Giro a…

La vida siempre depara sorpresas, como dice Pedro Navaja. Y en política mucho más. Poco íbamos a imaginar ustedes hace apenas un mes y yo que la estrella antes ascendente de Podemos iba a sufrir unos cuantos frenazos. Esta semana que hoy termina y la anterior pueden ser consideradas por la dirección de ese partido como quincena horribilis. Hagamos un recuento somero.

Los 62 de Pablemos

El primer acontecimiento importante al que hay que referirse es a la elección de la cúpula dirigente. Elegida al parecer en olor de multitud proletaria, se presentaron varias candidaturas, pero la que salió adelante fue la de los 62 de Pablemos. Incluso fue bendecida por la presencia del mandamás de Syriza, Alexis Tsipras, quien no me cabe la menor duda de que cuando tenga que convocar elecciones internas en su partido tomará de ejemplo el modelo español. En realidad todo el proceso recuerda a cierta frase de Stalin: «Basta con que el pueblo sepa que hubo una elección. Los que emiten los votos no deciden nada; los que cuentan los votos lo deciden todo».

La beca

Sigamos. Todo parecía sonreír al líder de Podemos. Incluso sus trolos estaban más crecidos que nunca en las redes sociales. Y vino la primera en la frente: nos enteramos al poco de ser elegida tan democráticamente la directiva de Podemos que uno de sus miembros, Íñigo Errejón, ha sido pillado de marrón. Este muchacho está cursando un doctorado por la Universidad de Málaga, para el cual ha recibido una beca. Hasta aquí, todo normal. Sin embargo, no lo es tanto cuando se toman en consideración los siguientes aspectos:

  1. el doctorado versa sobre «la situación de la vivienda en Andalucía». Uno se pregunta si eso tiene alguna utilidad práctica; y en caso de que la tenga, cuál es. De otro modo recordará y mucho a esos informes que el Tripartit encargaba sobre «l’origen de la sardana» o el «seguimiento de las rutas oceánicas de la sardina brillante», de dudosa utilidad pero muy bien pagados.
  2. la cuantía de la beca: nada menos que 1.800 euros al mes. Ya quisieran algunos investigadores en proyectos infinitamente más serios disfrutar de una beca de ese calibre en vez del mileurismo raspado al que se ven abocados por los famosos «recortes universitarios».
  3. La concesión de la beca: de la información que se dispone hasta el momento, parece que la beca se ha creado ad hoc. Es decir a medida del concesionario de la misma y prácticamente sin publicidad, de manera que no era posible otorgarla a nadie más. La única manera de no obtenerla hubiera sido no aceptarla.
  4. El carácter de la beca: para ser abonada, el trabajo debía ser realizado no online, sino de forma presencial. Obligación que al parecer Errejón no cumplió, por mucho que se desgañite su director de tesis en afirmar lo contrario. Debía estar en Málaga y no en Madrid. Dicho en plata: Errejón cobraba la beca sin siquiera tener la decencia de presentarse en Málaga a firmar por lo menos que había estado allí.
  5. Si no fuéramos malpensados, diríamos que el hecho de que su director de tesis pertenezca también a Podemos no ha tenido nada que ver en ninguno de los cuatro anteriores apartados.
  6. Por último y no menos importante, la percepción de la beca es incompatible con la realización de otros trabajos remunerados, que Errejón sí realizó para su partido. Negocio redondo, pues. El Niño se lo ha montado de lujo.

Negocios familiares

Ésta es la parte más reciente del tema que tratamos. También nos hemos enterado de que en Rivas-Vaciamadrid pasan cosas pero que muy raras. Ayuntamiento gobernado por IU en un pueblo reconstruido desde la primera piedra hasta la última por Franco tras la guerra (la historia presenta estas incongruencias). Cierta concejala de dicho Ayuntamiento, Tania Sánchez Melero, que oficia además de first lady de Pablemos, ha sido también pillada de marrón a cuenta de unos dinerillos que ganó a cuenta de la venta de un piso de protección oficial que le ¿otorgaron? El beneficio de la venta asciende a 50.000 euros, a reserva de lo que diga Montoro sobre ese particular. Para entendernos: el doble de lo que cobra un proletario mileurista al año.

Habrá que ver cómo termina la madeja, pero la defensa en ambos casos ha sido la misma que podría haber empleado Rajoy: «Inshidiash». «¡Esto es una conspiración y una campaña contra mi persona y mi partido!», truenan. Incluso el propio Pablemos, perdiendo reflejos y algo más, acusó de «machismo» a una periodista por preguntarle ─haciendo su trabajo─ acerca de esas molestas complicaciones. Vamos, que un poco más y acusan de sus desgracias al «contubernio judeomasónico internacional».

Dijérase que a Pablemos se le ha acabado no sólo salir a hombros de la plaza televisiva, sino entrar en ella de la misma manera. El diestro no quiere salir a torear si no le afeitan el morlaco (o sea, con preguntas pactadas). El presentador de La Tuerka ve, incómodo, cómo se le observa con lupa y en función de ello, cómo le van apretando las tuerkas.

Salvar al soldado Mas

Dicen que el tiempo es un maestro sabio y que acaba aportando respuestas, si no todas, sí muchas e interesantes. Tal es lo que ha ocurrido en esta semana: tras el refotèndum, se ha empezado a aclarar un poco el horizonte para quienes no veíamos claro por qué ocurrían determinados hechos o se realizaban determinadas afirmaciones.

Las mentiras

Lo primero de todo es que el refotèndum se ha producido de todos modos. Bajo el ropaje de una farsa, si ustedes quieren; pero se ha producido: una especie de «consulta», con doble pregunta y tal. Lo más curioso es que Mariano juró y rejuró que bajo ningún concepto ni forma se iba a celebrar. Los palmeros peperos insisten en que «no tiene consecuencias jurídicas», en que «cómo se va a tener en cuenta una “consulta” en la que se pudo votar tres veces el mismo día”»… Y no, no me vale el ejemplo escocés porque Mas y sus mas-riachis ya tenían prevista ese refotèndum desde mucho antes que Cameron autorizara el suyo. También es falso afirmar que «es una farsa sin consecuencias», porque sienta un peligroso precedente:

  1. Desde el punto de vista jurídico, sería una demostración de que una región puede chulear al resto del Estado sin que ocurra nada especial. Claro que después de 30 años de incomparecencia del Estado para hacer cumplir sus propias leyes esto no tiene nada de especial.
  2. A nivel europeo, en aquellos Estados donde existen regiones con «fuerte personalidad propia» es fácil que echen a andar dinámicas centrífugas. Sería el caso de la citada Inglaterra: a los galeses les podría picar también el bicho independentista. O de Francia: legitimaría a los bretones y a los corsos frente al centralista París. Incluso en la pacífica Alemania, hasta los bávaros podrían sentir el gusanillo. Visto lo que ha ocurrido en Bélgica, Bruselas ha expresado «preocupación» por el asunto (lógico: les cae tan cerca…).

Se nota que es una argumentación diseñada por abogados y destinada a rebajar el impacto de la consulta o refotèndum. Por tanto, la primera mentira.

La segunda mentira es la del diálogo. Y del talante, podríamos decir. A saber: que según Mariano decía en estos meses pasados, «no había reuniones secretas con Artur Mas». Ajá. No se sabe, entonces, a qué fueron Arriola y José Enrique Serrano a Barcelona durante los últimos nueve meses. ¿Pretenderían que Mas les enseñara la tumba del Molt Venerable Rafael (de) Casanova? Claro que no. Fueron a negociar hablar del futuro inmediato. Ha resultado enternecedor ver en TeleGénova (aka 13TV) a un diputado mintiendo como un bellaco acerca del particular en una tertulia que es, en nuestra opinión, menos genovesa que el resto. Ha quedado en ridículo a posteriori, además, porque primero Serrano y después el propio Mariano han confirmado que sí, que hubo conversaciones.

La tercera mentira es la de la actuación de la justicia. La portada del lunes de ABC era suficientemente expresiva: «La Fiscalía ve delito en la organización del 9-N». Vaya: ya era hora de que viera algo. Porque sepan ustedes que la venda con que se suele representar a la chavala de la balanza y la espada sirve para el momento de juzgar: la justicia no debe mirar (aunque en España sí lo haga) si el justiciable es villano o noble, rico o pobre. Ahora bien: la justicia que, en el momento de averiguar el delito y sus circunstancias, está vendada, va vendida simplemente. Por esa misma razón nos extraña que la Fiscalía «vea algo» ahora cuando en 30 años ha parecido ciega o, cuando menos, tuerta.

Vamos a ver cuántas acciones de la justicia terminan en una condena. Yo apuesto a ustedes que si hay una condena será para alguna cabeza de turco o para un mindundi. Ningún pez gordo será condenado. Entre otras razones, porque no se reintrodujo el delito de convocatoria ilegal de referéndum: eliminado por ZP del Código Penal (de quien era esperable tal cosa), no lo reintrodujo Rajoy (de quien no era esperable tal cosa). Y en segundo lugar, porque aunque los supuestos de hecho están de sobra cubiertos por el art. 155 CE, Rajoy ha renunciado sencillamente a su aplicación. El argumento de los palmeros peperos no puede ser más pueril: «como no se ha hecho antes, no se puede hacer; y no se puede hacer porque no se ha hecho antes».

Una explicación plausible

Y bien, ¿para qué todo este circo? De entre todas las razones posibles emerge una como bastante probable. Verán. Rajoy, de la misma manera que Hitler se rodeó de ocultistas, astrólogos y de otras hierbas raras, se ha rodeado de magos de la demoscopia (parece increíble lo de Arriola, más parecido a Alger Hiss que otra cosa). Así que sabe, aunque sea de conjuntos de mil en mil, lo que pensamos los españoles como colectivo. Y se huele que no va a repetir ni de broma la mayoría absoluta de 2011. Más aún: el avance de Pablemos, ese comunista de estricta obediencia moscovita, en esas mismas encuestas ha puesto nerviosos a muchos barones, tanto peperos como socialistas. El consenso socialdemócrata se mueve, sí… pero para no ser devorado por esa nueva fuerza que viene, bien alimentada desde Venezuela. Fuerza cuyo aliento ya sienten Sánchezstein y su patrona en el cogote.

El planteamiento, pues, sería el siguiente: ante las voces que claman por su retirada, Mariano estaría intentando despejar el terreno para un sucesor. Estaría «creando un escenario» (dicho en tertulianés) de un Gobierno de concentración nacional en el que hasta los independentistas de CiU podrían tener cabida. Mariano mata así dos pájaros de un tiro: esa größe Koalition serviría a tres finalidades: frenar a Pablemos en el ámbito nacional, frenar a Junqueras en el ámbito catalán y, sobre todo, mantener el statu quo de siempre. El planteamiento serviría igualmente si Mariano se presentara, aunque podría ocurrirle lo que a Francisco Alegre:

En los carteles
Te han puesto un nombre
Que yo no quiero mirar…

La tercera pata de este banco es Mas: a éste le interesaba demostrar que «era hombre de palabra» ante su club de fans. Poco importan las cifras reales, ni la falta de garantías, ni nada de nada. Para Mas lo importante era la foto: la de esas colas yendo a votar en los institutos. A cambio de eso, suponemos, Mas prometería apoyo a Mariano ante un panorama electoral bastante negro para su partido, en comparación con el que se presentaba en 2011.

¿Y los intereses generales de España, ésos que menciona el art. 155 CE? Ni están, ni se les espera. Poco importa que el soldado Mas ya sea un cadáver político. En la guerra los soldados usan los cadáveres —aun de sus propios camaradas— para cubrirse de los disparos del enemigo. Y Mas apenas sirve ya para otra cosa.

España, 1930

Perdónenme ustedes la pedantería, pero dice una frase consagrada por ahí que «lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer». Ésa parece ser la situación que nos encontramos en las Batuecas y por eso cito en el título un año fatídico. En ese año cae la dictadura de Primo de Rivera y el rey Alfonso XIII se queda sin apoyo para continuar su reinado. La podredumbre del turnismo inventado por Cánovas y Sagasta alcanzaba a todos sus recovecos, el país estaba en una situación insostenible y la máquina del Estado, tan llena de porquería que era imposible que se moviese.
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«Me voy de España»

No, no se asusten ustedes. Servidor no se va de España, de esta piel de toro en estos tiempos atribulados. No solamente por patriotismo, que también cuenta, sino porque no tendría a dónde ir fuera de la madre patria. Lo traigo a colación, no obstante, porque es algo que empiezo a oír en redes sociales, bastante sotto voce aún. Y me llama la atención por las personas que lo van dejando caer acá y acullá. No sé si puede establecerse una clasificación, pero podemos intentarlo.
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