George Carlin

Paradojas_de_George_Carlin

Hoy no me apetece hablar de política. Solamente les añadiré este PPS, que habla de algunas verdades. Pequeñas verdades, que interesa recordar de tiempo en tiempo. También tienen que vercon la política, si uno mira bien. O no. O quién sabe (no, no me estoy volviendo Mariano). Que lo disfruten.

Apostilla

Estoy muy enfadado con un artículo del señor Oscar Elía en la Gaceta de ayer 22 de febrero. Dice el señor Elía (negrita nuestra):

Cuando un Ejército deja de cumplir su papel de defender a la nación frente a sus enemigos, se dobla sobre sí mismo y participa indignamente, con la ventaja y el privilegio de las armas, en política interior. Es lo que ha ocurrido periódicamente con el Ejército español en los últimos dos siglos. El franquismo fue el episodio más claro y agudo; el 23-F, el último y más tragicómico. De este, el Ejército salió democráticamente deslegitimado y fue a peor, no sin merecerlo: unos socialistas que nunca se han fiado y siempre lo han despreciado.

Créame, señor Elía: el Ejército no se ha merecido el trato que le han dispensado estos últimos 30 años, ni por parte de los políticos, que lo han ido desmantelando poco a poco, ni por parte de alguna prensa, siempre feroz contra un enemigo que no se podía defender porque expresar la opinión era exponerse a una sanción disciplinaria (también porque sus jefes consideraron más oportuno buscar la sombra del árbol político, alargada y con muchas ramas).

Señor Elía, usted no puede decir ni dar a entender que las Fuerzas Armadas «apoyaban» la asonada, porque eso es faltar a la verdad. Por supuesto que había quien la apoyaba; pero eran los cuatro gatos que esperaban sacar ventaja de la situación que se podía llegar a crear. El resto de las Fuerzas Armadas, en bloque, estuvo del lado de la Constitución. De otra forma, si las Fuerzas Armadas hubiesen apoyado el golpe, éste hubiera triunfado.

Señor Elía, sepa usted que quienes han regido los destinos de las Fuerzas Armadas únicamente han pensado en sí mismos y en la casta a la que pertenecen. No les interesan unas FF.AA. bien preparadas para cumplir la misión que la Constitución les encomienda (como tampoco le interesa al Dalai Carod, que ha fijado la fecha de la «independencia catalana» para el 2014, nada menos). Han buscado la adhesión inquebrantable de sus subordinados directos, que ha devenido en una deslealtad hacia la Nación española, pues enemigo de la Nación española es quien desmantela la estructura específicamente destinada a defenderla de cualquier agresión. Y quien obedece al que ordena tal desmantelamiento no puede ser considerado fiel servidor de la Nación española.

No quieren que se repita un 23-F o un 18 de julio. Muy bien. Pero lo han hecho a expensas de las necesidades de protección de la nación. No querían que nadie les pudiese pegar una patada en el culo caso de que las cosas se volviesen a poner como entonces (vamos camino de ello). Pero, señor Elía, no diga que no comprende a los militares cuando ETA mataba a cuatro o cinco militares todos los meses («asesinatos selectivos», según la jerga consagrada) y Suárez únicamente asistía a los entierros al atardecer, casi a escondidas, poniendo cara de palo y pidiendo «serenidad y firmeza». Nadie defendía a los militares entonces; nadie lo hace ahora. E incluso digo más: algunos siguen azuzando la inquina antimilitarista sin percatarse, en su estúpido odio, de que tiran piedras a su propio tejado.

Señor Elía, por favor: no diga que los militares «se merecían» esto. Precisamente por la dignidad de las Fuerzas Armadas.

Retro-visor

Parece la Pajina en la peluquería, pero no: es la Bruja Avería 🙂

 

Reóstatos, reóforos y filamentos.
Fundiré en la calle y en el Parlamento.
El pueblo se unirá en un unánime lamento.
Estableceré la democracia de la desgracia.
¡Todos acabarán en la farmacia!.
Por Gimnoto y por Atisbo…¡Triunfará el ecumenismo!
¡Todos sufrirán lo mismo! Reumatismo y estrabismo.
¡Viva la gripe general ¡Viva la igualdad universal!

Tal y como están las cosas, esto podría haberlo firmado hasta ZP…