Derecho de barricada

Carta publicada en El Mundo ayer, 25 de octubre. Curiosamente, aniversario de la Revolución Rusa… en el calendario juliano, vigente en Rusia en 1917. Cabe esperar que el 7 de noviembre, que es la fecha correspondiente en el calendario gregoriano, pueda haber también algún tipo de movida. Ya se sabe: «todo sirve a la Revolución»…

Soy un tipo violento. Profesor de la Complutense por más señas. Ayer llego a mi Facultad y me la encuentro cerrada, con una barricada o persianas metálicas en cada acceso. Estamos en huelga por decreto. Un puñado de estudiantes, no más de 30 o 40, están distribuidos en las puertas del edificio y bloquean desde dentro con mobiliario cruzado cualquier intento de entrar en él.

Apelo a mi libertad individual para llegar siquiera a mi despacho, donde me esperan un puñado de tareas urgentes al servicio de los estudiantes (certificados de admisión en el doctorado o tonterías parecidas por las que algunos viajan de lejos o negocian dispensas laborales para resolverlas). El puñado de revolucionarios que me toca en suerte me dice que su «derecho a la educación es inalienable» y por ello no pueden permitir que nadie cometa la «indignidad moral» de saltárselo. Yo decido saltármelo, empujo el mobiliario y paso dentro. Mientras seis o siete me rodean para evitar que avance un paso más, otro me acusa de violencia y de causar destrozos en el mobiliario público (un par de papeleras se han caído al intentar yo abrirme camino). Cinco minutos antes encontré averiado el dispositivo eléctrico de entrada al aparcamiento de empleados. Se conoce que esa parte no es material público y la plancha de cristal roto atravesada contra una escalera lateral, tampoco.

Podrían haberme partido la cara, pero tengo suerte: resulta que invocan a Gandhi. Se me ocurre defender a voz en grito la libertad individual y algunos sacan sus cámaras y me fotografían. Les digo que eso sí que es violencia y me responden que es sólo periodismo. Me afean incluso que un profesor en la materia no sepa algo tan básico. Por cierto, que varios de los refuerzos que han acudido a reorganizar la barrera se tapan la cara con bufandas o pasamontañas, no vaya a ser que yo haga también periodismo con ellos. Les recuerdo que las fotos de identificación en las manifestaciones eran típicas de la secreta franquista, del KGB, la Stasi o la policía de Pinochet y se indignan por mis odiosas comparaciones. Pienso que los polis represivos pueden copiar el hallazgo y decir que practican fotoperiodismo cada vez que toman imágenes de quienes causan disturbios. Al fin y al cabo la retórica también es pública y nadie tiene derecho a quedársela para sí solo. A todo esto, se me va el hilo de lo que escucho mientras me fijo en las cámaras y móviles que utilizan mis antagonistas para pasarme luego por sus redecillas sociales. A mí me costaría permitirme cualquiera de los modelos que utilizan, con mi congelado y disminuido salario desde hace cinco años. Pero, como me increpa alguno, ellos son hijos de madres trabajadoras que no pueden pagar las matrículas y yo alguien despreciable que vive sin necesidades.

Me dejan por imposible y camino hasta mi despacho por pasillos a oscuras. La toma de la Bastilla también ha previsto que los cuadros de luces queden cortados mientras las señoras de la limpieza hacen lo que pueden en penumbra, porque a ellas la huelga, a diferencia de los estudiantes, les supondría una jornada sin salario. En vista de que no podré ni encender el ordenador, acudo a la entrada. El panorama es el mismo. La decana y la gerente están delante del piquete, pero guardan un silencio franciscano. Al menos intentan que los devotos de Gandhi no cambien de icono sobre la marcha y se organice, como alguien está recordando, lo del miércoles en otra Facultad: derribo de mesas y hasta de cafés con leche a quienes no se mostraban suficientemente solidarizados. Resulta que, en nuestro caso, la cafetería es el único lugar accesible, remanso de paz en la retaguardia porque probablemente a mitad de la acción algo habrá que respetar y será la hora del bocadillo.

No me ponen trabas para salir por la puerta principal, pero tras mi paso una cadena humana se apiña para impedir que ningún otro ose utilizar el edificio público a capricho privado. Un estudiante intenta penetrar y es rodeado y repelido hasta que desiste. Me vuelve a dar otro ataque de violencia antiuniversitaria y les increpo otro poco por su tufo bolchevique, ante lo cual me cae otra lluvia de fotos. Sintiéndome un poco la estrella del día –unos cuantos profesores y funcionarios siguen la escena a prudente distancia y muda actitud–, decido irme, pues no en balde las nuevas tecnologías me permitirán la estupidez de seguir trabajando desde casa los múltiples asuntos que tengo que atender para mis estudiantes.

Por el camino pienso en un detalle que olvidé preguntar a los huelguistas: ¿contra quién ejercen su protesta? Aunque, cargado de prejuicios como estoy, creo saber la respuesta. Nuestro Rector, en cambio, debe estar bien a salvo de semejante afrenta. Como carece de una uve doble en su apellido no será motivo de wertgüenza. Porque además, cada vez que puede, manifiesta su simpatía con quienes ejercen en nombre de todos el poder de cerrar centros y pisotear los derechos individuales de los universitarios a los que dice servir. En ésta y en anteriores ocasiones sus pactos sindicales para los servicios mínimos jibarizados contribuyen todo lo que esté en su mano para que el titular del campus sea el de la indignación contra el Gobierno.

Al parecer no cabe indignarse con que, so capa de los recortes, nuestro rectorado pretenda cobrar dos veces las tasas de algunas asignaturas en los másteres, y hasta le moleste que algunos profesores defiendan el derecho de los estudiantes para que no se cometa ese abuso. Tampoco parece que sea criticable que a los nuevos estudiantes de doctorado se les cobre 490 euros de matrícula y a cambio el equipo rectoral se niegue a destinar un solo euro al pago de sus actividades formativas. Ya se sabe que el voluntarismo de los profesores y el mantra del «coste cero» tendrán que obrar milagros. El dinero recaudado así –más de 60.000 euros sólo en la Facultad de Ciencias de la Información– sería ilícito que se aplicara finalistamente a actividades del doctorado, tal vez porque sea imprescindible en la nómina de altos cargos más cercanos al Rector.

Pero los chicos de las barricadas no parecen saber nada de esto. Ocupados como están con el Gran Objetivo no pueden distraerse con las incoherencias del pequeño timonel. Así que se afanan y ufanan con la adquisición de nuevas «competencias y habilidades» de la subversión urbana. Lo de conocimientos no es mencionable en el repertorio lingüístico que les han inculcado los pedagogos posmodernos, que tanto les han ayudado a alcanzar su actual grado de clarividencia.

José Luis Dader es catedrático de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

¿Qué fue el Frente Popular?

Por Pío Moa.

Incluso más que en una mitificación de la II República, la LMH descansa en tres ideas sobre el Frente Popular: a) Que su poder era legítimo por provenir de unas elecciones democráticas; b) Que continuaba a aquella república tan idealizada; c) Que representaba la libertad y los intereses del “pueblo” frente al ansia de las derechas por mantener sus “privilegios”. ¿Qué hay de todo ello?

Las elecciones de febrero de 1936 fueron anómalas por su violencia física –varios muertos en la campaña electoral– y política con amenazas de “exterminio” por parte de las izquierdas, y de no admitir una victoria derechista, como en las elecciones de 1933. Para el Frente Popular, la república pertenecía a las izquierdas y la derecha carecía de “títulos”, según decían, para gobernar aunque ganara en las urnas. Del rigor en el recuento de votos, dice Alcalá-Zamora: Manuel Becerra (…) conocedor como último ministro de Justicia y Trabajo de los datos que debían escrutarse, calculó un 50% menos las actas, cuya adjudicación se ha variado bajo la acción combinada del miedo y la crisis”. Y corrobora Azaña: “Los gobernadores de Portela (que debían garantizar el escrutinio) habían huido casi todos. Nadie mandaba en ninguna parte y empezaron los motines”. El propio Portela, obligado a presidir los comicios como jefe del gobierno, huyó despavorido y la segunda vuelta electoral se realizó bajo la autoridad del propio Frente Popular, que se había declarado vencedor en medio de tales coacciones.

A falta de cifras oficiales creíbles sobre los votos reales, los historiadores han hecho estimaciones muy variadas. Hoy se supone un empate en votos entre izquierdas y derechas, pero con enorme desigualdad en diputados. Desigualdad aumentada por las Cortes de mayoría izquierdista al despojar arbitrariamente a las derechas de decenas de sus escaños y repetir elecciones en Cuenca y Granada bajo el signo del terror. Considerar democráticos aquellos comicios solo arroja luz sobre la mentalidad y propósitos antidemocráticos de quienes tal afirman. Y que sin duda no los tendrían por legítimos de haber sido las izquierdas las perjudicadas por tales métodos.

Si la legitimidad de origen del gobierno izquierdista es mucho más que dudosa, su posterior ejercicio del poder aún la empeora. El Frente Popular se componía, de hecho o de derecho, de los mismos partidos y políticos que habían intentado golpes de estado al perder las elecciones de 1933 y habían asaltado la república en octubre de 1934. Por lo tanto no cabía esperar de ellos el menor respeto a la Constitución, pese a tratarse de una Constitución impuesta por las mismas izquierdas y que las divididas derechas no habían logrado reformar. Azaña clamó que el poder no saldría ya de manos izquierdistas, a las que identificaba con “el pueblo”. Y de inmediato se desató una oleada de agresiones. Antes de un mes, Azaña recuenta: “Creo que van más de 200 muertos y heridos, y he perdido la cuenta de las poblaciones en que se han quemado iglesias”. Señala también acosos y apaleamientos a militares, quema de registros de la propiedad y de periódicos derechistas. Era solo el comienzo. En cinco meses hubo entre 300 y 400 asesinatos y muertes en disturbios, ardieron cientos de iglesias, obras de arte, archivos y locales de derechas. Se ocuparon ilegalmente miles de fincas, acompañadas de talas brutales. CNT y UGT rivalizaban en promover huelgas salvajes y sus militantes se asesinaban a veces entre sí.

La economía se derrumbaba y el desempleo creció en flecha. Se trataba de un proceso revolucionario, y el gobierno lo amparaba. Así, la legalidad republicana, ya quebrada en las elecciones, sufrió una sistemática devastación. El gobierno persiguió a las víctimas en lugar de a los revolucionarios, suprimió cualquier independencia judicial y cometió ilegalidades como la citada revisión de actas o la destitución del presidente Alcalá-Zamora. Mientras, en las Cortes eran amenazados de muerte los representantes derechistas que denunciaban la situación y exigían al gobierno que cumpliese e hiciese cumplir la ley. El proceso revolucionario culminó en el asesinato del líder de la oposición, Calvo Sotelo, a manos de policías y milicianos socialistas.

Las izquierdas suelen justificar tales sucesos con la argucia de que, en definitiva, ellas representan “al pueblo” y las derechas sólo a unas oligarquías privilegiadas. Pero una vasta mayoría del pueblo votó en 1933 por las supuestas oligarquías privilegiadas, y al menos la mitad volvió a hacerlo en 1936. Por otra parte, los pretendidos representantes del pueblo trajeron a obreros y campesinos, en el primer bienio y en 1936, más hambre, miseria y paro que nunca… aliñados con la siembra de odios viscerales. Estos hechos están perfectamente documentados, y si no los sustituimos por sofismas retóricos, explican cómo el Frente Popular, lejos de continuar la república, acabó con su legalidad y perjudicó gravemente a todo el pueblo, desde los empresarios a los jornaleros. Quienes ocultan o minimizan hechos tan reveladores, se autorretratan nuevamente de un modo nada tranquilizador para la paz y la democracia españolas. Y no menos inquietante es su empleo de fraseología pseudo-reconciliadora.

El ataque a la educación y las escuelas Waldorf

Vía Anghara me entero de esto y me explico unas cuantas cositas acerca de la LOGSE y la LOE…

Esta entrada fue escrita y publicada por Mauricio-José Schwarz en su blog El retorno de los charlatanes. Pero a causa de que Banca Triodos fue a chillarle a Google, Blogger ha eliminado la entrada en su dominio .com.es. Pueden leer aquí la versión del propio Mauricio-José. Como soy medio delicadito para estas ondas de la censura y como muestra de apoyo publico íntegramente su entrada. A partir de aquí me callo y cedo la palabra.

Siguen abriéndose escuelas en España regidas por algo que se llama “pedagogía Waldorf”, como “La cabaña del árbol” en Toledo.

Las muñecas sin cara comunes en las escuelas Waldorf. Los niños tienen prohibido dibujar
incluso caritas sonrientes hasta los 7 años.

El concepto “pedagogía Waldorf” parece señalar un origen legítimo en las prácticas de esa disciplina, puesto que “pedagogía” es la “ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza”.

Pero no es así. Es un sistema de indoctrinación esotérico, ocultista y producto de las divagaciones de una sola persona, de quien ya hemos hablado aquí al referirnos a la más visible institución perteneciente a su secta: Banca Triodos, el ocultista y médium austriaco Rudolf Steiner.

La “pedagogía Waldorf” es una serie de principios educativos que Rudolf Steiner, fundador de la secta llamada “antroposofía”, dijo haber conocido no estudiando la enseñanza, ni los procesos cognitivos de los niños, ni lo que funciona o no mejor en un aula, sino poniéndose en trance místico y “consultando” de modo clarividente una especie de biblioteca mística universal esotérica de la sabiduría que llamaba “registro akáshico” y que decía que estaba escrito en el “éter”.

La sede de la antigua fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria. (Foto CC de Stephan Klage, edición de Parzi, via Wikimedia Commons)

La historia del nombre es aún más alambicada Emil Molt, alemán dueño de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria y miembro de la secta, creyendo que Steiner tenía toda la sabiduría del universo, le pidió (en su confusa mente) a su gurú que creara una escuela para los hijos de sus obreros. Steiner simplemente se inventó un sistema educativo a la medida de sus creencias místicas y en 1919 fundó la escuela con objeto de difundir sus enseñanzas y conseguir nuevos y más fieles adeptos a su visión.

La “pedagogía Waldorf” tiene así la fiabilidad de las muchas otras ocurrencias de este siniestro personaje: la agricultura biodinámica, la medicina antroposófica, la arquitectura antroposófica, la eurritmia y otras chifladuras que han sobrevivido y se multiplican gracias a contar entre otras cosas con el apoyo de Banca Triodos, la organización financiera fundada por la secta y de la cual sus dirigentes poseen el 100% de las acciones, como contamos en la entrada Antroposofía, la secta y su banco (Tríodos), claro, para disgusto de los dirigentes de Triodos, que son también los dirigentes de la antroposofía, como Joan Melé, subdirector del banco y expresidente de la Sociedad Antroposófica de España,.

 Waldorf, UNESCO y Federico Mayor

Por supuesto, lo extraño a primera vista es que la UNESCO, al parecer, otorga algún tipo de “reconocimiento” a la pedagogía Waldorf como válida. Y eso anuncian a bombo y platillo las muchas escuelas de la secta.

En realidad (como en el caso de la OMS y las pseudomedicinas) esto no es exacto. Un grupo de adeptos apoyado con todo el poder económico de la secta, llamado “Amigos de la Educación Waldorf”, consiguió que en 1994 se les invitara a presentar la educación Waldorf en la Conferencia Internacional sobre Educación de la UNESCO, dándoles una publicidad excelente.

(Amigos de la Educación Waldorf se ocupa además de la captación de fondos públicos para utilizarlos en la creación de sus escuelas en distintos países, violentando todos los más elementales principios de separación iglesia-estado y utilizando los fondos públicos para los fines privados de una organización religiosa.)

Sin embargo, hay por lo menos un conflicto de intereses en esta historia. El director de la UNESCO por entonces era el español Federico Mayor Zaragoza, quien aparece muy cercano a los proyectos steineritas. Es frecuentemente citado por el ya mencionado expresidente de la Sociedad Antroposófica, Joan Melé, y su blog está considerado por éste “blog amigo”. Habla insistentemente en favor de la educación Waldorf (pero no de otras tendencias pedagógicas, como la Montessori) y actualmente su Fundación Cultura y Paz es uno de los proyectos que cuentan con financiamiento preferente de Triodos Bank, el banco de la secta antroposofista. No es difícil encontrar instancias en que Melé y Mayor actúan a dueto, por ejemplo ofreciendo su visión del futuro económico, basada en las enseñanzas de su gurú Rudolf Steiner. Y si no, lo entrevista Triodos Bank con bombo, platillo y primer plano.

Obviamente no es ningún delito que un director de la UNESCO tenga creencias místico-religiosas, ni mucho menos. Pero si tales creencias han influido en que una organización internacional que encabeza dé pábulo a una práctica sin más bases que la clarividencia de un austriaco alucinado, quizás el “reconocimiento” de la UNESCO no tenga demasiado valor.

Demasiados profesores

Concidentemente, por estos días y en apoyo aparente a la masacre contra la educación pública emprendida por el gobierno extremista español, Andreas Schleicher, director del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), declaró que hay demasiados profesores por alumno en la educación pública española.

Esto por supuesto fue recibido con júbilo delirante por lo que en España se conoce como “la caverna mediática”, un grupo de medios de comunicación y periodistas manipuladores que incluye a militantes del catolicismo integrista, ultraconservadores sociales, neoliberales económicos, nostálgicos del franquismo, neonazis irredentos, anticomunistas de caricatura y derechistas mixtos, todos ellos identificados por tener una colosal capacidad vociferante inversamente proporcional a sus argumentos, y una ausencia total de buena fe.

Pero resulta que Herr Andreas Schleicher también es parte de la secta steinerita. De hecho, es egresado de una escuela Waldorf (no sabemos si es clarividente, pero suponemos que no; si lo fuera no tendría que hacer estudios sino sólo ponerse en trance como Steiner y consultar la sabiduría universal contenida, dicen los miembros de la secta, en el “registro akáshico”, que es donde Steiner aprendió, sin tenerlos que estudiar en libros reales, pedagogía sin haber educado a un niño, agricultura sin haber cosechado un tomate, medicina sin haber tratado a un paciente y economía sin haber trabajado un día en su vida).

En todo caso, la seriedad del programa PISA (inventado por el propio Andreas Schleicher y según el cual las escuelas Waldorf siempre son ejemplos de educación excelente, vaya sorpresa) queda bastante en entredicho. De nuevo, don Andreas puede creer en cualquier religión o superstición, pero ello no debería marcarle el rumbo cuando está al frente de una importante oficina de la OCDE.

Problemas Waldorf

Cada vez son más las escuelas “Waldorf” o antroposóficas de España. Centros educativos donde se cuenta a los padres una historia maravillosa de nuevos procedimientos pedagógicos basados en conocimientos científicos, libertad del niño, respeto a su individualidad, acento en la expresión de su visión personal y demás lugares comunes que ciertamente apelan a la preocupación de cualquier padre ante un sistema educativo lleno de deficiencias.

Su fundador es presentado como “filósofo”, “educador” y “pensador” pero en ningún documento de la pedagogía Waldorf se señala que era un místico que hablaba con fantasmas y que derivó sus conceptos educativos de sus trances clarividentes y para servir a su más amplia secta, la antroposofía (más sobre Steiner y la pedagogía Waldorf en la entrada sobre Triodos).

La pedagogía Waldorf se basa en postulados fantasiosos, irracionales y caprichosos sin ninguna base fuera del delirante mundo del ocultismo steinerita. Así, para empezar, los estudiantes son “identificados” misteriosamente según los cuatro humores que las antiguas supersticiones decían que tenía el ser humano. Cada niño de una escuela Waldorf es marcado como “melancólico, sanguíneo, colérico o flemático” y la educación que reciba será diferente según este “temperamento”.

Los cuatro “temperamentos” según Steiner y sus relaciones con los tres “cuerpos” místicos de los niños (haga clic para verlo en grande). Tomado de DC’s Improbable Science.

Luego está la idea central de la creencia de Steiner: los niños son seres que flotan a la mitad entre el mundo espiritual y el material, es decir, que en ellos el espíritu no está debidamente integrado al cuerpo. Para facilitar que el espíritu encarne debidamente y el niño sea clarividente como Rudolf Steiner, durante los primeros 7 años no debe pensar, no debe tener acceso a la información, no debe conocer hechos. Un ejemplo revelador lo da Grégoire Perra quien, habiendo sido alumno Waldorf, adepto a la secta y profesor Waldorf, dio la alarma sobre los métodos de sutil indoctrinación de los steineritas, por lo que fue demandado por difamación y declarado inocente por la justicia francesa.

Algunos ejemplos de lo que Steiner le indica a los profesores que deben hacer: “No debemos temer hablarle a los niños sobre la Atlántida. No debemos omitir eso. Podemos incluso presentarla en un contexto histórico. Pero entonces tienen que rechazar la geología estándar… la edad de hielo es una catástrofe atlanteana. El antiguo período glacial y las condiciones promedio recientes en Europa no son sino lo que ha ocurrido desde que se hundió la Atlántida”.

Las delirantes enseñanzas Waldorf están destinadas a presentar como realidad las creencias de Steiner en las más diversas supersticiones, desde que los continentes son islas que “flotan en los mares” ancladas por las estrellas, de modo que: “cuando cambian las constelaciones, los continentes cambian”.

Y, sobre todo, se hace cuanto sea posible por impedir que los niños razonen o aprendan hechos. Una profesora Montessori y defensora de la pedagogía basada en la evidencia recuerda su paso por una escuela Waldorf:

En Historia, a los niños se les enseñaba la “historia como un proceso de desarrollo paralelo al desarrollo de los niños, con la civilización occidental en el pináculo”, y los mitos y leyendas antiguos como hechos históricos.

Esto es consistente con el racismo consustancial a las enseñanzas de Steiner. Cuenta además:

En otra ocasión, un alumno de sexto grado me preguntó cómo funcionaba la copiadora de la oficina. Antes de que pudiera abrir la boca, una profesora corrió hacia el niño y le dijo que había un gnomo dormido en la caja, y que cuando se oprimía el botón, se encendía una luz, lo despertaba y él copiaba rápidamente el papel que se ponía frente a él y pasaba la copia por la abertura. Después de que el niño se fue, se me dijo que no podía “envenenar” la mente del niño con “hechos duros y fríos como piedras”.

Y lo peor es que muchos padres no saben nada de esto, creen que inscriben a sus hijos en una forma educativa válida, legítima, honesta y estudiada, con el “apoyo” de la UNESCO y alguna validación académica real, lo cual no es verdad.

De hecho, hay un creciente movimiento de denuncia de las barbaridades sectarias que mueven todas las actividades de la “educación Waldorf”, entre ellas Personas en favor de Escuelas Legales y No Sectarias (PLANS)Waldorf Watch y denuncias varias… desgraciadamente todo ello en inglés, mientras que en el mundo hispanoparlante los steineritas, en todas sus ramas, trabajan con una impunidad casi absoluta.

Para terminar, un detalle curioso es que las escuelas Waldorf hacen un intento constante por disociarse de la secta antroposófica. Una y otra vez hablan de “inspiración” en Steiner pero niegan ser integrantes de la red de su religión. Lo mismo que han tratado de hacer los líderes antroposóficos de Banca Triodos en sus respuestas indirectas a la entrada original, afirmando que “las personas de Banca Triodos” se asocian “libremente” y porque quieren a una visión religiosa, pero que no tienen relación entre sí.

Sin embargo, la relación es imposible de ocultar, no sólo por la estrecha relación de destacados jerarcas antroposofistas con todo el “movimiento” Waldorf, sino porque en sus publicaciones está presente todo el entramado Steiner. Un ejemplo es la revista Nº 13 del sitio oficial de los Colegios Waldorf (pasa lo mismo en las demás), donde encontramos loas arrebatadas al gurú Rudolf Steiner (la educación Waldorf no tiene aportes de nadie más, todo se ajusta a lo que dijo este personaje, sin importar los avances logrados desde 1919 en ciencia, psicología y pedagogía)…


… hasta una reveladora lista de anunciantes, todos ellos parte de la trama antroposófica, la mayoría directamente negocios propiedad de la secta:


  • Alieco es distribuidora de Démeter, la opulenta empresa que “certifica” la agricultura biodinámica obtenida por Steiner también del “registro akáshico”.
  • Asociación de Agricultura Biodinámica, otra marca de Démeter.
  • Cal Valls, empresa de alimentos certificada por Démeter.
  • Centro de Terapia Antroposófica, propiedad de la Fundación Canaria Antroposófica y que ofrece terapias milagrosas para diversas afecciones.
  • Dr. Hauschka, empresa de cosméticos también propiedad de la antroposofía y fundada por Steiner.
  • Editorial ING, especializada en libros antroposóficos para niños.
  • Editorial Rudolf Steiner, la multinacional editorial de la secta.
  • Fundación Círculo de Arte Social, que no tiene nada que ver con el arte ni la sociedad, sino con la meditación antroposófica.
  • Fundación Rudolf Steiner, el eje de las actividades de la secta en España.
  • Triodos Bank, el banco que financia las actividades de la secta.
  • Weleda, empresa de pseudomedicamentos propiedad de la antroposofía.

Por desgracia, sin embargo, difícil será que las autoridades educativas españolas, empeñadas en la destrucción de la educación pública, se preocupen por investigar las prácticas de esta pedagogía que, junto con las demás ramas de la secta antroposófica, siguen creciendo en poder político y económico.

(Postdata: Nada asombrosamente, la entrada dedicada a la Pedagogía Waldorf en la triste Wikipedia en español no menciona nada de esto, ni ninguna crítica, ni a ninguno de quienes se consideran sus víctimas, ni siquiera informa sobre las bases de la “ciencia espiritual” de Steiner, sino que funciona como una pieza publicitaria engañosa más de esa enciclopedia irracional.)

INTERNACIONAL / DENUNCIA ILas veintinueve prohibiciones que los talibanes imponen a las mujeres–Las azotan si no ocultan sus tobillos, lavan la ropa en ríos, se asoman a los balcones o montan en taxi sin su dueño y guardián. Las vejaciones a las que se les somete para «protegerlas y sacralizarlas» son casi inefables…!!!!!

El Islam (mal entendido)… Esa religión de pazzzzzzzzzz

Saber te hace libre..SOPLOS DE VIDA

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El régimen talibán, en su estricta y radical aplicación de la Sharía, ha conservado su poder fáctico en Afganistán dando alas a un trato marginal a la mujer que ha provocado la indignación y el estupor internacional. Es imposible sintetizar en unos puntos el maltrato y abuso permanente al que someten a sus féminas, si bien la RAWA -Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán- ha querido hacerlo en 29 puntos, a cada cual más denigrante, vejatorio y humillante. Con este listado de violaciones de los derechos humanos más básicos, los talibanes aseguran que solo quieren «crear ambientes seguros, donde la castidad y dignidad de las mujeres sean por fin sacrosantas, tal y como recogen las creencias Pashtunes sobre la vida en purdah (práctica para ocultar la vida femenina en público)». Es decir, la creación de un estado sacralizado alrededor de las mujeres supone, para ellos, odiarlas, tratarlas como…

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Verdi: Misa de Réquiem

Por el compadre Noatodo me entero de que el bicentenario de Verdi se cumplió el jueves pasado. Así que, para no ser menos que él y aunque nos pasemos en tres días de la fecha, aquí les dejo a ustedes, para su entero goce y disfrute, la mejor ópera del compositor italiano. Dejo dicho también que no lo hago por chinchar, pero la versión que aquí proponemos es de absoluta referencia: Das Wunder al frente de la orquesta y coro de la Scala de Milán, con unos solistas míticos tanto individual como conjuntamente: Leontyne Price, Fiorenza Cossotto, Luciano Pavarotti y Nicolai Ghiaurov

De Malaya a M. Alaya (y II)

Y vamos con la segunda parte de la entrada que se prometía en el título de la primera, sin movernos de Andalucía y olé. Un servidor de ustedes intuía que no era momento de continuar la entrada anterior, que ya iba bastante larga y que era bueno esperar. Y la espera ha tenido premio: las novedades en el caso de los EREs andaluces son de aúpa. Pero vamos por partes, que dijera Jack el Destripador. Sigue leyendo

He aquí un franquista

Me cuesta entender, tras desenmascarar estas mentiras (y otras manipulaciones varias), que todavía haya gente que tenga al «diario dependiendo de la mañana» como diario de cabecera

El blog de Santiago González

Camacho 2

El señor que ven ustedes en la foto se llamó en vida Marcelino Camacho Abad y fue, según se deduce de la información que abre hoy la sección Nacional del diario ‘El País’, un franquista. La foto corresponde a la sesión del Congreso de los Diputados del 14 de octubre de 1977, en la que se debatió y aprobó la Ley de Amnistía.

Expliquémonos. La información no lo dice así. Vean ustedes la foto y el titular de El País:

Aplausos Ley de Amnistía

Elementos de la información:

1º Foto en la que el presidente Adolfo Suárez y los vicepresidentes Gutiérrez Mellado y Fuentes Quintana aplauden la aprobación de la Ley el 14 de octubre de 1977. También aplauden, puestos en pie, aunque esto no se destaca en el pie de la foto que adorna la información de la impar Natalia Junquera, los diputados de UCD.

2º Titular: “España se resiste a juzgar el…

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Fart nacional

Créanme ustedes que, por una vez y sin que sirva de precedente, siento el mismo cansancio que Josep Antoni Duran i Lleida. El ínclito personaje, paradigma del ni sí ni no, sino todo lo contrario, ha cerrado al parecer su blog porque, según decía, no había cuestión o asunto que él plantease que el debate posterior no llevara al terreno de la qüestió nacional. Sigue leyendo