote Borau no tiene nada de extraño: Jakin los cría y Boaz los junta. Pero que una diputada del PP defienda a ese entramado que pocos dudan en calificar de «mafioso» tiene todo el derecho a entrar en los anales de la incongruencia. Es decir: su señoría defiende una cosa y el resto de su partido la contraria. Algo tendrá el asunto cuando todo el partido defiende una postura y ella hace lo contrario.

Lo peor, como siempre, está en la lectura de las consecuencias. El PP necesita desesperadamente mayoría absoluta. No le vale una mayoría simple, puesto que el cazo nacionalista siempre es más grande de lo que un partido normal puede asumir. El canon afecta especialmente a la juventud, a la cual la SGAE convierte en delincuente potencial porque da por sentado que «piratea». Pues bien, si el PP quería ganarse a ese sector joven (tradicionalmente reacio a votar al PP) con la supresión del canon, después de las actuaciones de su señoría se puede decir, hablando muy en plata, que la ha cagado. Así que ahora, cualquier aparato que posea un dispositivo de almacenamiento de datos puede ser gravado con el famoso canon. Y yo que quería comprarme una nevera con memoria y conexión a Internet pensando que me libraría… pues no. Con lo cual se fastidian los fabricantes de ese tipo de electrodomésticos, ya ven ustedes.

De ésta y de otras incongruencias respecto de la postura oficial del PP en determinados asuntos alguien que fuera atando cabos podría pensar que el liderazgo de Rajoy no es tan firme como parece y que tiene problemas para dominar a sus huestes antes de la próxima contienda electoral. También podría pensar que al PP son los enemigos los que le aconsejan. Como si Rajoy empezara a parecerse a José Barea, un catedrático competente en su ramo, a quien el PSOE llenó de tal cantidad de «topos» su Oficina Económica que no hubo más remedio que cerrarla. Podría deducirse que la SGAE aquí es como la muy poderosa National Riffle Association de Estados Unidos: tiene diputados en todas partes. Lo cual tampoco dejaría en muy buen lugar a su señoría porque a quien primero se debe ésta es a los votantes y después a su partido (por este orden) y en ningún caso a lobbies u otros grupos de presión.

Y aunque parezca mentira, no me voy a poner colorao por echar mano de la astrología, que es cosa seria aunque algunos pretendan hacerla pasar por juego de salón. Simplemente, tomaremos como dato la fecha de nacimiento de su señoría, a saber, 20/05/1944. Es un día «frontera», pero el Sol, sin duda alguna, sigue en Tauro. Lo que significa que su señoría se agarra a sus opiniones como una lapa (también a Mercurio en Tauro, lo que añade un plus de tozudez en cuanto a opiniones se refiere) y que además persiste en ellas, así sean acertadas o equivocadas, así caigan chuzos de punta o flores de pitiminí. Ni el mismísimo Fraga (que ya es decir) podría hacerla cambiar de opinión una vez su señoría se ha formado una. Por lo tanto, convendría saber cuál es la postura definitiva del PP en este asunto que, de haberse gestionado mejor, podría haber inclinado la balanza joven hacia su lado.

Lo dicho. Mientras tanto, con o sin permiso del preZZZZZZZidente, esta Nochebuena comeré salmón ahumado. Y cada vez que pinche un trozo —y créanme que lo haré con ganas— me acordaré de su señoría, no sin antes darle las gracias por haber ayudado tan eficazmente a dar a luz una norma que me considera un delincuente potencial con derecho a pena de cárcel por el solo hecho de poseer y/o dispositivos de almacenamiento y/o memoria.

Confirmado: nos siguen tomado por lelos

Tomamos prestado del blog de Luis del Pino este post, publicado en marzo de 2006 originalmente titulado «Confirmado: nos toman por lelos». Por desgracia para España sigue estando de actualidad. En el Gobierno siguen pensando que aún nos pueden colar morcillas progres como la del «proceso de pazzzz», estando todavía calientes los cuerpos de los guardias civiles asesinados. No olvidemos tampoco que en el Congreso se votó por el mantenimiento de la maldita «autorización para negociar», cuando lo suyo hubiera sido revocarla…

Hace un rato me llamaba mi amigo X. Es un buen chico, aunque algo apresurado en sus análisis. Estaba enormemente excitado con la noticia:

– ¡ETA ha anunciado que declara un alto el fuego permanente!

– ¿Y qué?

– ¿Cómo que “y qué”? ¡Es una excelente noticia, hombre!

– ¿Por qué?

– ¡Pero bueno! ¡Pues porque ETA ya no va a matar a nadie más!

– ¿Y de dónde te sacas que lo de “alto el fuego permanente” significa que ETA no va a matar a nadie más?

– ¡Es que eso es lo que significa el término “alto el fuego permanente”!

– ¡Ah, bueno! Entonces, como ETA ya no va a matar nunca a nadie más, no hay ninguna necesidad de negociar nada con ellos.

– ¡Hombre, no! Se supone que ETA declara el alto el fuego permanente para que se abra una vía de negociación…

– ¡Ah! Entonces, es un alto el fuego “permanente”, pero con condiciones. Por lo pronto, está condicionado a que se abra esa vía de negociación. Es decir, si no se negocia, no hay alto el fuego.

– ¡Hombre, sí! Pero si se inicia la negociación, ya no matarían más.

– ¿Y qué pasa si el resultado de la negociación no les satisface?

– ¿Qué quieres decir?

– Si en esa negociación ETA pide algo que ellos consideran irrenunciable y no se les da, ¿qué pasaría?

– ¡Caramba! Supongo que habría que llegar a un acuerdo.

– O sea, que ETA declara un alto el fuego que será “permanente” siempre y cuando se inicie con ETA una negociación y en esa negociación el Gobierno acepte todas las condiciones que ETA considere irrenunciables y que ETA ha incluido en su comunicado, ¿no? Y si no se inicia esa negociación o no se conceden esas pretensiones irrenunciables, ETA se reserva el derecho de volver a matar.

– Eh… bueno, visto así…

– Es decir, que antes del comunicado ETA se reservaba el derecho a matar si no conseguía sus objetivos y después del comunicado se sigue reservando el derecho a matar si no consigue sus objetivos.

– Bueno… supongo que sí.

– Luego el comunicado no cambia en absoluto la situación. Después de dos años de arduas “negociaciones” por parte de Zapatero, en las que ha cedido en todo lo que le han planteado, lo único que consigue de ETA es una declaración que no significa nada y que a ETA le sale gratis. No hay disolución, no hay entrega de las armas, ni tampoco abandono de las mismas. Ni siquiera se va a poner fin al chantaje a los empresarios. Tan sólo una frase grandilocuente que Zapatero pueda usar para tratar de legitimar las siguientes concesiones, ¿no?

– Bueno, tío, eres un aguafiestas. Si lo sé, no te llamo.

Crónica del Capitán que mandaba la formación en el Colegio de Guardias Jóvenes en el funeral del guardia Fernando Trapero Blázquez.

Copio aqui el muy emotivo relato del funeral por los dos últimos Guardias Civiles asesinados por ETA que recoge el amigo Cerrajero en su blog y yo transmito igualmente a aquellas personas de bien que lean mi blog.

Fue un día muy gris y muy triste. Frío, como corresponde al otoño tardío de estepa castellana que es Valdemoro. Después de haber velado su cadáver la tarde y noche anterior en la capilla ardiente, que fue instalada en el Salón de Actos, llegó la hora del funeral. Los turnos de escolta del féretro fueron establecidos desde que llegó. Siempre, cada 15 minutos: Un componente del Gao, un Policía Nacional, otro de la Jefatura de Información y un Polilla de mi Compañía. Fueron unas horas llenas de pena, de inmensa pena, donde nadie era capaz de encontrar consuelo. Una de las innumerables coronas que acompañaban al féretro era de mi Compañía. Los Polillas habían hecho entre ellos, sin que nadie les dijese nada, una colecta y habían recaudado 139 euros que se habían gastado en una sencilla corona que significaba su homenaje a quien entregó lo más valioso que poseía, su propia vida, por España, tal y como había jurado en nuestro Patio apenas tres años antes.

A las 9,30 reuní a los 125 alumnos de mi Compañía en la ‘Planilla’. (Aclarar que en este Curso, que acaba en febrero, no tenemos más que una Compañía de Polillas). Les insuflé ánimos (¡¡yo, qué no tenía consuelo!!). Todos nos juramentamos que el acto, por lo que respecta a nosotros iba a salir impecable. A las 11,00 formación en el Patio del Corralillo. Y a las 11,30, la entrada en el Patio de Armas. Ya estaba lleno. Había incontables micrófonos, cámaras de TV, Unidades móviles y periodistas La Compañía de Honores, con Escuadra, Banda y Música estaba formada por Secciones.. Y a las 11,40 hizo su entrada en el Patio, a los acordes del Himno Nacional y con las armas presentadas…Ella, nuestra Bandera, portada por el Teniente Molina, que ocupó su puesto en formación en el lugar que le concede el Reglamento de Actos y Honores Militares: A la derecha del Capitán. Era Ella, la misma que el Polilla Fernando Trapero había jurado el día 27 de noviembre de 2004 como componente de la 87ª Promoción del Colegio. Yo tuve que dar las voces reglamentarias: ‘¡¡¡A la Bandera, presenten armas!!! – ¡¡¡ Guardias Civiles, Viva España!!!. Constaté que no sólo contestaron desgarradoramente mis Alumnos, mi Compañía, el reglado ¡Viva! Más, mucho más de ‘medio patio’ gritó con nosotros, un VIVA que salía del alma, del corazón, de las conciencias.

A las 12,00 en punto ordeno al Cornetín que toque ‘Atención General y firmes’. Entraban en el Patio SS.MM los Reyes, acompañados de los Príncipes de Asturias. No hubo Honores Militares porque el verdadero protagonista del día era Fernando Trapero Blázquez. Cuando la Familia Real dio el pésame a los afligidos padres y ocuparon su lugar reservado, al lado del Evangelio, el Cornetín toca ‘de frente, paso lento’. Y aparece el féretro portado a hombros de sus compañeros de Promoción. La Banda de Música interpreta la Marcha Fúnebre de Chopin. Y el Patio era un puro sollozo que encogía el alma. El día se volvía más triste y más gris, por momentos. Era el primer día verdaderamente invernal de este otoño casi atípico en Valdemoro. No hubo sol y por tanto tampoco excepciones para pasar más o menos frío según la ubicación de cada uno en el Patio. Todos iguales.

La Santa Misa se desarrolla casi en un suspiro. La homilía del Vicario General Castrense fue preciosa. La entrega de medallas por parte del Rey fue impresionante. Pero más impresionante fue la entrega de esas mismas medallas, del sombrero y de la bandera a esos padres atribulados por parte del Jefe de Información. Los momentos álgidos de la ceremonia se iban acercando casi sin respiro. No me preguntéis de dónde me salió la voz de ¡¡¡’Guiones y Banderines de la Guardia Civil, rindan homenaje a los que dieron su vida por España’!!! previo a La Muerte No Es El Final. Me salió del fondo del alma, saqué fuerzas de donde no tenía, porque me iba derrumbando, me sentía tan triste que no paraba de reñir en mi interior con Dios ¿Porqué Señor, porqué? ¡¡Les quedaba a los dos TODA la vida por vivir!! Regresa la Banderín de mi Compañía del monolito y me dice entre dientes: ‘No puedo más, mi Capitán, no’ Y yo le digo de la misma forma ¿Cómo crees que estoy yo?. Aguanta niña. El Teniente Abanderado me dice ‘Estoy llorando paisano’ (Ambos somos de Albacete) y le contesto: ‘A mí no me quedan lágrimas’. Y eso creía yo, porque cuando empezamos a cantar el Himno del Cuerpo ya no puedo más y me derrumbo. No físicamente, que los viejos Polillas estamos hechos de una madera creo que especial, no. Me derrumbo emocionalmente. Y las lágrimas me afloran por los ojos, me resbalan por las mejillas. Estoy al límite: esto es demasiado.

Y llega el momento más difícil, yo me lo temía e incluso lo había pronosticado. Cuando los Polillas cogen el féretro, me vuelvo y le ordeno al Cornetín: ‘Toca presenten y entrada al Himno Nacional’ y me contesta una voz de 20 años, humilde y sana… que apenas puede contener un profundo sollozo que le sale del alma: ‘Si puedo mi Capitán, si puedo…’ Y le contesto, todo ello en voz muy tenue porque estamos en formación: ‘Tienes que poder Polilla, él se lo merece’. Suena el Cornetín como si lo tocase el mismo Arcángel San Gabriel. Suena la Marcha Real y entonces, un escalofrío, que nada tenía que ver con la gélida temperatura ambiental, nos sacude a todos cuantos llenamos el Patio. El Comandante Director Músico se pone enfrente de la formación para dirigir la Banda que comienza con los acordes del ‘Adiós Polilla’ mientras sus compañeros de Promoción, escoltados por la Escuadra de Tapones (ya sabéis, tapones en nuestro argot, Gran Gala oficialmente). Ni memoria ni persona recuerda momento más triste y emotivo. Ya nadie disimulaba ni falta que hacía. ‘Adiós Polilla, ya del Colegio te vas…’ Impresionante. Y cuando creíamos que ya no nos quedaban más lágrimas, que nos habíamos quedado secos, resulta que no, que nuestra capacidad de generarlas estaba siendo puesta a prueba.

Miro a mi izquierda y veo a mi Banderín inconsolable, a mi Cornetín, detrás llorando como una magdalena y cuando miro a mi izquierda veo que el Teniente Abanderado, mi buen Molina, estaba igual o peor que yo. Mientras canto con el alma. Como todos los Polillas que estábamos en el Patio, me fijo en que el Comandante Director Músico, al mismo tiempo que dirigía a la Banda tampoco podía contener sus lágrimas, Creo que todos mirábamos, de forma alternativa, el féretro y el cielo. Porque el consuelo que debía de venir del Cielo ¡¿De dónde si no?¡ tardaba en llegar. ‘Adiós Polilla’, el impagable regalo que el Maestro Grau hiciera al Colegio hace más de 25 años sonaba más que a canto, a oración. ‘Adiós Polilla, no dejes de recordar que España entera puso en ti su confiar… Adiós Polilla…’ Nunca una canción que nació con vocación de marcha tuvo mayor significado emocional en una despedida, un adiós como éste para el que no fue compuesta. Son las paradojas de la vida, las cosas no son a veces como nos parecen o como deseamos. Adiós, Fernando: descansa en paz y que los que han cometido este crimen tan horrendo y el de tu compañero Raúl no tengan nunca ni el descanso ni el perdón. Ni ellos ni quienes les alientan, les ayudan, les ‘comprenden’, o los justifican y están dispuestos a pactar con ellos otra cosa distinta que no sea cuándo y dónde entregan las armas para someterse al imperio de la Ley.

Dios mío, danos consuelo, que ya no podemos más. Que es una prueba demasiado grande, que ya son 207 muertos los que nos han hecho estos canallas en casi 40 años… que esto es una prueba demasiado grande. Entonces el relator me saca de mi aturdimiento cuando dice ‘La Compañía de Honores se retira del Patio’. Mando derecha y de frente. No suena marcha alguna, tan sólo los tambores. Nadie estaba para fiestas. Nos vamos a la puerta de la Escuela de Especialización. Allí, en la intimidad, despedimos a la Bandera que ha estado tan triste como nosotros, porque ‘uno de los nuestros’, había cumplido lo que le juró no ha mucho en el Patio: ‘Entregar, si preciso fuera, hasta la última gota de su sangre en defensa de la Patria’. Inmediatamente, una de las tres Secciones de la Compañía se embarca en el microbús rumbo a El Tiemblo para asistir al sepelio de Fernando. Allí, en el Cementerio, hermanados todos los Polillas de cualquier edad y condición, por expreso deseo del padre, vuelven a cantar más con el corazón que con la voz, que la mayoría ya tenían rota. ‘Adiós Polilla…’ Y cuentan los que asistieron, que allí estaba el pueblo entero y que nadie tenía consuelo.

Que Dios te bendiga Fernando, Polilla, discípulo, amigo… Y a nosotros que nos dé fuerzas para seguir en esta lucha en la que tantas veces nos sentimos tan solos. Que tu memoria, la de tu compañero, nuestro compañero Raúl Centeno y la de los demás Guardias Civiles que han sido víctimas de tanta maldad a lo largo de tantos años, pervivan entre nosotros por siempre.

Creo que desde que enterré a mi padre, allá en 1970, cuando apenas me faltaban tres meses para salir del Colegio, nunca había vivido una mañana tan triste y tan desconsoladora.

Diplomacias


La diplomacia es el arte de decir lo contrario de lo que se piensa de modo que parezca lo segundo. Ya conocen el chiste: cuando un diplomático quiere decir “sí”, en realidad está diciendo “quizá”. Cuando dice “quizá” quiere decir “no”. Y si dice “no”, es que no se trata de un diplomático. Pues aquí les dejo una muestra…