¡Gibraltar español!

Escribo estas líneas con rabia, así que anticipadamente pido disculpas a ustedes si me sale algún exabrupto. La noticia de la semana ya no es un caso de corrupción para variar. Todos quietos, todos muts i a la gàbia, que podríamos decir en Cataluña. La última noticia, la prisión de la Munarca, ha sido deglutida a tal velocidad que ha sido vista y no vista. Sigue leyendo

La guerra imaginaria

Ayer saltaba la noticia: nuestro aguerrido Ejército español, defendiéndose, se ha cargado a trece talibanes. Que no son «delincuentes», como dice la Menestra de turno, sino «insurgentes», lo cual es muy distinto. Luego quiere decirse que no estamos en misión de paz, como incansablemente han repetido los menestros de la cosa desde Bono.

Ya en otro lugar defendimos que la actuación española en Iraq no fue sino la de reconstrucción del país, «nada de tirar tiros». Ni siquiera estábamos en zona de peligro bélico. Distinto era –y es– que nadie se haya molestado en explicar al pueblo español qué hacíamos en Iraq. Incluso Inocencio Arias, poco sospechoso de ser aznarista o cosa parecida, desbarata los embustes sociatas referidos a la guerra de Iraq. Recordemos el soberano ridículo que hizo ZP al sacar precipitadamente las tropas de Iraq e invitar a las demás potencias a que hiciesen otro tanto. Y el ostracismo y adelgazamiento de poder al que se condenó a España desde entonces (lo de no levantarse al paso de la bandera de los USA fue la gota que colmó el vaso, nada más).

Sin embargo, algo ha cambiado. A Morotinos Catavinos le llegó una noche la inspiración y, a la mañana siguiente, corrió presuroso a Moncloa a contársela a su jefe.

–A ver, Curro, cuéntame esa idea tan maravillosa que has tenido –le invitó ZP–.

–Bueno… verás, jefe –empezó él–. Resulta que es verdad que desde hace tiempo que en el mundo mundial no pintamos gran cosa. No fue una buena idea lo de ofender a los americanos, ni con lo de la retirada ni con lo de la bandera. ¿Estás de acuerdo, jefe?

–Mira, Curro… eso me lo pedía el cuerpo. ¡A ver por qué nadie puede toserle a los USA! Pero yo lo hice. ¡Yo! –aquí se dio varios golpes en el pecho con el pulgar–. Además, no te olvides que una parte de nuestra propaganda se basa en nuestro anti-americanismo y eso a ciertos sectores de la izquierda les gustó, ¿o no?

–Sí, Presidente –Moratinos se armó de paciencia viendo que ZP estaba inspirado esa mañana–. Y te ayudó a ganar las elecciones. Pero eso desde entonces no nos ha traído más que problemas fuera de casa. Si hasta a nuestros soldados, cuando los veían los de las otras potencias, les hacían la imitación de la gallina. No deberías consentirlo.

–¿Y qué quieres que haga? –replicó ZP–. Además, no es a mí a quien se lo hacen. Es a ellos. Y a mí el Ejército nunca me ha gustado.

–Claro –remachó Moratinos–. Por eso tu abuelo rojo era capitán y te casaste con la hija de un teniente coronel.

Touché. Lo admito. Pero no me gustan esos tipos de uniforme. Entonces –dijo ZP, en tono más perentorio–, ¿qué es lo que propones?

Moratinos respiró hondo y empezó a explicarse.

–Verás. Mi idea es que tenemos que ganarnos al nuevo presidente Obama, tenerlo un poco más de nuestro lado. Bush era malo malísimo, ya lo sabes, y así lo creen ahora en todo el partido. Pero Obama no es Bush y puede ser que eso a nosotros nos favorezca.

ZP enarcó una ceja. Moratinos prosiguió.

–Obama dijo que no sólo no era inmediato que los USA se fuesen de Afganistán, sino que además incrementaría el contingente de soldados destinados allí. ¿Qué mejor forma de mostrar nuestro apoyo y empezar a ganar puntos que enviar soldados allí y mandarlos a las zonas de mayor peligro?

Para cuando terminó Moratinos su exposición, ZP se había puesto de varios colores y su cara rozaba el púrpura.

–¡Eso es una barbaridad! –vociferó ZP–.Va contra mis principios pacifistas –Moratinos hizo ademán de sorpresa; no sabía que su jefe tuviese principios y menos que peleara por ellos– y sobre todo, contra toda la propaganda que hicimos de Iraq. ¿Qué vamos a decir a las bases del partido?

–Eso es muy sencillo, Presidente. Las bases tragarán con cualquier cosa que tú les digas. Sólo hay que presentarlas bien. Se les dice que Obama es progresista, que es la versión americana del PSOE y que la guerra de Afganistán, al contrario que la de Iraq, es legal. Nuestros propagandistas y mamporreros harán el resto.

ZP meditó un momento.

–¿Y las críticas?

–Eso es fácil de evitar. Todos los diarios que controlamos empezarán a decir que quien critique la decisión es antipatriota y que no está con el Gobierno de España. Y si te refieres a Rajoy, sabes que con dos palabras le tapas. No tiene mayor problema. Los nacionalistas no te criticarán porque como es una guerra de España y ellos «no se sienten españoles»…

A ZP se le oía pensar.

–Todo atado, ¿no? No me acaba de convencer porque siempre hemos sido muy antiamericanos y ahora tú propones comerle la salchicha al negro. Además, se me ocurre que tendremos otro problema: ¿cómo explicamos que mandamos tropas a Afganistán y que al mismo tiempo estamos en la Alianza de So-Mamones?

Al cabo de un momento, a ZP se le iluminó la cara con una sonrisa.

–¡Ya lo tengo! Hablaré con Carme, a ver si puede mandar unos cuantos lejías con un CETME de extranjis. Desde luego, aquí no diremos que estamos en guerra. No sería bueno para la moral del partido. Y no vamos a dar muchas explicaciones de lo que pase. No queremos a toda la jauría encima.

–¿Y los muertos?

–Ningún problema, Curro. Los traeremos de madrugada y nadie se va a enterar en el momento. Es lo mismo que hacían cuando la UCD enterraba a los muertos de la ETA, ¿no? Pues nosotros podemos hacer igual. Y si hay que ponerles una medallita, les pondremos cualquiera que no indique que estamos en guerra. Los padres estarán contentos igual.

–Vaya comparación, Presidente…

–Bueno, pues lo haremos así –dijo ZP, en un tono concluyente–. ¡Por Jakin y por Boaz! Creía que no llegaríamos a encontrar una solución al problema. Te mereces un descanso, Curro. Llamaré a Cebrián para que te escriba un panegírico en El País y a los chicos de Público para que te hagan un reportaje a todo color destacando lo buen político que eres.

–Gracias, Presidente. No merezco tanto honor…

–¡Que sí, hombre! –y al decir esto, ZP le dio una palmada en la espalda–. Venga, hoy tienes el día libre.

–Gracias, Presidente. Te mereces el premio Nobel de la Paz –repuso Moratinos, todo emocionado–.

–Bueno, venga… Vete, que me espera una jornada muy apretada hoy.

–Adiós, Presidente.

Y así nos va, desde entonces.

Felón y traidor


A ver qué será lo próximo que van a reventar. Desde luego, sus “jefes” (ellos son simples ejecutores del plan) pueden estar contentos: están dejando Ex-paña hecha una puta mierda y costará decenios que vuelva a estar a unos niveles decentes, es decir, a los de un país que sea respetado en el concierto internacional. ¿Cómo es posible que a pesar de todo en 2008 hubiese 11 millones de personas que les votaran? La LOGSE ha hecho estragos, ciertamente; pero no es solamente eso. Miramos “al otro lado” y lo que hay es para caérsele a uno el alma a los pies. Sigue en pie la admonición de Antonio Machado…

Españolito que vienes al mundo
te guarde Dios:
uno de los dos partidos
ha de helarte el corazón
.

Españesia

¿Cómo? ¿Que no saben ustedes qué país es Españesia? Pues sí que estamos arreglados. Españesia es un país conformado por varios miles de islas, en las cuales algunos hablan español y otros no, pero que en cada isla el idioma oficial es el propio de cada una (hay mucha gente que todavía usa el español, pero se está abogando por su uso marginal).

Españesia está habitada por varias tribus, cada una a cual más brava e irreductible. Todas ellas en lucha contra la tribu mayoritaria, que de momento no les hace demasiado caso y soporta pacientemente las bravuconadas de las demás. Periódicamente cada tribu celebra una fiesta ante su tótem: se le ponen flores, se le cantan himnos y algunos, incluso, ataviados con pinturas de guerra, se permiten amenazar a los tontos del culo que hablan la lengua mayoritaria, invitándoles a irse bajo pena de sacrificio ritual y caníbal.

En Españesia la vida transcurría plácidamente, excepción hecha de estas manifestaciones totémicas. Ah, bueno, y de algunos miembros de una tribu asentada al norte, que sí practican el sacrificio ritual. Los jefes de la tribu mayoritaria han intentado parlamentar con ellos, siempre con resultado negativo. Hubo uno que no parlamentó y que verdaderamente estuvo a punto de acabar con esos caníbales. Pero eso fue hace bastante tiempo. Vino otro después que les ha dado casi todo lo que han pedido. Ahora, en ese territorio sólo admiten un tótem y los que no adoran al tótem son acusados directamente de injurias al tótem e invitados a marcharse o comidos en sacrificio ritual.

Hoy las cosas no pintan muy bien para Españesia. La tribu del nordeste ha tenido contactos con las tribus del norte y del noroeste y ha creado su tótem. Últimamente se dedican a quemar tótems de la tribu mayoritaria, con la que —dicen— no quieren estar unidos. Y obligan a los que están en su territorio a adorar al tótem y cantarle himnos en la lengua ritual, bajo pena de reducción de cabeza. Pero no sólo eso: quieren que sus vecinos del sur y del este canten también himnos en la lengua ritual, a lo cual éstos se oponen y les dicen que se metan su lengua ritual por donde les quepa. También amenazan a los de la tribu del nordeste con que el néctar que éstos venden se lo van a tener que beber ellos solitos.

Los de la tribu del noroeste, de momento, se conforman con obligar a cantar el himno ritual a los aborígenes bajo pena de ser considerados enfermos; pero cualquier día se ponen a la altura de los del nordeste en cuanto a la reducción de cabeza. La tribu del noroeste va en sentido contrario a las demás: quiere unirse a otra gran tribu; pero éstos les han dicho que no quieren saber nada. De hecho, un aborigen de esta otra gran tribu dijo que todas las tribus tenían que unirse en una sola y casi se lo comen y pinchan su cabeza en lo más alto de su tótem.

Y ahora, el gran jefe actual de la gran tribu ha regresado de Estados Unidos, donde fueron a discutir sobre el cambio climático. Fue recibido por George Bush. Bueno, en realidad sólo le ha dicho «Hola, ¿cómo está? Me alegro de verle de nuevo». El jefe de la tribu mayoritaria se ha quedado de una pieza y le ha dicho «Gracias». No es que él domine mucho las lenguas, pero parece que el saludo de Bush, de no haber mediado la diplomacia, hubiera sido éste: «Hola, mamoncete. ¿Otra vez por aquí? Anda y que te follen». Una cámara de televisión le filmó después del saludo. Se muestra cocido y avergonzado; pero logra mantener la sonrisa y bien parece como que esté pensando: «Bueno, ya me han visto con él. Cuando llegue a casa le diré a Curro que lo venda como que hemos tenido una gran conversación».

Ah, pero por eso Bush le colocó en el mismo grupo que a la Micronesia y a la Polinesia. Gente de muchas islas. Gente de diferentes tribus. Y muy multicultural y multicolor. Y, por supuesto, sin peso alguno en el concierto de las naciones.

¡Ah, Españesia, qué gran país!

Envidia

No lo puedo evitar. Ahora mismo me dan envidia los franceses —en rigor, el Gobierno francés—. No solamente porque el eje París-Berlín ya es algo a tener en cuenta en el mundo (adiós a Niza), no solamente porque Sarko ha llegado a presidente de Francia desde su condición de hijo de inmigrantes (ricos, sí, pero inmigrantes). Y me provoca sana envidia a los franceses la dureza con que éstos tratan a los etarras detenidos allí: les van a pedir nada menos que cadena perpetua, que es lo que nosotros deberíamos hacer con los susodichos y con quienes «alientan, comprenden y promueven» ese sentimiento de que quienes no piensan como ellos tienen derecho a morir, a largarse o a callarse.

Ya desde su puesto de Ministro de la Surété (nada que ver con el Inspector Clouseau), Sarko demostró no tener complejo alguno en colaborar con los vecinos del sur en detener etarras y de esa época datan los triunfos más resonantes de las FCS españolas frente a la barbarie terrorista. Yo era de los que saludaba con alegría ese cambio en la política francesa y, por el contrario, odiaba a Giscard y a Miterrand por mantener el santuario francés. Con Aznar de la mano de Jaime Mayor Oreja, ese vasco tranquilo pero no blando, terminaron los «años de plomo», los de los entierros de las víctimas a medianoche, el silencio mediático y sobre todo, el sentimiento de tener que dejarse matar porque la policía, «aunque sabían dónde estaban, no podían hacer nada». Mal que les pese a los progres.

Zapo está decidido a convertir a España en una potencia de cuarto orden, de un poder equiparable al de Angola o Uganda (con perdón de los angoleños o ugandeses), con el inestimable apoyo de los hermanos catalanes y de otros que tanto aquí como incluso en Galicia, jalean eso de la «nacionalidad regional». Han conseguido que, al menos de puertas adentro, mucha gente se avergüence de los símbolos patrios favoreciendo la detestable multiculturalidad. Entiéndaseme bien: no soy racista, pero las culturas y las personas —sobre todo éstas—, prefiero que se inserten en España con un orden.

Claro que teniendo a alguien como Zapo que le ha hecho el trabajo sucio (la España de hoy es irreconocible cuando se la compara con la España de Aznar, que aspiraba en Niza a mayores cuotas de poder), le petit Nicolas podrá sacar pecho ante nosotros durante muchos, muchos años.

Y el que venga detrás (sobre todo si es Rajoy), que se j…

Fuck you, Sean Penn

Tomo prestado del blog «De todo un poco y un poquito más», que he conocido a través de mi amiga Martha Colmenares, este post.

«Otro gringo chulo que se suma a la lista de Don King, Harry Belafonte, Danny Glover… El actor Sean Penn, ex-marido de Madonna que lo dejó, entre otras cosas, porque le pegaba, es un furibundo “izquierdista” (pero millonario) del Imperio Mesmo.

Este sujeto se opone a la guerra en Iraq pero no a los Husseins, los Chávez o los Mugabes del mundo. Sí es anti-Bush.

Está en Venezuela “conociendo de primera mano la realidad venezolana” pero hospedado en un Five Stars Hotel, con todos los lujos pagados por Telésur (Chávez), con guardaespaldas y llevado a barrios y zonas de Caracas acondicionadas para su visita. Se habrá ido del país después de conversar un rato con el Comandante quien le ofrecerá café y tal vez unos millones ($) para alguna película palurda y panfletaria.

De ninguna manera se le dejará libre, cosa que de todas maneras Penn no haría, para que recorra las partes más peligrosas de Caracas, los barrios de Vargas, las zonas infectadas de dengue en Aragua, los hospitales públicos cuyos moribundos pacientes en las emergencias son atendidos sólo cuando la muerte es inminente… tampoco tendrá que ver las cadenas de Chávez, sacarse un pasaporte venezolano, recorrer parte de Caracas en un autobusete con gente guindando de las puertas, ver una prisión en cualquier parte del país, gritar “Patria Socialismo o Muerte”, ser despedido de un cargo por haber firmado contra el presidente, recorrer varias farmacias para conseguir un medicamento o varios automercados para asegurar la leche para los niños…

Así que, Sean, desde Venezuela te enviamos un nada cariñoso FUCK YOU! y un GO HOME AND NEVER COME BACK, YOU MF SOB!».

Verdaderamente, no hay mucho más que añadir. Tal vez, recordar el ridículo que hizo aquí Tim Robbins (otro «millonario rojo») cuando la manifa de los «titiriteros». Y tal vez, también, que a partir de hoy dejaré de comprar o descargar películas en las que estos individuos tengan parte, por pequeña que sea. Quizá, de todos modos, salve El color púrpura, en la que interviene Danny Glover. Ésa me parece una muy buena película, con independencia de las ideas de las personas intervinientes.

Aclaración de Martha Colmenares

Por su interés, transcribo literalmente una entrada del blog de mi amiga Martha Colmenares dirigida a Elena Valenciano, secretaria de Relaciones Internacionales del P$O€. Quién mejor que ella para cerrar la boca a la señora Valenciano, cuyo jefe Moratinos se jacta un día sí y otro también de los besuqueos y abrazotes con el «Mico Mandante»…

Le voy a hacer, y muy corta, una «matización» como dirían allá en España (aquí diríamos una aclaratoria) a la secretaria de Relaciones Internacionales del partido de Zapatero, con el ánimo ni siquiera que a ella le llegue lo que a titulo particular pueda yo expresar, pues sería la verdad, intrascendente. Lo importante es, que todo aquel quien haya leído sus declaraciones (1) en relación al canal Radio Caracas Televisión, hoy, llamado RCTV Internacional, no se deje confundir. Personas de buena voluntad, como muchos en la opinión pública internacional, que cayeron por incautos: una poderosa razón que en un pasado impidió la solidaridad con la sociedad democrática venezolana.

Tras señalar la mencionada, según reporta EUROPA PRESS, que en los medios de comunicación en Venezuela la crítica hacia Chávez es “enorme” e igualmente, el rechazar que se trata de una “persecución ilegal o ilegítima”.

Si una declaración de este tipo hubiese provenido del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, yo diría o lo asumiría como asunto de la prudencia diplomática. Estamos hablando de un mandatario demócrata. ¡La gran diferencia!

No siempre es aval de democracia el arribo al poder por la vía electoral. La legitimidad la confiere el respeto a los principios fundamentales del Estado de Derecho. De ahí que la declaración de la vocera de la progresía socialista no la consideramos prudencia alguna; por el contrario, lo que quiere decir es que hay un implícito compartir la orientación de la política oficialista venezolana de evidente confiscación de las libertades, basada en el lema “socialismo, patria o muerte, ¡venceremos!”

Lo que viene ocurriendo en España se nos está pareciendo mucho. El sometimiento al escarnio por ejemplo, por parte del señor “Pepino” Blanco, quien hasta hoy no ha pedido las debidas disculpas por su agravio, a un señor honorable con discapacidad funcional, en aquella manifestación de la AVT, en uso de una silla de ruedas como medida de prevención ante una eventual represión policial.

El propósito fue descalificar al partido opositor, al Partido Popular, el PP. Expuesto como fue el señor, de manera tan vergonzante ante las cámaras de televisión, por otro representante de esa progresía, el moderador Gabilondo. Pidió disculpas sí. Lo hizo inmediatamente, porque entendió que habría de valerle la pérdida de una audiencia. Estas son maneras de persecución política. El silencio del representante del PSOE, la impunidad ante un hecho como éste, es demostrativo que contó y ha contado con la anuencia del gobierno español.

Y los periodistas, artistas, directivos, empleados administrativos que conforman RCTV han sido objeto de toda clase de descalificaciones, en términos abusivos y difamatorios e intimidaciones en programas del canal del estado, que cuentan con la anuencia y aprobación pública, abiertamente declarada en sus alocuciones por el presidente de la república. Los espacios informativos y programación regular de RCTV, aun a riesgo de quedar fuera del sistema por cable, porque continúa el hostigamiento, transmitían la realidad de país, el padecimiento, el hambre, la miseria de la gente, la noticia o denuncia oportuna, y eso a como dé lugar había y hay que acallarlo. Esto es una misma forma de persecución política como la otra referida.

No están presas esas personas, pero los exponen, los someten a la vergüenza, el común denominador de todos aquellos en ejercicio de la libertad de expresión, como un derecho universal. Muchos con juicios abiertos, actualmente 33 comunicadores acusados al boleo de ser pagados por la CIA. Son mecanismos para confiscarla. Que a la larga o mueren de pie, o terminan autocensurándose como está pasando en Venezuela a nivel de una gran mayoría de los medios escritos y radioeléctricos. Atacados además y hackeados los servidores de los espacios digitales.

O llegan y expropian los costosísimos equipos para limitar las coberturas. O con exorbitantes montos las multas impuestas, so cualquier “pretexto”, para ahorcar la administración, en una evidente y sistemática retaliación. Tenga o no asidero jurídico, porque si lo llevas o te llevan a juicio, tendrás todas las de perder. En patética evidencia la manera descarada como han sido negados o rechazados cualquier cantidad de recursos intentados por la vía del derecho, en el caso de RCTV.

Así pues, la utilización de estos mecanismos o recursos para acabar con la libertad de expresión, indetectables en apariencia como son, es donde radica, que la gente piense que si la hay. Hablar y escribir se puede hacer, como no, pero eso conlleva ser víctima de cualquier silente subterfugio para someterte. Hasta que ya te hagas tan incomodo, y se les hace necesario sacarte del camino a fuerza de inventarte un delito no cometido o de cualquier otra cosa.

Difícil distinguir la verdad de la mentira, preciso distinguir quiénes se parecen, preciso no dejarnos confundir. Martha Colmenares

El tango diabólico

Con la mayor de las repugnancias escribo este post, dedicado a una de las páginas más negras de la historia —también de la historia de la Iglesia— argentina. El título hace referencia al tango que bailaron al alimón la jerarquía eclesiástica y la dictadura de los criminales ex-generales Videla, Camps y demás.

La noticia salta a las primeras páginas de la actualidad porque en estos momentos se está juzgando a un sacerdote que fue «confesor» de uno de esos generales: Christian von Wernich. No vamos a entrar en todo lo que se le acusa a esta persona (hay mucha información en la Red), sino que entraremos en una reflexión de tipo más general.

De entrada, no debería sorprender que la jerarquía eclesiástica en Latinoamérica se alíe con el poder. Es algo que ya hemos visto en Chile, con Pinochet; que, incluso, llegamos a ver en El Salvador con Anastasio Somoza («Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta», que decía la CIA de él). La argentina es una de tantas reediciones (a ritmo de tango, eso sí) de la «alianza entre la cruz y la espada» que a lo largo del tiempo y del espacio se han sucedido. Posiblemente, su «justificación» se hallara en la expansión del comunismo durante los años 70 en toda Latinoamérica, con lo que hasta cierto punto, la represión asumía el carácter de «cruzada contra las hordas rojas».

Y aunque existe una Iglesia humilde y sencilla que, por esa misma razón, no sale en los papeles, existe también la Iglesia que desde el año 313 (en el que Constantino convierte la religión católica en oficial del Imperio romano) ha disfrutado de poder temporal y espiritual sobre sus fieles. La Iglesia que, como institución (no nos referimos aquí al aspecto religioso, sino al político y/o administrativo), ha dado cobertura religiosa y moral a supuestas «cruzadas anticomunistas», al socaire de las cuales se han perpetrado crímenes de lesa humanidad.

Anoto aquí un recuerdo poco grato. Tengo familia en El Salvador, descendientes de un hermano de mi abuela. Recuerdo que hace unos años vinieron a España para «saludar a la familia» y nos fuimos a comer. El caso es que la conversación recayó sobre los jesuitas asesinados en El Salvador, Ignacio Ellacuría y compañeros. Nosotros dijimos que aquel asesinato nos parecía una barbaridad; pero mi primo afirmó totalmente convencido que «eran comunistas». Y cuando le pedimos que nos concretara un poco más, nos dijo que «maleaban al pueblo y que lo hacían revoltoso». Argumento comprensible si se tiene en cuenta que mi primo tenía una empresa bastante próspera de dulcería y una casa con servicio. Después de aquello no me sorprende la cerrazón de las clases privilegiadas allá en Latinoamérica.

Retomamos el hilo después de este recuerdo personal. ¿Cuál es la postura actual de la Iglesia argentina (cuando menos, de su jerarquía)? Un sospechoso silencio. Como ocurre en estos casos, «nadie era», «nadie estaba» cuando ocurrieron los hechos. Pero el mismo silencio de la Iglesia argentina y su poca o nula disposición a pedir perdón cuando las pruebas se acumulan en su contra la condenan. Tampoco Roma ha dicho gran cosa acerca del asunto. Juan Pablo II no hizo el mismo tipo de limpieza que hizo en Estados Unidos cuando se «levantaron» los casos de pederastia. Y, a la vista de lo que está saliendo en Argentina, esperamos un gesto, un mensaje, una acción del papa Benedicto XVI. Quienes actuaron así deben ser juzgados y condenados por esos delitos de lesa humanidad. Y en mi modesta opinión, la complicidad con quienes perpetraron esos crímenes les expulsa de facto de la Iglesia.

Me imagino que el progrerío, en general bastante ignorante de las cuestiones eclesiásticas, aprovechará para decir: «Mirad, mirad: así es, así actúa la Iglesia». Aprovecharán para mezclar churras con merinas, como siempre. Pero no importa. Basta con que se haga justicia a las madres, padres, hermanos, hermanas, esposas, maridos de las personas desaparecidas o torturadas. Basta con que a esos señores se les castigue de acuerdo con las leyes civiles. Basta con que a esos señores se les expulse de la Iglesia, pues no tienen derecho a permanecer en ella.

Más información en:

http://gatopardo.blogia.com/2006/041801–que-decia-la-jerarquia-catolica-sobre-los-crimenes-de-la-dictadura-argentina-.php

http://www.apdhlaplata.org.ar/prensa/2003/050203.htm

Alta traición (y II)

Como dirían en México, «ay, chingaooooooo». Que de lo que decíamos en aquel otro post, nada de nada. Que Rusia no tiene ningún interés estratégico en nosotros (aunque supongo que a Putin le divertirán de lo lindo las cabriolas de nuestro Zapo). Que los tiros van por otro lado.

Nuevamente hay que recordar a Rubalcaba diciendo con su voz campanuda aquella frase lapidaria de «Los españoles nos merecemos un gobierno que no nos mienta». Porque nos han vuelto a mentir. Podrían haber dicho que Flórez espiaba para Laos, por aquello de que ya nos conocen. Pero quiá… Después del lío que se armó, han preferido mencionar un país más cercano y con más tradición en eso del espionaje, como Rusia.

El caso es que nuevamente se cumple el dicho aquél de «se coge antes a un mentiroso que a un cojo». Y la verdad empieza a colarse en este verano caliente. Eso: que Rusia aquí, ni pinchó ni cortó. Ahora nos enteramos de que Flórez fue más fiel al ideario del Duque de Ahumada de lo que denunciábamos en el post anterior (es bueno corregirse y reconocer errores). Su nombre aparece ahora relacionado con ETA e Intxaurrondo, dos palabras que a muchos nos hacen poner cara seria.

No es ninguna novedad que el desgobierno zapateril aproveche cuanta ocasión se le presente para echar mierda sobre Aznar y sus ocho años de gobierno. Sólo que esta vez lo han hecho de la peor manera posible. ¿Qué pinta el director del CNI en una rueda de prensa? Y nada menos para hablar de uno de sus subordinados, que estuvo metido en la harina etarra. Algo raro hay y el señor Sáiz deberá comparecer —ahora sí— en el Congreso, al menos, para explicar qué relación tiene Flórez con todo el asunto y la de otros personajes que están aflorando (su mujer y un comandante retirado con el que se asoció para crear una empresa, según informa LD). No tardarán en relacionarlo con el 11-M (de hecho, aparece en los créditos finales de un reportaje de su mujer sobre las «movilizaciones» del 13-M).

Como decíamos al principio, éste va a ser un verano caliente…