Visca Sant Jordi :P

De risa, ¿no? La foto está tomada en la playa “de la Comandancia” en Tarragona. Por si quedaran dudas, vamos a actualizar un texto que ya tiene algunos años y que con frecuencia citan quienes hablan de la “represión” lingüística ocurrida en aquellos llamados años (por cierto, copiado y pegado en varios blogs con errores gramaticales incluidos):

Restin a la recòndita intimitat els coqueteigs lingüístics, l’expansió més o menys romàntica o més o menys reticent d’altres llengües. Però en presència d’un català, davant els seus compatriotes i davant el món -i vostè, senyor de la fleca, es presenta davant el món i els seus compatriotes quan ven el seu pa-, tingui vostè la dignitat de la seva pròpia redempció i honori degudament al seu redemptor. La consigna és clara i no és defugible: si volem ser dignes d’aqueixa redempció i honorar qui ens ha redimit, tots els catalans hem de fer tres coses: pensar com en Carod, sentir com en Carod i parlar com en Carod, que, parlant, naturalment, en l’idioma nacional, ha imposat la seva Victòria…”

(“Quédense para la recóndita intimidad los coqueteos lingüísticos, la expansión más o menos romántica o más o menos reticente de otras lenguas. Pero en la presencia de un catalán, ante sus compatriotas y ante el mundo —y usted señor de la guantería, se presenta ante el mundo y ante sus compatriotas cuando vende sus guantes— tenga usted la dignidad de su propia redención y haga usted el honor debido a su redentor. La consigna és clara y no tiene efugio: Si queremos ser dignos de esa redención y honrar a quién nos ha redimido, todos los catalanes debemos hacer tres cosas: pensar como Carod, sentir como Carod y hablar como Carod, que, hablando, naturalmente, en el idioma nacional, ha impuesto su Victoria…”)

¿Verdad que suena actual? Pues eso. Ni “trescientos años de resistencia”, ni mucho menos “trescientos años de ocupación”. En todo caso, treinta años largos de coñazo identitario (y lo que te rondaré, morena, si siguen los que ahora están…)

P.D.- El texto original es de Luis de Galinsoga, director de “La Vanguardia Española“, aparecido el 8 de agosto de 1939. En todo caso, si uno es de nacionalista de derechas puede sustituir a Carod por Pujol. El sentido del texto no cambia sustancialmente (incluso gana en expresividad).