Querida Mamá

Todavía no me creo que ya no estés. Igual que si se tratara de una película y me estuviera repitiendo mentalmente «esto no me está pasando a mí». Sé (y quiero convencerme de ello) que estás bien allí donde estés. Se me quedaron cosas en el tintero para decirte, pero así es como Dios dispone…