Martha amenazada

Está acostumbrada a recibir amenazas de su gobierno. Ese gobierno bolivariano que tiene tanto cariño a los que señalan sus fallos. Le han cerrado el blog dos veces y ella sigue, terca como una mula, por la causa de la libertad y la verdad. Y así siga por muchos años (y nosotros que lo veamos, oyes).

Pero hoy me he enterado de que alguien (presuntamente) de la ETA la ha amenazado. Si eso es verdad, los etarras ya no se contentan con amedrentar a los vascos y a los españoles. Extienden su radio de acción a quien les critica y les llama asesinos (pues eso es lo que son), esté donde esté. A lo mejor ha sido una chiquillada, como la amenaza que también un adolescente intentó con Ignacio Arsuaga; pero claro, estas cosas hay que tratarlas con la debida seriedad. Por ello, Martha ha puesto la correspondiente denuncia ante la Gendarmerie.

También hay que notar un hecho. Que en Venezuela, al parecer, hay una colonia vasca importante –lo mismo que en Idaho–. No en vano la señora Ana Sagasti fue el resultado de un caracazo. Y que también al parecer, aunque son «nacionalistas vascos» y no «proetarras», ETA no está ni mucho menos estigmatizada. Incluso es posible que el régimen bolivariano (si don Simón levantara la cabeza y viera para qué usan su memoria…) les facilite las cosas allí en Caracas.

Lo importante de todo esto es ese dicho muy español de «ladran, luego cabalgamos». Ni los presuntos luchadores de la libertad, ni los eusko-nazis, ni los cat-borregos, ni os nazis das gaitas conseguirán acallar nuestra voz. Ni en España, ni en Venezuela. Todo mi apoyo, en lo que pueda servir, para mi querida Martha.

Los detalles, aquí.