Rumore, rumore

Créanme ustedes que es una lástima que la corrección política por un lado y la censura por otro impidan escribir y/o subir a los escenarios sainetes o culebrones con los episodios más chuscos de la política española —que desde que estamos en democracia, unos cuantos, oigan— Tendríamos para reírnos durante una buena temporada. Del último…