La foto


Pues lo siento, pero no me pone. Y no va a conseguir mi voto, inclusive sin camisón. Se la puede “justificar” de muchas maneras; pero por desgracia, las críticas que valían en su momento para las ministrillas de cuota vaginal valen igualmente para Soraya. A aquéllas se les exigía seriedad y capacidad de gobierno. Y lo único que han demostrado es que no había ni seriedad, ni mucho menos capacidad de gobierno.

No entendemos a qué viene ese “posado” en plan íntimo en una persona que, de ganar su partido las elecciones, podría ser ministrable. Y mientras está en la oposición, se le exige que haga su trabajo, no que copie la frivolidad de aquellas a quienes quiere suceder. Se le exige que haga verdadera oposición (terreno en lo cual está completamente missing en tanto en cuanto su partido se ha convertido en Partido Payudá). No que “ayude” al Gobierno a distraer la atención de los españolitos (vano intento, por otra parte).

Creíamos que la política exigía de sus participantes una imagen impoluta. Vean, si no, en los USA: pese a ser un país aparentemente “muy liberal”, no hay político que no salga en campaña con su esposa e hijos (hasta San Barak Obama, oigan). Pero ya no estoy tan seguro de eso. Como tampoco estoy muy seguro de que la prostitución sea el oficio más antiguo del mundo…

Ah, y por si cuela…

Queremos ver a la Cospy,
Queremos ver a la Cospy,
Queremos ver a la Cospy,
Con un bikini azul…

(Con la música de “Es un muchacho excelente”)