El arma más peligrosa

Sin lugar a dudas: ¿cuál creen que es el arma más peligrosa de un Gobierno (estatal, autonómico o local)? Y sobre todo, de un Gobierno ya próximo a desaparecer. Si no lo intuyen, yo se lo digo: el Diario Oficial, llamado BOE, Diari Oficial de la Generalitat en Cataluñistán y BOP en la provincia correspondiente. Sigue leyendo

Mañana sol y buen tiempo

Fíjense ustedes que ha pasado ya una semana y dos días desde las elecciones. El PSOE se ha pegado el mayor batacazo de su historia reciente (qué lejos les queda ya 1982). ¿Rastros de autocrítica? Ninguno. Menudean las puñaladas, los navajazos, las zancadillas (supongo que eso me ubica en el grupo de los eliminables, según Mª Antonia Iglesias), las patadas por debajo de la mesa, las alusiones a un Congreso que ha de celebrarse en febrero (antes de las autonómicas andaluzas: ¿será Griñán quien se presente o pondrán a otro candidato para estrellarse contra Arenas Movedizas?). Sin embargo, de puertas afuera nada trasciende: «los trapos sucios se lavan en casa». Sigue leyendo

Cova

(Original aquí)

Covadonga Sanz tiene 16 años y muchos amigos hechos en las últimas horas a los que ella aún no conoce.  El sábado pasado Cova, como la llaman familiarmente, tuvo un terrible accidente de tráfico a la altura de Ventisquero de la Condesa en Madrid. En el mismo fallecieron dos amigos suyos, de 19 y 20 años. Ella y otro amigo también de 20 años de edad resultaron gravísimamente heridos. Además, también resultaron heridas leves una mujer y su hija que viajaban en el vehículo contra el cual chocaron.

Cova lucha en estos momentos en La Paz por su vida. Las redes sociales también.

Su familia ha creado el twitter @aupacova, a través el cual van informando del estado de salud de la joven y piden se ore por ella.  El hashtag que usan es #iprayforcova y #animocova.

Son centenares los tuiteros, de todas las partes del globo terráqueo, desde Alabama a Canadá, pasando por Chile, Rusia, México, El Salvador o Suecia, los que rezan por ella. Ya tiene más de mil seguidores.

Yo me sumo. A los que seáis creyentes os pido que recéis por ella. Y los que no lo seáis que apoyéis a su familia.

¿Quién dijo que las redes sociales no tienen nada de positivo?

Arrikitaun

Vía No a todo me entero de que la última ocurrencia genial de la Junta de Andalucía es que «los niños aprendan flamenco en el colegio». Como si Griñán y sus boys no tuvieran ya bastantes problemas. Sobre todo uno y mú gordo que se lllama Su Señoría D.ª Mercedes Alaya, con sus EREs, sus fondos de reptiles y otrah coziyah… Ohú. Que ya es casualidad que al apellido de la juez le falte sólo una letra para formar el nombre del caso de corrupción más grande (en calidad y cantidad) destapado en los últimos tiempos en aquellas tierras. Claro que si Su Señoría firma acortando su nombre en «M.»…

Pero no hay que sorprenderse, que en todas partes cuecen habas (y en casa de uno, a carretadas). Lo de Griñán no deja de ser una de tantas gilipolleces de un régimen agónico (si 30 años de mando en plaza no son un régimen, ya me dirán ustedes) para distraer la atención y tal vez algo más que la atención. Pero ¡ea! Lo importante no es que los niños andaluces sepan de sumá y de restá, que eso é mu esaborío. Lo importante es que sepan irse por tarantas, seguiriyas o soleares (las que seguramente cantarían Griñán y sus boys si los llevaran donde debieran estar) en vez de matemáticas y lengua (esperen ustedes que antes de irse propongan la inmersión lingüística en andalú, que seguro que también se les ocurre).

No importa que er niño no zepa ná de tó eso, qué va. Manque ar niño, namá que sarga d’Andalucía, le traten asina…

Y la mare, con loh ojoh enlagrimaoh, pensando: «Ohú y qué arte tié mi niño. Me lo ví a llevá a la tele pa que cante argo y noh eshe una manita cuando al pare le dehen de pagá er sello (el PER, para no andaluces)…»

mú gordo
régimen
sello

Vacas flacas

Parece un axioma aceptado nemine discrepante en España: la izquierda dilapida las vacas gordas y la derecha gestiona las vacas flacas. Claro que aquí esas categorías han sido sumamente presuntas: pregunten ustedes a Botín y a sus amigotes si la legislatura de ZP ha sido «de izquierdas» para ellos. Y lo mismo se diga de los hotros: Rajoy y su troupe, temerosos de que la (presunta) izquierda mediática les tache automáticamente de «derechistas fascistas» (lo hacen de todos modos) y de asimilarlos mediante sus terminales mediáticas a la «extrema derecha», se autocalifican como «de centro reformishta» y han intentado «hacerse los simpáticos» con cierta izquierda que, según calcularon ellos, podía estar hasta las narices de ZP y de su ingeniería social (sin) gaseosa. Sigue leyendo

Para nada

Para eso sirvió el presunto debate de ayer. Sí, presunto. Porque no es un debate una confrontación dialéctica en el que las partes que debaten pactan los temas de los que no van a hablar y se dedican a leer datos, como si fueran dos telediarios intercalados. A eso fue a lo que asistimos ayer. Los españolitos nos dimos cuenta, eso sí, de una cosa: de que Rubalcaba trató a Rajoy ya como presidente, pidiéndole cuentas de lo que va a hacer como si ya lo hubiera hecho. Fue un ejercicio dialéctico realmente curioso, en ese sentido. Pero tal vez ese fuera su único interés. Sigue leyendo

Interactivo

Tenía pensado hoy hablarles de política, que es de lo que suele tratar este blog. Pero hoy es uno de esos días en que la climatología no acompaña y, además, ¿para qué voy a hablarles de política, que hoy se tiñe de números? Lo único que nos queda claro a los profanos es que saldremos del pozo en que nos han metido nuestros políticos casi ad calendas graecas. Por eso hoy, que es uno de esos días que apetece sentarse, tomar un whisky (o licor espirituoso que sea de la preferencia de ustedes), poner un disco del gran Miles y dejarse llevar, quiero hablarles del penúltimo libro que ha caído en mis manos (el último es Los mitos hebreos, de Robert Graves y Raphael Patai, que por cierto también recomiendo a ustedes).

Dicho libro reza por título Interactivo y su autor es mi amigo Andrés García-Carro, una presencia no sé si «inteligente», pero sí presencia que intenta mantener la cabeza sobre los hombros en esta vorágine de emociones que se ha convertido nuestra vida pública diaria. No en vano residir fuera de España proporciona una perspectiva distinta (tal vez más amplia) de lo que ocurre en nuestras (por ahora) desventuradas Batuecas y evita la sobreexposición a esa vorágine con la que algunos pretenden dirigir nuestros pasos.

Si vamos a lo formal, el libro es una recopilación de comentarios y respuestas que el autor ha suscitado y recibido en su «muro» de Facebook, la red social en estos momentos. Comentarios en general políticos, pero no solamente políticos, sino de lo más variado. Por eso el libro se llama así: porque de algún modo, los que hemos comentado en el muro de Andrés somos coautores del libro (esté tranquilo Andrés, que no le pediré yo derechos de autor por el comentario que incluye en el libro).

Mientras lo leía me vino a la memoria otro experimento literario, que ése sí ha sido un «bombazo de ventas» (luego trataremos de ese aspecto): Contra viento y marea y su secuela Cada siete olas, del autor austríaco Daniel Glattauer. Glattauer adapta (no sé si realmente «actualiza») el género epistolar a las convenciones del e-mail, con sus emoticonos, a veces con sus brevedades y otras ateniéndose al formato epistolar tradicional, que permite una mayor expansión intelectual. Entiendo que existe un cierto paralelismo entre ambos, pues en ambos casos se trata de trasladar a un «universo 1.0» una vivencia de un «universo 2.0». Para entendernos, intentar reflejar en dos dimensiones algo que posee tres. Y creo que ese punto está perfectamente conseguido. Por lo demás, también es un libro ágil, en el sentido de que al conformarse como retazos de conversaciones se lee rapidito e incluso los produtos LOGSE podrán con él.

En cuanto a lo sustantivo, las opiniones de Andrés se muestran con toda su franqueza. Tal vez ésa sea la razón de que se haya tenido que pagar él mismo la edición del libro y no se lo haya editado, un suponer, Planeta o algún sello «menor» apto para francotiradores como él. Son opiniones que por regla general suscribo. Por ejemplo, debo agradecerle el haberme abierto los ojos respecto de Arturo Pérez-Reverte y enseñarme a mirar más allá de la prosa (periodística) de brocha gorda que practica D. Arturo. Merece un respeto quien tiene en su haber novelas como El Maestro de Esgrima, El club Dumas o La tabla de Flandes; pero periodísticamente he tenido que ponerlo en cuarentena.

Una afirmación con la que sí estoy plenamente de acuerdo: comentando el libro Sin mordaza y sin velos, de Josep Anglada: «(…) explica muy bien el porqué de la connivencia entre la Izquierda y el Islam, connivencia que básicamente obedece a su común propósito de erradicar el cristianismo para imponer sus respectivas cosmovisiones totalitarias» (p. 39).

Opiniones como ésta, nada políticamente correctas en un país que poco a poco se va quedando ciego gracias a la educación y a la televisión (razón por la cual los tuertos ordenan y mandan y a su vez son mandados y ordenados por otros), son muy de agradecer en el chato panorama político que nos toca sobrellevar como mejor podamos.

Pero Andrés opina de otros varios asuntos, como por ejemplo, el terrorismo y su tratamiento desde el lado constitucionalista. Opiniones que le valdrían su expulsión fulminante de cualquiera de los dos partidos mayoritarios (caso de que militara en ellos, extremo que desconozco) porque chocan frontalmente contra esa especie de idiotez complaciente que se ha extendido en las cúpulas dirigentes (acaso sea en realidad miedo, pero eso puede ser materia de otro post).

En cualquier caso, las opiniones de Andrés son las de un «señor de derechas español de vanguardia», en el mejor sentido del término: respetuoso con la tradición, sobre todo con la tradición griega de filosofar, de usar la cabeza para algo más que para dar bien en la foto (preocupación máxima de nuestros mandamases). No del acollonado y políticamente correcto centro reformishta que casi con seguridad alcanzará el poder el próximo día 20. Tal vez Mariano, en vez de tanto leer el Marca y pedalear, debiera leer este libro desde la primera página hasta la última. Y tomar nota. Así los demás sabríamos si el horizonte político del casi próximo presidente del Gobierno es el Partido o hay algo más allá. Quizá por eso no lo ha publicado Planeta (nadie quiere problemas con un Gobierno que se va, y menos aún con un Gobierno que está a punto de llegar). Eso no quita para que lo lean ustedes y tomen también nota para el día 20…

Actualización

Ha comentado mi amigo Andrés que no le termina de convencer eso de que le clasifiquen como «un señor de derechas» (que no sé si lo que no le gusta es lo de «señor» o lo «de derechas»). Así que lo dejo en «un español de vanguardia», que probablemente le gustará más y no denota la diferenciación  con los maricomplejines que yo pretendía resaltar.