No sabemos quién tendrá que irse o que quedarse en el PP. Que tiene que haber un cambio radical, nos parece clarísimo. Rajoy ha dicho que quiere hacer «su propio equipo» —parece ser que el anterior no lo era; y si no es así, ¿quién se lo impuso? ¿Aznar? ¿Fraga?—. En todo caso, en esta entrevista al analista político Florentino Portero en La Nación despeja algunas dudas.
Gonzalo Altozano.- Analista del GEES, uno de los ‘think tank’ más marchoso de la derecha española, analiza para La Nación el ¿último? descalabro electoral del PP.
-¿Puede el PP hablar de «dulce derrota»?
-Ha ganado votos y consolidado su posición allí donde gobernaba… pero ha perdido las elecciones.
-Parecía difícil tenerlo más fácil para ganar.
-Sin embargo, no ha hecho una oposición inteligente.
-Ha sido firme en algunos asuntos. Por ejemplo, ETA.
-Zapatero negoció con una banda terrorista la organización territorial del Estado y el PP se indignó. El problema es que dio por sentado que negociar con ETA estaba mal.
-¿Y no lo estaba?
-Sí, pero tendría que haber hecho pedagogía. Porque muchos españoles piensan que el Gobierno hizo lo correcto. Y lo piensan porque nadie les explicó lo contrario.
-Es decir, que lo del PP no es el marketing político. En cambio, la izquierda…
-Está acostumbrada a jugar con conceptos, con ideas. Es porque se nutre de profesionales del pensamiento y la comunicación: académicos, sociólogos, politólogos…
-¿De quién se rodea el PP?
-De los altos cuerpos de la Administración. El PP es el partido de los funcionarios.
-Y eso le hace saber mucho de…
-Leyes y procedimientos administrativos.
-¿Sólo con eso se ganan unas elecciones?
-En el PP siguen pensando que para vencer basta apelar al sentido común y al bolsillo de los españoles. Y basar su política en eso equivale a un suicidio colectivo.
-¿Qué tiene que hacer el PP para salvarse?
-Dejar de dar la espalda a las técnicas de la mercadotecnia, instalar en la calle Génova un equipo de profesionales de la comunicación (no de la política), contar con gente del mundo de la empresa.
-Ya tienen a Pizarro.
-El suyo fue un fichaje de última hora que no ha dado buen resultado: no sabe de política.
-¿Cuál sería la labor de ese equipo del que habla?
-Hacer que el partido esté en campaña durante toda la legislatura y no las dos últimas semanas antes de las elecciones.
-Esas últimas semanas, ¿sirven para algo?
-Para mejorar la imagen, para ajustar la estrategia… en la medida, claro, en que haya una estrategia.
-¿Qué entiende el PP por estrategia?
-Su idea de comunicación es dar ruedas de prensa. Pero con eso no se llega a la gente. Esa es la razón por la que la derecha siempre va a remolque.
-¿Quién tiene la culpa?
-La cúpula del PP, que es muy débil.
-¿Y la base?
-La base no, la base es fuerte. Lo ha demostrado estos últimos cuatro años.
-¿Cómo?
-Oponiendo un montón de iniciativas a los intentos de liquidación de España. Es la derecha vital.
-Ponga un ejemplo.
-Internet. Ahí la derecha está creciendo tanto que la izquierda ve con preocupación el efecto que eso pueda tener sobre los jóvenes.
-Entonces la derecha de a pie…
-Tiene las cosas más claras que sus dirigentes. Los inquilinos de Génova 13 -algunos tan relativistas que parecen de izquierdas- no merecen a sus votantes.




