Festa…

A una semana de la mal llamada fiesta de la democracia catalana (que como los lectores avisados sabrán, ni es «fiesta», ni es «democracia»), hay aún espacio para la sorpresa. Si unos observadores internacionales se acercaran en plan Informe terraqui al «triangle català» y trataran de deducir cuál es la opinión que tienen los diferentes candidatos respecto del censo electoral, los votantes nos llevaríamos una sorpresa, Al parecer, nos consideran xenófobos y poco menos que asesinos, aunque sea a bombillazos (PP) o salidos (los jadeos jacarandosos de los vídeos promocionales del PSC y de Alternativa de Govern no tienen desperdicio). A los de ERC se les ha ido también la pinza (¿o les ha traicionado el inconsciente?): presentan un vídeo que parece una versión a la catalana de Montañas nevadas

Creo que el citado informe concluiría que las distintas campañas de los partidos mayoritarios se dirigen a un público mayoritariamente subnormal y que ofenden la inteligencia de cualquier ciudadano («persona apta para ser titular de derechos y obligaciones») medio. Mi pregunta es: ¿habrá algún candidato que me considere simplemente una persona normal? Porque si no es así, me gustaría que me lo dijeran. Y de paso aprovecharía el día para algo más práctico que dejar que los políticos se rían en mi cara. Festa? Sí. Fes-te fotre.