El pallasso

Sabido es que todo circo tiene sus payasos. En el Congreso de los Diputados, al parecer, sus señorías republicanas Puig (sí, ése que no paga a sus conciudadanos de Palamós) y ahora Tardà parecen haberse ganado a pulso el cargo de Payasos Mayores del Reino (perdón: Pallassos Majors del Regne, que si lo escribimos en castellano no lo entienden).

Ya que estamos en crisis y que el Gobierno se ve absolutamente incapaz de manejarla (crece el paro a los niveles de 1995, entre otras buenas noticias), lo suyo es que al populacho se le dé panem et circenses. De ahí la «inestimable colaboración para la gobernabilidad del país» de sus señorías Puig y Tardà, que cualquier día Bono les cuelga una medalla que se invente al efecto por tal motivo. No importa demasiado, en realidad, cuál sea la payasada. El caso es estimular la testiculina de algunos y los bajos instintos de otros (cerebro y sentido común, ¿dónde estáis?) para que los españolitos carpetovetónicos se lancen al aburrido pim-pam-pum de siempre. Y mientras dura el famoso panem et circenses, el Gobierno pone en práctica la solución pa tó: es decir, esperar a que escampe. Vamos, que no es necesario siquiera tomar serias medidas.

Distinto es que lo que ha dicho el indecible Tardà constituya una infracción penal (concretamente, las injurias a la Corona del art. 490 CP); eso es algo que habrán de dirimir los Tribunales. Hay quien pide que la Fiscalía actúe de oficio y ya veremos en qué terminará la cosa. Sin meternos en profundidades jurídico-penales que no nos corresponden, mi opinión es la siguiente: no pasará absolutamente nada. Tardà no se «disculpará», cual corresponde a un becerro como él. Bono le perdonará sus excesos verbales y ZP, sabiendo que necesita de los hermanos catalanes para llevar a cabo sus planes, hará como que no lo ha oído, lo mismo que la Corona, que sabe muy bien con quién ha de quedar bien. Por otro lado, soy de los que opina que el republicanismo no está reñido con la buena educación. Y el senyor Tardà no ha demostrado ninguna con estas declaraciones.

¿Se imaginan el pollo que se armaría si alguien aquí gritase algo como «Mort al President!!»? Para empezar, sería noticia de prime time en los noticiarios de la TV-per-a-tres. La prensa del movimiento (Al-Avui y limítrofes, que son casi todos los que tienen sede central en Cataluña) hablarían, como siempre, de la ofensa a aquesta gran nació (consigna siempre a punto y siempre o casi siempre efectiva). ¿Le valdría al ofensor la excusa de que en realidad se refería al President Companys, que ya está muerto? No lo duden un segundo: no le valdría. Y no faltaría quien atribuyese la autoría intelectual de la ofensa a Albert Boadella, honor que merecería éste por haber sido el último intelectual de cierto renombre que escapó a corre-cuita de la tribu.

En fin. Gracias puede dar el P(SOE) a que Tardà y otros como él divierten al personal o, por lo menos, le distraen de lo verdaderamente importante…