Empezar de cero

Quizá por fin me decida a escribir algo personal. Mantengo otro blog, pero es política y ya se sabe que en política puede uno decir las mayores barbaridades sin descubrirse. O decir la verdad sin descubrirse también, que en estos tiempos que corren es sumamente peligroso.

Pero hoy y aquí hablaré otra vez de mí. De esa persona que se asoma a través de esta pequeña ventana al mundo oceánico, multiforme, lleno de delfines, pececillos de colores, pero también de tiburones, cachalotes y otras especies de monstruos marinos.

Intentaré otra vez dar cuenta y razón no de aquello que entra en mí, sino de aquello que sale de mí. Es mucho más difícil. Sí, hay personas que no tienen empacho alguno de estar hablando durante horas de sí mismas. No creo que sea mi caso. Y prometo no aburrir con posts de dos páginas de yo, mí, me, conmigo, para mí, de mí, por mí, ¡oh yo! De verdad que lo prometo. Espero sean posts de poca extensión. Y si a alguien le gustan podrá decirme que le gustan. Y si hay a quien no, con respeto se lo voy a permitir.

En fin, otra vez sois bienvenidos…

La República que yo quiero

Dedico este post a mi amigo República Rojigualda, para que vea que después de tantos posts, no me he olvidado de cuando me pronuncié republicano y de derechas.

La República que yo quiero es una república en la que yo no tenga que sentir vergüenza ni esconderme de ser español ni de usar los símbolos de mi patria. Una república en la que yo pueda sentirme orgulloso sin ser tachado de «fascista».

La República que yo quiero es una república en la que el Jefe del Estado sea un hombre como los demás, pero capaz de cumplir las funciones que la Constitución y las leyes le encomienden en orden al mayor beneficio para el país. Un hombre que no tenga doblez y que pueda ser juzgado si comete algún delito.

La República que yo quiero es una república solidaria, pero que se ocupe primero de sus propios súbditos. Que les dé un techo, una educación y una asistencia médica adecuados a sus necesidades.

La República que yo quiero es una república donde se puede trabajar y vivir honradamente sin necesidad de robar legalmente a nadie.

La República que yo quiero, en fin, es una república en que, al mismo tiempo que se respeta a la persona individual, se respetan a las demás personas, creencias e ideas. Una República en la que el fin común sea la grandeza de nuestra Nación, España. Y que el nombre de España sea pronunciado con respeto y admiración en el concierto de las naciones.

Supongo que se pueden pedir más cosas, pero garantizadas la educación, la sanidad, la vivienda y el orden público para todos, el resto irá cayendo por su propio peso.

O tal vez es pedir demasiado. Tal vez es pedir demasiado que en un sistema político no haya personas que quieran medrar sin más mérito que su fidelidad acrisolada y su adhesión inquebrantable a un credo político o a una persona. Tal vez sea demasiado pedir que no existan los privilegios; somos humanos y nos gusta que se reconozca nuestro trabajo, siempre dentro de lo que es moralmente justo. Pero se puede intentar…

El meu país es tan petit
que quan el sol se’n va a dormir
mai no està prou segur
d’haver-lo vist…

Ya aclaro que «mi país» no es Cataluña, como podría parecer a primera vista y conociendo el autor de la letra (Lluís Llach)…

P.D.- Por supuesto, los que atacaron hoy a los consejeros de la CAM Güemes y Granados no son verdaderos republicanos. Apenas llegan a «vándalos de cuarta», seguramente con el carnet del P(SOE) o de Izmierda Hundida, y camuflados en un burdo intento de esconder su verdadera lealtad política. No entienden la esencia de ser republicano y lo que hacen es arrastrar por el fango el noble ideal republicano.

El presunto argumentario del P(SOE)

Recogido y editado de un comentario al columnista José Vilas Nogueira en El Correo Gallego. Muy interesante e moi axustado na realidade

Nada, hombre. Nada de tensión-presión-dramatización. Nada: este Rodríguez es modelo de talante, fortaleza y templanza. Cuatro años de zapateridaZ han contagiado a los españoles de BUENISMO y CORRECCION POLITICA, de INOPIA Y TRIVIALIDAZ hasta extremos surrealistas.

Si demandas libertad de expresión frente a los fanáticos/linchadores naZionalistas te llaman facha.

Si pides una justicia independiente, ágil y ejemplarizante, te llaman ultramontano.

Si exiges un plan europeo para la inmigración, y medidas normalizadoras no el cachondeo actual, te llaman xenófobo y racista.

Si reclamas aplicación de la ley del aborto rigurosa y no más infanticidios, te llaman meapilas.

Si protestas porque el Gobierno controla la casi totalidad de televisiones y radios, y las utiliza con desvergüenza, te llaman inquisidor.

Si llamas “inteleZtuales” y no intelectuales a los titiriteros, faranduleros y cómicos de la legua, te llaman analfabeto.

Si pides mano dura para los vándalos que nos joden monumentos y ciudades enteras, con mamarrachadas, detritus, conducción en estado de embriaguez, etc. (y no digamos los que trapichean y venden droga a los chavales), te llaman intransigente y antiguo.

Si dices que lo de la “cuota” feminista o la patria potestad invariable para la madre es una kagada, te llaman machista.

Si te niegas a que tus hijos sean adoZtrinados con la FormaZion del Espíritu AlianZista y del Talante Zapateril, te dicen que ajo y agua.

Si reclamas libertad de lengua en las comunidades con gusano, te dicen txakurra, charnego y cosas peores. O te ponen una bomba debajo del coche.

Si clamas libertad y derechos para las musulmanas o para los cubanos, te llaman intervencionista.

Si anuncias que el paro, la recesión, y el disparadero económico no lo va a arreglar Solbes, que ya dejó hacer a Felipe y ahora deja al Iluminado que corre tras Moby Dick como el loco Ahab, te dicen catastrofista.

Si proclamas que no es que se haya acabado el talante, sino que jamás existió, porque Jetapé ha sido EL GRAN CRISPADOR guerracivilista y de las dos Españas, te dicen marrullero.

Si denuncias el escueto bagaje inteleZtual y personal de ZZZZZ, leZturas, vivenZias, viajes, lenguas extranjeras, economía, historia, geografía…te llaman envidioso, y que más importante es salir guapo en las fotos y caer bien a los votantes.

Si prevés que ETA calla porque el proceso sigue abierto y que el futuro zapaterista de Expaña pasa por fragmentación/ balcanización/ cantonalismo y república, te llaman fedeguico.

Así las cosas, amigos, ¿qué esperar de los universitarios, de los estudiantes y jóvenes en general? La sociedad buenista y enrollada de ZZZZ los ha hecho como los quieren. Banales, desinformados, pasivos y dóciles (salvando siempre las excepciones). Algunos, incluso VUELVEN A ATACAR LAS SEDES DE LA OPOSICION DEMOCRÁTICA, COMO HACE CUATRO AÑOS, A REVENTAR ACTOS Y CONFERENCIAS, A REIRSE INCLUSO DE LOS LEVES DEFECTOS FÍSICOS… ¿Oísteis a Felipe González, el capo del GAL, la corrupción y la cal viva, decir que «a Rajoy no se le entiende mientras no se saque los fideos de la boca»? Qué divertido el multimillonario burgués, jubilado por la vía del pelotazo, el convoluto y el chanchullo solchaguiano y ruGALcabeño. Y el Guerra, mienmano, diciendo que «Rajoy va a llevar a los inmigrantes drogados y atados»… ¡Qué gracia descojonante la suya, que tenía al hermano con sueldo y despacho propio a cargo del presupuesto…!

De estos ejemplares sociatas, éticos y demócratas, líbrenos Dios.

Comentario nuestro.- Esperemos que ya, por lo que le queda a Rajoy antes del 9-M, aleccione a los suyos para no dejarse llevar y acollonarse por este presunto y escaso argumentario del P(SOE). Si no es ahora cuando se han de quitar de encima los complejos de toda la vida, uno ya no sabe cuándo será el momento.

Censored!!

Pues va a ser que no. Va a ser que a los titiriprogres no les gusta que les paguen con la misma moneda. Están enfadadísimos con Rajoy porque les ha tildado de “socialistas millonarios” y por decir que los verdaderos artistas son los “currantes” que ganan un sueldo de aproximadamente 1.000 euros al mes. El caso es que el vídeo que aquí presentamos ha sido “censurado” (¡horror! ¿Cómo puede querer un luchador de la libertad la censura? ¿Pero no habíamos quedado que eso era cosa de los curas?). ¿Por qué lo habrán censurado? ¿Porque no pagará canon de la SGAE, de la cual Miguelito Bosé es un pez gordo? ¿Porque retrata a la perfección -gallos incluidos- la eZpaña de Z? En fin, aquí les dejo con él. Juzguen ustedes mismos.

El gol

No crean ustedes que soy muy futbolero. Suelo echar unas risas con unos y otros forofos; pero si no he depositado mi lealtad y/o adhesión inquebrantable en ningún partido político, menos aún la depositaré en club de fútbol alguno, pues tan proclive es el mundo del fútbol como el político a crear un sentimiento religioso (lo mismo da la religión blanca que la religión blaugrana: para quienes están dentro no es necesaria explicación ninguna; y para quienes estamos fuera, ninguna explicación es posible).

Valga esta introducción levemente futbolística para «escenificar» el gol que Pepiño le ha metido a Pío García Escudero y, por ende, a Rajoy y al PP. Estamos ante el debate. El de hoy entre Pizarro y Solbes, con ser importante y ser moderado por Matías Prats, que supone garantía de imparcialidad, tendrá como tema principal la economía, de la que siempre es un peñazo hablar y en el que los analistas y expertos (con notables excepciones, como Carmen Tomás, que yo conozca), suelen acudir a términos técnicos, como demanda agregada, elasticidad de la oferta o estanflación, que dejan al respetable como un témpano antártico o le provocan un mareo estratosférico, según se mire.

Pues bien. Está claro que el debate debe ser preparado hasta en sus mínimos detalles. Empecemos por ahí. El exceso de atención a los detalles ya vicia el debate de por sí y da la impresión de que en vez de dos responsables de partido se están reuniendo dos chalanes, que en vez de discutir la celebración del debate, están discutiendo qué jaeces hay que ponerle a la burra para que parezca más vendible: las preguntas, los tiempos de respuesta, los llamados planos de atención (es decir, lo de enfocar la cara del candidato B cuando el candidato A está hablando, lo que hace que las palabras del candidato A pierdan fuerza)… En mi opinión, si hubiese buena voluntad por ambas partes no sería necesaria tanta farragosa atención al detalle; pero dado el incremento de crisp… uy, digo tensión de los últimos días y que creer que existe la buena voluntad en la política es —hoy por hoy y por desgracia— del género tonto, todo cuidado es poco.

Por eso, no se entiende que Pío García Escudero aceptase sin piarlas las condiciones de Pepiño, a pesar de que parecen una encerrona. Por de pronto, se acepta a Manuel Campo Vidal, cuya lealtad acrisolada al P(SOE) es bien probada y mejor premiada (para más información, le pregunten a Manoliyo Chaves) y se acepta también a Olga Viza, que a lo que parece, ha sido o es empleada del anterior (con lo cual su imparcialidad queda, cuando menos, en la penumbra). Asimismo, acepta Pío sin piarlas que el debate tenga lugar en la Academia de la Televisión, territorio reconocidamente rojo. Y por último, acepta Pío sin piarlas el veto socialista a Victoria Prego, rara avis del periodismo. Y digo rara avis por su independencia respecto de credo político alguno.

Los que ya tenemos alguna edad todavía recordamos su dúo informativo con Joaquín Arozamena, que hizo historia en España y se convirtió, como dicen ahora, en un fenómeno sociológico, algo que más de un plumilla lameculos del poder podría soñar siquiera. Es verdad que entonces sólo existía TVE y no había la competencia que hay ahora; pero para que dos periodistas (y de informativos, nada menos, que son casi siempre malas noticias) traspasaran entonces el ámbito estrictamente profesional y dieran el salto a la «popularidad» hacía falta mucha más profesionalidad que la que se suele exigir hoy en día. Profesionalidad que tanto ella como Arozamena demostraron sobradamente en cumplimiento de su cometido.

Retomemos el tema. Aceptando, pues, esas tres condiciones sin piarlas, Pío podría haber puesto a su jefe a los pies de los caballos. Claro que podríamos contemplar un escenario diferente. Imaginemos que Pío le haya dicho a Rajoy: «Mira, jefe: he estado hablando con Pepiño y lo único que le he podido arrancar han sido estas condiciones». Rajoy, después de un largo, meditativo y galaico silencio, le hubiera respondido: «Eshtá bien. Acepto esash condicionesh». Sigue siendo una jugada arriesgada: si «pierde», perderá toda la iniciativa que ha ganado en estas últimas semanas. Si «gana» —aunque ya se empeñarán los socialistas en que no habrá ganado aunque gane, como en la comparecencia de Z posterior al atentado de la T-4—, es posible que «se libre por los pelos». Quizá hubiera sido mejor plantarse y rechazar un debate que, al menos a priori, no cumple las necesarias garantías de imparcialidad y neutralidad, por mucho que le interese dicho debate a Rajoy.

Además, la atención mediática ha producido un efecto perverso de desviación de atención sobre el debate de hoy, que es un debate en el que muy posiblemente Manuel Pizarro salga vencedor porque el Profesor Siesta no es enemigo ni siquiera dialéctico (y práctico tampoco, puesto que Solbes no ha dirigido empresa alguna, que se sepa) para él.

Me queda una sola sospecha: ¿quién habrá aconsejado a Pío que no las píe? Como diría Roberto Alcázarhostiaspedrín….

Mentira y error

Hoy no tenía intención alguna de escribir nada, hasta que se me prendió una lucecita ahí dentro y me guió hasta un comentario del amigo Caco en el blog de Cerrajero. Quizá resulte un poco al estilo Koko, de Barrio Sésamo, pero en fin: es lo que tienen los ejercicios tipo siete diferencias. Pues eso: que hoy vamos a aprender la diferencia entre mentira y error.

Empezaremos primero por lo más suave. El error es la consecuencia del desconocimiento de la divergencia entre aquello que se dice y la realidad. Uno puede tener información incompleta y/o equivocada y, por lo tanto, es muy fácil que se equivoque. Así lo dice la RAE (la cursiva es nuestra):

Vicio del consentimiento causado por equivocación de buena fe, que anula el acto jurídico si afecta a lo esencial de él o de su objeto.

Pongamos un ejemplo, que además a los progres les va a «encantar»: el 11-M. Probablemente no lo recuerden, pero el P(SOE) presionaba salvajemente al Gobierno Aznar para que diera información inmediata, prácticamente. Estamos de acuerdo en que la enormidad del suceso superó a Acebes y éste pudo haber cometido errores en la información que facilitó; pero está claro que si la información que le facilitaban sus subordinados no era correcta o era incompleta, Acebes no podía hacer otra cosa que equivocarse, puesto que desconocía la falta de identidad entre la información que él recibía y la realidad de los hechos.

Diferentemente, la mentira es (nuevamente, cursiva nuestra)

la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa.

Eso es algo que hemos podido comprobar muy bien con Z, Rubalcaba y su mal llamado proceso de paz. Decían que «estaba suspendido» o «roto», cuando se ha demostrado s que no sólo no estaba roto, sino que se siguió negociando. Con los resultados conocidos: ETA (que ahora sí dice el Pravda que ANV y PCTV son ETA), echada de las instituciones públicas por el Gobierno Aznar, ha vuelto a ellas. Con lo cual, vuelve a disponer de dinero público, o sea, dinero mío y de todos aquellos que jamás aceptaremos diálogo alguno con los terroristas y que sólo por eso ya nos hemos convertido en su objetivo. Como dice ese precioso bolero de La mentira (estupendamente cantado por Ana Belén, en quien el estado de su laringe no se corresponde con el de sus ideas)…

Se te olvida

que nos mientes mucho más de lo que dices,

y a muchos nos tienes hasta las narices,

no es posible, basta ya…

Así es cómo podemos considerar el debate. Mucho más cuando Rubalcaba, Vicementiroso Mayor del Reino y muñidor de todas las mentiras gubernamentales e infragubernamentales, nos decía con voz engolada el 13-M (saltándose él la jornada de reflexión también para que los de debajo de él tuvieran alguna justificación al hacerlo también) aquello de «Los españoles nos merecemos un gobierno que no nos mienta, que nos diga siempre la verdad». Y de los servicios prestados y premiados ya hablaremos otro día, porque parece ser que la cosa trae cola.

P.D.- No he mencionado adrede lo de las armas de destrucción más IVA, porque parece ser que sí las hubo. Según cuenta el diario estadounidense New York Sun el general llamado Georges Sada, segundo de a bordo de las fuerzas aéreas iraquíes, afirma que sí las había, pero que fueron secretamente trasladadas a Siria. La información es de enero de 2006, pero vale la pena tenerla en cuenta por ser quien es quien lo dice y porque, quién sabe, de Siria pueden haber pasado a las manos de Hezbollah, «el partido de… ¡redióssss!», que diría Albert Pla (como lo decía en Airbag, tan convencido). Por lo tanto, si la información es cierta, Aznar no mentía; y si es falsa, sus «socios de las Azores» no le contaron toda la verdad, con lo cual estaríamos en el ámbito del error, no de la mentira. Y con lo que queda desmontada la «acusación» del P(SOE) contra Aznar.

Agresión nacionalista a Dolors Nadal 2


A mayor abundamiento de lo que dábamos cuenta y razón ayer, me detengo hoy en una Carta al Director de El Mundo, escrita por doña Olga González Chacón, que escribe desde Mollet del Vallès. Desconozco cuál sea su ideario o si está de acuerdo o no con las ideas de Dolors Nadal; pero sea cual sea éste, parto de la base de que suscribo su carta desde la primera letra hasta la última.

De su carta especialmente entresaco dos párrafos y expresiones que me llaman la atención. Nos dice doña Olga, con toda razón:

En ésta, como en otras ocasiones, los individuos que se rebelan a favor de la libertad de expresión y contra el fascismo han quebrado con la violencia que tanto dicen detestar el derecho de palabra indiscutible de una persona, en un lugar en que ecologistas acérrimos reparten publicidad inservible que en pocas horas se convierte en cientos de folios de papel malgastados y donde no es difícil encontrar a quien defienda la prohibición de fumar en un bar mientras reivindica el derecho al libre consumo de drogas.

Doña Olga denuncia aquí el memorable ejercicio de tartufería moral y política practicado por los violentos que ayer agredieron físicamente a Dolors Nadal. Tartufería moral y política que está siempre en el centro del pensamiento totalitario de todo tamaño o pelaje cuando éste no domina al completo una sociedad. Que lo de acabar con un sistema político usando el mismo sistema político no es nuevo. Ya lo practicó Hitler en los años 30 con «notable éxito» y el resultado que todos conocemos.

Pero no acaba aquí doña Olga. Sigue diciendo algo interesante (en realidad está en el primer párrafo, pero a los efectos de mi comentario no creo que afecte mucho al resultado final):

De entre los estudiantes que se supone, como yo, estaban atendiendo las clases, cerca de unos 50 se han decantado por dedicar su valioso tiempo al magnánimo acto de hacer el ridículo en público y tacharse a sí mismos de intolerantes, en lugar de quedarse en el aula preparando su futuro, que es (en principio) el objetivo de todo universitario.

No estoy muy de acuerdo (léase en clave irónica) con la segunda de las afirmaciones. Para unos cuantos (o dejémoslo en más de uno), la participación en algaradas, manifestaciones, reventado de actos «del enemigo fascista», etc., supone un caudal muy importante «de méritos» que son «valorados adecuadamente» a los efectos de designación para cargo público. Eso es, por desgracia, labrarse un futuro en la política catalana. En una universidad «normal», en cambio, estos alumnos serían objeto de expediente disciplinario con resultado de expulsión fulminante e inapelable. ¿Quiere algún ejemplo? El del propio vicepresident Carod-Rovira, que militó en tiempos en el PSAN (el alliberament nacional a bombazo limpio). O el de Xavier Vendrell, ex-militante de Moviment de Defensa de la Terra (MDT), que si no eran terroristas poco les faltaba. Ahora es Vicesecretari general de Coordinació Interna i Acció Electoral (2007). No me dirá, doña Olga, que no es «buen futuro» ése…

¿Estudiar seriamente para ser alguien de provecho en un futuro más o menos lejano y nebuloso (tanto más nebuloso cuanto más dure la troupe nacional-socialista en la poltrona)? Qué va. Eso queda para la gente «sin conciencia revolucionaria y de país». Como usted y como yo.