Algo (muy) saboteadito

Lo que nos faltaba. Si en las cosas del comer a España la toman por el pito del sereno, sólo faltaba que ocurriera lo mismo con Eurovisión. Nuestro representante, Daniel Diges, tuvo que tragarse el sapo de ver cómo un freak –por no calificarlo con una palabra más malsonante– saltaba al escenario y le jodía la actuación. Él, muy profesional, estuvo a lo suyo y, pese a que pudo repetir la actuación, quedó en un lamentable decimoquinto lugar. Esto no ocurrió en 2008 porque el representante era catalán y porque para hacer el payaso Chikilicuatre se bastaba él solo. Pero … Continúa leyendo Algo (muy) saboteadito