Wyoming: ¿Pero tú quién eres? ¿De dónde eres? ¿Cuál es tu ideología? ¿En qué bando de la Guerra Civil luchó tu padre?
(visto aquí. Sin desperdicio xDDDDD)
Wyoming: ¿Pero tú quién eres? ¿De dónde eres? ¿Cuál es tu ideología? ¿En qué bando de la Guerra Civil luchó tu padre?
(visto aquí. Sin desperdicio xDDDDD)
(Aquí el original. Se ruega encarecidamente a los lectores que comuniquen cualquier fallo de traducción. Muchas gracias).
El Consejo para las Relaciones con los Musulmanes Americanos (CAIR en sus siglas inglesas), desde hace mucho tiempo aliado del FBI en los esfuerzos de éste por tender la mano a los musulmanes americanos, es objeto de una investigación criminal por el propio FBI. Es un esperanzador avance del sentido común en la estrategia contra el terrorismo doméstico, tras salir a la luz justo cuando parecía que el CAIR iba a obtener otra victoria en su campaña de acoso e intimidación contra cualquiera que se atreva a llamar la atención sobre la actividad yihadista en los Estados Unidos.
El CAIR –Consejo para las Relaciones con los Musulmanes Americanos–, no está acusado formalmente por un caso de financiación de terrorismo de Hamás (así lo ha denominado el Departamento de Justicia). Los representantes de CAIR se han negado repetidas veces a considerar a Hamás y a Hizbolá como grupos terroristas. Algunos antiguos funcionarios de CAIR han sido condenados por delitos relacionados con el terror yihadista. El cofundador de CAIR y durante mucho tiempo Presidente de su Consejo de Dirección (Omar Ahmad), así como su primer portavoz (Ibrahim Hooper, Ibe el Honesto), han afirmado la supremacía del Islam. A pesar de tantos indicios de que el CAIR no era precisamente un dechado de patriotismo y lealtad a los valores constitucionales, el FBI trabajó estrechamente con ellos durante años (hasta que su condición de virtual impunidad fue demasiado incluso para los políticamente correctos agentes del FBI y éste dejó de trabajar con el CAIR a finales de 2008).
Ni siquiera entonces hubo indicio alguno de que el CAIR estuviese siendo investigado. Este hecho salió a la luz a través de una serie de hechos injustificables. Un joven llamado Chris Gaubatz, haciéndose pasar por un converso al Islam con el nombre de David «Dawud» Marshall, fue contratado como interino en el CAIR en 2008, se llevó 12.000 páginas de documentos del cuartel general del CAIR e incluso cintas magnetofónicas de los funcionarios de éste.
Este material constituye la base documental del explosivo libro Muslim Mafia: Infitrados en los secretos de los bajos fondos que conspiran para islamizar América, por Chris, padre de David Gaubatz y Paul Sperry. Este libro contiene numerosas revelaciones acerca de los oscuros pactos internos del CAIR y confirma lo que los veteranos observadores del CAIR sospechaban: el CAIR es parte integrante del aparato de la Hermandad Musulmana de los USA.
Dicha Hermandad es un una organización islámica internacional, matriz tanto de Hamás como de Al-Qaeda, que se dedica, según sus propias palabras, a «una especie de gigantesca Jihad consistente en eliminar y destruir la civilización occidental desde dentro y a sabotear su miserable hogar». El libro contiene detallada información acerca de cómo el CAIR ha intentado bloquear las investigaciones antiterroristas, al tiempo que insinúa que éste se ha infiltrado en las más altas instancias de poder en Washington.
Como resultado de las revelaciones del libro, los congresistas Sue Myrick (Carolina del Norte), Trent Franks (Arizona), Paul Broun (Georgia) y John Shadegg (Arizona) han enviado una misiva al Fiscal General Eric Holder solicitando que «proporcione a todos los miembros del Congreso un resumen de las pruebas y hallazgos del Departamento de Justicia y del FBI que les llevaron a definir el CAIR como conspirador no acusado de delito de terrorismo». Holder no ha respondido públicamente, pero eso no significa de ninguna manera que el CAIR esté a salvo.
Tras el bombazo en las librerías del libro, el CAIR no negó ninguna de las acusaciones. En vez de eso, utilizó la siempre eficaz táctica de «matar al mensajero», intentando difamar a los Gaubatz y a Sperry: les acusó de «instigar al odio» y les demandó para tratar de recuperar los documentos, llegando a afirmar que el material de que disponían fue robado e incluso que Chris Gaubatz allanó su propiedad.
Un tribunal falló a favor del CAIR; pero justo cuando el CAIR iba a recuperar el control de dichos documentos, el FBI intervino en la causa a través de una orden judicial y retuvo los documentos para incorporarlos a la –hasta entonces– desconocida investigación sobre el CAIR.
Dicha investigación estaba en marcha hace ya mucho. La reputación y accesibilidad de que ha disfrutado el CAIR tanto por parte del gobierno y los organismos de orden público como por parte de los principales medios de comunicación han estado en abierta contradicción con la firme oposición del CAIR a casi cualquier medida antiterrorista adoptada después del 11-S, con la ayuda a quienes quisieron denunciar a pasajeros de líneas aéreas por informar de actividades sospechosas de musulmanes en aeropuertos y con la constante demonización de cualquiera que hable sin tapujos sobre la amenaza yihadista en los USA.
El CAIR debe ser clausurado y sus funcionarios procesados respecto de aquellas actividades que lo justifiquen. A partir de que eso ocurra, los americanos podremos convencernos de que la resistencia a la actividad yihadista en los USA está en marcha.
Ayer la patética legión proporcionó un gesto de cariño al ¿gobierno? «de España». Se fueron todos (ja) a Madrid, a protestar. ¿Contra la crisis? No. Eso les hubiera obligado a protestar contra el gobienno y claro, eso no se podía. Fueron a protestar contra los empresarios, contra el «capitalismo opresor», del que ellos precisamente viven de puta madre, por cierto.
Dicho y hecho: se pusieron sus mejores galas obreras (que guardan sólo para estas ocasiones, naturalmente) y allá se fueron a la Villa y Corte. Reunidos todos, fue el momento de los «grandes discursos». Discursos de rancio olor decimonónico, que poco o nada tenían que decir a unos señores que viven a nuestras espaldas y cuya mayor lucha obrera resulta ser la de conservar sus privilegios.
He aquí uno de los principios de propaganda Goebbels (¿un nazi inspirando a los obreros pijos? Sí. Aunque es probable que lo aprendiera de los comunistas soviéticos, mucho más avanzados en eso de la agit-prop): reunir a todos los enemigos bajo un solo rótulo. El enemigo es «el empresario», sin matices. Así, un señor que se siente en el consejo de administración de un banco es un «capitalista opresor», salvo cuando se trata de alguien del PSOE (pongamos Juan Pedro Hernández Moltó, ex de Caja Castilla-La Mancha).
Y por esa misma regla de tres, «capitalista opresor» es también un autónomo que tenía un taller con no más de cinco trabajadores. Poco importa que, gracias a la «política» del ¿gobierno? de reventarlo todo, se haya visto en la necesidad de cerrar su negocio y de poner de patitas en la calle a sus trabajadores. Al parecer, eso a los «revolucionarios de ayer» no les interesa.
De las soflamas precisamente no vamos a hablar. Sí llama poderosamente la atención que un tal José Miguel Monzón Navarro, alias Dispositivo Señalador y Enano Oregón, echara una arenga a aquellos miembros y miembras de la aristocracia obrera (término que utilizo en su acepción anarquista y que procede directamente de Bakunin, nada menos). Es curioso que cuando somos unos cuantos los que pensamos que gracias a su montaje televisivo alguien pensó que era buena cosa mandar al hospital a un periodista independiente, aparezca ese señor en la manifa. Más bien parece un acto de desagravio. Pero el progrerío tiene estas cosas: la impunidad te avala cuando te dedicas a criticar a los enemigos del Régimen.
Ayer, por fin, quedó clara una cosa: la reencarnación del «sindicato vertical franquista» en sindicato vertical zapaterista. Y dentro de él, la citada aristocracia obrera, con la cual el Gobierno condesciende a pactar y negociar (incluso contra el interés de los representados) en vez de tratar directamente con la apestosa chusma. Está clarísimo: si lo hizo Franco, es malo; pero si eso mismo lo hace el PSOE (que ni es «O» ni es «E»). ¿Modos dictatoriales? ¿Suspiros de la España franquista? Desde luego que sí. Los del alto cargo franquista y padre de la Voguemomia.
Ya lo dijo Federico –y éstos lo están demostrando con creces–: el PSOE es el verdadero heredero del franquismo sociológico en lo que tuvo de peor.
.
Pero a ver. A mí que me expliquen qué significa eso de «reforma laboral». Sobre el tema de la moderación salarial ya hablamos, y la cosa está fatal. Ya ni siquiera cabe acudir al tópico de que «a los españoles nos gusta ver la media botella vacía» o, peor aún, «a los españoles nos gusta podernos quejar».
Decíamos, pues, que la cosa está fatal. Vamos, que ni siquiera siguiendo el consejo del gran Antonio Molina nos libramos de la crisis:
Cocinero, cocinero enciende bien la candela
y prepara con esmero un arroz con habichuelas.
Cocinero, cocinero aprovecha la ocasión
que el futuro es muy oscuro,
que el futuro es muy oscuro,
ayyyyyyy, trabajando en el carbón.
Trabajando y sin trabajar en el carbón, el futuro ahora mismo es de color negro lignito. Y de nuevo los sesudos especialistas, ésos que se sientan allá en sus torres de marfil manejando sus datos y estadísticas –¿qué sería de ellos sin sus estadísticas?–, han encontrado la solución. Hablan a troche y moche de «reforma laboral». Los telediarios repiten la fórmula, aunque no explican demasiado bien de qué se trata, como eso que ZP nos va a explicar mañana de la «economía sostenible».
Yo no soy economista y por lo tanto, no puedo hablar con demasiada autoridad sobre el tema. Pero sí tengo dos ojos y trato de mantenerlos tan abiertos como sea posible. Y estos ojos míos ven cada cosa… Mis ojos ven que cada día se alargan las colas del INEM (o su equivalente autonómico). Ese INEM que a día de hoy sólo sirve para cobrar la prestación por desempleo (valdría más llamarlo «limosna») que el gobierno de Su Graciosa Inanidad ZP regala a algunos españoles (cabe que alguien haya encontrado trabajo a través de ese organismo, pero me gustaría que me presentaran a esa persona: me la llevaría a un congreso de antropólogos y lo presentaría como un raro ejemplar de homo laborans).
Mis ojos ven también que los comedores de Cáritas van aumentando su demanda, pese a que los progres de salón (de los de a 20.000 leuros de sueldo mensual, claro) no paran de criticar a la Iglesia como institución y sin matices. Ayer eran pobres «sin techo»; hoy, además, son padres o madres de familia obligados a vivir con un sueldo de mierda, que para poder comer han de acudir a estos comedores, mucho más «socialistas» que el Gobierno, que tanto presume de rojo.
Entonces, ¿de qué hablamos cuando hablamos de «reforma laboral» o de «flexibilidad laboral»? Hablamos básicamente de recortar gastos empresariales. ¿Y cuál es el primer gasto que se recorta? Lo han adivinado ustedes: el social. En cada empresa se buscará una razón distinta; pero según los sesudos expertos, resulta que desprendiéndose del lastre de la fuerza laboral, el panorama general de las empresas mejora. En un banco, por ejemplo, le dirán que están «buscando una nueva imagen, más joven» y que por eso usted, que lleva 25 años en la empresa, tiene antigüedad consolidada y además ha de mantener una familia, «no da el perfil que buscamos ahora». Y le ofrecerán una alternativa: prejubilación ahora por las buenas o jubilación en su momento y por las malas. Y a usted no le queda más remedio que tomarlo por las buenas. ¿Para qué? Para que su sitio lo ocupe un pipiolo de 25 años recién salido de la Universidad, al que pagarán notablemente menos que a usted y explotarán notablemente más que a usted. Usted tiene a su familia detrás y no puede permitir que lo exploten; pero el joven arde en deseos de quedarse y de agradar para que le renueven el contrato, de forma que tragará con casi todo. Eso, suponiendo que aguante los seis meses que firmó de contrato (no como el de usted, que fue fijo e indefinido) y no se queme antes de tiempo.
El despido es hoy ya, de hecho, más fácil. En vez de mandarle a usted un burrofax (que se decía en tiempos), le mandarán un e-mail que cumplirá todas las condiciones legales, eso sí. Incluso es posible que su puesto de trabajo se oferte antes de darle gentilmente la patada. Si su situación en la empresa es difícil, busque su puesto en las bolsas de trabajo electrónicas más frecuentadas: es posible que lo encuentre.
Es decir: menos salario por el mismo trabajo, aumento ostensible de la presión en el medio de trabajo (todos se vigilan unos a otros, a ver quién es el que va a caer), abusos por parte de quienes ostentan una posición de autoridad… Es campo abonado para ello. Y luego: bajas por depresión (causadas por mobbing), síndromes del quemado (burn-out)… Y en esta situación, que es sólo una parcela de la crisis que padecemos, ¿dónde están los sindicatos, tralará? No están, ni se les espera. Al Gobierno se le llena la boca con las limos… esteeeeeeeeeee… subsidios que da (las perras gordas son para Jaume Roures, por supuesto). Corbacho chalanea con las cifras del paro; pero si aceptamos que parado es simplemente «quien no trabaja», la cifra sobrepasa los 5 millones de parados. Y no hay una revolución en la calle. Sorprendente, ¿no? No solamente depende de quién gobierne (a «los otros» ya les hubiesen montado 20 huelgas generales), sino de que haya más fúrbo y más programas parideros tipo Noria. No parece interesarle otra cosa al respetable. Me pregunto cuánto más nos tenemos que hundir en la mierda para que el pueblo reaccione…
¿Vas a tener relaciones sexuales? El Gobierno te facilita los preservativos.
¿Ya las tuviste? El Gobierno te ofrece la píldora del día después.
¿Ella se ha quedado embarazada? El Gobierno garantiza el aborto.
¿No has abortado y has tenido el niño? El Gobierno te regala el cheque bebé.
¿Estás desempleado? El Gobierno te paga el paro.
¿Eres vago y no te gusta trabajar? El Gobierno te concede el mínimo de subsistencia.
AHORA………… PRUEBA A ESTUDIAR, A TRABAJAR, A PRODUCIR… A VER QUÉ OCURRE.
EL GOBIERNO TE SUBE LOS IMPUESTOS PARA PAGAR TODO LO ANTERIOR
(visto en Facebook: Gracias, Gaby)
Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza
the astrology blog | sara shipman
Nadie entre sin aumentar la entropía
Reflexiones sobre cosas que pasan en los cielos
Pensamientos diversos a vista de pájaro
Ya que no podemos arreglar el mundo, hablaremos de lo que nos interesa: la política y los políticos, el fútbol, el cine, y todo lo que nos molesta, acompañados por unas jarras de cerveza. Bien fresquitas, por supuesto
Nada hay como el soldado español y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura
Escribo y difundo lo que me interesaría leer. Para todos los públicos
"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin – (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés)
Asociación de Astrología de Cataluña
¿Los políticos Tambien?
Blogazine Independiente / Abierto 24 horas
El Patito se vió reflejado en el agua, y la imagen que ésta le devolvía le cautivó por su hermosura: era un magnífico Cisne
"Los dogmas del quieto pasado no concuerdan con el tumultuoso presente." (Abraham Lincoln)