Elección… de morros

Pues qué quieren: entre esta mujer…

Y ésta otra…

Para que ustedes se sitúen, la primera es la imagen de la actriz Loretta Swit, conocida en España por haber interpretado a la Comandante Margaret Morritos Calientes Houlihan en la serie de humor M*A*S*H. Una hermosa mujer, por cierto. No sé ustedes; pero yo entre las dos, francamente, tengo la elección muy clara. Pasemos por alto el pequeño detalle de que la Pajina se estira alla porca en su escaño mal ganado de senadora. Sigue leyendo

Licencia para…

… decir chorradas, sin duda. Esta vez ha sido Marcelino Iglesias, flamante nuevo Secretario de ¿Organización? de la pesoe. No sé qué tiene ese cargo, que todos sus titulares han acabado destacándose por decir solemnes gilipolleces, al menos los tres de la etapa zetapenka: Pepiño, la planetaria Leire Pajín y ahora Marcelino Panyvino Iglesias (no todo el rato, pero sí ha dejado unas cuantas perlas).

No obstante y aunque sean dignas de mención semejantes paridas, eso no debe desviar nuestra atención. Se ha generado mucho ruido mediático con la renovación y con las inadecuadas declaraciones del alcalde de Valladolid. Maniobras de distracción, cortinas de humo. O como diría el poeta: «sombra, humo, polvo, nada».

Sin embargo los españoles, que nos merecemos un gobierno que no nos mienta, queremos luz y taquígrafos acerca del contenido completo del pacto que ha finalizado la pesoe con los nacionalistas vascos. Es decir: a cambio de aguantar los españoles un año y medio más a ZP y no ir a elecciones anticipadas, ¿qué le ha dado (entregado) ZP a los hijos de… Sabino Arana? Sospechamos que el precio ha sido muy alto, que va a perjudicar a España en general (no en otra cosa piensan esos resentidos) y que va a costar mucho tiempo y trabajo que las cosas vuelvan a su cauce natural. Pero esa es la tónica de la izquierda: crea problemas donde no los había y agrava los que ya tenemos los españoles… Que Dios (o Jaungoikoa, ya puestos) nos cojan confesados cuando nos vayamos enterando en qué ha consistido el cambalache. No será el nuevo Presidente, Rubalcaba, quien nos lo diga.

Una descripción

«Y, efectivamente, también en lo psíquico pertenece a la raza de los flemáticos, de los temperamentos fríos. No conoce pasiones recias, avasalladoras; no es arrastrado hacia las mujeres ni hacia el juego; no bebe vino, no le tienta el despilfarro, no mueve sus músculos, no vive más que en su estudio, entre documentos y papeles. Nunca se enfada visiblemente, nunca vibra un nervio en su cara. Sólo para una leve sonrisa, cortés, mordaz, se contraen estos labios afilados, anémicos; nunca se observa bajo esta mascara gris, terrosa, aparentemente desmadejada, una verdadera tensión; nunca delatan los ojos, bajo los párpados pesados y orillados, su intención, ni revela sus pensamientos con un gesto. Sigue leyendo

Sin-canon

Via anghara me entero del puñetazo en la boca que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha propinado a la menestra Sinde y a sus queridísimos de la $GA€. No menos me sorprende la respuesta de ésta, en el sentido de que “buscará una alternativa“. Vamos, que le buscará las vueltas. Igualico que con el Estatut. De momento, dejo a ustedes con el puñetazo:

Este partido está en la legalidad mientras la legalidad le permita adquirir lo que necesita; fuera de la legalidad cuando ella no le permita realizar sus aspiraciones.

Pablo Iglesias

(no digan ustedes que no estaban avisados…)

La ben-eixida

Como diría Emilio el Moro, en paz descanse y en la gloria nos veamos, ¡que se fue La Lirio! Mentira parece que después de tanto tiempo podamos dejar de ver el careto acibarado de la Voguemomia los viernes a la hora del condumio, contándonos las mentiras que ha aprobado el Gobierno y dando venia a los periodistas-masajistas (a las moscas cojoneras de LD y la Gaceta ni agua, vamos).

La hija de… don Wenceslao Fernández de la Vega (¡presente!) ha brillado especialmente en tres momentos que yo quisiera recordar aquí, no necesariamente por orden cronológico. El primero de ellos fue el incendio de Guadalajara. ZP era más o menos primerizo e hipersensible a los abucheos (lo sigue siendo, por cierto). Los abucheos provocan la aparición de ronchas y sarpullidos en su piel finísima, de tal manera que tuvo que ir la Voguemomia en calidad de Vice para calmar los ánimos de los arriacenses, tras un incendio que quemó 11.000 hectáreas de bosque y mató a 10 personas de un retén. ZP se quedaba en los Madriles disfrutando de Wagner (no iba a interrumpir el gozo de dormir durante cinco horas en una ópera). El asunto no está apagado del todo, aunque todavía no se ha empapelado a nadie. ¿Será que la sombra de Bono aún es alargada allí?

El segundo momento estelar fue la coordinación (es un decir) del secuestro del Alakrana, que le pilló fuera de las Batuecas. Todo un prodigio de incomunicación: las familias pasaron semanas enteras sin saber nada de sus maridos e hijos por el Gobierno. Los ministros interesados en el caso ni siquiera se hablaban entre ellos (y prácticamente en lo que restó del Gobierno ya fenecido). Quizá por eso decidió intentar llevarlo a distancia. Pero la Voguemomia debió ya saber que hay acontecimientos que no se pueden manejar a distancia, sino que hay que estar al pie del cañón. Eso puede marcar la diferencia entre el triunfo y la derrota (que se lo digan a Gerhard Schroeder, a quien el haber estado al pie del cañón en unas inundaciones le valió un triunfo electoral). Y fue además el principio de un via crucis de secuestros y correlativos pagos.

Y el tercer momento que quiero traer a su consideración es la histérica persecución emprendida contra los periodistas Dávila y Alfageme porque se descubrió su empadronamiento irregular en la población valenciana de Beneixida, poco antes de las elecciones generales. La habían hecho cabeza de lista por Valencia, donde ella tiene sus raíces, pero no su residencia habitual. Quedaba fatal que alguien que pretendiera ser diputada por Valencia no viviese allí (por el tema de la «cercanía al pueblo», ja); así que ni corta ni perezosa, se fabricó un empadronamiento à la carte, ocultado al censo y hasta al BOE.

Pero la revista Época descubrió la pirula y lo denunciaron. Eso la puso de los nervios, y mucho más cuando se descubrió que la vivienda en la que presuntamente residía la individua reunía escasas condiciones de habitabilidad (humana). Y mucho más cuando los vecinos hablaron y dijeron que nunca habían visto por allí a esa señora. Recuerda un poco la historia de la doble afiliación al partido nazi de Herbert von Karajan: lo que le importaba no era que se supiese que había estado afiliado a él, sino que se había afiliado una segunda vez porque la primera no había sido la buena. Y ni corta ni perezosa, pretendió usar el aparato del Estado contra estos dos periodistas. Afortunadamente quedan jueces honrados y a la Voguemomia le salió el tiro por la culata. Y sus propios compañeros de partido han remachado el clavo impidiendo que para las próximas elecciones repita la treta.

Así, pues, ahora que ya estará fuera del Gobierno, tendrá tiempo de empadronarse correctamente en Beneixida y arreglar su casa. Aunque al mal decir de algunos, probablemente viva mejor en compañía de los espectros que de las personas. La astracanada protagonizada en el Valle de los Caídos (y casi les digo que todo el tema del Valle de los Caídos) lo demostraría de de sobra. No desentonaría en un mal remake de La noche de los muertos vivientes, de George A. Romero, película de culto de los amantes del gore, como es sabido.

Tampoco ganamos mucho con su salida. Rubalcaba, le Fouché espagnol, se halla ahora mismo en la misma situación que su original francés: hay vacío de poder formal (en el caso del francés, derrotado Napoleón en Waterloo y antes de la restauración borbónica) y él es quien maneja todos los resortes. Será él quien ponga cara a partir de esta semana a las tenidas los Consejos de Ministros de los viernes durante la sesión de masaje periodístico rueda de prensa subsiguiente.

De los otros personajes sólo nos queda decir que también son ben eixits. Y que hablaremos de ellos en una entrada próxima. Mientras tanto, les dejo con la segunda estrofa de La Lirio (que curiosamente no suele aparecer en las letras de la canción subidas a Internet), pero cantada por Emilio el Moro, que en la gloria nos veamos en cola y con cupón de cartilla…

Un hombre vino de Cuba
que a la Bizcocha ha
pagao
cincuenta pesetas rubias
por aquel loro pelao,
por aquel loro mojao.
Dicen que fue Fidel Castro
porque quiere inaugurar
un zoológico en La Habana
y le farta este ejemplar.

Y de Cái a Almería
corre el novio de la Lirio
dando saltos de alegría…

La Lirio, la Lirio tiene,
tiene una cara la Lirio
que te la encuentras de noche
y te quedas como un cirio.
Se dice que mató a un hombre
de un susto que le pegó,
pero la verdad del cuento,
ay, Lirio de mi  tormento,
es que Cái ya descansó.

Y a la mar, ballenas
y a los muertos, cirios.

Y pa’ alegrarme mare de mi arma,
saca el güisqui, cheli,
que se fue la Lirio,
saca el güesqui, chili,
que se fue…
¡Que se fue la Lirio!

P.D.- En el caso presente, al decir de las malas lenguas, sería la novia.

Actualización

Y si lo quieren con música, aquí lo tienen:
Emilio el Moro – La Lirio

Respuesta a un sociata

A veces, surfear por Facebook le trae a uno gratas sorpresas como ésta. Ante el argumentario rancio y manido de un señor «de izquierdas», una amiga mía le contesta con toda razón y, sobre todo, sin los complejos habituales que padecen los dirigentes de su partido a la hora de decir las cosas claras. A ella, al menos, no le da miedo que los verdaderos fascistas la traten de «facha».

Por otro lado, es gracioso que insistan ellos en que los de derechas somos «nostálgicos de tiempos pasados», cuando da la impresión de que los verdaderos nostálgicos son ellos. Nostálgicos de una República idílica, en la cual a un facha (o un terrateniente por el mero hecho de serlo, o a un seminarista por llevar sotana) se le podía torturar o pegar cuatro tiros sin necesidad de juicio, ni papeles (qué murga eso del papeleo y de las garantías procesales, oigan) y enterrarlo en una fosa común para que no pudiera ser encontrado (y por tanto buscados, juzgados y castigados los criminales). Les dejo ya con el asunto. He modificado un poco el texto, pero no se pierde el sentido de lo principal.

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El silencio de los borregos

Por su interés reproducimos esta entrada de un blog que nos ha llamado mucho la atención. Original aquí.

Empiezo a entender por qué se ríen de nosotros

Que el partido que nos gobierna, porque hoy estoy generosa, maneja con maestría los medios no es una hipótesis nueva. Pero que permitamos que la mayor parte de la programación televisiva se haya repartido, si bien desproporcionalmente entre “la traición a la poligonera” y “Trini no quiere ser señorita” es motivo suficiente para que cualquier orangután venezolano o de cualquier otra selva, se cachondee de nosotros.

Que los mercenarios mediáticos del secretario general del partido que nos gobierna anduvieran hace semanas llenando horas en los medios contando milongas sobre unas escuchas peperas en Madrid y, poco menos, habría que enviar a galeras a Esperanza Aguirre, es lo acostumbrado. Pero hace unas fechas se presentaban pruebas en las que un tal José Luis (por aquel entonces candidato a dicha secretaría) y un tal Jesús (que acabó siendo ministro de Trabajo) andaban investigando cositas de un tal José (hoy presidente del congreso), a la sazón su rival por aquel entonces. Pero ahora calladitos todos los mercenarios, que es mucho más relevante contar cómo un camarero se benefició a una señorita hace unos meses…

Que hace unas fechas le hayan metido un palo, o dos por bocazas, a José Luis y al todopoderoso Alfredo en unas democratísimas y nada forzadas primarias a la candidatura madrileña y que lo más relevante del tema sea que Alfonso Guerra haya dicho “Señorita Trini”… manda huevos que dijo aquél.

Que el presidente de Venezuela trastee por la jungla, jugando a los soldaditos con etarras (y no lo digo yo, que lo han dicho ellos y delante de un juez) no nos conmueva tanto como la declaraciones de la princesa del pueblo… Pero calladitos todos los mercenarios… manda huevos.

Pero lo mejor está por llegar, porque cuando terminemos con la rubia, vendrá la morena que tendrá que pasearse por los juzgados con su ex, ése de los pantalones de cuello vuelto (eso sí, de los caros).

Al menos los más de cuatro millones de parados, y subiendo, estarán entretenidos viendo la tele mientras esperan que se les corte el suministro de luz por falta de pago.

¿Queda todavía alguien que se extrañe de que se cachondeen de nosotros?

“La televisión puede darnos muchas cosas, salvo tiempo para pensar” (Bernice Buresh).