¡Garoña que Garoña! (II)

¿Y por qué quiere cerrar ZP la central de “Garoña” (como es laico, se pasa por el forro el nombre completo de la central)?. En realidad nadie sabe por qué, oficialmente. Porque como queda claro en el post anterior, lo del “nuclear no, gracias” ha quedado más que anticuado. Ése es el discurso que vendía la izquierda-sandía (verdes por fuera, rojos por dentro)… hace un cuarto de siglo.

Para mí está claro que a ZP no le interesa otra cosa que lo que le da votos (tampoco estoy seguro de que a Mariano le interese otra cosa; pero como está en la “oposición presunta”, se le puede conceder el beneficio de la duda). Entonces, si tenemos en cuenta que el lobby ecologista no es muy numeroso, ¿qué ha podido mover a ZP a sacar el conejo ecológico de la chistera?

Lo primero, la escasez de ideas. El ecologismo es uno de los múltiples disfraces que se ha colocado la izquierda para parecer más “civilizada” y “comprometida” de lo que es en realidad. Hoy nadie medianamente informado se lo cree; pero si el disfraz funciona, es que hay mucha gente que no está medianamente informada. Y en España, al parecer, se ha conseguido un nivel de aborregamiento de poco más del 50% (los 11 millones de votantes del PSOE, a pesar de que ZP mintió y engañó al pueblo varias veces, antes y durante la campaña electoral).

Pero claro, es que metidos ya en la harina de la crisis, algo hay que inventar para distraer al personal. Han intentado echarle la culpa al PP (cómo no), pero la gente se empieza a dar cuenta de que no puede ser responsable quien no gobierna. Se la han echado al cambio climático, al capitalismo, a la religión (si los gobernantes siguiesen el Evangelio, otro gallo nos cantara). Han inventado lo del aborto. No sé qué más le queda, porque la gente hasta deja de ver la tele, que se ha convertido en un laxante de primera calidad. Lo han intentado todo para que a los españoles se nos vaya la fuerza por la boca y así, bien entretenidos, no tomemos las decisiones que ZP no se atreve a tomar.

Les diré lo que yo creo. “Garoña” es un globo sonda. Si se cierra a pesar de las protestas, otras vendrán detrás, pues no se crean ustedes que se quedará ahí la cosa. Con la “excusa ecologista” (cuyo fundamento es inexistente), ZP nos dejará sin producción de energía propia en cantidad, limpia y barata. La pregunta siguiente es: ¿Y entonces de dónde vendrá esa energía? Respuesta obvia (con otra pregunta): ¿saben ustedes que Francia está construyendo unas cuantas centrales nucleares justo al otro lado de los Pirineos? ¿Y que Marruecos, al parecer, también va a construir alguna central mirando hacia Canarias? ¿Y para quién creen ustedes que será esa energía, mayormente?

Lo que quiero decir es que nos estamos jugando nuestra independencia energética, que ZP entrega alegremente –o sin alegría, lo mismo da– a Francia y a Marruecos. Y en este perro mundo traidor, raramente se da sin haber recibido antes –o con la promesa de recibir después–. Otra pregunta del millón: ¿qué es lo que ha recibido ZP de Francia y Marruecos de tal valor que ahora tiene que comprometer la citada independencia energética? Les daré mi opinión, por más que no tenga pruebas y sea discutible: la respuesta está en el 11-M, en sus causas y sus consecuencias. Y este artículo de Joan Valls puede ser una buena introducción.

Miserable

Miserable el directivo del PNV que, en un alarde de “valentía”, no ha querido identificarse para lanzar su ataque contra la viuda de D. Eduardo Puelles, doña Francisca Hernández. Sabiendo como sé que en los partidos rara vez hace declaraciones quien no tenga algún tipo de mando, no me extrañaría que hubiera sido Anasagasti, el caracazo.

En todo caso, ya nos es conocida esta postura del PNV. Los recogenueces se posicionan al lado de la ETA, como siempre. No son tan lejanos aquellos tiempos en que cada vez que la Benemérita detenía algún etarra, nunca faltaba algún burukide (preferentemente Egíbar) dudando de que al “valiente gudari” se le hubiese aplicado un tratamiento correcto. Y estamos en lo mismo. Pero dicen que no apoyan a ETA.

Pagaban subvenciones a los familiares de los etarras (¿por qué? ¿Acaso no son unos asesinos? ¿Por qué hay que hacer un favor a sus familiares, que, en no pocos casos apoyan las mismas tesis asesinas?), pero dicen que no apoyan a ETA.

Recibimos hace pocos días una confirmación oficial de algo que sospechábamos hace ya mucho: que la Ertzaintza no actuaba contra ETA por motivos políticos. Para el PNV, al parecer, los de la ETA siguen siendo “las ovejas descarriadas” del nacionalismo vasco y que, “en el fondo, esperan recuperarlos algún día”. Pero dicen que no apoyan a ETA.

Dejando aparte su mal perder –que también–, sólo un miserable, un malnacido, una rata asquerosa, un gusano inmundo podría decir las siguientes palabras de doña Francisca Hernández (declaraciones a El País, que les cede espacio):

“En esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda. Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos. Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen”.

¿Y dicen que no apoyan a ETA? El Evangelio –que es mi manual de consulta– dice muchas cosas y en particular la siguiente: “No se puede servir a dos señores”. Trasladando el dicho al PNV, resulta que en materia política aplican el principio de contradicción: “A es A y es también no-A”. Es decir: son “demócratas” (habría que hablar mucho sobre eso) y al mismo tiempo apoyan los fines de ETA, que es cualquier cosa menos demócrata. Ambigüedad calculada que debería llegar a su fin: o se está con las víctimas, o se está con los verdugos. No se puede quedar bien con todos.

En esta tesitura me desazonan mucho las palabras de don Salvador Ulayar, por la relevancia de quien las dice. Leí su historia en el libro de José Díaz Herrera e Isabel Durán “ETA, el saqueo de Euskadi”. Ahora le leo en LD y no es ni mucho menos para tirar cohetes. Sobre todo porque denuncia a una AVT domesticada. “Desactivada”, podría decirse. Otro ejemplo de cómo los (malos) políticos expulsan a la ciudadanía de sus mismos espacios de libertad. Y si los propios interesados (o cuando menos sus “representantes”) dejan de enarbolar la bandera que los unió para aceptar sin chistar el discurso de un Gobierno que los quiere calladitos y que al mismo tiempo “negocia” con los etarras, pues apaga y vámonos.

Y en cuanto al PNV, dos cosas. La primera, que al “directivo” que ha dicho esas barbaridades tendrían que inyectarle la antirrábica y ponerle un bozal. Y la segunda, que en el tema del terrorismo no se puede ser al mismo tiempo parte de la solución y parte del problema. O se está con los verdugos, o se está con las víctimas. Otra cosa es que sea tabú decir en voz alta por quien corresponda (o debería corresponder) que el PNV apoya a los etarras. Y esto hasta Sabino lo entendería aunque no se lo explicaran los jesuitas de Orduña.