Steve Jobs (1955-2011)

Nos lo ha arrebatado un cáncer de páncreas. Pero necesitamos gente como él: suficientemente visionaria como para avanzar y con el suficiente talento práctico como para convertir sus visiones en realidad.

Tampoco está de más recordar su famoso discurso en la Universidad de Stanford, que debería forma parte del credo de la Universidad española, hoy carcomida por la mediocridad, el politiqueo, el desánimo y la nula voluntad de superación en no pocos casos…

Descanse en paz y que Dios lo haya acogido en su seno.