Reforma …stitucional

Vean ustedes cómo este Gobierno en funcionísimas sigue tratando de diluir el cabreo por la situación económica que ellos mismos van a legar a Rajoy: primero, los indignaos de Sol, niños mimados de Rubalcaba y su arma secreta para hacer la vida a cuadritos a Rajoy. Seguramente, más allá del 20-N tendremos ocasión de hablar de ellos si el gobierno que salga de las elecciones es llamado «fascista» por reprimir las manifestaciones de vandalismo, marca de la casa entre los indignaos.

Luego fue la visita del Papa, sazonada con mentiras mil (nunca desmentidas por los mentirosos, por cierto, sino diluidas en un puerco y vergonzante silencio). Menos mal que el Papa sabe latín (y unos cuantos idiomas además del suyo) y no entró al trapo (lo siento por los antitaurinos, que habrán respingado al leer este modismo tan nuestro) ni quiso hacerse la foto con nuestro Mr. Bean (lo único que le importa a ZP, como ya ustedes saben). Claro que él se vengó: mandó a Bono, ese católico de conveniencias, a despedirle, aprovechando el protocolo o pasándoselo por el arco de triunfo, vayan ustedes a saber.

Y ahora estamos en lo que estamos. Que parece ser que en Bruselas (en rigor, Berlín y algo menos París), están hasta las narices de que aquí se siga tirando el dinero y han mandado una carta a ZP exigiéndole que «limite constitucionalmente el gasto». ¿Qué ha hecho ZP? De entrada, negar la mayor: él no ha recibido ninguna carta de Bruselas, eso son «mentiras de la derecha». No obstante, en el PP estarán informados y se la habrán restregado, así que ahora no tiene más narices que «reformar la Constitución». Y hacerlo con el jefe de la oposición (¡horror!), que es el único que le garantiza por sí solo los 3/5 necesarios en el Congreso.

Hay varias cuestiones que se suscitan al socaire de esta exigencia bruselense:

a) ¿Dónde hay que incluir esta cláusula de límite o techo constitucional de gasto?

b) ¿Hay que reformar algo para que quepa esa cláusula en nuestro texto constitucional?

c) ¿Sería necesario reformar algo más en nuestra llamada Carta Magna?

La respuesta a la primera pregunta parece clara: en el Título VII de la Constitución («Economía y Hacienda»). Aunque en realidad no importa dónde la pongan, si van a hacer como con el resto de la Constitución, a saber: pasársela por el forro del arco de triunfo cuando les convenga. De hecho, lo que ofende a la inteligencia es la necesidad de establecer un límite al gasto por Constitución. Eso significa que hasta ese momento, no se ha exigido a los gestores de nuestra economía la diligencia de un bonus pater familias, expresión que traduzco: que no hayan cuidado de los dineros de todos como si fueran los propios. Claro que con los precedentes de Carmencita Calvo («Er dinero público no é de nadien») no se podía esperar otra cosa.

La respuesta a la segunda pregunta es más difícil y comprenderán ustedes que se la deje a los expertos hacendistas. No obstante, déjenme que les diga que si nuestra casta política se hubiera conducido con la prudencia de un ama de casa promedio, que sabe que sus recursos son escasos y que, como decimos en Cataluña, no es pot estirar el braç més que la mànega, tal vez otro gallo nos cantara hoy en día.

Y la respuesta a la tercera pregunta es un clamoroso ¡sí! De hecho, de existir una reforma constitucional digna de tal nombre, habría que reformar el Título VIII de arriba abajo. Hay quienes piden incluso una nueva Constitución, o sea, la apertura de un proceso constituyente como el que se abrió en 1977. No sé si llega a tal punto nuestra coyuntura, pero sí estarán de acuerdo conmigo en que al menos una cosa sí que debe de ser reformada: el funcionamiento interno de los partidos. Ya que son los únicos que de verdad parecen tener «derechos políticos» (como dicen pomposamente las leyes), sería conveniente una higiene profunda, para evitar que entraran en ellos la cantidad de trepas, mediocres y lameculos que han entrado en estos últimos años. Y sería bueno para la nación que:

a) Los dirigentes de los partidos recordaran que esto todavía es España y que existe un interés general español, por más que haya quienes se sientan moralmente excluidos; y

b) que los políticos electos recordaran que no se deben a quienes les han puesto en los «puestos de salir», sino a aquellos a quienes por ley representan, a saber, los ciudadanos residentes en su circunscripción electoral.

No sé si un sistema de listas abiertas sería la panacea para la crisis política e institucional (y no sólo eso) que padece la nación. En los despachos de los jefes de los partidos a todos los niveles debería existir un cartel que dijese algo como esto: «Prohibidas las recomendaciones. Sólo perjudican al recomendado». Quizá sería un principio para evitar que determinados sujetos, individuos, especímenes, entren en política para enriquecerse a costa del eurario público.

Sin embargo, yo sólo soy un servidor de ustedes. Y aunque no son pocos los que piensan como un servidor, no nos van a hacer ni caso. La «tiranía del consenso» exige que éste ignore cualquier otra propuesta que no provenga de la endogamia política. Pero también les digo algo: la tensión crecerá en los aledaños de la burbuja política, y sería mejor que se desinflara en vez de explotar. Y vamos camino de esto último.

PD.- En este vídeo podrán encontrar a ZP… Les dejo que adivinen.

Parodias

Confirmado: la campaña electoral será no sólo larga, sino también a cara de doberman y todo lo sucia y repugnante que aguanten los estómagos de los españoles. Y cuando digo «sucia» y «repugnante» sabrán ustedes que me refiero específicamente al PSOE: ese partido que ni es E, ni es O y que no está en otra cosa desde hace años. Lo estuvo en 1996 (perdían el poder), lo estuvo en las de 2007 catalanas (no perdían el poder, pero temían no poder reeditar el monstruo de tres cabezas llamado Tripartit) y en las de 2009 europeas apelaron al mismo resorte (estaba la cosa difícil y perdieron de todos modos). Parece que ahora vuelven por sus fueros (si es que se fueron alguna vez).

¿Razón? Precisamente la falta de razones les conduce directamente a ese discurso visceral y nada racional (todo perdido por ese lado) o emocional (ya no convencen con escenas suaves y hasta sentimentales). Sólo les queda el recurso a la brocha gorda. La «agresividad» siempre les ha reportado pingües beneficios y por ello no salen de esa estrategia zafia. También, porque saben que el nivel medio cultural ha descendido mucho (si lo sabrán ellos, que han provocado dicho descenso desde la LODE de 1985, esa ley nefasta de la cual penden las demás desgracias educativas de este país).

Frente a esta avalancha de mala intención y, sobre todo, de mala leche, ¿qué es lo que piensa hacer el PP? Al parecer, poca cosa. Estarán pensando en Génova que no hay que hacer nada:

  1. porque la situación es la que es (política, económica y social) y que «sólo tienen que abrir la boca para que les caiga la fruta.
  2. porque ya les va bien que «el enemigo esté dividido» (hoy ya no es así, aparentemente) y que los capitostes se apuñalen entre ellos.
  3. porque creen que «si se mueven», creen que van a recibir el doble de lo que ellos den y que la gente «percibirá» que han dejado de estar en el centro, que es lo que al parecer le importa a Arriola
    Rajoy.

Sin embargo, lo extraño es que el PP no tendría por qué esforzarse mucho en sudar la camiseta. Le bastaría con la verdad. Con mostrar los 5 millones de parados, el desbarajuste autonómico (hablaremos de él en otra próxima entrada), la inexistencia de una política económica industrial y energética, que nos ha puesto de rodillas. Son tantas cosas que están reventadas que el PP puede escoger el campo que quiera. Extraño. Tendremos que ponernos en la piel de Mourinho y preguntar(nos): «¿Por qué?».

A todo esto, quisiera traer a colación un hecho reciente. Una de las cadenas amigas del Gobierno ha decidido hacerle la ola levantando una liebre que, además, ha resultado ser falsa. El elemento parodiado fue el spot publicitario de la pesoe para las europeas de 2009, lleno de odio hacia la derechona:

Y aquí la parodia (que, naturalmente, no ha gustado nada a los parodiados porque, al parecer, sólo la pesoe tiene el derecho de señalar a aquellos de los que se burla):

Intereconomía ha hecho (una vez más) el trabajo sucio que no quieren hacer los marianistas. Sin dudarlo. Pero lo más llamativo del asunto resultó ser no tanto el anuncio en sí mismo sino la cobertura que le dieron en Telahinco. Y el más que notable hecho de que allá estuviese la señora Ceaucescu, aka Celia Villalobos, departiendo amigablemente con la Rata Albina (Sopena) y la Albondiguilla (Iglesias) escupiendo sobre la cadena («Me repugna Intereconomía») y sobre el millón largo de telespectadores que no se pierden sus programas de debate, ya sean Dando Caña o El gato, entre otros. Y quiero añadir Alguien tenía que decirlo, conducido por Ramón Pi, que lo escuché de casualidad en un horario inmisericorde cual es el domingo a las 9 de la mañana y me gustó mucho también. En cualquier caso, llegarán ustedes a la misma conclusión que yo: que a los socialistas de todos los partidos no les gusta tomar la misma medicina que aplican a los demás.

El adelanto del adelanto

Uno no entiende mucho de arcanos económicos, y cuando le dicen que «la prima de riesgo sube hasta 400 puntos» y que eso es «terrible», espera que se lo expliquen debidamente para poderse horrorizar a dúo o a trío si hace falta.

No obstante, siendo tan «terrible» como pueda ser, parece que la pregunta es si «los mercados», que según ZP son los culpables de todo, están empujando para que ZP pierda su silla. Ya la fecha del 20-N, más simbólica que otra cosa, resulta insuficiente. Lean ustedes «insuficiente para los mercados», puesto que ZP se hubiese quedado hasta marzo próximo.

Pero, ¿y nosotros? ¿Qué hacemos con esas personas que han perdido su trabajo y que lo tienen difícil para recolocarse, ya sea por edad, por condiciones o por su especialización? Será que no cuentan en las encuestas, ni en las listas del INEM. Probablemente sean de esos «pobres» de los que habla Serrat en su memorable Disculpe el señor.

Pero a ZP ya no le importan porque piensa que eso es tarea de RbCb o de Rajoy (el encargado más probable de gestionar el asunto si se cumplen las previsiones). Él sabe que va derechito al Consejo de Estado (cuando a donde debería ir derechito es a su casa o a ya saben ustedes dónde) y con eso le basta. Para nosotros también es dudoso qué puede aportar ese hombre al funcionamiento del Alto Organismo, pero es que en España somos así de agradecidos: damos la patada a los nombres que nos sacan del pozo y tratamos de borrar su memoria y premiamos a los que nos han metido en él.

Por más que «retrase sus vacaciones para atender el incremento de la prima de riesgo», yo (y creo que también muchos de ustedes) preferiría que no atrasara las vacaciones y que, desde luego, rectificara inmediatamente la fecha de las elecciones. Lo mismo da si quiere ponerlas en 28-O el 11-S. Pero, por favor, que las adelante. Para que de esta forma se vaya a su casa (o a donde ustedes se imaginan) un señor que jamás ha pensado en el conjunto de los españoles y que ha permitido que bandas de facinerosos se hayan ido apoderando de parcelas de la Nación que nunca debieron haber sido cedidas.

Foto incompleta. Detrás de él tendrían que correr los 5 millones de parados que deja.

Españoles: ZP se ha ido

Bueno, todavía no. Pero saber que tiene fecha exacta de caducidad, al parecer, ha llenado a muchos de una alegría muy grande. Tanta, que al parecer algunos de esos muchos hasta lamentan que no viva ya el carnicerito de Málaga para dar la noticia:

Continuar leyendo «Españoles: ZP se ha ido»

Miedo, terror y pánico

La entrada será breve, porque la noticia no admite paliativos. Seguramente recordarán ustedes el viejo chiste sobre «la diferencia entre miedo, terror y pánico». Tres emociones que hoy parecen recorrer de parte a parte a los socialistas manchegos. Vean ustedes cuál es mi concepto:

  1. Miedo es perder las elecciones y que desalojen a los tuyos de todas partes.

Que sí, que también valdría para Camps o Gallardón, ese socialista de derechas que se ha ganado por derecho propio el título de «Alcalde más manirroto de España». Pero por de pronto, las auditorías de los ex-feudos socialistas son mucho más preocupantes. Aunque sólo sea porque afectan a media España. Y cuando el PP llegue a la Junta de Andalucía, que parece ser que sí hay posibilidades, a más de las dos terceras partes.

Han ganado


Finita la guerra. Entrechocadas las armas electorales, el P(SOE) obtiene 169 escaños (5 más que en 2004) y el PP mejora sus resultados en 6 escaños y pasa a obtener 154 (153 más uno que el voto por correo ha conseguido arrebatar a CiU). El P(SOE) gana las elecciones y será el encargado de formar gobierno, en principio.

Es llegado el momento de hacer autocrítica. Lo primero, nos parece incomprensible que habiendo llevado a cabo una política desastrosa en muchos aspectos (medio ambiente, relaciones internacionales, economía, defensa…), el P(SOE) haya subido en escaños respecto de 2004. Es decir: aun demostrando sobradamente que no saben gobernar, han ganado. Luego, cabe deducir que si han ganado sin méritos propios, es que han aprovechado bien los errores ajenos. Errores que no solamente hay que atribuir a la campaña electoral, sino que hay que comprender toda la legislatura en el análisis. Los desafortunados comentarios de Arias Cañete acerca de los camareros latinoamericanos y de Ana Mato sobre los niños andaluces han sido la puntilla. La aceptación de debates en inferioridad de condiciones, responsabilidad de Pío-sin-piarlas.

También estas elecciones certifican y dan fe del triunfo del gobierno-propaganda frente al gobierno-gestión. Del gobierno que consigue que sus ciudadanos digan: «No me importa que lo hagas bien o mal; dame algo de comer y diviérteme un poco». Incluso, cabe decir que ese discurso, frente al de «os prometo riqueza, pero también os digo que habrá que trabajar por conseguirla», es sencillamente imbatible. Pese al desgaste, el aparato mediático del P(SOE) sigue intacto: emisoras de radio como la SER, diarios (¿?) como «Público», la redprogresista.com… Todos ellos han colaborado eficazmente en levantar esta Matrix que ha impedido a muchos ciudadanos ver con claridad las cosas. Los agentes Smith volverán a pasearse con impunidad y recochineo gracias a esta segunda victoria.

En cuanto al PP… no sé si es el momento de darle una yoya (no de las de Carlitos de GH, sino de las de «yo ya te lo decía»). O puede que sí. El PP pasó al menos un año de esta legislatura en estado catatónico debido a la enormidad del atentado del 11-M, que muchos hemos denunciado como la operación de agit-prop más perfectamente ejecutada en toda la historia de nuestra democracia (y casi cabría decir del P(SOE)). Tan perfecta fue su ejecución que a día de hoy no se sabe quién ordenó el atentado, qué explotó en los trenes y quiénes fueron los autores materiales de la atrocidad. Sólo se conoce su beneficiario último.

No es momento de dar gran lanzada al moro muerto. Sí lo es de recordar que en su momento nosotros ya hablábamos de la endeblez esencial del discurso de Rajoy. El jefe de la oposición se puso las pilas tarde, muy tarde. Y no totalmente. Percibimos el cambio durante la comparecencia por el «accidente de la T-4». Lentamente, pero tímidamente, Rajoy comenzó a articular un discurso de verdadera oposición. Bien es verdad que ese discurso padeció la sordina televisiva impuesta por el abrumador dominio en ese medio del P(SOE); pero si a ello le unimos el exceso de educación que ha mostrado siempre Rajoy, frente a la desenvoltura, descaro y en ocasiones desvergüenza del P(SOE), no es difícil comparar a Rajoy con un elefante y Z con una avispa.

Consideramos que el verdadero revulsivo para el PP fue la entrada en campaña de Manuel Pizarro. Más allá de los arriolines y los sorayos, el PP empezó a hacer —nuevamente tarde— una campaña más valiente y menos acomplejada que hasta el momento. Esfuerzo realmente no baldío, pero insuficiente a todas luces, como han demostrado las elecciones: el PP sube, especialmente en Cataluña y Andalucía, pero no lo bastante.

En segundo lugar, no es menos destacable que en materia de propaganda y dialéctica el P(SOE) está a años luz del PP. Sólo así se explica que los dirigentes populares, teniendo la razón de su lado, con datos y toda la parafernalia que hace al caso, hayan sido incapaces de trasladar al pueblo (que no es alumno de universidad) la verdad y de desbaratar los embustes y cortinas de humo socialistas. Que el pueblo quiere mensajes sencillos, duros y contundentes. Mucho más, si gracias a la LOGSE el nivel de comprensión ha descendido notablemente, como demuestran los informes PISA de los últimos años.

Prueba fehaciente de ello fue la utilización política del asesinato de Isaías Carrasco —emocionante declaración de la hija de Carrasco, pero leída y por tanto, preparada—. Probablemente repugne considerar que el asesinato de un hombre pueda haberse utilizado políticamente, pero léase —u óigase, en su caso— con atención el mensaje. La agresión de Patxi Nadie a Rajoy, impidiéndole entrar en la sala de Plenos del Ayuntamiento, milimetrada. Y la sombra de ETA, que como dijimos el sábado, prefería el escenario que hoy se ha producido. Es decir: victoria del P(SOE), quien hoy por hoy sólo tiene que pactar con el PNV para llegar a la mayoría absoluta. Y con los dos escaños de IU, por supuesto a remolque del P(SOE), la legislatura está hecha. ERC se ha hundido (pasa de 8 a 3 diputados) y deja de ser determinante. CiU gana un escaño (a costa del PP), pero pese a ello tampoco es determinante.

Aparece en escena Rosa Díez. Concita, efectivamente, el desencanto de los votantes socialistas, materializado en un escaño. Y se queda fuera Albert Rivera, que no quiso concurrir con ella a las elecciones (tal vez por un exceso de personalismo). Se va Llamazares y es heredado por Joan Herrera, con lo cual no vemos la «buena noticia» por ninguna parte, ni siquiera para ellos.

Complicada legislatura se avecina. Esperemos que ZP no gobierne de espaldas al 40% del electorado, como ocurrió la legislatura pasada. No pondremos la mano en el fuego por ello, pero puede que aún quede alguna esperanza.

B.O.


Para algunos que ya tengan una cierta edad y un uso más o menos continuado del IRC, estas siglas les han de recordar algunos de sus más negros momentos, especialmente si nos referimos a los primeros años de Internet, en que su popularidad creció de forma exponencial y un joven informático, Khaled-Mardam Bey, se hacía prácticamente de oro con su cliente de IRC, el famosísimo mIRC. Las siglas a que hacemos referencia significan en primer lugar Back Orifice. Traducido al español, queda en el poco agraciado nombre de «agujero del culo».

El caso es que el famoso Back Orifice fue el primer troyano del IRC que yo recuerdo. Por aquel entonces era una amenazadora novedad que alguien a distancia te pudiera abrir y cerrar el ordenador, meterse en él, curiosear en tus archivos y hasta abrirte o cerrarte el CD. Nos sentíamos indefensos (especialmente si uno era torpe, como un servidor de ustedes) y en aquel entonces, que la seguridad informática no estaba ni de lejos tan desarrollada como ahora, los gamberros disfrutaban haciendo que te fueras por las patas abajo con la amenaza de «meterte un troyano».

Viene a cuento este largo exordio a cuenta de las elecciones americanas, cuya banda sonora debería ser la de la película El día más largo. Por ahora, lo único que sabemos es que en el lado derecho los sufragios se inclinan por John McCain (Mitt Romney se ha puesto a su disposición, así que pronto ha acabado la disputa). En el lado izquierdo la cosa está más animada y quizá por eso los medios han dedicado más atención. Hay dos candidatos, o por decirlo más gráficamente, candidato y medio. Pese a no haber empezado con un gran pie, Bara(c)k Obama ha remontado y puede contemplar las próximas convocatorias del largo proceso electoral estadounidense con esperanza. Se puede decir, aunque sea un chiste fácil, que Billary «lo tiene negro».

Pero las cosas no son así de simples. Billary Clinton ha demostrado que su rival ha tenido un pasado musulmán por el que los asesores de éste han pasado de puntillas. Ya sabemos que detrás de Hillary (la Hilaria, que dice mi padre) está un pasado de inoportuna ausencia de quitamanchas y de regia dignidad ante el chaparrón posterior. Sin embargo, ¿qué hay detrás de Obama? Puede que tal vez sólo estén detrás de él sus partidarios. Pero la foto en que se le ve vestido de musulmán en una época en que practicaba efectivamente el credo musulmán despierta muchas dudas.

Dicho de otro modo y poniéndonos en lo peor: la apestosa corrección política está afectando a diversos ámbitos de la vida norteamericana. Me entero vía mi amiga Lady Vorzheva (que a su vez me remite a un blog en inglés) del caso de un universitario que tiró por el retrete unas copias del Corán después de pelearse con unos compañeros musulmanes. Le han expedientado y expulsado de la Universidad Pace (bonito nombre). ¿Hubiese existido la misma respuesta por parte de dicha universidad si los ejemplares destrozados hubieran sido de la Biblia, o de Hojas de Hierba, de uno de los mayores poetas norteamericanos, Walt Whitman?

Pues bien. Imaginen ustedes qué podría ocurrir con un Presidente simpatizante de la shari-a (o cuando menos no beligerante respecto de la expansión musulmana en los USA), al que los musulmanes utilizaran como resorte para invadir culturalmente los USA. Para pensarlo, ¿no? Los USA podrían llevarse un disgusto mayúsculo si después de haberse partido la cara en Irak con los yihadistas y en Afganistán con los talibanes (a los que alguna prensa malintencionada de aquí llama insurgentes) acabaran teniendo el enemigo en casa. Se podría decir que los musulmanes habrían introducido un troyano en los USA. Aunque puede sonar racista, que se sepa, ningún agujero del culo es blanco. Y la corrección política, usada contra la democracia, un arma peligrosísima. Lo estamos comprobando ya en España. Y bueno sería que los norteamericanos tomaran nota, en vez de sonreírse con suficiencia cuando hablan de la «vieja Europa».

Cambiar para no cambiar


Tal vez como yo vi el debate, los dos candidatos se enzarzaron en un baile de cifras que aburrió hasta a las ovejas. «Las mías son mejores que las tuyas», parecían decir ambos. Pero yo no noté una especial cercanía respecto del ciudadano. Suena de un modo alarmantemente parecido a lo que ocurre en Cataluña: los políticos hablan de lo que interesa a sus respectivos partidos (el sacrosanto Estatut, por ejemplo) en vez de preocuparse por la ciudadanía, a la que multan si no hablan la lengua de Pompeu Fabra. Y la ciudadanía se ha ido divorciando de los políticos.

No sé si el debate de ayer lo «ganó» Rajoy o no. Más allá de las fidelidades fanáticas modo arabico, por las cuales unos dirán que ganó «claramente» uno u otro, tengo la impresión de que el debate lo perdimos todos. El debate es cosa muy buena cuando se hace sin cortapisas. Cuando no hay representantes de los partidos que «negocian» de qué se va a hablar y de qué no. Y que no se dé la brasa acerca de otros mil detalles que no dependen propiamente de los candidatos: la luz indirecta, la altura de los estrados, las facultades del moderador… En Estados Unidos tienen la saludable costumbre de debatir sin ese tipo de cortapisas: los candidatos salen a pecho descubierto (en el caso de Billary Clinton, posiblemente pudorosamente cubiertos) a partirse la cara dialécticamente, con argumentos y contraargumentos, sin escudarse en detalles realmente poco importantes. Y sin esconderse ni lamerse heridas pasadas, cual si de un cuadrilátero se tratase y se estuvieran jugando el campeonato mundial de los pesos medios.

Los españoles quisiéramos algo así. Sobre todo, porque somos latinos y de sangre caliente y en nuestra vida rutinaria las cosas se dicen a la cara y sin demasiados miramientos. Vean, si no, a ese Joan Herrera, candidato de un partido minoritario (comunista alternativo, como si la «nada» de Llamazares no bastara), que se cree en el derecho de decir que «a la Iglesia hay que mandarla a pastar fang» (muy libremente, «a comer mierda»). Ah, los buenos tiempos del 36… ésos que algunos quisieran que volviésemos a ellos… Pero no. Están empeñados en mantener los dos perfil bajo. Han preferido un debate modo scandinavo. Y en España, la España jonda, eso aburre. Tampoco se trata de echar la lengua a rodar: si hubiese querido, Rajoy hubiera tenido argumentos para machacar de sobra a ZP. Pero supongo que por consejo de sorayos y arriolines, Rajoy dejó con vida al presidente-candidato. Que no es «tonto», ni mucho menos. Otra cosa es que no sepa gobernar (no sabe); pero liarla, sabe de aquí a Lima (como que Rubalcaba ha sido su mentor: lo que significa que aprendió del mejor).

Con estas premisas, el debate me pareció innecesario. Todavía más, si tenemos en cuenta que fue moderado por una empleada de Manuel Campo Vidal, de forma que todo queda en casa (hoy ya no queda gran cosa de aquellos inmensos ojos negros y aquella voz femenina y alegre que hace ya unos años nos daba los deportes en la tele… y es que el tiempo no perdona). Y que no se abstuvo de favorecer a ZP con los trucos más viejos de la moderación de debates.

Un detalle me llamó la atención. Un candidato decía «Yo haré esto»; y el otro respondía «Pues yo haré esto y más», que suena a lo de «Pongo 1000 sobre la mesa» y «Los veo y pongo 1000 más». Más honrado y —también menos político, ciertamente— hubiera sido decir: «Me van a dejar hacer esto». «Pues a mí me van a dejar hacer lo que a ti y además esto otro». ¿Y quién es el sujeto elíptico? Es lo malo de la política española actual: que está en manos de sujetos elípticos, cuya sola mención en un foro y/o momento indebido puede traer montones de problemas. En mi opinión, la banca (y en especial los bancos «fuertes») entraría en ese grupo. No sé si hay más sujetos elípticos, pero ésa es hoy una hipoteca (vaya por Dios: ya tuvo que salir la j***da palabra) con la que todo partido que aspire a gobernar debe contar en España.

Y gane Rajoy o gane Z, para los de a pie las cosas seguirán más o menos. A los únicos que puede afectar ese cambio es a aquellos que tienen valores en Bolsa, en SICAVs, en SGRs… A los demás, seguramente les importará poco. Los bancos apretarán más el nudo de la… horca (perdón, hipoteca), la leche y el pan subirán un poco más (a lo mejor puede que bajen después), las patatas serán más caras también y el chocolate más espeso. Pero, ¡qué caray! Esto es la fiesta de la democracia, en la que se ejercita el único derecho que de verdad tenemos reconocido los españoles: el de votar.

Lo dicho: cambiando para no cambiar. Amén.

P.D.- Y aquí, el debate que a muchos nos hubiese gustado ver…

Pensamientos al vuelo

Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza

starcrazypie astrology

the astrology blog | sara shipman

Las cuatro esquinas del mundo

Nadie entre sin aumentar la entropía

Mirando hacia arriba...

Reflexiones sobre cosas que pasan en los cielos

El vuelo del albatros

Pensamientos diversos a vista de pájaro

Cuatro amiguetes y unas jarras

Ya que no podemos arreglar el mundo, hablaremos de lo que nos interesa: la política y los políticos, el fútbol, el cine, y todo lo que nos molesta, acompañados por unas jarras de cerveza. Bien fresquitas, por supuesto

General Dávila

Nada hay como el soldado español y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura

VIA LIBRE

Escribo y difundo lo que me interesaría leer. Para todos los públicos

Verdades Ofenden

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin – (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés)

C Y K L O S

Asociación de Astrología de Cataluña

Queremos salir de la Crisis

¿Los políticos Tambien?

Galicia Futura

Blogazine Independiente / Abierto 24 horas

La Imagen Reflejada

El Patito se vió reflejado en el agua, y la imagen que ésta le devolvía le cautivó por su hermosura: era un magnífico Cisne

Es war einmal...

"Los dogmas del quieto pasado no concuerdan con el tumultuoso presente." (Abraham Lincoln)