¿Imprudencia o estupidez?

Digamos que ocurrió lo que no tendría que haber ocurrido. Básicamente, que unos jóvenes fueran arrollados por un tren de larga distancia que iba, si no recuerdo mal, a unos 130 km/h. Ahora bien, los trenes van por la vía y no se meten en los pasadizos por donde las personas cruzamos al otro lado. Sin embargo, parece que en la mágica noche de San Juan, unos jóvenes (tal vez émulos del Neng de Castefa, pues a Castelldefels iban) decidieron «portarse mal» y cruzar por donde no debían. Y los arrolló el tren. Parece ser que no hubiesen podido pasar de la estación del tren porque no habían comprado el correspondiente billete. Sigue leyendo

Fúrbo

Al hilo de una entrada de mi amigo Daniel, me gustaría comentar algo que está, al parecer, en todos los diarios deportivos. Y es el nombre de la periodista Sara Carbonero, a quien se ha responsabilizado de nuestro glorioso debut, en que los suizos se nos comieron como una tableta de chocolate. ¿Y por qué? Bien, según algunas autorizadas voces, parece que la guapa periodista a pie de campo «distraía a nuestro cancerbero de su tarea». Sigue leyendo

Lameculos de alta graduación

A esa triste condición han quedado reducidos los más altos cargos del Ejército. A impasibles convidados de piedra, mientras ZP y su menestra van desestructurando e invertebrando el Ejército hasta el punto de que «no lo va a reconocer ni la madre que lo parió», según la frase consagrada de Alfonso Guerra. Ya mencionamos aquí alguno de las cuestiones que más nos preocupan del Ejército, visto desde fuera. A día de hoy no tenemos sino que ratificarnos en aquello que escribíamos hace exactamente cuatro años, que no es otra cosa sino que a la detestable clase política que padecemos le interesa tener acogotado al Ejército. Ninguno de esos señores quiere otro 23-F (todavía no se sabe del todo lo que ocurrió aquella noche… y las memorias de Sabino son custodiadas como los secretos de Fátima), ni mucho menos un nuevo 18 de julio de 1936. Sigue leyendo

¿Justicia?

La justicia es una necesidad humana, de orden espiritual; pero dentro de ese orden, tan importante como el comer o el dormir. Del concepto romano de justicia (dare tribuere cuique suum, o dar a cada uno lo suyo) hemos derivado nosotros una de las columnas que sostienen nuestro Estado de Derecho y podemos decir, entonces, que estamos en un Estado de Derecho porque hay justicia. Sigue leyendo

Sh’ma Israel

Cabe calificar la operación Mavi Marmara de «rotundo éxito» para las facciones progres y pro-musulmanas. Y de error mayúsculo para el Estado israelí. Ahora que el griterío progre antisemita va decreciendo, es más fácil analizar lo que ocurrió (parece mentira que con tanta facilidad traguemos lo que las vendidas televisiones nos han querido contar). Para ello seguiré el hilo argumental de la entrada de mi amigo Daniel, que pueden ustedes leer aquí. Sigue leyendo

¿Cuánto aguantará ZP?

Para muchos es la pregunta del millón. Una cosa es segura: ZP está políticamente muerto fuera de nuestras fronteras. Frau Merkel no puede ni verlo, probablemente porque piense que «no se puede confiar en él» (y creo que muchos españoles estaríamos de acuerdo en eso). San Obama le ha dado la espalda (a pesar de que los zetaperos han sido incansables repitiendo que « era mu malo y Obama é mejó»). Monsieur Sarko ha hecho caso de Frau Merkel, a pesar de que casi le debe el puesto en el Palais de Matignon (el apoyo incondicional de nuestro inefable ZP a madame Ségolène Royal fue vital para que ésta se pegara un batacazo planetario: la France vote oui… à Sarkozy) y ahora no quiere estar a menos de mil kilómetros de él. Sigue leyendo

Todos los catalanes no somos iguales

A veces resulta cansino, pero se harta uno de leer que “estos catalanes…”, “que se vayan todos los catalanes”. Vamos, que nos meten a todos en el mismo saco. Por eso hoy, queridos lectores, quiero que vean a un hombre que personifica el hecho de que “otra Catalunya es posible”. Hay catalanes que pensamos como él, pese a que se lleva una parte más bien pequeña del pastel electoral. No poco tendrá que ver en ello que en Catalunya lo que no es nacionalista o independentista no sale en la televisión, como no sea para denigrarlo. El señor Albert Rivera tendrá los defectos que tenga, y sus ex-compañeros le desearán la muerte un par de veces al día, pero esto que van a ver y escuchar ahora es digno de ser escuchado:

Sorprende (o no, fíjense ustedes) que esto no lo diga el PPC con la misma claridad y contundencia. Pero para algunos de ustedes, verán que no se nos puede meter a todos los catalanes  en el mismo saco. A falta de mayor prueba, hete aquí la diferencia entre un político que alza la voz y otro que se calla sólo para tener la oportunidad de pillar cacho.