Cansancio

Créanme ustedes que uno se cansa. Se cansa de oír a los políticos mentir como bellacos, como canalla fementida, pendientes sólo de arramblar con el poder que tengan si ganaron las elecciones o el que les quede si las perdieron. Se cansa uno de ver que cuando se les reclama el cumplimiento de las promesas electorales (que, por definición, son objetivos a no cumplir), le salen a uno por peteneras y le dicen que “es una cuestión de protocolo”  (las famosas medallitas) o con la gilipollez del kamarada Bermejinski, es decir, que entrarían en la cuestión «cuando la jugada lo aconseje». Sigue leyendo