El lujo de la verdad

No sabía cómo titular esta entrada, pero en función de lo que quiero hablar en ella, el que reza es un título bastante acertado, más en estos tiempos que corren. Vaya por delante que la frase completa sería «la verdad es el lujo de unos pocos», lo que significa, correlativamente, que hay un montón de mindundis, como ustedes y yo, que no tenemos derecho a ella. Casi siempre ha sido así, de hecho; pero la novedad de estos días es que ni siquiera se molestan en ocultarlo. Tenemos derecho, eso sí, a dos versiones de la verdad: una positiva y otra negativa, ambas igualmente falsas. Si hay que creer al ex-financiero (y granuja) alemán convertido hoy en fervoroso católico Florian Homm, de ese privilegio/lujo de la verdad no disfrutan más allá de cincuenta personas en todo el mundo. Sigue leyendo