Lloriqueos demográficos (I)

No sé si decir que me hacen gracia o me dan pena algunos políticos. Para ellos –y para sus terminales mediáticos– todo está en acuñar alguna frase o latiguillo que los proles, ese «pueblo» o «gente» atontado y/o embrutecido del que habla Orwell en su celebérrimo 1984 –no se engañen: para esa chusma que nos…