Navarra en venta

Leo en El Mundo, entre asombrado y asustado, que «el Gobierno ofreció a ETA un órgano común vasco-navarro con poderes ejecutivo y legislativo» después del atentado de la T-4. Se amplía, pues, el agujero de la mentira. Porque, recordemos: se nos dijo, repitió y machacó hasta la saciedad que el proceso estaba roto, etc., etc., durante un año. A los que no nos fiábamos de las palabras de ZP y de Rubalcaba se nos llamó fachas, peperos, agoreros, catastrofistas… y algunas otras cosas «menos lindas».

Luego, ZP no tuvo empacho alguno en reconocer ante PedroJota que «no había dicho la verdad de aquello», es decir: que mintió. A los que señalamos la gravedad del hecho, prácticamente se nos contestó con un «¿Y qué?», cuando no con el silencio absoluto, como si el hecho de que todo un Presidente del Gobierno mintiese al pueblo y a sus representantes en un asunto como el terrorismo no tuviera la más mínima importancia. Cuando quisimos saber de qué habrían hablado los representantes del Gobierno con ETA, se nos dio la callada por respuesta. La burla, también: «Mira a éstos que pretenden saber de qué hablamos con los etarras, ji-jí, ja-já». La risa floja, vamos. Es decir: no teníamos derecho a saber lo que una banda asesina y mafiosa, que tiene como objetivos a todos los españoles, negociaba (sí, con todas las letras) en esos momentos con el Gobierno.

Pues bien, ahora ya nos empezamos a enterar: el Gobierno ofreció a ETA ese llamado órgano común vasco-navarro para, digámosle así, «entrar fuerte en la negociación». Obviamente, allí todos son vascos y no hay ningún navarro en la negociación. Patxi Nadie, José Antonio Pastor, Jesús Egiguren, Arnaldo Otegi, Josu Ternera… A no ser que se haya colado Uxue Barkos en dicha negociación (la única política navarra que a mi parecer podría estar en una tal negociación), con lo cual se presupone incluido el sentir de una parte de los navarros.

La oferta, no obstante, presenta un problema de legalidad constitucional: significa pasarse por el forro del arco de triunfo la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. Dicha disposición establece la necesidad de un referéndum entre los navarros (no los vascos) para ratificar la decisión del Órgano Foral en el sentido de querer unirse a los vascos. Por lo tanto y de acuerdo con esa oferta, a los navarros que les den.

Y sin embargo, a pesar de ofrecerle las dos terceras partes del pastel (competencias legislativas y ejecutivas en ambos territorios), ETA ha dicho no. Ellos piden lo de siempre, desde hace 40 años: independencia de España y anexión de Navarra, un trocito de Santander, el trocito llamado País Vasco-Francés (que a Monsieur Le Président no le hará ninguna gracia), el trocito hoy llamado La Rioja, y un trocico de Aragón. Que viene a ser lo mismo que pide el PNV adaptándose al paripé democrático, no lo olvidemos.

El P(SOE) se lo daría de mil amores si eso no supusiera que iba a ser visualizado —palabra clave— como una traición a la Constitución y específicamente a los navarros, a los que se vendería como vendieron Chamberlain y Daladier Checoslovaquia a Hitler en 1938. Vamos, que no importaría si no se viese tan claro o se pudiese vender como algo parecido a «un éxito resonante del federalismo asimétrico», por poner un ejemplo. Y todos contentos como Chamberlain y Daladier: «Se ha preservado la paz». La historia de los siete años siguientes demostró cuán equivocados estaban.

Y lo que es muy lamentable de este asunto es que haya sido ese «no» de ETA lo que haya salvado la honrilla del presidente que va a ser embestido pasado mañana. O sea, que no prosperó la negociación porque los etarras se ciñeron exclusivamente a sus inasumibles pretensiones. De haber dado su visto bueno los etarras se hubiera dado el primer paso para el Anschluss euskalerríaco: anexión de un territorio hermano, ayudada desde dentro y sin disparar un solo tiro.

Y ahora, ¿dónde están los que nos llamaban agoreros por decir que «con ZP España se rompe»?

Premios Dardo y Blogger Sapiens

Ante todo, discúlpenme por la tardanza en agradecer los premios. La realidad, siempre apasionante, invita a dejar las celebraciones para otros momentos. Al menos en España, tras las elecciones parece que no se ha movido nada y todos los ojos pendientes de Mariano Rajoy, a ver qué hacía o qué no hacía tras veinte días de meditar y mesarse las galaicas barbas… las continuidades de ZP, la huelga de los funcionarios de justicia, a la que dedicaremos un próximo post… Todo eso hace apasionante la realidad y provoca que los premios, justa o injustamente concedidos (lo «injusto» en mi caso sería por humildad: nunca creí que tuviesen premio estas letras que junto), queden siempre pendientes de agradecimiento.

Pero bien dice el refrán que «de bien nacidos es ser agradecidos», así que agradezco a las personas que habéis convenido en concederme esos premios, que no se conceden a los amiguetes (como me decía uno al salir el Thinking Blogger Award), sino a quien, por un motivo u otro, expresa una opinión respecto de un tema que coincide con nuestro pensar.

Así, pues, como mandan los cánones, vamos a dar una lista (seguramente incompleta, aunque sean todos los que estén) de aquellos a quienes van dirigidos mis premios:

Felicidades a los premiados, que en realidad son los amigos todos de la Resistencia Anti-ZP (personalizados en estos 10 blogs). Hemos de seguir luchando no sólo para echar a ZP de la Moncloa, sino para que en este país podamos disfrutar, nosotros y nuestros hijos, de la libertad y la democracia verdaderas que nos prometimos en 1978.