Sugerencia

Después del nada laico ataque a la Sagrada Familia, cuyo valor no es sólo religioso (es un templo católico abierto al culto y por eso se ha ganado el derecho a ser quemada), sino también una obra arquitectónica de primer orden y Patrimonio de la Humanidad, les prometo que he estado pensando. Todo sea por ejercitar la primera obra de misericordia, que es «enseñar al que no sabe». Sigue leyendo