Respuesta a un sociata

A veces, surfear por Facebook le trae a uno gratas sorpresas como ésta. Ante el argumentario rancio y manido de un señor «de izquierdas», una amiga mía le contesta con toda razón y, sobre todo, sin los complejos habituales que padecen los dirigentes de su partido a la hora de decir las cosas claras. A ella, al menos, no le da miedo que los verdaderos fascistas la traten de «facha».

Por otro lado, es gracioso que insistan ellos en que los de derechas somos «nostálgicos de tiempos pasados», cuando da la impresión de que los verdaderos nostálgicos son ellos. Nostálgicos de una República idílica, en la cual a un facha (o un terrateniente por el mero hecho de serlo, o a un seminarista por llevar sotana) se le podía torturar o pegar cuatro tiros sin necesidad de juicio, ni papeles (qué murga eso del papeleo y de las garantías procesales, oigan) y enterrarlo en una fosa común para que no pudiera ser encontrado (y por tanto buscados, juzgados y castigados los criminales). Les dejo ya con el asunto. He modificado un poco el texto, pero no se pierde el sentido de lo principal.

Sigue leyendo