Da zdrastvstvuet Tsar’ Boris Marianevich! (y III)

De los que no me gustan, el primero de todos ellos es Gallardón. Por muy «Fiscal en excedencia» que sea y por mucha promesa que se le hiciera a su señor padre, un señor que dice que «hay que obviar el 11-M» no puede estar de ministro de Justicia. Tal vez, como dice Anghara, Urdan-pillín y algunos otros integrantes de la casta cuyas pifias se han hecho públicas (Chaves, Bono, Pepiño et al.) podrán respirar tranquilos. O tal vez las zanjas crecerán alrededor de los Juzgados, vayan ustedes a saber. Pero desde luego, no me gusta.

Lo de Jorge (Jordi) Fernández Díaz entra en la nómina de sorpresas:

  1. No entiendo por qué había que premiarle, si el resultado del PP en Cataluña es mediocre. Y decimos mediocre porque de la debacle del PSC, el PP recogió solamente dos escaños y el ganador indiscutible resultó ser CiU (cosa incomprensible dada la política de recortes selectivos que aplican), que recogió la mayoría de esos escaños que perdió el PSC (pero quan convé, PSOE). Su nombramiento como titular de Interior es una bajada de pantalones ante CiU, que reconocieron no querer que un catalán fuera de Cataluña «tuviera más altura institucional» que el President Menys (y todo porque iba para presidente del Congreso, cargo que le venía mucho más a medida).
  2. Y ya puestos a premiarle, tampoco entiendo por qué en Interior. Lamentamos profundamente que Rajoy no recuperara a Mayor Oreja, salvo que por petición expresa de éste no se le incluyera en la quiniela. Necesitábamos a alguien que siguiera la misma línea que Mayor Oreja… y nos ponen a un señor que tal vez hubiera estado mejor de Secretario de Estado de AA.PP. Pero claro: esa área se la ha quedado Montoro, y el otro tampoco quería «estar a las órdenes de». Así que nada: por c… le damos un Ministerio aunque no tenga idea de la cosa y tots contents.

También me resulta desagradable Ana Mato en Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad. No sé qué conocimientos médicos y/o de Administración sanitaria tiene la señora Mato, como por ejemplo sí los tiene Ana Pastor, que era mi favorita para ese Ministerio. Lo que me supongo es que, en primer lugar, se ha premiado su fidelidad al líder. Y en segundo lugar, nos estamos oliendo que el verdadero Ministerio para el que esa señora está preparada es el de… Igualdad. «Ministerio» para el cual, como es sabido, no se necesita preparación alguna: todo lo más, una licenciatura en Sociología o haber hecho méritos en la promoción del flamenco y olé. Nos tememos también que continúe con la ideología y las políticas feminazis de sus predecesoras. Pero esperaremos antes de confirmar semejante barbaridad. Le queda el marrón, disimulado en Asuntos Sociales, de la inmigración. Veremos también cómo se las apaña.

Finalmente, henos ante el caso de José Ignacio Wert, que reúne en su mano la educación y la cultura (con permiso de las autonosuyas) de este país. Nada que objetar, a priori: un señor que lo conocen en su casa, pero que es profesor universitario, luego entiende de la cosa. En contra: al parecer es un acérrimo defensor de la nefanda Ley Sinde, la que nos considera a todos delincuentes por descargarnos contenidos de la Red sin pagar. Tampoco nos gusta que sea amigote de Prisa (¿también de RbCb?) y de la progresía en general. Nuevamente hay quien teme que lo único que hará este señor es proteger los derechos de autor (los zejateros serán «de izquierdas» y alguno hasta «comunista», pero creen como el que más en la propiedad privada, faltaría plus). Lo mismo nos sorprende con la aprobación de una mutación de la Ley Sinde

En resumidas cuentas, no hay que bajar la guardia, aunque el listón se haya elevado significativamente en comparación con los desgobiernos de ZP. Tampoco hay que olvidar que el listón se eleva exclusivamente por el equipo económico y que si no fuera por eso, a los restantes ministros también podría haberlos nombrado ZP.

Y para acabar con un punto musical, les dejo aquí con la «Escena de la Coronación» de Boris Godunov, muy adecuada al caso. Los intérpretes son el estupendo bajo ruso Evgeni Nesterenko (Boris), el tenor Denis Korolyov (Shuiski) y el Coro del Teatro Bolshoi de Moscú, con la Orquesta Nacional de Rusia dirigida por Alexander Lazarev, con ocasión del 150º aniversario del nacimiento de su autor, Modest Pétrovich Mussorgski. ¡Viva el Zar Boris Mariánevich!

Da zdrastvstvuet Tsar’ Boris Marianevich! (II)

Aparte los detalles, parece que en líneas generales Rajoy ha cuidado de poner personas con una cierta experiencia, no sólo de premiar fidelidades y/o castigar pifias. Así, pues, Soraya Sáenz de Santamaría ya no es la novicia que empezó con Rajoy allá por el 2000 y se merece el puesto de madre superiora porque lo ha sudado. Nada que objetar: el puesto de coordinadora general del Gobierno se lo ha ganado de sobras, aunque en el pasado un servidor de ustedes expresara dudas al respecto.

De los nombres que me gustan, les comento que me gusta Montoro en Hacienda. Ya tiene experiencia en la cartera (lo fue con Aznar), así que es de esperar que en ese terreno su gestión resulte adecuada. No me gusta que le hayan encasquetado también el área de Administraciones Públicas, que convierte a Montoro prácticamente en un superministro; si bien, mirándolo desde otro ángulo, tampoco es mala idea que el recorte del gasto de las AA.PP. pase por la Hacienda.

También debo decir que me gusta Miguel Arias Cañete en Agricultura, puesto que ya ostentó esa cartera también con Aznar. Es importante que tengamos a alguien que sepa negociar los flecos de la PAC en Bruselas o llegar a acuerdos pesqueros con el siempre rijoso vecino marroquí.

 Me gusta, aunque menos, que Ana Pastor aterrice en Fomento. No es que no le tenga confianza, que desde que vi cómo arregló el desaguisado de la Juanita Calamidad pepera (Celia Villalobos) pensé que era digna de confianza; pero creemos que lo suyo tal vez sea más bien Sanidad. Cuando menos, yo sí tengo confianza en que no tardará en imponerse en la nueva tarea y estará en condiciones de arreglar el entuerto de los aeropuertos infrautilizados de Pepiño y otras pifias que a día de hoy no se conocen, pero que se las deja al que venga detrás y no a beneficio de inventario.

Báñez, De Guindos, Montoro forman la terna con la que, al menos económicamente, Rajoy ha prometido que saldremos del hoyo. En este punto sí se puede decir que son gente preparada y con experiencia (Báñez menos, pero como dice el dicho, por sus frutos los conoceréis, y me da que no habrá que esperar mucho para saber por dónde van sus actos).

Pedro Morenés no parece a priori una mala elección. Ya fue Secretario de Estado de Defensa con Aznar, así que «la experiencia se le supone». Sigue la tendencia de la casta a encargar la defensa nacional a «personas ajenas al servicio» (militar). El principal trabajo de Morenés, además de pagar la cuantiosa deuda que le deja su predecesora, está en recuperar para las FF.AA. la consideración, el respeto y la estima institucionales que merecen como garantes de la integridad territorial de la Nación española (art. 8 CE), esa misma en que se ciscó el desgobierno de ZP y se siguen ciscando los nacionalistas.

Finalmente, José Manuel Soria es en principio una buena elección… para Turismo. No sabemos cómo se las gastará en Industria, que es su rúbrica principal. Y no podemos olvidar que cuando se armó el cisco de María San Gil, este señor le envió un SMS con el texto: «María, he recibido tu ponencia. ¡Arriba España!» y el subtexto «¡facha!». Pero en fin, en este nuevo PP no cotizan los principios al alza, precisamente…

Da zdrastvstvuet Tsar’ Boris Marianevich! (I)

Bueno, pues ya está. Se han disipado todas las dudas y, sobre todo, se ha terminado el que un servidor de ustedes ha llamado el coñazo de la quiniela, a saber: los periodistas elucubrando que si tal personaje iría a tal ministerio, que si tal otro iría a tal otro ministerio… La lista, tal como la ha anunciado Rajoy, queda del siguiente tenor:

Vicepresidencia    Soraya Sáenz de Santamaría

Economía    Luis de Guindos

Hacienda y AA.PP.    Cristóbal Montoro

Interior    Jorge (o Jordi) Fernández Díaz

Exteriores    José García Margallo

Justicia    Alberto Ruiz Gallardón

Fomento    Ana Pastor

Industria, Comercio y Turismo    José Manuel Soria

Empleo    Fátima Báñez

Defensa    Pedro Morenés

Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad    Ana Mato

Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente    Miguel Arias Cañete

Educación, Cultura y Deportes    José Ignacio Wert

La reorganización ha sido más que importante. De entrada, por arriba se han suprimido dos vicepresidencias: la económica, que ostentó la Märschallin Salgado con más pena que gloria (aunque en su descargo, es lo que tiene estar a las órdenes de ZP: que él se lleva el mérito y el palo, si lo hay, te lo llevas tú) y la territorial, que oficiaba de jubilación dorada para Manoliyo Chaves (además de sustraerlo a la jurisdicción del TSJA por un quítame allá esas minas de aguas teñías, que también era importante).