SITEL

Era de esperar. Hay un Gran Hermano y nos vigila, aunque por ahora no nos obliga a ver su jeta como ocurría en «1984» (imagínense ustedes que nada más levantarse por la mañana lo primero que ven sus ojos son las zejas de ZP: qué deprimente). Pero lo cierto es que estamos vigilados. Probablemente no…