Qué raritos somos

Por su interés, reproducimos este artículo de Juan Carlos Girauta en Libertad Digital.

España es ese extraño país occidental donde los funcionarios arrojan a violadores reincidentes en brazos de anónimas muchachas que han tenido la mala suerte de pasar por ahí. Luego contemplan las consecuencias y hacen un curso, un informe y un debate muy interesantes donde se acaba (más bien se empieza) descartando la castración química voluntaria y, tras reconocer que ciertos tipos nunca cambiarán, lo zanjan todo con argumentos que desconocen tan terminante premisa. Antes de despedirse y marcharse de vacaciones, celebran los avances en materia penal, criminológica y penitenciaria.

España es un enigma jurídico donde un asesinato se paga con siete u ocho meses de prisión (que el reo especialmente peligroso dedicará a sacarse unos títulos oficiales sin abrir un libro). Siempre y cuando el asesino lo sea en serie y haya contado en su periplo procesal y penitenciario con la inestimable ayuda de algún presidente de Gobierno conmovido por el pacifismo del matarife o de algún ministro de Justicia ocupado en enseñarle los dientes (¡y cuántos tiene el condenado, y que largos!) no al carnicero, sino al periodista molesto, mientras corre la sangre a sus espaldas. O de algún cándido político que, de pura candidez, se troca en serpiente y le ve las razones a la ETA (en la punta del arma, será, que era donde Mao situaba el poder); de algún ministro del Interior que, como el guardián del silogismo, está incapacitado para la verdad; de todos los medios adeptos al poder, que antes de usar un adjetivo le preguntan al comisario político si hoy toca indignarse, ponerse serio, desviar la atención, echarlo a broma, darle un masaje a Mariano Rajoy –eclipse y espuma– o culpar al comodín Aznar; o de algún fiscal dispuesto a ponerse la toga perdida de polvo del camino (pero ojo, que con el polvo van otras cosas más asquerositas).

España es un paradójico e indeterminado conceto donde se abomina de los rigores de un régimen franquista que promulgó la legislación penal y penitenciaria más laxa del mundo, como se ha visto con De Juana, que si está libre hoy, y haciendo el gallito, no es sólo por las debilidades del elenco socialista comentado supra, sino por un Código Penal de «la dictadura». Y también porque un juzgado se ha tomado, en asunto de tanta alarma social, tres añitos para comprobar si los títulos de De Juana son de verdad o se trata de una colección de etiquetas de Anís del Mono homologadas por la UPV, de cuando el PNV protegía a todo HDP, adelantándose al PSOE posmoderno / primera legislatura, o Zapatero en fase Mr. Hyde.

¡¡¡¡¡A por ellos, oé!!!!!

No es que yo sea muy futbolero. Realmente, no soy forofo de ningún equipo de la Liga porque, por lo general, el fútbol está ligado a esa clase de politiqueo barato que a mí al menos me hace bostezar. No menos cansino es ver cómo se mezclan las tres dimensiones del fútbol (negocio, espectáculo y deporte) y ver cómo la gente hace de su pertenencia a la hinchada para hinchar las narices o los morros a los demás.

Sin embargo, cuando el equipo que salta al terreno de juego es la selección nacional, la cosa cambia. Porque en la selección no hay culés, ni merengues, ni periquitos, ni colchoneros: hay españoles. Y lo mismo en la hinchada: se puede ser del Sevilla, del Madrid, del Espanyol; pero cuando juega la selección española se desea que gane España (bueno, menos los cuatro organismos mononeuronales a los que, siendo españoles, repugna todo lo español, que también los hay).

Así, pues, y sin más preámbulos, vaya todo mi apoyo para mi selección. Que jueguen lo mejor que sepan y puedan contra los alemanes, que son un rival correoso y difícil. Que San Iker Casillas tenga las manos suficientemente largas para parar todo lo que tenga que parar y que Cesc, que hoy suple al lesionado David Villa, tenga la mejor actuación posible y moje por lo menos un gol. Particularmente, me gustaría que el míster contara hoy con Rubén de la Red, para darle ocasión de desquitarse por la derrota del Getafe (épica campaña la de ese modesto equipo), teniendo en cuenta que al menos la mitad de los jugadores alemanes son del Bayern.

También quiero expresar mi apoyo al blog http://www.zapateronovayas.blogspot.com/, que fue boicoteada informáticamente (ya nos imaginamos por quién: por los paladines del diálogo y del talante). Y eso, aunque sea una mala noticia que nuestro inefable ZP sí va a ir a ver la final. Yo también pido que ZP se quede en casa, viendo el partido con su mujer y sus hijas. Porque las estadísticas mandan y los números cantan:

26/06/08 ESPAÑA 3 – 0 RUSIA
Zapatero no fue

22/06/08 ESPAÑA 4 – 2 ITALIA
Zapatero no fue

18/06/08 GRECIA 1 – 2 ESPAÑA
Zapatero no fue

14/06/08 SUECIA 1 – 2 ESPAÑA
Zapatero no fue

10/06/08 ESPAÑA 4 – 1 RUSIA
Zapatero no fue

Hagamos un pequeño recuento…

– Fue a ver un partido de La Ponferradina y desde aquel partido hasta el final de temporada el equipo no levantó cabeza.

– Dijo un día que Alonso era la prueba de lo bien que iba el deporte español y en el GP siguiente el pilotó tuvo que abandonar.

– Fue a Valencia para presumir de su contribución a la Copa América y no hubo viento durante cuatro días seguidos.

– Se fotografió con la selección de fútbol antes del mundial y quedó eliminada a la primera de cambio.

– Va a la final de baloncesto y hunde a nuestra selección, muy superior a la rusa, yendo ganando durante todo el partido y perdiendo a menos de un minuto y por un solo punto. Ahí rizó el rizo.

– Otra hazaña que hizo ZP fue acompañar en su viaje a Singapur a la delegación que presentaba la candidatura olímpica de Madrid 2012. Gracias al impulso presidencial, la candidatura volvió con las manos vacías, a pesar de que era «favorita».

Si todas estas razones no son suficientes para pedir que no vaya… francamente, no sabemos qué decir. Porque claro: ya estamos oficialmente en crisis. Y si, encima de haber crisis, el fútbol (panem et balompedia) se derrumba por el gafe conocido y no evitado de ZP, pues… caramba. Eso sí que sería la visualización (ya sabemos que al P(SOE) sólo le importa la visibilidad) perfecta de la catástrofe en la que nos hemos metido con este señor.

Pero no adelantemos acontecimientos. Si tenemos suerte, San Iker Casillas será inmune a ese gafe. Y si no lo es, tendremos otra razón más para pedir que ZP no vuelva a aparecer en los compromisos internacionales de la selección española. Por si acaso, le recomiendo al míster que los jugadores, antes de saltar al campo se rocíen con ajo licuado, que es muy bueno para este tipo de ocasiones.

Y en todo caso…

¡¡¡¡¡A POR ELLOS, OÉEEEEEEEEEE!!!!! ¡¡¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!!!

Ministerio de la Verdad (Miniver)

Después de unas semanas de respiro al partido que ha ganado las elecciones, y que se ha nombrado a los ministros y menestras de cada ramo, la palestra mediática ha sido inmediatamente ocupada por el PP y sus desventuras y meteduras de pata. Llevamos una buena porción de días con el tema, que a muchos sorprendió primero, enfadó después y a estas alturas comienza a haber una sensación muy definida de hartazgo.

A estas alturas de la película nos hemos dado cuenta de una cosa: que aunque ZP no tenga ni la más remota idea de qué cosa sea gobernar, es un ser malvado. Sabe deshacerse de sus enemigos, virtud nada desdeñable en política, pero insuficiente como único capital cuando se lleva la nave del Estado.

También hasta ahora creíamos que su especialidad era el ridículo (al menos en escenarios internacionales), pero qué va. Su especialidad es el embuste y la semántica (por más que a Toño, su amigo del alma, no le guste). Por eso, en vez de «sumisión a ETA» hemos oído proceso de paz; en vez de «atentado» hemos oído accidente; en vez de «trasvase» hemos oído conducción temporal de agua. Y por eso también sus colegas de nuestra área cultural le han dado de lado, por considerarle un aliado poco de fiar.

Ésa es la ventaja de conocer la semántica. Ha ocurrido en todas las dictaduras (especialmente en las del siglo pasado). A partir de aquí, hay que ver si realmente nos estamos deslizando hacia un régimen dictatorial. Claro: no una dictadura al uso, sino una especie de democracia orgánica, con una diversidad de instituciones (legislativas, ejecutivas y judiciales) que dan la impresión de ser independientes pero que en realidad funcionan al dictado del jefe.

Para ello, el primer paso importante es neutralizar a la oposición. Y es lo que está consiguiendo ZP, contra todo pronóstico. Ha conseguido que los capitostes del PP estén entretenidos acuchillándose unos a otros y discutiendo sobre las esencias de su partido. Lo que significa que sus votantes se sorprendan, se cabreen y, sobre todo, estén inermes y faltos de representación ante el programa político de ZP (que lo tiene y no es el que está publicado en su página web, precisamente).

La hegemonía cultural de la que hablaba Gramsci hace tiempo que está conseguida. No importa quién esté en el gobierno: la televisión (la que se ve sin pagar, por lo menos), buena parte de los diarios y de las emisoras de radio son zetaperas (me resisto a llamarlas «socialistas» porque a fin de cuentas, Rosa Díez y Gotzone Mora son socialistas también y están fuera del partido zetapero; por otro lado, la expresión «rojos», aunque ZP se ha definido a sí mismo como tal, es un tanto guerracivilista) y el mensaje que se enviará a millones de personas será zetapero también. La Universidad pública está prácticamente colonizada por los zetaperos (y en las comunidades correspondientes, por el nacionalismo cavernícola). El mundo de los espectáculos, con toda su caterva de titiriteros, es zetapero. Puede que existan actores o productores de derechas; pero les es negado sistemáticamente el acceso al gran público.

Finalmente, para comprobar que estamos en una democracia de muy baja intensidad (o una dictablanda), tomemos los famosos 11 principios de Goebbels y veamos cómo se han aplicado a rajatabla para desactivar al PP (que es el único partido de la oposición con posibilidades de gobernar; los demás son acreedores de ZP por un motivo u otro y Rosa Díez todavía no tiene entidad suficiente como para ser una molestia para ZP):

  1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

  2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

  3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».

  4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

  5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

  6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

  7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

  8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

  9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

  10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

  11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

Quien diga que esto no lo ha hecho el partido zetapero (y/o el nacionalismo en su radio de acción, pero que ayuda a ZP por sus propios motivos y para la consecución de sus fines) o miente, o no se entera. ¡Larga vida al Miniver! (San George Orwell, ten piedad de nosotros). A este paso, pronto llegaremos a ver el Ministerio del Amor

Breve (e informal) encuentro

Es curioso ver cómo se esfuerza nuestro querido gobierno sociata en justificar lo que ni siquiera llegó a producirse. Las prolijas explicaciones de la Fashionaria Voguemomia, que no tendrá que preocuparse de si podrá o no podrá renovar su fondo de armario porque parece ser que continúa, se corresponden de forma inversamente proporcional a las imágenes. Leidis an gentelmen, güelcon tu… ¡Matrix Reloaded! (lo pongo así, en inglés gitano, para que ZP me entienda mejor). El contraste es alucinante. Gracias a los chicos de Libertad Digital.

Navarra en venta

Leo en El Mundo, entre asombrado y asustado, que «el Gobierno ofreció a ETA un órgano común vasco-navarro con poderes ejecutivo y legislativo» después del atentado de la T-4. Se amplía, pues, el agujero de la mentira. Porque, recordemos: se nos dijo, repitió y machacó hasta la saciedad que el proceso estaba roto, etc., etc., durante un año. A los que no nos fiábamos de las palabras de ZP y de Rubalcaba se nos llamó fachas, peperos, agoreros, catastrofistas… y algunas otras cosas «menos lindas».

Luego, ZP no tuvo empacho alguno en reconocer ante PedroJota que «no había dicho la verdad de aquello», es decir: que mintió. A los que señalamos la gravedad del hecho, prácticamente se nos contestó con un «¿Y qué?», cuando no con el silencio absoluto, como si el hecho de que todo un Presidente del Gobierno mintiese al pueblo y a sus representantes en un asunto como el terrorismo no tuviera la más mínima importancia. Cuando quisimos saber de qué habrían hablado los representantes del Gobierno con ETA, se nos dio la callada por respuesta. La burla, también: «Mira a éstos que pretenden saber de qué hablamos con los etarras, ji-jí, ja-já». La risa floja, vamos. Es decir: no teníamos derecho a saber lo que una banda asesina y mafiosa, que tiene como objetivos a todos los españoles, negociaba (sí, con todas las letras) en esos momentos con el Gobierno.

Pues bien, ahora ya nos empezamos a enterar: el Gobierno ofreció a ETA ese llamado órgano común vasco-navarro para, digámosle así, «entrar fuerte en la negociación». Obviamente, allí todos son vascos y no hay ningún navarro en la negociación. Patxi Nadie, José Antonio Pastor, Jesús Egiguren, Arnaldo Otegi, Josu Ternera… A no ser que se haya colado Uxue Barkos en dicha negociación (la única política navarra que a mi parecer podría estar en una tal negociación), con lo cual se presupone incluido el sentir de una parte de los navarros.

La oferta, no obstante, presenta un problema de legalidad constitucional: significa pasarse por el forro del arco de triunfo la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. Dicha disposición establece la necesidad de un referéndum entre los navarros (no los vascos) para ratificar la decisión del Órgano Foral en el sentido de querer unirse a los vascos. Por lo tanto y de acuerdo con esa oferta, a los navarros que les den.

Y sin embargo, a pesar de ofrecerle las dos terceras partes del pastel (competencias legislativas y ejecutivas en ambos territorios), ETA ha dicho no. Ellos piden lo de siempre, desde hace 40 años: independencia de España y anexión de Navarra, un trocito de Santander, el trocito llamado País Vasco-Francés (que a Monsieur Le Président no le hará ninguna gracia), el trocito hoy llamado La Rioja, y un trocico de Aragón. Que viene a ser lo mismo que pide el PNV adaptándose al paripé democrático, no lo olvidemos.

El P(SOE) se lo daría de mil amores si eso no supusiera que iba a ser visualizado —palabra clave— como una traición a la Constitución y específicamente a los navarros, a los que se vendería como vendieron Chamberlain y Daladier Checoslovaquia a Hitler en 1938. Vamos, que no importaría si no se viese tan claro o se pudiese vender como algo parecido a «un éxito resonante del federalismo asimétrico», por poner un ejemplo. Y todos contentos como Chamberlain y Daladier: «Se ha preservado la paz». La historia de los siete años siguientes demostró cuán equivocados estaban.

Y lo que es muy lamentable de este asunto es que haya sido ese «no» de ETA lo que haya salvado la honrilla del presidente que va a ser embestido pasado mañana. O sea, que no prosperó la negociación porque los etarras se ciñeron exclusivamente a sus inasumibles pretensiones. De haber dado su visto bueno los etarras se hubiera dado el primer paso para el Anschluss euskalerríaco: anexión de un territorio hermano, ayudada desde dentro y sin disparar un solo tiro.

Y ahora, ¿dónde están los que nos llamaban agoreros por decir que «con ZP España se rompe»?

Para destensionar…

Para olvidarnos de que los que no votaremos a Zejatero somos una «turba iletrada» y no sé cántas cosas más, lo mejor es destensionar, qué duda cabe…

Se acabó el talante

Eso. Que se acabó lo que se daba. El presidente por accidente se quitó hace una semana la careta, cuando creyendo que no le grababan le dijo en confianza a Lameondo lo de «nos interesa la tensión. Y detrás de él, toda su troupe. A los titiriteros no les gustó pero nada que Rajoy les comparase a «los artistas del madrugón de las 7 de la mañana» o de antes, a los artistas que no reciben subvención alguna por su trabajo. Y han preparado vídeos varios en favor del presidente que les mantiene la canonjía, prebenda, gabela o bufanda, según el caso.

Se acabó el talante y lo hemos visto en la calle. Políticos significadamente contrarios al ¿ideario? zapateril, son agredidos verbal y físicamente por supuestos «antisistema» o «radicales» (que al final se descubre que tienen carnet de partido, es decir, que no son «incontrolados» o «exaltados», ni mucho menos «casos aislados»). Son agredidos físicamente sindicalistas que, sin pretender reventar actos políticos, hacen en ellos acto de presencia y son recibidos con buenas dosis de talante pugilístico. Es agredido Mariano Rajoy por Felipe González, personajillo siniestro que tiene mucho que callar y que por eso mismo no debería de haber tildado a Rajoy de «imbécil».

Lo cual me confirma la idea de que los mítines (transposición del inglés meeting, «encuentro») son para que el líder se someta a la adoración de la masa de convencidos (al estilo de Nürnberg 1934), en vez de servir para que el líder o candidato se someta a las preguntas directas y sin preparar (qué penita lo de Tengo una morcilla para usted) del pueblo, que, cuando le dejan, es más sabio que sus capitostes. Esto se aplica todavía más al pueblo español.

Se acabó el talante. La UGT, a la que Redondo padre quiso libre y que hoy ha vuelto al redil a golpe de subvención gubernamental, ha decidido hacer saber al respetable madrileño que existe con dos huelgas: la de los autobuses, en la que se manifiestan con violencia extrema (incumpliendo servicios mínimos e increpando a compañeros que han querido trabajar, así como tratando de reventar actos oficiales como el de Gallardón por Madrid 2016) y otra prevista, de los servicios de limpieza.

Se acabó el talante también en el ámbito virtual. Blogueros a los que simplemente no nos gusta Z ni su política hemos de aguantar vernos tratados como fascistas por quienes no tienen zorra idea de lo que es la democracia. Gentes que no respetan las ideas de los demás y entran en nuestros blogs sólo para insultar, cuando nosotros apenas entramos en los suyos. Algunos dan grima por lo que hay que leer; pero el mantenimiento de la democracia exige que todos podamos expresar nuestra opinión aunque pensemos que las de algun@s no valen más allá de una boñiga, porque no cabe deducir argumento sensato alguno de sus palabras.

Los presuntos demócratas hackean los blogs contrarios a la ¿ideología? zapateril para impedir su libertad de expresión. Con lo cual, muchos que no sabemos de estas cosas de los hackers nos quedamos indefensos ante estos ataques, que no lo son solamente a una persona concreta, sino a su derecho constitucional de expresar libremente sus opiniones. O sea, de una de las formas de «libertad», esa palabra que está siempre en boca de ellos pero que niegan a los demás.

Para terminar con la entrada de hoy, dejo aquí una cita —casi un recordatorio, porque la he citado varias veces— del maestro D. Fernando Díaz Plaja:

«De cómo muchos españoles entienden la discusión política da idea la historia que ocurrió en un discurso de propaganda electoral durante la República. Un orador estaba exponiendo sus puntos de vista y era interrumpido continuamente desde la galería: «¿Quieres controversia?». A la quinta interrupción, el orador se encaró con el espectador y dijo:

—Sí, acepto la controversia. No me da miedo la discusión y estoy dispuesto a escuchar los argumentos de ese señor.

Hubo un silencio. Todos estaban pendientes de lo que iba a alegar el interruptor. Y éste soltó, de pronto:

—… ¡Mamón!

Es lo que muchos españoles entienden por controversia.» (F. Díaz-Plaja, El español y los siete pecados capitales, 2ª ed., pp. 80-81. Alianza, 1992).

Así es como actúan los progres zapaterinos. Adiós al talante.

Tensión dramática

Por su interés, reproducimos aquí el contenido de un artículo de César Vidal aparecido en La Razón de hoy domingo.

Utilizar la tensión como arma política es una herencia del bolchevismo. Ya afirmó Lenin que «la mentira es un arma revolucionaria» y, desde luego, la usó con profusión para crear el primer estado totalitario de la Historia, el primero, dicho sea de paso, que creó una red de campos de concentración y que asesinó en masa utilizando el gas.

Durante los años veinte, otro socialista, en este caso un italiano llamado Mussolini, se destacó en el uso de esa misma estrategia. Lenin había dicho del vigoroso latino que era el único hombre capaz de llevar a cabo la revolución en Italia y no se equivocó. El único matiz era que el socialismo de Mussolini tenía un fuerte ingrediente nacionalista y recibió el nombre de fascismo. Los que vinieron después ya no fueron innovadores sino meros aprendices. Stalin interpretó una estrategia de la tensión escrita por Lenin que le permitió asesinar a sus antiguos compañeros de partidoy atestar el Gulag con decenas de millones de desgraciados; por lo que a Hitler se refiere, basta leer «Mein Kampf» para percatarse de que su socialismo nacionalista había captado a la perfección las lecciones bolcheviques. En buena medida, la Historia del s. XX ha sido la de los canallas que creaban una tensión ficticia para justificar luego el exterminio de aquellos que, presuntamente, eran culpables. En Rusia, se trató de los enemigos de clase; en Alemania, de los judíos y en la España del Frente Popular, de los contrarios a la revolución.

Por detenernos en este último caso, resulta ilustrativo recordar que desde 1933 hasta 1936 –pasando por el alzamiento armado de octubre de 1934– la izquierda y los nacionalistas practicaron una tensión en la que no faltaron los crímenes ni la violencia de todo tipo, tensión de la que culpaban al fascismo y que esgrimieron como excusa para practicar el asesinato del adversario político incluso antes del estallido de la guerra. En todos y cada uno de los casos, ver al adversario político –real o imaginario– les crispaba y, al final, tras un largo proceso de satanización, la salida era la cárcel o el tiro en la nuca.

Y mira tú por donde en apenas unas horas hemos descubierto que en esa galería de la estrategia de la tensión en la que reluce con brillo propio la hipocresía tiene también su papelito ZP. Cuando nadie lo veía, pero alguien lo grababa, ZP confesó a Iñaki Gabilondo que la tensión le convenía al PSOE. ¿Y qué hizo Gabilondo? Pues de la misma manera que difundió por sus micrófonos la horrible mentira de que en los trenes del 11-M había terroristas suicidas, en esta ocasión, dio la razón a ZP. «A mí me parece que os conviene muchísimo», sentenció el periodista que, al cabo de los años, ha afirmado que fue una redactora la que tuvo la culpa de la falsa noticia sobre los terroristas que nunca existieron. ZP remató la jugada señalando que iba a empezar a «dramatizar». En una nación como Estados Unidos, si uno habría sido expulsado con deshonor de la profesión periodística, el otro jamás podría desempeñar un cargo político. En España, esperemos que la estrategia de tensión que caracteriza desde hace años a ZP y al grupo mediático que lo respalda no se eleve esta vez sobre cerca de doscientos cadáveres.

ZP íntimo


Gracias al chivatazo de una buena amiga ofrecemos aquí unas imágenes acerca del «ZP más íntimo». Disfrútenlas, que de progre a progre y tiro porque me toca.

(Visto en Por Andalucía libre)

La prueba definitiva de que Z es gafe

A mi amiga Martha Colmenares le debo este hilarante video de nuesto inefable Z. Sin comentarios. Disfrútenlo… xDDDDDDDDD


Pensamientos al vuelo

Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza

starcrazypie astrology

the astrology blog | sara shipman

Las cuatro esquinas del mundo

Nadie entre sin aumentar la entropía

Mirando hacia arriba...

Reflexiones sobre cosas que pasan en los cielos

El vuelo del albatros

Pensamientos diversos a vista de pájaro

Cuatro amiguetes y unas jarras

Ya que no podemos arreglar el mundo, hablaremos de lo que nos interesa: la política y los políticos, el fútbol, el cine, y todo lo que nos molesta, acompañados por unas jarras de cerveza. Bien fresquitas, por supuesto

General Dávila

Nada hay como el soldado español y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura

VIA LIBRE

Escribo y difundo lo que me interesaría leer. Para todos los públicos

Verdades Ofenden

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin – (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés)

C Y K L O S

Asociación de Astrología de Cataluña

Queremos salir de la Crisis

¿Los políticos Tambien?

Galicia Futura

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La Imagen Reflejada

El Patito se vió reflejado en el agua, y la imagen que ésta le devolvía le cautivó por su hermosura: era un magnífico Cisne

Es war einmal...

"Los dogmas del quieto pasado no concuerdan con el tumultuoso presente." (Abraham Lincoln)