Miserable… roedor


Sólo a un miserable… roedor como Pepiño Blanco se le ocurriría atacar políticamente a Esperanza Aguirre tratando de transformar en cobardía lo que sin duda fue valor por su parte. Es decir: atacarla más allá de lo que es admisible en contienda política. Y la intencionalidad es muy clara: hay que “ayudar” en todo lo posible al hermano Gómez a ganar Madrid, esa plaza que desde hace casi 20 años se le resiste al P(SOE). Que estuvieron a punto de caer por el barranco abajo y ya no lo han estado más.

Me hubiera gustado saber qué hubiese hecho Pepiño de haberse encontrado en el lugar de Esperanza Aguirre. Me corroe la curiosidad. Pero de algo estoy seguro: o pasmo de Palas do Rei no tendría dónde caerse muerto si alguna vez saliese de la política.

Y, en cualquier caso, todo ello forma parte de una “bien calculada” estrategia del ¿Gobierno? para evitar que se hable de lo que realmente preocupa. Es decir: de los dineros y de las cosas del comer, de las cuales se habla en el post anterior a éste. ¿Será porque tienen miedo de que descubramos que jugaron con ellas y ahora que viene el lobo nos han dejado con el culo al aire?

P.D.- Oración del catalán sufrido: Guarda’ns, Senyor, d’aquesta colla de lladres i mentiders.