Nota de Virginia López Negrete

Por su interés y dadas las informaciones aparecidas en el diario ABC, creemos interesante reproducir la siguiente nota, aparecida en el blog La verdad ofende, que pone en solfa dichas ¿informaciones? Personalmente un servidor de ustedes cree que el compromiso del periodismo es con la verdad y no con determinadas instituciones, en este caso la Monarquía, no sólo cuando atacan a los suyos sino semper et ubique. La nota se explica con una claridad meridiana. Hela aquí, con alguna que otra corrección de estilo:

Por si te interesa: 

En cuanto a la información aparecida en la publicación de hoy del diario ABC, relativa a calificar como “falsa” el acta de la junta del Sindicato que tenía por objeto la designa de letrado dándole instrucciones al objeto de iniciar acciones e interposición de querella en el caso Nóos, me veo en la obligación de significar lo siguiente: 

1) En ningún caso tengo constancia ni conocimiento de falsedad alguna que pudiera afectar al contenido de la misma. 

2) En cualquier caso no olvidemos que la legitimación activa para accionar me viene dada por unos poderes para pleitos a mi favor y a favor de Procurador de los Tribunales, otorgados ante fedatario público (Notario, el cual, si eso fuera así, también hubiera faltado a la verdad)… lo que implica necesariamente que el Notario tuvo que comprobar y legitimar las firmas, otorgándoles la validez necesaria para poder otorgar poderes. 

3) que si bien no me merece ninguna credibilidad lo publicado (toda vez que he podido vivir en mis propias carnes cómo ABC MIENTE Y MANIPULA A SUS LECTORES), y aquí el único objetivo es que yo me vaya u la infanta quede libre y Urdangarín negocie una mínima condena con el fiscal…), repasando las imputaciones que se dirigen en contra del Sr. Miguel Bernad, el cual no olvidemos que no es mi cliente, sino el Sindicato, no se encuentra la de falsedad documental, por lo que no deja de ser lo publicado, a día de hoy, una maniobra más de tantas cuya finalidad no es otra que apartar a la acusación popular de este caso para salvar a la Infanta y de rebote a Urdangarín. Algo reprochable desde todos los ámbitos.

Tengo obligación de secreto profesional por mi cliente. Pero el día que se levante, que se hará, tendremos mucha tela que cortar. 

Un abrazo”.

Es lamentable que Cristina de Borbón y Urdangarín se metieran en el jardín en que se han metido. Pero más lamentable aún que una cabecera centenaria se preste a colaborar en la salvación de Bonnie & Clyde porque son “un diario monárquico”.

NUEVA FATWA Islámica: la lujuria de un padre por su hija no es un pecado si la hija tiene más de 9 años de edad.

Esto es lo que nos espera en Europa si nuestros gobernantes memos nos echan a los pies de los caballos.

PATRIA JUDÍA

Diyanet es la máxima autoridad religiosa en Turquía y la autoridad final en la interpretación del Islam. Controla 85.000 mezquitas del país.

Diyanet maxima autoridad musulmana en Turquia y un cerdo animal pedofilo e incestuoso

Recientemente, la autoridad emitió una fatwa – una interpretación de las normas islámicas – que creó un intenso debate. A una pregunta de un creyente, Diyanet respondió que desde un punto de vista islámico no tiene impacto en un matrimonio “si un padre besa a su hija con  lujuria.”

También fue, según Diyanet, no hay pecado “si el padre mira a su hija y siente lujuria.” La hija debe, sin embargo, “ser de más de nueve años de edad.”

Esta fatua se produce poco después de otra fatua de Diyanet, que dice que las parejas comprometidas no deberían tomarse de la mano, ya que podría dar lugar a otras cosas, cosas que son haram (ilícito) en el Islam. En algunos países podría incluso dar a los hombres adultos una…

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Manos sucias (y II)

Pero, ¡ay! La Constitución se promulgó hace la friolera de 38 años. Y tras los últimos acontecimientos, que afectan en gran medida al sistema bancario —todavía duele recordar las mentiras de ZP al respecto—, la legislación arbitra que todo aquel que produce una lesión patrimonial está obligado a resarcirla. El problema, como les decía en la entrada anterior, es que esos Bancos manejan mucho dinero al día y las decisiones que toman afectan a mucha gente. Véase el caso de las hipotecas con cláusulas abusivas o la estafa de las preferentes. Arruinaron a mucha gente y la mala gestión del asunto se llevó por delante a muchas personas que ni siquiera habían invertido en ellas.

¿Qué ha pasado? Que al final los Tribunales, en razón de determinadas modificaciones legislativas, han obligado a esas empresas a devolver las cantidades que muchos pequeños ahorradores depositaron confiados en esos Bancos que, básicamente, los timaron. Eso estaba costando mucho dinero a la Banca y, correlativamente, ha sido un buen negocio (por una buena causa, esta vez) de determinados bufetes de abogados. Había que parar esto.

Desgraciadamente, lo han conseguido. El precedente es UPyD, formación a la que no veo que nadie reconozca el mérito de haber destapado el caso Bankia. Desaparecida la formación del arco parlamentario debido a hechos que ustedes ya conocen, se conjuraba el peligro de contagio a otras entidades, como por ejemplo CaixaCatalunya, ¿dirigida? por Adolf Todó y el ínclito Narcís Serra. O a otras entidades bancarias de menor fuste, cuyos directivos se han largado a su casa con “indemnizaciones” millonarias (pienso que los indemnizados hubieran debido ser los usuarios de esas Cajas), sin que hasta la fecha se sepa que las hayan devuelto.

Por turno, pues, tocaba ahora desactivar a esas moscas cojoneras. De acuerdo a lo que ha salido en los papeles, los presidentes de Ausbanc y Manos Limpias, ya fuera que lo hicieran por sus asociaciones o para pagarse sus vicios privados, montaron (presuntamente) una red delictiva de extorsiones. Es decir: según la prensa, “págame y no te denuncio” o “págame y retiraré la denuncia”.

La noticia tiene trampa. Es muy parecido al argumento que algunos esgrimían cuando apareció el asunto de los curas pederastas: «Toda la Iglesia está llena de mierda». Creo que se hace necesario distinguir entre la actuación de los sujetos citados y la de su asociación. Yo no creo que todo “Manos Limpias” y todo Ausbanc estén llenos de mierda. Sí creo que hay manzanas podridas y que son a las que, en democracia, se puede y se debe expulsar y entregar a la Justicia.

Tampoco sé si la noticia, contada inversamente, variaría mucho: «¿Cuánto quieres que te pague para que retires la denuncia?». Les habrían puesto delante un cheque en blanco y ellos, presuntamente, podrían haber firmado. En mi modesta opinión, si fue así como ocurrió y no como cuentan los papeles, el resultado sigue siendo el mismo. El artículo 286 bis del Código Penal, de reciente reforma, es muy amplio y cubre ambas posibilidades, a determinar en este caso concreto por los Tribunales.

Por otro lado, hay otro intríngulis, que afecta directamente a uno de los casos en que Manos Limpias estaba metido, a saber, el caso Noos. Pudiera ocurrir —cosa que desconozco— que si no hay acusación particular y por parte del Ministerio público se hubiera pedido la apertura de juicio oral, el Tribunal pudiera dictar sentencia de conformidad (está legislado para el procedimiento abreviado y para los juicios rápidos, conforme a los arts. 787 y 801 LECr), conformándose los acusados con la pena más alta de las solicitadas por la acusación particular o el Ministerio público. Sentencia que, imponiéndose una pena inferior a dos años de privación de libertad, podría acabar siendo exculpatoria para la infanta, que es la importante. ¿Será que veremos a la infanta llevando paquetes de comida a su maridín, preso en Soto del Real? ¿O es que también se va a salvar al Urdanpillín?

Sea como sea, si al final se confirma una de las versiones, el daño que se habrá hecho a la democracia será inmenso. Se habrá dañado especialmente la confianza colectiva en asociaciones especializadas que, por lo intrincado de la materia, son las únicas que puedan hacer frente con éxito a las cacicadas de esas grandes empresas. Empresas apoyadas, además, por los Gobiernos, por el propio interés de los miembros de éste. La canonjía de un puesto en el consejo de administración de una de esas empresas, sin más obligación que ir a firmar una vez al mes, es muy apetecible y un merecido reposo del guerrero tras el paso por la arena política al más alto nivel.

Y si al final se consigue vaciar de contenido el art. 125 CE (como paso previo a su derogación), la Banca y otras grandes empresas podrán respirar tranquilas. Se limitarán las posibilidades de acudir a los Tribunales invocando intereses colectivos para empapelar a estas empresas. Los Tribunales son para el lumpenprecariado, no para estas grandes empresas. Además, así les hacemos un favor porque les descargamos de faena, ¡no faltaba más! Tampoco faltarán sesudos análisis jurídicos bienpagaos que justificarán la reforma en el sentido de «limitar el acceso a la justicia para evitar dar trámite a “demandas folklóricas”». Sí, ésas de los programas del hígado que parecen riña de vecinonas. Algo así:

─¡Guarra!

─¡Puta!

─¡Hablaré con mis abogados y te plantaré una querella que se va a cagar la perra!

Denuncias y querellas que hacen perder el tiempo a los Tribunales porque no llegan a nada, generalmente; y que, todo lo más, se quedan en imposición de costas para la parte querellante por temeridad y/o mala fe.

¿Estamos nuevamente ante un salami antidemocrático? El tiempo dirá. Pero vayan poniendo su mano donde tienen la cartera.

Manos sucias (I)

Con pena tengo que escribir esta entrada. Mucha pena. Tomaría prestado el título de la encíclica de Pío XI Mit brennender Sorge («Con ardiente inquietud») en la que el Papa Ratti al mismo tiempo denunciaba la situación de la Iglesia en la Alemania de 1937 y condenaba el nacional-socialismo, pero realmente lo que siento no es “ardiente inquietud”, sino pena.

Les he comentado en muchas entradas que esto que tenemos no es una democracia. En todo caso, respondería más al concepto de democracia orgánica, tan denostado por el antifranquismo retrospectivo o de salón. O, si quieren otra descripción original, «democracia de cartón piedra», en cuyo escenario se mueven los personajes acartonados de ese guión institucional. El único que parece un poco de verdad es el Rey; es decir, el actual. Campechano I ya se encargó de dejarnos claro que «la justicia debe ser igual para todos… vosotros». Y del Rey abajo, todos los que quisieron sinvergoncear se vieron justificados por la actuación del propio Rey.

Viene bien aquí recordar una vieja canción de La Trinca. Canción que, para su desgracia, vale tanto para ése al que criticaban entonces como para los reyes de taifas que sufrimos ahora (por supuestísimo, Puigdemont)…

Diu l’article vint-i-sis,
que en un cas de compromís,
el Califa pot si cal,
refregar-se l’engonal
i passar-se pels “dallonses”
totes les lleis del país.

Naturalmente, lo que valió para el Rey salido emérito valió y vale también para determinados grupos de empresas, de esos que forman el llamado sector estratégico. Mueven millones de euros cada día y tienen muchísimo poder. Por algo los contratos con ellas se denominan contratos con parte débil: esa empresa le pone a usted un contrato y usted no tiene potestad para modificar nada, a no ser que sea manifiestamente ilegal (la palabra clave es “manifiestamente”: si lo es pero no “manifiestamente”, usted se la envaina y firma, sin más). Ocurre con esos contratos energéticos… y para lo que nos ocupa, con la Banca, que también es un sector estratégico.

Frente a la Banca, uno de los sectores más hiperregulados de nuestro mercado (si no el que más), pues, el individuo no tiene mucho poder. Por eso se han constituido asociaciones de usuarios, una de cuyas misiones es proteger a los asociados (y en lo que pueda beneficiar, a los intereses generales) frente a prácticas abusivas de la Banca. Con esta finalidad nacen asociaciones como AUSBANC o “Manos Limpias”. El asidero constitucional de estas asociaciones es el art. 125 CE, en cuanto habla de la acción popular en defensa de intereses colectivos sin, en principio, precisar de una legitimación especial.

FACHAS Y BOTARATES (General de División Rafael Dávila Álvarez)

Recordar estas cosas no es de “fachas”. Cuando los políticos, ya sea de los que callan debiendo hablar, o de los que berrean para devolvernos al campo de batalla desde sus púlpitos educativos, culturales o de la comunicación, permiten esto… es que estamos jodidos.

General Dávila

07.- MG_1539- 11

“Dice que no le interesa ni debe identificarse con una página donde escriben unos viejos generales a pesar de estar de acuerdo con todo lo que escribimos, la Ley,  la unidad de España, la patria, los símbolos que la representan, sus Ejércitos… “

Escribo con una cierta decepción. Lo que les cuento no es un hecho generalizado, pero casi. Hay suficientes ejemplos como para escribir sobre ello. Cuando estamos ya cerca del millón de visitas al blog en algo más de un año, cuando con humildad pero con verdad podemos decir que en la vida militar, en la política y en la del día a día se nos lee, un amigo me ha confesado que forma parte de nuestros lectores pero no puede públicamente manifestarlo ni seguirnos de manera ostensible en las redes sociales. Bueno, eso es cosa de cada cual y me pareció comprensible. Hay muchos, también uniformados…

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Recámara (y II)

Les decía en la entrada anterior que todo eso era una tramoya y que desconfiaba profundamente del espectáculo de luz y sonido que se ha montado alrededor de Mario Conde y su nueva pifia. Desconfío de todo el lío que se ha montado por una razón: hay control de agenda y por tanto, el momento en que aparecen las noticias —o en que deberían aparecer y no aparecen— no es casual.

Vean ustedes este caso de los Panama Papers. De entrada, quien realizó la filtración ya sabía a quién filtraba. Filtró la información (nada menos que 40 años de historia de paraíso fiscal: un bombazo, sin más) a un diario alemán, el Süddeutsche Zeitung. Si lo hubiera filtrado a un diario español, la noticia simplemente no hubiera aparecido. Soraya, ese arácnido completamente desarrollado, hubiera mandado recao a la dirección del diario y ésta hubiera captado rápidamente el mensaje. O si el filtrador se lo hubiera mandado a Pedro J. Ramírez, éste tanto hubiera podido publicarlo tal cual como hacerse un salami para mantener la intriga y el negocio.

En una democracia digna de tal nombre, esa información no habría tardado en llegar a la prensa, digital o escrita. Pero como lo que tenemos se podría llamar democracia de baja intensidad, la información llega con cuentagotas. Y por eso los nombres de los implicados van apareciendo poco a poco. Es decir: por ejemplo, les ha interesado sacar a colación los nombres de ciertas personas y no otros. Así, el caso de Pedro Almodóvar y de su hermano. Me imagino que el primero saldría en los papeles a título ejemplar de castigo de progres, de ésos que son solidarios… siempre que el dinero sea de los demás.

Otro tanto pudiera decirse de Imanol Arias, el que nos cuenta lo que no pasó. Tampoco me cuesta entender por qué ha salido tan pronto a relucir la infanta Pilar: es una patada en la espinilla del Rey por no haberle hecho el favor a Mariano. O incluso el caso de Bertín Osborne, que se fue a Telecinco (¡traidor!) porque no se emitió una entrevista que hizo a Pedro J. Ramírez: quien debía dar el visto bueno vio el programa y no lo dio, de forma parecida a lo que ha ocurrido con Jordi Évole y su Salvados contra la Banca. Évole prefirió autocensurarse antes que quedar mal con Ada Colau (en el material a emitir se vertían duras críticas contra ésta) y con la Banca (con la Banca hemos topado, amigo Sancho).

Sin embargo, ante la magnitud de la filtración hasta la opinión publicada (con las consabidas excepciones) se empezaba a hacer preguntas. De pronto, sale el nombre del ministro Soria, porque hace como bastante tiempo estuvo al frente o administró una sociedad opaca (me gusta más ese término que el pedante off-shore, que usan los que quieren dar a entender que saben algo del tema, que les pregunta uno y le dicen: “Sí, son sociedades que operan fuera de la playa“). Las preguntas, más allá de las habituales y cansinas peticiones de dimisión, han empezado a ser incómodas. Era necesario tapar ese nombre y otros que puedan salir. Aparte, ha habido la gran suerte de que Conde no se ha estado quieto y se le podía empapelar por algo que efectivamente ha hecho.

Parece como si, efectivamente, lo hubieran tenido en la recámara por si otros medios más ortodoxos de tapar la pifia fallaban. Es más o menos la misma táctica del PSOE de los últimos diez años: cuando se percibe que hay una cierta acomodación o dispersión en el militante o votante, se le da un buen palo a la Iglesia, venga o no venga a cuento (“vamos a denunciar el Concordato”, con sus variantes “vamos a reclamar que la Iglesia pague el IBI”, “vamos a pedir una escuela laica y de calidad” o “vamos a pedir que la Mezquita de Córdoba sea también lugar de culto para los musulmanes”). Así se intenta recuperar —algo— el nervio socialista de la militancia o votancia. Sólo que, como es el Gobierno quien usa de la táctica, suscita muchas más preguntas.

A nadie le importa hoy —a los periodistas menos— que por lo visto tener dinero en un paraíso fiscal no es delito si se declara a la Hacienda del país de uno. Es más fácil disparar a bulto y decir que todo el que tiene dinero en un paraíso fiscal es porque no quiere pagar a Hacienda o quiere pagar menos. Lo cual tiene su pro y su contra: el pro es que estas personas piensan que no vale la pena dejar su dinero en manos de un Estado confiscador que se lo gastará en financiar a ladrones a los que, además, no puede meter en cintura (Comunidades Autónomas). La contra, naturalmente, es que no todos pueden sacar ese dinero del país. Defraudadores todos. ¿Y Hacienda? Somos todos. Todos los que tenemos nómina o pagamos impuestos indirectos (al consumo).

Entre tanto, disfruten del espectáculo de luz y sonido organizado para detener al bergante de Mario Conde (o para atar cabos sueltos que no se ataron en 1994), que tan bien sirvió a algunos que hoy callan debiendo hablar o que ya no pueden hablar porque están muertos (Jesús Polanco, por ejemplo).

Recámara

Ha saltado a la actualidad la noticia de la detención de Mario Conde, casi justo cuando ya le teníamos perdido de vista, después de sus experiencias en la política (SCD, que terminó como el rosario de la aurora) y en la comunicación (accionista mayoritario de Intereconomía, de la que también tuvo que irse). Parece ser que ahora le trincan por «repatriación fraudulenta de capital». El mundo de la política está, aparentemente, «escandalizadísimo» con la nueva pifia del caballero. Tanto, que a sus dos hijos y a un yerno también los han trincado. La excusa oficial es una denuncia de unos trabajadores que no iban a cobrar una nómina, cosa que también podría ser verdad. Pero siendo desconfiados (y uno, después de un cierto tiempo, lo acaba siendo respecto de nuestros políticos), se pregunta qué puede haber tras todo ese aparato de luz y sonido, igual que ocurrió con Rodrigo Rato.

Lo primero de todo es deshacer la propaganda oficial sobre el personaje, la que dice que «es un bergante condenado por sentencia firme». Ése era el argumento que los palmeros peperos repetían como loros para que no se le votara en Galicia, en las últimas autonómicas. Efectivamente, así es y así consta en los escritos. Es verdad que cometió un desfalco en Banesto dejando a la entidad con el culo al aire, dicho en román paladino. Y es posible, como él mismo cuenta en Memorias de un preso, que el juez que le condenó —García Castellón— llevara ya la sentencia escrita de casa, por mano distinta de la del juez.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que lo que robó Mario Conde no lo robó sólo para él. Además de él, otras personas se beneficiaron. Y siendo masón como era entonces (ahora no lo sé), mi convicción personal es que los beneficiarios del robofueron otros hermanos. En su editorial de las 7, Federico afirma que buena parte de ese dinero se empleó en fabricar el antenicidio, la pifia que les echó a él, a Luis Herrero y a Antonio Herrero (conjuntamente con Manuel Martín Ferrand). Y todo porque el felipismo de entonces, que “aceptaba el juego democrático” por haber renunciado al marxismo en Suresnes ’73, no aceptaba la libertad democrática de crítica legítima, barriendo sin piedad a quienes querían ejercer la libertad establecida en el art. 20.1.d de la Constitución.

Pero no sólo eso. Ocho años después (las cosas de palacio van despacio), el Tribunal Supremo declara que el antenicidio es una pifia (así debió haber sido considerada desde el principio) y que hay que devolver las empresas afectadas al mercado, para que puedan volver a ser objeto de compra y venta o, en todo caso, de nuevo comienzo empresarial. Pero, ¡ay! Gobierna Aznar, que no ha sido “el mejor presidente de la democracia”, sino el menos malo, y actuando —suponemos— por consejo de Rodrigo Rato, guarda la dichosa sentencia en un cajón para que permanezca inejecutada per saecula saeculorum. Ahora que está tan de moda esa palabreja, Aznar representaba entonces el cambio frente a las porquerías socialistas que explotaban todos los días en El Mundo. Sí, El Mundo, ese diario que a Génova, 13 le encantaba leer porque todos los días suministraba munición (escándalos) al PP antes de 1996… y que, 20 años después, su director es defenestrado porque a Génova, 13 le disgustan las noticias sobre la Gürtel (aunque también sobre los EREs andaluces y sobre el caso Nóos: vamos, que ya estaba bien de tanto joder).

Pero todo eso, en mi opinión, no es más que tramoya, como les mostraré en la entrada siguiente.

El cambio era esto (II)

Volviendo al tema del “cambio” y del “progreso”, sepan ustedes que cuanto más miedito me dan esas palabras es en boca de un comunista como Pablemos. No importa que Pdr Snchz las introduzca en su discurso a todas horas, venga a cuento o no. No obstante, ya conocemos el “cambio” y el “progreso” del PSOE: lo temimos con Felipe, lo sufrimos con ZP y ahora parece que se vuelve a la carga. Pero el peligroso de verdad es, en mi opinión, Pablemos. Todo este paripé resulta en juego de intenciones: Snchz tiene la intención de usar a Podemos para llegar a Moncloa y dilatar luego tanto como sea posible el pago de la factura. Pablemos, a su vez, comparte la intención de Snchz, es decir, desalojar a Rajoy del sillón… pero para ponerse él. Es decir, usar a Pdr Snchz para lograr el mismo fin.

Pero aquí los Pablemos boys dos problemas: el primero, que al parecer, para éstos las palabras “cambio” y “progreso” no significan lo mismo que para Snchz y los suyos. ¿Hasta dónde querrán “progresar” los Pablemos boys? ¿Hasta 1953? ¿Hasta 1936? ¿Hasta 1917? Y luego tienen otro problema: ya han recibido su bautismo de fuego ejerciendo el poder en determinados Ayuntamientos, algunos principales en España. Han perdido la virginidad y, visto lo visto, se han adaptado rápido a la casta que decían querer combatir. Todo lo cual ha hecho que se les vea el plumero antes de lo previsto: inepcia, amiguismo y ganas de cabrear a quienes no piensan como ellos. Por no hablar de los trapos sucios de su financiación extranjera, que Montoro no se ha molestado en investigar demasiado por alguna extraña razón.

Pasando a C’s, dicen las encuestas que sube porque “es el único dispuesto a pactar” y que muestra una disposición al diálogo y al talante (con la excepción de Podemos) que no se percibe en los otros tres. Sin embargo, no nos dejemos llevar por las encuestas y su cocina y vayamos más allá: ¿qué es lo que proponen? La última noticia que yo tengo es que piden nada menos que una “nueva Transición”, lo que significa que la “vieja” es completamente impugnable, según la formación naranja.

Les comentaré que no me gusta el tono hagiográfico y de “Tó güeno” de algunos que hablan de la Transición como “modélica” y otros adjetivos laudatorios que no vienen al caso. Tampoco me gustan aquellos que pretenden una enmienda a la totalidad de la Transición: “Tó malo”, podríamos decir. En mi modesta opinión —y se me puede objetar que yo no viví aquella época por cuestiones de edad—, el único mérito que tuvo aquella Transición fue que se cambió de régimen sin disparar un solo tiro. El resto, a estas alturas ya queda demasiado claro: chalaneo entre las élites del Régimen y las nuevas, ayunas de poder tras 40 años de vacaciones, la negociación-chantaje de los Estatutos de Autonomía, con amenazas de “que nos vamos” o poniendo muertos sobre la mesa… la puñalada final a Adolfo Suárez

En realidad, no sabemos muy bien qué quiere Albert Rivera. ¿Quiere ser una especie de Suárez reloaded, entre lloriqueos de su hijo de “no uséis el nombre de mi padre en vano”? Por si no lo sabe, él ha perdido también la virginidad, dando apoyo tanto a populares (Madrid) como a socialistas (Andalucía); apoyo este último que muchos no le perdonamos después de haber sufrido los rigores nacionalistas del Tripartit en Cataluña. Y no menos porque apoyan al régimen más corrupto de España con permiso del pujolisme. Así que suponemos que Rivera quiere progresar, aunque no tanto como Pablemos. Digamos, más o menos… que hasta aquí:

El cambio era esto (I)

Una breve mirada al circo nacional me ha llevado a darme cuenta de que en todo este paripé con el que llevamos tres meses y dos días (por hoy) a dos de sus payasos hay dos palabras que no se les caen de la boca: el “cambio” y el “progreso”, con sus variantes. Bueno, eso y que los dos quieren finiquitar con un “gobierno de cambio y de progreso el gobierno de Mariano Rajoy“.

En alguna entrada anterior hemos hablado de que lo que tiene Pdr Snchz no es exactamente “ambición”, sino necesidad de ser Presidente. Recuerda a cierto gag en un programa que presentaba en tiempos —fíjense si hace de ello— Silvia Tortosa. En ese gag intervenían la citada presentadora y Bigote (hoy «Edmundo») Arrocet. Si no recuerdo mal, el humorista hacía su entrada en tromba en escena. Silvia le preguntaba: «¿Pero dónde vas tan deprisa, Bigote?»:

—Huy, Silvita, mira lo que me han hecho (y aquí contaba una retahíla de desgracias que unos malos le habían causado).

—¿Y te vengaste?

—¡Cómo! Es que si no me vengo, me matan.

Pues ése es el punto de Pdr Snchz. Susana Díaz sigue afilando la cuchilla noche tras noche. El consejo que parecen haberle dado es “paciencia y barajar”. A pesar del apoyo de C’s, sabe que está sentada sobre el polvorín de los EREs, aunque la juez asignada al caso le está echando bolaños en desbrozarle el camino, sin duda. Si fuera Alaya, Susana podría echarse a temblar. ¿Pero qué es un juez molesto por cumplidor de su deber, que es aplicar la ley le toque a quien le toque, inmune a los insultos y amenazas de los matones del sindicato? Para el español medio, un milagro; y para el CGPJ, al que desde 2012 y gracias a Gallardón nombran los políticos en su totalidad, una cagada de mosca en una ventana. No ha costado nada que ella misma pidiera el traslado a la Audiencia Provincial… porque es que ya estaba jodiendo mucho.

Por si faltara algo, la vieja guardia no está a favor de Pdr Snchz. Pero llegan tarde. Lo mejor que pueden hacer es mutis por el foro, como Alfonso Guerra. El mismo que, después de tronar durante años contra la derechona, se fue en silencio porque los jóvenes ya no le escuchaban. Y porque gracias a la educación que promovieron, sus jóvenes son ahora más radicales, tanto en el trinque como en la revolución. Y tan radicales son que algunos se han ido a Podemos porque lo del PSOE ya les sonaría a “carcundia” y “hay que renovarse, chaval”. Choca bastante ver a Rodríguez Ibarra, en tiempos el bellotari, escribir una Tercera en ABC, igual que choca ver a Corcuera meterle zascas y con razón al burguesito de Alberto Garzón. Pero el tiempo es lo que tiene: que no perdona a nadie y que nos quita la tontería de encima.