«Alemania es culpable»

Sepan ustedes que hoy se celebra el aniversario de la creación de la llamada División Azul. Contingente militar nutrido de voluntarios (nada de levas forzosas) convocados para «luchar contra las hordas rojas». Es verdad que muchos de ellos eran falangistas, pero eso ni quiere decir que todos lo fuesen ni que Franco «los apoyase porque había apostado por Hitler». Digámoslo una vez más: Franco agradeció la ayuda que Hitler prestó a los nacionales (lo mismo que la URSS la prestó a los rojos), pero en 1940, recién salidos de una guerra civil que dejó el país como un yermo, era imposible devolver el favor. No obstante, se dio libertad para que quien quisiera, se alistara en ese cuerpo divisionario al grito de «Rusia es culpable», un grito muy convincente entonces, tras haber sido muchos testigos de las barbaridades que cometieron los comisarios soviéticos enviados a crear y/o controlar las chekas.

Por ello, tiene una gracia añadida que ZP salte precisamente ahora con algo parecido. Los alemanes, los Herrenvolk son los culpables de todo: de la burbuja inmobiliaria, de la deuda de las CC.AA., de que Camps se dejara sobornar por tres tristes trajes, del chivatazo del Faisán, de la reconversión industrial de 1982, de la bomba de Palomares… Pueden alargar ustedes la lista todo lo que quieran. Cualquier cosa intentará ZP antes que reconocer su condición de cigarra cantaora y antes que dejar de tirar el dinero a pesar de lo que le queda ya en el convento.

De cualquier modo, el «grito» convencerá. Convencerá a los de siempre. Convencerá a esos otros que ustedes saben que «Alemania es culpable», como antes lo fueron , Aznar, los mercados, los especuladores, los antipatriotas, la derechona, la Iglesia (de Cáritas ni hablamos, claro)… Cualquiera, menos el Gobierno que no sólo no tomó las medidas pertinentes cuando debió hacerlo porque eso le iba a restar popularidad, sino que siguió gastando (y permitió que otros, como las Comunidades Autónomas, gastaran sin techo y sin tasa). Culpable el Gobierno por enmierdar, culpable la oposición blandita por permitirlo en base a cálculos políticos, y culpables nosotros por no exigir como un solo hombre la correspondiente responsabilidad a cada uno.

No obstante, la @@#!!cracia (por favor, no insulten al conceto llamando «democracia» al Régimen que padecemos) de hoy es lo que tiene: los hermanos se ayudan entre sí, incluso por encima de la ley que se supone es para todos igual (no es verdad: es igual para ustedes y para mí, es tuerta de un ojo o del otro según de quién se trate y para otros es completamente ciega).