Érika Ortiz


Acabo de leer un post de mi amiga Diablesa. Seguramente esta reflexión ya la hemos hecho otras veces y enfocándolo desde otros ángulos; pero creo que en este blog no podía faltar al menos un «apunte» sobre el deceso de la semana: Érika Ortiz, hermana de la Princesa de Asturias.

Lo primero, dejando aparte su condición de miembro de la Casa Real, son las circunstancias de su muerte. Al parecer, Érika estaba recibiendo ayuda psicológica debido a problemas que jalonaban la etapa que estaba viviendo. Qué duda cabe que la presión mediática pudo haber influido en el agravamiento de sus condiciones vitales.

Los consabidos «programas del corazón» patrimonializan de un modo escandaloso la intimidad de ciertas personas que por su posición o las circunstancias que las rodean llamamos «famosos». Y no sólo eso. La norma de actuación de estos medios de «comunicación» no es muy diferente de lo que antaño se decía respecto de las prostitutas: «caída una vez, caída para siempre».

Bien es verdad que quien quiere estar al abrigo de los focos inclementes de esos medios puede hacerlo. Podría ser el caso, por ejemplo, de Antonio Banderas. Podrán gustar o no las películas que dirige o en las que actúa (Locos en Alabama me parece una película muy estimable, por cierto); pero que yo sepa, no ha dado que hablar fuera de lo que es su trabajo y su profesión. Y así es como debería ser para todo el mundo.

Sin embargo, no todo el mundo está tan bien preparado para resistir esa presión. Parece que hay que «asumir» que cuando eres pariente o amigo de famoso, estás obligado a soportar la misma presión. «Todo el mundo» quiere saber de tu vida: qué haces, en qué trabajas, con quién sales, cómo te diviertes… etc. O peor: si te emborrachas, si «pones una raya en tu vida» o con quién te metes en la cama. Así, pues, si la princesa Letizia está bajo los flashes de las cámaras, los «reporteros» de la cosa asumen que todo el que esté relacionado con ella (principalmente familiares) puede ser «objeto de caza».

Supongo que puede haber gente que acceda a entrar en ese circo mediático. Tal vez creen que no se les irá de las manos, que lo podrán controlar. Yo, desde luego, no me prestaría a ello. Mi vida no es nada «interesante» y mucho menos mentiría para poder cobrar la exclusiva «falsa». Podría ir a algún plató de televisión y decir que «me acosté con Fulana de Tal (famosa o famosilla de turno)» y todos los días tendría paparazzi de guardia en el portal de mi casa. Y cobraría mis buenos dividendos aunque fuese mentira, habiendo sabido vestir bien la muñeca.

Por eso me encantó la putada (perdón por el vocablo, pero no me voy a retener de decirlo) que le gastaron al mundillo ése con el asunto César Sicre. Contrataron a un aspirante a actor y casi modelo (si no lo era, poco le faltaría) y les sacó los colores a los supuestos «periodistas». Y ahí se vio lo que muchos nos sospechábamos: que todo era petardeo y rumor. Y que todo valía para conseguir una «buena exclusiva». Y que a falta de exclusivas políticas o económicas que vender (al parecer, los políticos y los empresarios sí tienen vida privada), se le puede hincar el diente al mundo de la farándula. Que además, a ellos «les viene bien», porque «estar en el candelero aumenta el caché». Es el tradicional y españolísimo bien me meto con quien puedo. Y digo yo que si esos periodistas (algunos lo son, otros no) trabajaran igual de bien para sacar a flote los trapicheos económicos de algunos y las mentiras de otros, tal vez otro gallo nos cantara en España.

Érika Ortiz no tenía ninguna intención de pertenecer a ese circo. Bastante tenía con vivir su propia vida, como muchos millones de personas en España. Descanse en paz.

2 comentarios en “Érika Ortiz

  1. disculpa la pregunta. aprecio mucho tus textos y no es nada personal.Pero dime una cosa; cómo sabes cuándo Lena ya quiere dejar su post de lado. Me refiero a que hace nada que publico el de ella y ahora aparece el tuyo.Ya sabes como somos nosotras…muy curiosas.No te cuestionas el hecho de que tal vez ella desea dejar su post por más tiempo esperando más comentarios.Pues ya sabes que pocas veces se mira un post antigúo, por lo general vemos el que encabeza la página.De veras espero no te moleste mi pregunta Aguador.

  2. Para Amalia:La verdad, no me he fijado en el momento en que ella ha dejado su post. Simplemente, se me ocurrió que hace mucho tiempo que no colaboraba y no creí que fuera muy «precipitado» dejar mi post. Son cosas que pasan.Y por supuuesto, no me molesta.

Responder a Aguador Cancelar la respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.