Fuegos fatuos

No puedo estar más de acuerdo con esta carta de D. Carlos Carretero, un señor de Madrid. Me da en la nariz que la carta que D. Carlos envió al ABC era más larga pero que, as usual, «la dirección se reserva el ¿derecho? de “resumir y extractar” todas las cartas que excedan de “20 líneas”». O parecido. Sea como sea, les dejo aquí el contenido publicado de la carta:
Leer más “Fuegos fatuos”

La otra cara de la moneda

La otra cara del día de ayer, no obstante, apareció en Levante. Un pavoroso incendio que entre Castellón y Valencia quemó casi 30.000 hectáreas de bosque pilló desprevenido prácticamente a todo el mundo. No sé ustedes, pero yo estoy en que no fue una casualidad: alguien sabía muy bien que todos estarían viendo el partido o celebrando el triunfo y que por tanto, a la tarea de sofocarlo la gente se apuntaría suficientemente tarde como para que el destrozo fuera significativo. Por si faltara algo, el incendio comenzó en 5 sitios distintos a la vez. ¿Creen todavía que es una casualidad o, como yo, que no sólo no lo fue sino que hubo la intencionalidad necesaria como para desviar la atención de la Eurocopa? Con el agravante de que es sumamente difícil detener a los culpables en estos casos. También es significativo que el incendio ocurriera en Valencia (gobernada por el PP) en vez de haber ocurrido en Andalucía (gobernada de siempre por la pesoe y que quema judicialmente ahora).

Repetiremos (lamentablemente) algunas de las cosas que ya dijimos en este blog:

  1. Debe llevarse a cabo una limpieza de bosques. Es una tarea de los Ayuntamientos y de nadie más (acaso, con la coordinación de la Comunidad Autónoma y del SEPRONA).
  2. La limpieza debe hacerse en noviembre. No en abril, ni mucho menos ahora. Podemos estar de acuerdo en que no hay dinero, pero la tarea sigue siendo necesaria y no se puede dejar al albur de unos desaprensivos que el bosque se queme o no se queme.
  3. Seguro que muchos me van a tachar de fascista por proponer esto; pero habiendo población carcelaria suficiente, ¿no se puede seleccionar a personas en número suficiente para que ese trabajo se haga sin coste económico para el Estado? Hasta se podría establecer un cupo de redención de días de pena por día trabajado. O tal vez se puede acudir a la lista de parados. ¿No habrá quienes, aunque sea por precio módico, puedan realizar ese trabajo que, al parecer, nadie quiere realizar?
  4. Tal vez, con la experiencia que ya tenemos y con todos los casos que han salido, sería conveniente revisar eso de otorgar la competencia urbanística a los Ayuntamientos sin más cortapisas. Ha quedado bastante claro que la Local es «la Administración más cercana al… chanchullo» (no «al ciudadano», como se nos vendió en la nada santa Transición.

Guadalajara, Canarias, Galicia… y ahora Valencia, son los negros hitos de la nefasta (o nula, en su caso) política contraincendios que se lleva desde hace años en España.

Bosque a bosque, fuego a fuego

Parece una canción de Serrat hablando de Machado, pero no. El caso es que el tema de los incendios debería causar más alarma, porque no hay año que no se quemen menos de 10.000 hectáreas de arbolado. La gente llora si en los incendios pierde sus pertenencias, o si por desgracia pierde la vida el miembro de algún retén o bombero. Pero no he visto a nadie «llorar» todavía porque España se esté convirtiendo en un secarral, en una extensión natural del Sahara. ¿A nadie le importa, verdaderamente?

Más que a nadie, les debería importar a los Ayuntamientos de los términos municipales de los bosques que se queman. Sin embargo, no tengo noticia (y corríjame alguien si me equivoco) de que en el otoño o invierno anterior los Ayuntamientos de los bosques que se han quemado en verano hicieran campaña alguna de prevención. No se quita la maleza, fácil yesca para cualquier desaprensivo. No se hacen los necesarios cortafuegos. No se toman las correspondientes medidas de prevención. Luego, claro está, se hacen barbacoas sin permiso (o sin tomar las más elementales precauciones) en días ventosos, entre varios hechos posibles y pasa lo que pasa. La desidia nos indica, además, que «para lo que cuesta mantenerlos limpios y arregladitos, mejor se queman y así ya no hay que cuidarlos».

Pero no es sólo eso. La legislación vigente impide sacar provecho económico de las zonas devastadas en un período no menor a 20 años; ¿pero se cumple esa legislación? Porque teniendo en cuenta que el 90% de los incendios son provocados y no estamos hablando de desidia o piromanía, diríase que hay un interés en que se quemen. ¿Habrá, pues, algún ayuntamiento damnificado que permita algún tipo de aprovechamiento económico, pasándose la ley por el arco de triunfo?

Y ya que mencionamos la piromanía, resulta curioso que en las noticias digan que se ha detenido a «52 o 53 pirómanos» y no den más información. A mí me gustaría saber cualquier cosa de esos hijos de puta. Es verdad que las noticias nos dicen que «se enfrentan a penas de 20 años de cárcel», pero no nos dicen por qué esas «personas» son capaces de quemar un bosque. Yo no digo que no existan verdaderamente pirómanos; pero no me basta que se anuncie la detención de uno de ellos y después «nunca más se supo». En lo que a mí respecta, son terroristas ecológicos y como tales terroristas habría que tratarles.

Me gustaría que todos aquellos a quienes la ley encomienda la responsabilidad de cuidar de los montes lo hiciesen. No solamente porque puedan fallecer personas o producirse daños materiales. Entiendo que los bosques, suficientemente bien cuidados, atenúan el efecto del cambio climático e impiden que las temperaturas alcancen niveles inviables para no pocas personas mayores, para los agricultores, etc. Es un patrimonio que hay que cuidar y que hemos de legar a nuestros descendientes en el mejor estado posible. No permitamos que el egoísmo brutal de unos pocos y la indiferencia de muchos destruya nuestro propio hábitat.

Actualización diciembre 2009.- El amigo Tercera Opinión ha escrito un estupendo artículo que creo complementa (con datos absolutamente descorazonadores, por desgracia) las reflexiones de nuestra entrada.

¡Garoña que Garoña! (II)

¿Y por qué quiere cerrar ZP la central de “Garoña” (como es laico, se pasa por el forro el nombre completo de la central)?. En realidad nadie sabe por qué, oficialmente. Porque como queda claro en el post anterior, lo del “nuclear no, gracias” ha quedado más que anticuado. Ése es el discurso que vendía la izquierda-sandía (verdes por fuera, rojos por dentro)… hace un cuarto de siglo.

Para mí está claro que a ZP no le interesa otra cosa que lo que le da votos (tampoco estoy seguro de que a Mariano le interese otra cosa; pero como está en la “oposición presunta”, se le puede conceder el beneficio de la duda). Entonces, si tenemos en cuenta que el lobby ecologista no es muy numeroso, ¿qué ha podido mover a ZP a sacar el conejo ecológico de la chistera?

Lo primero, la escasez de ideas. El ecologismo es uno de los múltiples disfraces que se ha colocado la izquierda para parecer más “civilizada” y “comprometida” de lo que es en realidad. Hoy nadie medianamente informado se lo cree; pero si el disfraz funciona, es que hay mucha gente que no está medianamente informada. Y en España, al parecer, se ha conseguido un nivel de aborregamiento de poco más del 50% (los 11 millones de votantes del PSOE, a pesar de que ZP mintió y engañó al pueblo varias veces, antes y durante la campaña electoral).

Pero claro, es que metidos ya en la harina de la crisis, algo hay que inventar para distraer al personal. Han intentado echarle la culpa al PP (cómo no), pero la gente se empieza a dar cuenta de que no puede ser responsable quien no gobierna. Se la han echado al cambio climático, al capitalismo, a la religión (si los gobernantes siguiesen el Evangelio, otro gallo nos cantara). Han inventado lo del aborto. No sé qué más le queda, porque la gente hasta deja de ver la tele, que se ha convertido en un laxante de primera calidad. Lo han intentado todo para que a los españoles se nos vaya la fuerza por la boca y así, bien entretenidos, no tomemos las decisiones que ZP no se atreve a tomar.

Les diré lo que yo creo. “Garoña” es un globo sonda. Si se cierra a pesar de las protestas, otras vendrán detrás, pues no se crean ustedes que se quedará ahí la cosa. Con la “excusa ecologista” (cuyo fundamento es inexistente), ZP nos dejará sin producción de energía propia en cantidad, limpia y barata. La pregunta siguiente es: ¿Y entonces de dónde vendrá esa energía? Respuesta obvia (con otra pregunta): ¿saben ustedes que Francia está construyendo unas cuantas centrales nucleares justo al otro lado de los Pirineos? ¿Y que Marruecos, al parecer, también va a construir alguna central mirando hacia Canarias? ¿Y para quién creen ustedes que será esa energía, mayormente?

Lo que quiero decir es que nos estamos jugando nuestra independencia energética, que ZP entrega alegremente –o sin alegría, lo mismo da– a Francia y a Marruecos. Y en este perro mundo traidor, raramente se da sin haber recibido antes –o con la promesa de recibir después–. Otra pregunta del millón: ¿qué es lo que ha recibido ZP de Francia y Marruecos de tal valor que ahora tiene que comprometer la citada independencia energética? Les daré mi opinión, por más que no tenga pruebas y sea discutible: la respuesta está en el 11-M, en sus causas y sus consecuencias. Y este artículo de Joan Valls puede ser una buena introducción.

¿Trasva… qué?

Y no hace ni dos meses que lo dijo… y ya tenemos trasv… digoooo… “captación puntual de recursos hídricos”. Claro que si tan “puntual” es, no se monta una estructura que vale 180 millones (más otros 20 millones para tener contentos a los agricultores). Y siguiendo la máxima de Antonio Gramsci de que “la primera perversión es la del lenguaje”, vemos retorcerse a la Voguemomia cual rabo de lagartija para encontrar un término equivalente a trasvase que no contenga la palabra maldita.

Ya lo han intentado antes. Valga una enumeración somera. Así, la rendición del Estado a las pretensiones etarras se llamó (se sigue llamando aún) “proceso de paz”. La legítima defensa ante la provocación gubernamental y/o socialista se llama “crispación”. La imagen de ZP, abandonado prácticamente de todos sus colegas, se llama “breve e informal encuentro” (con la soledad, suponemos, porque los otros no le hicieron ni puñetero caso).

Pero es que hay más. Resulta que cuando hay que dar agua a otras regiones, el trasv… digooooooo… “captación puntual” es malo malísimo de toda maldad y forma parte del “expolio permanente al que Madrit somete a Cataluña”. Sin embargo, en dirección inversa, la “captación puntual” es un bien necesario que Cataluña merece por su aportación al triunfo zetapero. Pero coño, si hasta Marcelino Iglesias ha abierto la boca (él, que casi siempre la ha tenido cerrada cuando se ha tratado de ZP) y ha dicho que nombraría una comisión de expertos para estudiar si lo que se ha hecho en Cataluña es o no es “trasvase”.

Añádase un segundo agravio. Pese a que se ha vendido como trasvase “a Cataluña”, en realidad es una “captación puntual de recursos hídricos” reservada exclusivamente a Barcelona. A los agricultores leridanos o tarraconenses para quienes el agua es tan vital como para los demás, que les vayan dando. Esto es solidaridad y lo demás, puñetas y ganas de marear.

Termino con una pregunta “del millón”. Hace ya un par de años (o tres), ZP dio a la Generalitat 649 millones de euros (ahí es nada) para obras públicas, obras que ni siquiera se han empezado. No me extrañaría enterarme de que se han gastado en promoción de la lengua catalana en Baleares o Valencia. O en embajadas catalanas en Helsinki. O que se los hayan repartido como las comisiones del AVE (el mantenimiento del sacrosanto oasi necesita de estos repartos). Pero no dude nadie que nos acabaremos enterando. Vaya que sí.

Aigo

Resulta un tanto gracioso que el ex-PSUC (comunista) Francesc Baltasar se encomiende nada menos que a la Moreneta a los efectos de la solución del problema del agua. Se conoce que le han fallado Marx, Lenin, Stalin y Zapatero, todos juntos. Es gratificante ver cómo algunos, que en su juventud fueron jóvenes greñudos y airados, han ido perdiendo por el camino las greñas y el cabreo, habiéndose convertido en calvos devotos de la fe del poble català. Es lo que tiene ser el rey negro.

Es que, claro: cuando te fallan el tren y el barco para transportar el precioso líquido, mal vamos. Cuando te falla la desaladora, que aquí no la quieren porque en Almería no funciona, mal vamos. Cuando se descubre una fuga muy cerca de la empresa concesionaria del servicio de aguas (Agbar) por una cantidad que podría haber abastecido a Barcelona durante un siglo, mal vamos. La empresa está estudiando plantear acciones legales contra El Mundo por aquello de “proteger el buen nombre de la empresa”, así que el lío se prevé para largo. Y si encima en Madrit, por aquello de sostenella y no enmendalla, te deniegan categóricamente un trasvase de lo más justo y puesto en razón, peor andamos. Natural: los trasvases son cosa de la derecha y por tanto la palabra es tabú (creo que ahora lo llama cesión puntual de recursos hídricos, que es más largo pero no contiene la odiada palabra).

Como la bronca entre las Administraciones central y autonómica es monumental, hasta el punto de que Baltasar esperará a un cambio ministerial para poder tratar el asunto con la debida calma, sólo cabe deducir que la cosa está que arde. Incluso los vecinos (también los que han votado P(S)C) y regantes del Segre, el río que quiere trasvasar el conseller, están que arden.

Pues verán ustedes. Como no me creo eso de la Moreneta y el conseller, me permito recomendarle al señor Baltasar, en un esfuerzo laico y pancatalanista y demás, que cuando alce la vista al cielo cante Aigo, de la cataprogre Maria del Mar Bonet. También valdría la de Planeta agua, la versión española del original de Guilherme Arantes cantada por Ana Belén, otra progre. Sólo que esa hermosa canción tiene un pequeñísimo defecto: está versionada en español castellano.

Y no sería nada edificante que después de la millonada que se ha gastado la Generalitat en eliminar el castellano de Cataluña (perdón, en promoción del catalán allende sus fronteras, desde la India hasta Finlandia), saliese un conseller cantando en la aborrecida lengua. Así que nosotros, bons catalans, echaremos una mano al conseller y sacaremos de nuestro cántaro el Aigo de la Bonet, que seguro cantará con más deleite (máis de leite e menos de café…). Podría ser que Dios le hiciera más caso que Zapatero, lo cual, por lo que sabemos, no es nada difícil.

Aigo, vos demanam, aigo
i vós, senyor, mos dau vent
i mos girau ses espatlles
i fais com qui no mos sent.

A s’hort sa terra és eixuta,
s’ha mort tot el que hem sembrat,
es tarongers s’han ‘secat,
es blat és mort i no és nat.

Abans, senyor, éreu flors,
ara, senyor, sols sou cards.
Abans, senyor, éreu amor,
ara s’amor s’ha assecat.

Abans, senyor, éreu horts,
ara, senyor, pols i vent.
Abans, senyor, éreu gent,
i ara, on és, on és sa gent?

Agua os pedimos, agua,
Y vos, señor, nos dais viento,
Y nos dais la espalda
Y hacéis como quien no nos oye.

Seca está la tierra en el huerto,
Murió todo lo que hemos sembrado,
Los naranjos se han secado
El trigo no ha nacido, está muerto.

Antes, señor, erais flores;
Ahora, señor, sólo cardos.
Antes, señor, erais amor.
Ahora el amor se ha marchitado.

Antes, señor, erais huertos;
Ahora, señor, polvo y viento;
Antes, señor, erais gentes,
Y ahora, señor, ¿dónde está, dónde está la gente?

Con afecto para mi amigo Daniel.

35.000

Va de números. Éste, en concreto, es un número muy doloroso. Es el número de hectáreas que a estas horas han quemado en las Islas Canarias. Pero vamos por partes.

Es sabido que durante el verano el riesgo de incendios en España es sumamente elevado. Cada año se queman unos cuantos miles de hectáreas y la Administración toma nota de ello, como si solamente fuera un dato estadístico. Suelen achacarlo a la desidia de algunas gentes o dicen que son «provocados» sin más.

Afinando más, un incendio puede ser provocado por varios motivos:

  1. Por venganza entre vecinos de un mismo pueblo o de pueblos cercanos.
  2. Por intereses económicos (papeleras, inmobiliarias, madereras), aunque la posibilidad de aprovechamiento económico ha sido muy limitada con la reciente legislación estatal y autonómica.
  3. Por descuido: ése fue, al parecer, el caso de Guadalajara. Una barbacoa mal apagada, una colilla mal apagada, etc.

En el caso canario podríamos señalar, al parecer, la primera de las causas. Lo curioso es que es un caso en que ya se ha encontrado al presunto culpable: un guarda forestal cuya intención, al prender fuego al bosque, era «que el Cabildo le renovara el contrato». La cuestión es que ha conseguido todo lo contrario: quedarse sin trabajo él y dejar sin trabajo a los demás compañeros, al menos durante 20 o 25 años (que es lo que como mínimo tardará en parecerse la superficie quemada al paisaje anterior al incendio). Habrá que esperar a que la investigación del siniestro nos diga si actuó definitivamente solo o hubo más personas implicadas.

El otro punto verdaderamente importante de este siniestro se desdobla en dos preguntas:

  1. ¿Se tomaron las medidas de prevención necesarias? Por ejemplo, eliminación de matorral bajo, que suele actuar de yesca en estos casos; u otras medidas de prevención que se pudieran tomar.

  2. ¿Con qué medios se contaba para hacer frente a un incendio? Esta pregunta, desgraciadamente, se responde por sí sola a estas horas: los medios eran, en todo caso, insuficientes. No se trata de caer en el lugar común de «nos tienen abandonados». No se contaba con hidroaviones (el más cercano, en Málaga, a 1.500 kms.) y los equipos eran (son) más bien exiguos, según ha denunciado la prensa.

En estas circunstancias y contando con unas condiciones meteorológicas favorables (fuerte viento), lo lógico es que el fuego se extienda como un reguero a lo largo y ancho de las islas. Por otro, lado, la descoordinación entre Administraciones ha sido también marca de la casa. Lo fue en Guadalajara, en donde los servicios competentes se negaron a recibir ayuda de la Comunidad de Madrid (y hay nuevos datos que podrían cambiar el deslinde de responsabilidades). En el caso presente, al parecer, la lentitud de actuación ha corrido en contra de los ciudadanos, que han visto cómo se quemaban sus casas (hay 5.000 personas alojadas provisionalmente en albergues).

¿Y qué hacer? Por de pronto, al presunto culpable habría que juzgarlo y encarcelarlo. Y que Dios le ampare si se produce alguna desgracia personal: podría pasarse de 12 a 20 años en prisión. De los daños es mejor no hablar: el daño ambiental es sencillamente incalculable y de las indemnizaciones a las personas que perdieron su hogar se encargará el Estado, como siempre. Pedir más coordinación y más medios es lo atinado. Lo malo es que ahora en Canarias queda poco que proteger.

Tampoco estaría de más —aunque esto pueda sonar un tanto ofensivo— que se sometiera a los guardas forestales y a los bomberos a algún tipo de evaluación psicológica. Recordemos el caso de Galicia, en que resultó que el pirómano era un miembro del cuerpo de bomberos. En el caso presente no sabemos si sería atinado, pero parece claro que el presunto culpable no midió las consecuencias de su acción (si las midió… ya estaríamos ante un psicópata, a mi modesto entender).

Ya ha empezado el pim-pam-pum de los políticos. La menestra Narbona no gana para sustos este verano. Primero fue lo de las desaladoras, de las que nunca máis se supo. Luego, lo de Guadalajara, que aún colea: todo el mundo recuerda a la Vogue teniendo que hacer frente a una multitud de vecinos enfurecidos. El año pasado fue Galicia la que ardió por los cuatro costados. Y este año… ay, este año: lo del Don Pepe en Baleares, que dicen que «ya está controlado» (pero la temporada turística se ha ido «concretamente a la mierda», que diría nuestro Boadella), lo de Cerro Muriano, en Córdoba, que también va por unos cuantos miles de hectáreas… y lo de Canarias… Por lo menos, los canarios tendrán la «suerte» de que Zapo dará la cara en primera persona, no como en Guadalajara. Y estoy como bastante seguro de que no le recibirán cantando esto

Vergel de belleza sin par

Son nuestras islas Canarias,

Que hacen despierto soñar.

Jardín ideal siempre en flor,

Son las mujeres las rosas,

Luz del cielo y del amor…

Mi condolencia a las familias que han perdido su hogar y mi solidaridad con todos los canarios por la pérdida de sus amados bosques.