Un mini-meme

Esta tarde una amiga me ha enviado una especie de mini-meme, conforme al cual yo tenía que definirla en una sola palabra. La verdad es que ha sido difícil cumplir con el cometido, sobre todo por lo gran persona que es. En cualquier caso lo hemos conseguido. Y después de mucho pensar, me he acordado de un trozo del libro de Linda Goodman Los signos zodiacales y el amor. Es también un juego (o no) muy bueno…

 

1) En primer lugar, trata de definir en una palabra todo lo que te enferma de una persona.

 

2) Después, trata de definir en una palabra todas esas cualidades que te gustan de la persona a la que anteriormente crucificaste.

 

Es instructivo, y bueno, ¿eh?

 

No dejéis de probarlo… y si tenéis valor, hacedlo frente a la persona. Vale la pena, jeje…

Empezar de cero

Quizá por fin me decida a escribir algo personal. Mantengo otro blog, pero es política y ya se sabe que en política puede uno decir las mayores barbaridades sin descubrirse. O decir la verdad sin descubrirse también, que en estos tiempos que corren es sumamente peligroso.

Pero hoy y aquí hablaré otra vez de mí. De esa persona que se asoma a través de esta pequeña ventana al mundo oceánico, multiforme, lleno de delfines, pececillos de colores, pero también de tiburones, cachalotes y otras especies de monstruos marinos.

Intentaré otra vez dar cuenta y razón no de aquello que entra en mí, sino de aquello que sale de mí. Es mucho más difícil. Sí, hay personas que no tienen empacho alguno de estar hablando durante horas de sí mismas. No creo que sea mi caso. Y prometo no aburrir con posts de dos páginas de yo, mí, me, conmigo, para mí, de mí, por mí, ¡oh yo! De verdad que lo prometo. Espero sean posts de poca extensión. Y si a alguien le gustan podrá decirme que le gustan. Y si hay a quien no, con respeto se lo voy a permitir.

En fin, otra vez sois bienvenidos…