Abre los ojos


Sí, me dirijo a tí, progre. A tí, que defiendes el comunismo y echas pestes del capitalismo (pese a vivir en un sistema capitalista y aprovecharte de él al 100%). A tí, que cuando te hablan de estas cosas las desprecias y dices: «Bah, son mentiras fachas e imperialistas». Abre los ojos. Mira. Eran personas como tú. Y fueron asesinadas. Asesinadas por el Estado. Ese Estado que prometió un paraíso a los trabajadores. No pocas veces, sin ser culpables de nada: solamente porque alguien tenía que pagar un mal día del comisario de turno. Abre los ojos. Mira. Personas como tú y como yo. Hombres, mujeres, niños, ancianos, locos… «Culpables» y «antirrevolucionarios». «Culpables» de preferir el aroma de una flor silvestre o el gorjeo de una calandria al olor acre de la retórica revolucionaria. Culpables de no dejarse robar las palabras y los sueños para convertirse en ínfimas piezas de la eficaz maquinaria del Estado. Todos ellos eran como tú y como yo. Yacen ahí, aplastados por esa maquinaria que en su ingenuidad ayudaron a construir. Y ahora, que su asesinato puede ser visto por muchas personas, descansan por fin en paz.

En Rusia, en todo el tiempo que duró el régimen comunista, hubo 76 millones de muertos.

Y todavía hay quien se niega a condenarlos.

(Gracias, Martha. Más información aquí).

Por fin

Por fin ha sido liberada Ingrid Betancourt. Después de largos años de cautiverio, el Ejército colombiano ha conseguido arrancarla de las garras de ese cáncer llamado FARC. Ni qué decir tiene que nos unimos sin reservas y con entusiasmo al coro de todas las personas de buena voluntad que se alegran y celebran la liberación de esta política colombiana, símbolo de la postración de un país. Un país que quiere avanzar en el progreso y el bienestar y que por eso, al parecer, molesta a sus vecinos.

Esperamos ansiosos las declaraciones del mono rojo (si es que no opta por la callada) y del ecuatoriano Correa, que ha empezado la semana dando la murga con la «autenticidad» de los archivos encontrados en el portátil de «Raúl Reyes». Pero, sea como sea, nos alegramos porque cada paso que se da es un paso más en la deslegitimación de la narcoguerrilla, pues a falta de legitimación política en su lucha armada (Colombia es hoy una democracia), de algo tenían que vivir si querían seguir siendo guerrilleros. Sólo que ahora no son otra cosa que vulgares mafiosos. Exactamente igual que los de la ETA, al parecer amigos íntimos de las FARC.

¿Dónde están ahora los amigos de las FARC?

Carta abierta a Luis Herrero y a los eurodiputados populares sobre la iniciativa de la Comisión para el control de los blogs

Unimos nuestra firma a http://noticiasdeeurabia.wordpress.com/ (A Más Dinero Ganar xD)

Estimado Sr. Herrero-Tejedor, estimados europarlamentarios populares,

Sé que las actuales circunstancias del Partido Popular en España no son las mejores para pedirles su atención, pero el motivo de mi comunicación es muy importante. De hecho, es mucho más importante que la actual deriva ideológica del Partido Popular, que se veía venir desde antes de las elecciones y que hizo que por primera vez dejara de votarle en unas Generales.

Estoy observando que los gobiernos europeos y las propias instituciones de la Unión Europea están poniendo en práctica diversas iniciativas contra la libertad de expresión. Los medios de comunicación tradicionales –de derechas como de izquierdas, aunque más éstos- nos están presentando una visión distorsionada de muchos hechos. Entre ellos destacan el «conflicto palestino» (en realidad, la agresión árabe al Estado de Israel) y el proceso de islamización demográfica y cultural de Europa.

No es de extrañar que en esas circunstancias hayamos visto el surgimiento de blogs en los que los ciudadanos más conscientes y mejor informados se decidan a publicar sus reflexiones, así como las noticias que esos medios de comunicación comerciales silencian.

Por ese motivo me parece especialmente preocupante la iniciativa que la Comisión ha tomado con el PROYECTO DE INFORME sobre la concentración y el pluralismo de los medios de comunicación en la Unión Europea (2007/2253(INI)), que el Parlamento Europeo ha aprobado: The report was adopted with 33 votes for, 1 against and no abstentions.

Considero sorprendente que se pida a quien quiera expresar sus opiniones que haga una declaración de intenciones previa. O que declare sus intereses. Los intereses, las intenciones, las preferencias y las ideas y opiniones solo son asuntos de regulación legal en los regímenes totalitarios. Pedir que se expliquen por adelantado es un rasgo autoritario que delata a la UE.

No exagero al hacer esa acusación. Los considerandos de esa iniciativa muestran uno tras otro la intención autoritaria y antiliberal de esa Unión Europea en la que ustedes ostentan cargos de la mayor relevancia.

Recordarán ustedes una propuesta similar de «estatuto del periodista profesional» debatida y rechazada en el Parlamento español. Me pregunto cómo puede ser posible que una iniciativa contra la libertad de expresión similar a rechazada en España por el Partido Popular sea aprobada ahora en el Parlamento Europeo por ustedes mismos.

Recibieron ustedes mi voto en las últimas elecciones europeas, las del 2004. Por eso les hago estas dos preguntas: ¿Cuál es su opinión sobre esta iniciativa? ¿Han hecho ustedes como eurodiputados populares algo por detenerla? Estas preguntas se dirigen especialmente al Sr. Herrero-Tejedor, que participa en la Comisión de Cultura y Educación que aprobó esa declaración. Me alegraría mucho que fuera suyo el voto en contra.

Sr. Herrero-Tejedor, señores eurodiputados, como representantes democráticos próximos a la ciudadanía -y también como servidores públicos pagados por los impuestos del pueblo soberano- les invito a que dejen la respuesta sin ceremonias, directamente en los comentarios del blog.

Atentamente les saluda

AMDG

De Blogbis

Lista de eurodiputados populares a los que se les ha enviado la carta (gracias Montcalm):

mayuso@europarl.eu.int ; ldegrandespascual@europarl.eu.int ; pdelcastillo@europarl.eu.int ; adiazdemera@europarl.eu.int ; fmfernandez@europarl.eu.int ; cfragaestevez@europarl.eu.int ; ggaleote@europarl.eu.int ; jgarciaMargallo@europarl.eu.int ; sgarriga@europarl.eu.int ; cgutierrez@europarl.eu.int ; eherranz@europarl.eu.int ; lherrerotejedor@europarl.eu.int ; citurgaizangulo@europarl.eu.int ; alopezisturiz@europarl.eu.int ; amatoadrover@europarl.eu.int ; jmayororeja@europarl.eu.int ; imendezdevigo@europarl.eu.int ; fmillanmon@europarl.eu.int ; cmontororomero@europarl.eu.int ; jpomes@europarl.eu.int ; lfrudiubeda@europarl.eu.int ; josalafranca@europarl.eu.int ; dvarela@europarl.eu.int ; avidal@europarl.eu.int


Balada del teléfono de Reding

Pasen, señoras y señores, pasen y vean la nueva atracción del circo ¿europeo? Se llama Viviane Reding y es flamante comisaria de Sociedad de la Información. Vamos, que en Europa eso de las nuevas tecnologías lo tienen muy a gala. Hay que progresar y han empezado a decir que eso de que sólo se pague por las llamadas que uno hace es «anticuado» y «antieconómico». Así que doña Bibiana ha propuesto, nada más y menos, que los ciudadanos europeos paguemos no sólo por las llamadas que hacemos, sino también por las que recibimos. Eso es modernidad y progreso y lo demás son cuentos.

Al parecer en Luxemburgo (país de origen de la comisaria) no tienen problema ninguno en pagar por las llamadas que reciban (es un paraíso fiscal donde algunos industriales van a esconder sus vergüenzas, como todo paraíso fiscal que se respete): no en vano es el país con el mayor nivel de renta per cápita de la UE (según mis noticias, 89.618 dólares por año). Pero los españolitos, que ya estamos oficialmente en crisis, no disponemos de tanto dinero, doña Bibiana. Y tal como vemos el mundo, eso que usted ha propuesto es un atraso. Que sí, que probablemente las timofónicas se verán beneficiadas (y usted venga a insistir en que también lo seremos nosotros). Ahora, perdóneme si parezco un poco cazurro y no veo beneficio en eso de pagar cada vez que me llamen cuando antes no pagaba.

Y uno, que no es muy viajado pero sí ha visto un poquito de mundo, recuerda perfectamente que en México ése es precisamente el sistema que se sigue, unido a otro criterio que a mí, desde mi óptica española —y ya veo que anticuada—, me pareció siempre un abuso: lo de la larga distancia. O sea, que si yo, estando allá en México, D.F., llamaba a alguien que estaba en el mismo D.F. no pasaba nada; pero si estando en Guanajuato, Gto., se me ocurría llamar a alguien que estuviese en León, Gto., que escasamente distan 50 kms. una de otra, Telmex me atizaba un sablazo de no te menees. Y no digamos en llamadas internacionales. Temblaba yo cada vez que me llamaban desde España; porque claro, ésas eran llamadas «Premium» y el premio consistía en pagarlas a 15 pesos por minuto (si no recuerdo mal).

O sea, dona Bibiana: que eso de que Europa «se preocupa de los ciudadanos», va a ser que no. Se preocupa, como mucho, de los mercachifles (patrios y foráneos) que hacen sus buenos negocios en Bruselas, mientras los Comisarios del ramo correspondiente miran sonrientes y apacibles hacia otro lado y los Gobiernos sacan sus buenas tajadas. ¿Y el ciudadano europeo? Es barato de contentar. Se le regala una banderita con las doce estrellas para que la cuelgue en el balcón cada 9 de mayo y cante con extática y tonante voz el Himno de Europa (que visto lo visto, es más bien el Himno de la Alergia, más que de «la Alegría»).

Lo que yo propongo es que U.E. signifique «unión económica» (y nada más), porque hay que respetar a las minorías. Y que signifique también «Unión de Empalados» para la inmensa mayoría que sufrimos el déficit democrático de la institución y de la correlativa codicia de los eurócratas. No es de extrañar que los Irishmen y las Women of Ireland no hayan querido seguir esa deriva.

(Menudo fistro que nos ha querido colar la Bibiana europea. Anda que como la nuestra tome nota, ya nos podemos echar a temblar…)

Inviolabilidad

Cuántas veces no habremos oído que la casa —o, más exactamente, el hogar— suele estar a salvo de las miradas ajenas. Así lo certifica la expresión «lavar los trapos sucios en casa», lejos de las miradas curiosas, interesadas, malvadas o morbosas de la gente. Cada casa —cada hogar— parece ser un reducto en que frecuentemente se impone una ley que no siempre coincide con la de puertas afuera. Si alguien se atreve a mirar, decimos: «En mi casa mando yo», «en mi casa hago lo que me da la gana» y eso suele bastar para disuadir al curioso de indagar más. Marcamos todos nuestro lebensraum, en el cual nadie puede penetrar sin permiso salvo el Estado —y aún éste, a regañadientes—. Y nos despreocupamos, pues harto trabajo tenemos con llevar nuestra vida adelante.

Dicha inviolabilidad ha provocado, entre otros efectos, que la gente «se preocupe de sus asuntos» y «no se meta donde no debe». Para justificarnos, decimos: «Mientras pague su alquiler y no haga ruido, no me importa lo que haga en su casa». No importa quién sea, de dónde viene o qué hace para ganarse la vida: mientras no perturbe exteriormente la vida de los demás vecinos, a nadie le importa.

Sin embargo, la realidad no va en el mismo sentido. Aparece en los periódicos la noticia de que una persona asesina a su pareja cosiéndola a puñaladas o de cualquier otro modo que el sadismo pueda imaginar. Nos horrorizamos —reacción estereotipada—. Pero llama la atención un detalle: los reporteros y los periodistas preguntan a los vecinos. Muchos no quieren salir o siquiera dar su opinión ante las cámaras: «no es asunto suyo», «no quieren problemas». Los que sí salen suelen decir: «Sí, había frecuentes discusiones a altas horas de la noche». O tal vez: «Nunca se les oyó una palabra más alta que otra». Pero también, y más de una vez: «Se veía venir…»

La cuestión ha dado una vuelta de tuerca más con el «asunto Josef Fritzl». Obviamente, si supiéramos que en nuestro barrio se iba a instalar un pederasta padre de sus propios nietos nos opondríamos con todas nuestras fuerzas, ¿no es así? Sin embargo, en el barrio de ese hombre la clave está en que nadie conocía a nadie. Nadie hablaba con nadie. Ni siquiera su mujer parecía saber qué ocurría en el sótano. ¿Cómo iban a oponer resistencia alguna? Luego se ha sabido que Herr Fritzl hasta se fue de vacaciones a Tailandia, al parecer paraíso oficioso de la pedofilia, gracias al alto nivel adquisitivo de que gozan los ciudadanos austríacos medios.

No sé hasta qué punto una persona ajena al caso podría intervenir, por ejemplo, llamando a la policía en caso de haber discusión. El problema, sobre todo en el caso de los malos tratos, es que si estamos ante delitos perseguibles únicamente a instancia de parte, si la víctima no denuncia o perdona después de haber denunciado, los poderes públicos tienen las manos atadas. Tampoco es fácil trazar la frontera entre el mero interés, la curiosidad y el chismorreo. Pero lo que sí me parece claro es lo que decía John Donne:

Ningún hombre es en sí
equiparable a una isla;
Todo hombre es un pedazo del continente,
una parte de tierra firme.

Las otras circunstancias —el horror del encierro, la violación continuada de su hija— son añadidas para recordarnos lo lejos que puede llegar la mente enferma cuando se cree a salvo de toda vigilancia. Lo importante es que una sociedad en la que la palabra se reserva es una sociedad enferma, así sea una nación, una región, una ciudad, un barrio o una casa. El silencio puede proporcionar una apariencia de normalidad, pero nunca ser una excusa para dejar que ocurran crímenes como éstos. Y la consecuencia es que no vivimos en compartimentos estancos cuando hay alguien que está sufriendo. Somos interdependientes.

No sé qué va a decidir la justicia austríaca sobre el horrendo crimen que ha cometido este señor, que ya tiene 73 años. Pero si existe una justicia divina —como yo creo que existe—, este hombre tendrá que sufrir mucho. Por de pronto, prefiero pedir por sus hijos-nietos. Que puedan llegar a la edad adulta con la menor cantidad de secuelas posibles y que Dios y las buenas gentes los iluminen para que lleguen a ser personas de provecho para ellos mismos y para su sociedad.

Breve (e informal) encuentro

Es curioso ver cómo se esfuerza nuestro querido gobierno sociata en justificar lo que ni siquiera llegó a producirse. Las prolijas explicaciones de la Fashionaria Voguemomia, que no tendrá que preocuparse de si podrá o no podrá renovar su fondo de armario porque parece ser que continúa, se corresponden de forma inversamente proporcional a las imágenes. Leidis an gentelmen, güelcon tu… ¡Matrix Reloaded! (lo pongo así, en inglés gitano, para que ZP me entienda mejor). El contraste es alucinante. Gracias a los chicos de Libertad Digital.

Sombras de la China


Está muy claro que China se siente fuerte. Terminó el 2007 y sentó la mano con fuerza en Birmania, colonia china donde los derechos humanos sencillamente no existen e incluso la posesión de un móvil con cámara puede ser causa de condena a muerte. Ante la pasividad y la timidez de las condenas occidentales, China sigue haciendo y deshaciendo con mando a distancia en Rangún modo sovietico. Naturalmente, China chantajea a Occidente: los chinos deciden con quién hacer negocios. Y los hombres de negocios europeos, para quienes lo principal es ante todo el negocio, pasan de puntillas sobre ese hecho. Por eso a nuestro inefable ZP no se le ha oído más que una palabra: «preocupación», cuando las que muchos quisiéramos haber oído son «enérgica condena y retirada de los JJ.OO.».

La historia se vuelve a repetir con el Tíbet. La diferencia con Birmania reside en que el Tíbet fue ocupado militarmente, mientras que Birmania «sólo es una colonia económica». En el Tíbet los chinos están en casa y reparten mandobles ellos mismos, sin personas o gobiernos interpuestos. Y pese a existir ciudades francas, donde hay una cierta apertura económica, no hay que llamarse a engaño: China sigue estando bajo un régimen comunista, enemigo de la libertad de sus súbditos (que ahora no pueden acceder a las imágenes colgadas del Tíbet porque su gobierno, que controla internet, ha impedido el acceso). Y no han servido para nada las campañas contra dicha ocupación: ni que Richard Gere se haya hecho budista, ni que Nacho Cano, budista también, les compusiera esa canción llamada Aidalai por aquello de la concienciación.

China, sentada a perpetuidad en el Consejo de Seguridad de la ONU, se sonríe zen mientras atiza a los tibetanos, que se han atrevido a rebelarse contra sus amos chinos. Nadie se atreve a boicotear los JJ.OO. por no enemistarse con el gigante chino. China se ríe de los gobiernos occidentales —en particular los europeos— y de sus juegos malabares para no quedar mal ante sus conciudadanos y, al mismo tiempo, preservar sus oportunidades de negocios. Claro. ¿Cómo es posible perder la oportunidad de que mil millones de chinos usen tus pantalones, beban tu refresco, se pongan tu colonia o vean tu película? ¡Ni hablar! No me vengas hablando de derechos… ¿cómo has dicho? Ah, sí: derechos humanos. Los respetaré mientras no interfieran en mis negocios.

Y quisiera saber dónde están los manifestantes profesionales, los abajofirmantes profesionales, los «luchadores de la libertad» profesionales… para protestar por ese atropello. Y por supuesto, quisiera saber dónde está nuestro inefable ZP que no condena a toda velocidad y retira —lo siento por ellos— los embajadores y la representación española en las Olimpiadas. Ya que tuvo las narices de hacerle un feo a Bush, ¿se atreverá a hacerle ese feo a China? Se corren apuestas, aunque yo opino que tendrá la boca cerrada, porque con la crisis que se nos avecina no quedará ni para el bocatajamón ni para el bus. Mucho menos para subvenciones a fondo perdido para que algún titiritero cante una canción en contra de la ocupación china del Tíbet, respecto de la cual la pasividad de Occidente es una de sus tantas vergüenzas.

Falsos mitos vascos 4

Falso mito vasco núm. 4.- El País Vasco está en conflicto con España desde hace 160 años.

Otro mito vasco que se repite de tiempo en tiempo es el del llamado «conflicto vasco» con España, existente al menos desde hace 160 años. Nos encontramos otra vez ante un dogma vasco según el cual las guerras carlistas fueron la primera manifestación de «la lucha del pueblo vasco en busca de su liberación nacional».

Las guerras carlistas fueron, en el fondo guerras civiles: media España luchó contra la otra media, esta vez por razones de ideología y dinásticas. Fernando VII, el Deseado (valiente mariconazo, por cierto), murió en 1833 sin dejar descendencia masculina. Con ello —y debido a la existencia de la Ley Sálica, que prohibía reinar a las mujeres— plantó la primera semilla de las guerras carlistas. Los partidarios del mantenimiento del Antiguo Régimen, con sus fueros y privilegios, se unieron en torno a la figura del pretendiente Carlos María Isidro, mientras que los partidarios de la abolición de éste abogaron por Isabel II y por su regente madre, María Cristina. No hubo enfrentamientos entre regiones, pues, sino enfrentamientos entre españoles en el marco de una dinastía española: catalanes, vascos, andaluces… en ambas trincheras.

Los carlistas nunca tuvieron como objetivo ninguna reclamación secesionista. Una de sus cantinelas era «Cueste lo que cueste hay que conseguir que venga el Rey a la Corte de Madrid»). El único punto en común entre los carlistas era su adhesión al pretendiente, que siempre hay que colocar en un marco más amplio: la lenta transición de la economía española, antes agraria, hacia una economía industrial. De ahí que el carlismo prendiera con fuerza en las zonas rurales (especialmente del País Vasco y Cataluña), que veían con desconfianza los modos y maneras liberales, al igual que la liquidación de las instituciones del Antiguo Régimen. Pero no es menos cierto que las ideas liberales prendieron con igual fuerza en las ciudades ilustradas. De hecho, Bilbao sufrió dos intentos de asedio carlista (el de 1874 fue narrado plásticamente por Unamuno).

La historiografía nacionalista separatista insiste en presentar las guerras carlistas como la lucha de los vascos por «defender sus leyes e instituciones, así como por su liberación nacional». No obstante, queda fuera de toda duda que fue un largo y sangriento enfrentamiento entre españoles, en un país que se resistía a recibir una tardía influencia liberal.

B.O.


Para algunos que ya tengan una cierta edad y un uso más o menos continuado del IRC, estas siglas les han de recordar algunos de sus más negros momentos, especialmente si nos referimos a los primeros años de Internet, en que su popularidad creció de forma exponencial y un joven informático, Khaled-Mardam Bey, se hacía prácticamente de oro con su cliente de IRC, el famosísimo mIRC. Las siglas a que hacemos referencia significan en primer lugar Back Orifice. Traducido al español, queda en el poco agraciado nombre de «agujero del culo».

El caso es que el famoso Back Orifice fue el primer troyano del IRC que yo recuerdo. Por aquel entonces era una amenazadora novedad que alguien a distancia te pudiera abrir y cerrar el ordenador, meterse en él, curiosear en tus archivos y hasta abrirte o cerrarte el CD. Nos sentíamos indefensos (especialmente si uno era torpe, como un servidor de ustedes) y en aquel entonces, que la seguridad informática no estaba ni de lejos tan desarrollada como ahora, los gamberros disfrutaban haciendo que te fueras por las patas abajo con la amenaza de «meterte un troyano».

Viene a cuento este largo exordio a cuenta de las elecciones americanas, cuya banda sonora debería ser la de la película El día más largo. Por ahora, lo único que sabemos es que en el lado derecho los sufragios se inclinan por John McCain (Mitt Romney se ha puesto a su disposición, así que pronto ha acabado la disputa). En el lado izquierdo la cosa está más animada y quizá por eso los medios han dedicado más atención. Hay dos candidatos, o por decirlo más gráficamente, candidato y medio. Pese a no haber empezado con un gran pie, Bara(c)k Obama ha remontado y puede contemplar las próximas convocatorias del largo proceso electoral estadounidense con esperanza. Se puede decir, aunque sea un chiste fácil, que Billary «lo tiene negro».

Pero las cosas no son así de simples. Billary Clinton ha demostrado que su rival ha tenido un pasado musulmán por el que los asesores de éste han pasado de puntillas. Ya sabemos que detrás de Hillary (la Hilaria, que dice mi padre) está un pasado de inoportuna ausencia de quitamanchas y de regia dignidad ante el chaparrón posterior. Sin embargo, ¿qué hay detrás de Obama? Puede que tal vez sólo estén detrás de él sus partidarios. Pero la foto en que se le ve vestido de musulmán en una época en que practicaba efectivamente el credo musulmán despierta muchas dudas.

Dicho de otro modo y poniéndonos en lo peor: la apestosa corrección política está afectando a diversos ámbitos de la vida norteamericana. Me entero vía mi amiga Lady Vorzheva (que a su vez me remite a un blog en inglés) del caso de un universitario que tiró por el retrete unas copias del Corán después de pelearse con unos compañeros musulmanes. Le han expedientado y expulsado de la Universidad Pace (bonito nombre). ¿Hubiese existido la misma respuesta por parte de dicha universidad si los ejemplares destrozados hubieran sido de la Biblia, o de Hojas de Hierba, de uno de los mayores poetas norteamericanos, Walt Whitman?

Pues bien. Imaginen ustedes qué podría ocurrir con un Presidente simpatizante de la shari-a (o cuando menos no beligerante respecto de la expansión musulmana en los USA), al que los musulmanes utilizaran como resorte para invadir culturalmente los USA. Para pensarlo, ¿no? Los USA podrían llevarse un disgusto mayúsculo si después de haberse partido la cara en Irak con los yihadistas y en Afganistán con los talibanes (a los que alguna prensa malintencionada de aquí llama insurgentes) acabaran teniendo el enemigo en casa. Se podría decir que los musulmanes habrían introducido un troyano en los USA. Aunque puede sonar racista, que se sepa, ningún agujero del culo es blanco. Y la corrección política, usada contra la democracia, un arma peligrosísima. Lo estamos comprobando ya en España. Y bueno sería que los norteamericanos tomaran nota, en vez de sonreírse con suficiencia cuando hablan de la «vieja Europa».

Javierito ya ha ganado el Oscar


Supongo que voy a ejercer de español, porque no soy actor y no sabría fingir, un suponer, ser un esquimal o un bantú o un cantonés. Ejercer de español supone, muchas veces, encontrarse como aquél en la plaza de toros. Mientras el resto del tendido aplaude a rabiar la faena del diestro, hay un señor en la última fila que mueve el dedo índice y dice «¡No-se-ñor! ¡No-se-ñor!», como dando a entender que a él, Juan Español, no le engaña la supuesta maravilla de la faena.

Pues eso, que Javierito Bardem se va a casa con la preciada estatuilla. Ha estado en la Meca del cine, la fábrica de sueños, que dijo Ilya Ehrenburg, la feria de vanidades de la que Julie Christie (recordada Lara Antipova y madre de Kate Winslet en Descubriendo a Peter Pan) huyó como de la peste. Esta vez no se ha producido el curioso espectáculo de que Penélope Cruz —que a lo que parece, sí se ha acostado con todos sus pretendientes; y los de su tocaya fueron 108, nada menos…— tuviera que darle el premio a su ¿novio? y gritase histérica «¡¡Javieeeeeeeeeeeeeer!!».

No, no voy a cometer la ordinariez de decir que Bardem sea un mal actor sólo porque no coincida con mis ideas políticas. Sería no reconocer la realidad cuando le han dado un premio tan importante como el Oscar. Incluso diré que cuando le vi actuar en Los lunes al sol, de Fernando León de Aranoa, estuvo bastante bien en su papel de Santa. Mar adentro aún no la he visto (y eso que me la regalaron), porque con toda la polvareda mediática que se levantó, quedaba en mi ánimo la sospecha de que tal vez fuese un intento de adoctrinamiento cinematográfico acerca de la eutanasia, que tomaba demasiado partido. Y aunque es materia de otro post, creo que si algo no hay que darle al Estado es poder sobre la vida y la muerte. Quizá un día de éstos me arme de valor y la vea.

Me queda una cuestión por plantear. Con el dinero que costó el modelito de mamá Bardem, ¿cuántas familias cubanas podrían comer durante un mes? Tengo entendido que muchos cubanos, de ésos a los que Javierito saca a colación para meterse en un jardín que no es el suyo, viven con 35 céntimos al día (¿te acuerdas de Mila, Javier? Puede que ella sea uno de esos cubanitos). Claro que una cosa es «ser de izquierdas» y por ello pedir que se juzgue a determinadas personas por «crímenes de guerra» (de Fidel mejor no hablar, naturalmente) y otra muy diferente son los «gastos de representación». Es decir: los que uno hace para que no le tomen por un paleto con un plátano en la boca en una feria en la que se da un premio para tener contentos a los de colonias y participen todos en el gran negocio que es el Hollywood business.

Lo dicho: felicidades al pollo. Pero que se acuerde de que está más guapo haciendo de lo suyo y nada más.

Pensamientos al vuelo

Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza

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Las cuatro esquinas del mundo

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Mirando hacia arriba...

Reflexiones sobre cosas que pasan en los cielos

El vuelo del albatros

Pensamientos diversos a vista de pájaro

Cuatro amiguetes y unas jarras

Ya que no podemos arreglar el mundo, hablaremos de lo que nos interesa: la política y los políticos, el fútbol, el cine, y todo lo que nos molesta, acompañados por unas jarras de cerveza. Bien fresquitas, por supuesto

General Dávila

Nada hay como el soldado español y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura

VIA LIBRE

Escribo y difundo lo que me interesaría leer. Para todos los públicos

Verdades Ofenden

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin – (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés)

C Y K L O S

Asociación de Astrología de Cataluña

Queremos salir de la Crisis

¿Los políticos Tambien?

Galicia Futura

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La Imagen Reflejada

El Patito se vió reflejado en el agua, y la imagen que ésta le devolvía le cautivó por su hermosura: era un magnífico Cisne

Es war einmal...

"Los dogmas del quieto pasado no concuerdan con el tumultuoso presente." (Abraham Lincoln)