Vacas flacas

Parece un axioma aceptado nemine discrepante en España: la izquierda dilapida las vacas gordas y la derecha gestiona las vacas flacas. Claro que aquí esas categorías han sido sumamente presuntas: pregunten ustedes a Botín y a sus amigotes si la legislatura de ZP ha sido «de izquierdas» para ellos. Y lo mismo se diga de los hotros: Rajoy y su troupe, temerosos de que la (presunta) izquierda mediática les tache automáticamente de «derechistas fascistas» (lo hacen de todos modos) y de asimilarlos mediante sus terminales mediáticas a la «extrema derecha», se autocalifican como «de centro reformishta» y han intentado «hacerse los simpáticos» con cierta izquierda que, según calcularon ellos, podía estar hasta las narices de ZP y de su ingeniería social (sin) gaseosa. Sigue leyendo