Autor: Aguador
Los cuatro jinetes de la poca madre
Falsos mitos vascos 2
Falso mito vasco número 2.- El Euskera (lengua vasca) es la prueba de la existencia de una nación diferente.
Los nacionalistas vascos declaran orgullosamente: «Tenemos una lengua distinta. Luego somos una nación». Esta es una afirmación que no resiste apenas tres segundos de análisis. Si equiparamos «lenguaje» a «nación», resulta que Suiza no existiría, dado que en ella se hablan cuatro lenguas, todas ellas oficiales. Francia, modelo de estado unitario y centralizado, tampoco existiría, puesto que aparte del francés, se hablan lenguas como el bretón, italiano, vasco, alsaciano o diversas variantes del francés (la «langue d’oc» y la «langue d’oil»)
Por otra parte, si lenguaje es igual a nación, un inglés, un estadounidense, un jamaicano o un nigeriano (¡o incluso yo!) compartirían la misma nacionalidad. Y lo mismo se diga del español: el español, el mexicano, el uruguayo o el guatemalteco serían compatriotas. En cambio, un señor de Madrid no sería compatriota de un gallego, o un andaluz de un vasco, por hablar una segunda lengua distinta.
Siguiendo con la reductio ad absurdum, flamencos y valones ya no serían belgas (de hecho, ya se han visto los primeros garrotazos por esta cuestión), sino quizás, franceses y alemanes. Por otro lado, los austríacos serían alemanes por hablar la misma lengua (curiosa coincidencia entre Sabino Arana y Hitler). Y siguiendo ese mismo principio, habría que iniciar la segregación de la Val d’Aran del territorio catalán, porque en esa comarca no se habla catalán, sino aranés, que tiene reconocida la condición de lengua.
Incluso, dentro del País Vasco habría que dividirlo en tantas partes como dialectos tiene el euskera. Las variaciones entre dichos dialectos eran tales en un momento determinado que los lingüistas nacionalistas (empezando por el propio Sabino Arana) tuvieron que crear de la nada una variedad standard, que desconocía por completo la variedad y riqueza de los dialectos vascos.
Añadamos que existen zonas donde el euskera no se había hablado nunca, como buena parte de Álava o las Encartaciones de Vizcaya. Si «lengua» es igual a «nación», ¿se puede considerar que estos territorios son «menos vascos» que el resto?
El laberinto andaluz (y II)
Siguiendo con el post anterior, retomamos nuestro análisis del «prototipo del señorito» y su utilización política. Debido a ese pasado anarquista —que no fue muy glorioso: recordemos lo de Casas Viejas, donde ahora la Junta quiere construir un casino u hotel para echar tierra sobre la memoria histórica que no interesa—, la ideología izquierdista ha gozado siempre de gran predicamento en Andalucía. El largo paréntesis franquista, que llenó de suecas victoriosas las playas de Torremolinos y Benalmádena, y de niños pijos las de Marbella, está presto a ser olvidado.
Por eso, en período electoral, Manolito Chaves sabe ya lo que tiene que hacer: colgar en su perchero los trajes cortados a medida y los zapatos Gucci, y calzarse las abarcas, ponerse los pantalones de faena y la chaqueta de pana. Así, vestido de esta guisa, se presenta él a los mítines gritando hasta desgañitarse: «¡Zomo de lo vueztro!». ¿Qué huelen un poco a naftalina? No importa: el candidato se coloca lo suficientemente lejos del electorado y ya no huele. ¿Ves que fácil? Y los súbditos asienten satisfechos: «Éze é de lo nueztro».
Es decir, Chaves se presenta a sí mismo como el «gran campeón de la lucha contra los señoritos», el que «favorece al pueblo» y otras zarandajas electorales varias. Y el PSOE andaluz ha hecho un «buen trabajo» estos años, colgando al PP el sambenito y la coraza de sapos de ser «partido de los señoritos». Porque saben que el odio al señorito en Andalucía es capaz de movilizar sentimientos y pulsiones emocionales muy profundos. Sólo así se explican los ladridos de Alfonso Guerra en el 96, alertando de que «venía la derechona». Burdos y mentirosos, pero muy efectivos en Andalucía.
Sólo así se explica que el PP haya conseguido crecer «algo» en todos estos años (recordemos que se refundó entre 1989-90) y significativamente más en las ciudades que en el campo. El votante andaluz, incluso el desencantado, aún hoy identifica al PP con la derechona de Guerra y vota PSOE por el «miedo» de que vuelvan los señoritos de antes. O tal vez no quiere votar PSOE, pero a la derechona del PP no la votará jamás y se queda en casa o se va al campo, azí me den una pedrá zi voto a lo zeñorito der PP. Por todo lo cual, horadar ese muro de miedo, ignorancia y al mismo tiempo comodidad intelectual es verdaderamente difícil, por no hablar de horadar el muro casi infranqueable del ostracismo de los medios de comunicación, controlados por la taifa de Manolito. No se sabe qué esfuerzos están haciendo Javier Arenas o Teófila Martínez, pero seguro que habrán de sudar la camiseta.
Es decir, básicamente donde hay menos cultura es donde saca el PSOE sus votos. Por supuesto: la corrupción que ha supuesto el PER ha atado muchas voluntades al PSOE, bien por convencimiento, bien por vergüenza. En cuanto al presunto crecimiento en las ciudades, están empezando a solucionarlo: el férreo control político de las Universidades andaluzas hace imposible que la verdad circule cuando ésta es perjudicial para el PSOE. Conocemos ya algún caso de mobbing producido en la Universidad andaluza a causa de enemistades que poco tienen que ver con el conocimiento del que debiera sentirse orgullosa una Universidad. De forma muy parecida se ha actuado en Cataluña, si bien el control de calidad correspondió en este caso a los nacionalistas.
Y lo mismo se diga de los medios de comunicación. Se silencia a los tertulianos díscolos y se pretende empapelar a quienes denuncian las prácticas caciquiles de la Junta de Chaves y Zarrías. Andalucía imparable, desde luego. Pero hacia la tiranía lisa y llana.
No cabe duda alguna de que hoy Andalucía es el cortijo particular del PSOE. Y un inmenso pesebre donde comen multitud de estómagos agradecidos. Y Manuel Chaves es hoy el amo indiscutible del cortijo. Andalucía tiene que despertar de ese letargo triste en que vive desde que Chaves se instaló cómodamente en la poltrona de la Junta (e instaló cómodamente también a toda su familia). Curiosamente, ese letargo triste transido de desinterés es el que aqueja también a Cataluña, ya existente desde Pujol, pero acentuado sobremanera desde que virreina el P(S)C en estos lares.
De ahí que la educación sea tan «importante» en Andalucía. Para fabricar siervos, súbditos o borregos, no ciudadanos. Y cuando las cifras oficiales certifican esta verdad de forma irrebatible, se suceden las llamaditas de los inspectores a los profesores de instituto o colegio, para que hagan patria andaluza y aprueben masivamente a sus alumnos, incluso a aquellos que no lo merecen. «No me importa cómo lo hagas, pero tú apruébalos». La presión subsiguiente coloca al profesor en el brete moral de tener que elegir entre sus principios como educador y su puesto de trabajo, por no hablar de la simpatía o antipatía del inspector de turno, al que a su vez han presionado desde la Consejería para que «salgan los números».
En fin. Hablando de verdades irrebatibles, Chaves es hoy un señorito más. Un señor feudal que tiene montones de siervos a su alrededor y que procura mantener en la idiocia a quienes le votan, para que no se den cuenta de que es un señorito. Para que ningún andaluz se percate de que la única forma de acabar con los señoritos es ofrecer una educación de calidad al pueblo. Es dejar que la iniciativa privada haga su trabajo, en vez de ahogarla para que sirva a sus intereses privados y de su partido. Yo, particularmente, doy eso por perdido con Chaves. Tal vez el día que le sustituya alguien del PP con ideas distintas la cosa puede cambiar.
Y nada me gustaría más, créanme, que ver a una Andalucía al cien por cien en el campo, en la industria, en los servicios. Una Andalucía radiante, despejada la niebla pestilente de la corrupción, el abuso, el desaliento y el miedo a crecer. Una Andalucía orgullosa de ofrecer al mundo lo que es y no arrodillada y agradecida ante sus caciques. Una Andalucía que pueda mirar al futuro sin temor y que forme parte de un futuro que deseamos también radiante para toda España (así le duela a Mohamed VI, que ha puesto sus miras ya sobre Andalucía… o sobre Al-Andalus, que como los informados saben, no es lo mismo).
Actualización enero 2025.- Pues hace ya casi seis años que Huanma ocupa el sillón de San Telmo… y la cosa no termina de despegar. Debe ser el ser político de Huanma es socialista de corazón. Claro que cuando el PP se va pareciendo cada vez más a la pesoe… estas cosas pasan.
El laberinto andaluz (I)
Andalucía es una de las tierras más hermosas de España. Su belleza natural ha sido cantada por casi todos los poetas desde que las tierras hispanas aparecieron en la historia. Sus fértiles tierras, bien aprovechadas, podrían ser el orgullo de España y la envidia de Europa entera. Desde Huelva a Almería, el ingenio, la gracia y el salero se combinan para hacer de sus gentes las más hospitalarias de Europa.
Sin embargo, hay un pero. Un pero muy gordo. Andalucía —y también Extremadura, pero sobre todo la primera—, está a la cola del progreso y de la educación en el ámbito europeo. No lo digo yo, que seguramente habrá quien me tache de facha pepero y aún de cosas peores. Lo dicen estudios como el informe PISA y otros. Lo dicen las noticias e incluso la historia reciente de esa región (entendida por tal la que comienza desde 1978).
Habrá quien diga: «¿Sólo por eso? ¡Pero si eso no é ná!». Ya hemos perorado en otro lugar acerca de las consecuencias de esa clase de perspectiva educacional. Pero está claro que con una educación de baja calidad como la actual (vaya por delante que enjuiciamos la del momento presente, no la de hace 50 o 100 años atrás), se forman borregos, no ciudadanos. ¿Por qué borregos? Porque si uno limita la capacidad de razonamiento y e impide que ésta se ejercite, la persona acaba siendo fácil presa de lo que otros —particularmente el poder— puedan decir. Y cuánto más cómodo es para el poder un súbdito que acepta sin chistar lo que viene de arriba que un ciudadano consciente de sus obligaciones y derechos, que da la tabarra un día sí y otro también, ¿verdad?
Ahora bien, no sólo es eso. El hecho de que existan más súbditos que ciudadanos incide negativamente en la cuestión económica. Si nos centramos en crear súbditos, lo que tendremos es un colectivo acostumbrado a obedecer y sin iniciativa propia. Lo cual impide que exista la necesaria iniciativa privada, principio de la prosperidad de cualquier nación o región. No se crean empresas, nadie asume riesgos. ¿Y en qué acaba esto? En que el súbdito se acaba echando en brazos de papá Estado (en este caso, en brazos de mamá Junta), esperando que éste le mantenga. Es el clásico «dame pan y llámame tonto», que es lo propio de un Estado del Bienestar atrofiado y/o pervertido respecto de su intención primera. El súbdito renuncia alegremente a su libertad por una hogaza de pan (o una tapa de pescaíto frito o shipirone, ya que estamos). El ciudadano, en cambio, cree que su libertad es su bien más preciado, por encima del dinero y de cualquier otra posesión.
Por eso no me cabe duda de que en Andalucía, desde que virreina Manuel Chaves, hay una taifa, una satrapía, un feudo, un régimen, por decirlo de algún modo. El PSOE ha creado ya una cultura en Andalucía que usa hábilmente los tópicos de toda la vida de aquellas tierras para perpetuarse. No tiene nada de extraño que lleven treinta años y que todavía sean la despensa electoral del PSOE (a pesar de que Cataluña, virreinada por otro andaluz, lleva las trazas de desbancarla). Vamos ahora a profundizar en esta afirmación acerca de los tópicos andaluces, que en mi opinión van indisolublemente unidos a determinados personajes de la vida cotidiana.
Sería el caso, por ejemplo, del gracioso. Éste es un tópico muy manido incluso a nivel nacional (no hay más que ver la televisión): se conoce que en el resto de España, pongamos Asturias o Cantabria, no hay gente (tan) graciosa. Observémoslo, incluso, en nuestra charla cotidiana: para inyectar gracia a cualquier aseveración, incluso nuestro acento cambia al andaluz. Quién sabe por qué, los acentos catalán y vasco no suenan tan graciosos. Vaya un ejemplo más. Recordarán ustedes un programa televisivo presentado por el ilusionista y mago Pepe Carroll, Genio y figura. Pues bien: si no recuerdo mal, de todos los concursantes no había uno solo que no fuera andaluz; y de hecho, ahí fue donde Chiquito de la Calzada tomó la alternativa, para después convertirse en fenómeno sociológico (durante el boom Chiquito no era infrecuente ver a una reata de personas cojeando y diciendo al mismo tiempo: «no puedor, no puedor» o «te ví a cortá el fistro d’abajo», o referirse al dolor estomacal como «pupita en el diodenorl»).
Y es verdad que en Andalucía sobra gracejo e ingenio para el chascarrillo fino; pero digamos que yo lo entiendo como una especie de reacción. ¿Reacción a qué? Pues a la contrafigura del gracioso: el señorito. El señorito, para quien no sea español, es el hijo del amo. Se suele usar en sentido muy despectivo, para señalar que la persona habrá heredado la sangre del señor, pero no su señorío ni otras virtudes que pudieran adornar la personalidad del progenitor.
El señorito es, por lo general, un adolescente o adulto que vive la vida como si no tuviese obligación alguna porque es el padre quien paga sus caprichos. Esto no tendría nada de particular si no añadimos que el señorito, al igual que su señor padre, se cree con derecho a todo sin merecerlo. Nos referimos, ciertamente, a algunas costumbres bárbaras que hasta hace cuatro días han perdurado en Andalucía, cuales son el derecho de pernada y algunas otras que sólo pueden calificarse de caciquiles (tan caciquiles como lo puedan haber sido en Galicia, que tiene también una larga historia en el tema caciquil).
La sola existencia del señorito ha justificado históricamente que durante la República prendiese fuertemente la llama del anarquismo en Andalucía. Es de lógica histórica que después de tanto aguantar abusos de los señoritos, el pueblo tuviese un momento de cólera y en tierras andaluzas (como de hecho en toda España, pero allí con un tinte más dramático) se cometiesen barbaridades en nombre de la anarquía y la «libertad» y no era de esperar que «se comportasen razonablemente».
Igualmente, la sola existencia del señorito ha justificado el masivo éxodo rural a las ciudades industrializadas durante el franquismo. La imposibilidad de hacerse un porvenir en su propia tierra y la promesa de un futuro mejor en tierras madrileñas o catalanas empujó a muchos andaluces animosos y hartos de los señoritos a marcharse casi con lo puesto lejos de su tierra. Muchos de ellos son hoy tratados como «inmigrantes de mierda» por algunos nacionalistas descerebrados; y sus descendientes tienen que hacerse perdonar su origen «extranjero» intentando ser más nacionalistas que quienes los insultan. Pero todos ellos saben que estos «emigrantes» son la causa de la riqueza de Cataluña (y en particular, de la oligarquía catalana que hoy vota a CiU) hasta bien entrados los 70, aunque nadie se atreva a decirlo por vergüenza y por no cabrear a nadie.
Qué talante, oiga…
Huevos de plomo (carta imposible a Javierito Bardem)
Y ya que estamos, voy a tomar este impresionante post de mi amigo Hartos, que delata la miseria del régimen comunista cubano pese a los «grandes propagandistas» que tiene, tanto aquí en España (los bardemes y los sabinas, entre otros) como en Hollywood (Sean Penn, Oliver Stone, Kevin Spacey, Tim Robbins y señora… y otros progres americanos que no salen en los papeles pero que seguro también los apoyan). Copiamos el post con alguna adaptación, pero sin apartarnos de lo esencial.
Sólo añadiré una cosa más. Uno se tiene que casar por amor, desde luego. Pero si uno pudiera casarse por librar a esas pobres «gineteras» de tener que follar para poder comer algo decente de vez en cuando, yo lo haría.
Querido Javier…
He recibido hoy correo de Cuba, justo al poco de leer tu sesuda reflexión de hombre versado en relaciones internacionales.
El correo es de mi «vieja» amiga Mila. Por supuesto he de aclararte que Mila es un nombre ficticio y cuando digo lo de vieja lo digo porque nuestra amistad ya va para unos años.
Cuando yo la conocí en la Habana, Mila tenía 16 años. Mi amiga Mila tiene ahora 22 años. Es una mulata escultural de las que quitan el hipo. Y se prostituye. Sí, querido Javier: Mila es una puta. Pero no es una puta como ésas con las que tú acostumbras a revolcarte, tipo la Pé y compañía, putas por placer o por ambición profesional. Ya sabemos todos lo «macho» que eres y lo bien que follas (lo dicen en el Tomate, conste).
No. Mi amiga Mila es puta por necesidad. Mi amiga Mila se prostituye para comer y para dar de comer a su familia. No es la única de su familia que lo hace. Mila tiene una hermana mayor y un hermano algo más pequeño que también lo hacen. Lo hacen por necesidad. Su vida es ésa, Javier. Se deben acostar con turistas que llegan a la Habana buscando lo que en sus países de origen es delito: acostarse con un o una menor por poco más de 10 euros. Diez pesos convertibles (ya sabes: esa moneda que los cubanos tienen prohibido usar). Y deben hacerlo, Javier, de manera indistinta tanto si son hombres o mujeres, jóvenes o viejos, porque lo único que les interesa es el dinero que puedan obtener de esa —llamémosla así— transacción sexual.
Según me contaba Mila el día que la conocí, además intenta enseñarle su hogar al turista. Verdaderamente, tú lo sabes bien, Cuba es un lugar precioso. Intenta enterarse de cosas allende su isla, pues sabe que nunca saldrá de su país y por supuesto intenta que «otros» (un amigo taxista, el camarero de cierto restorán o algún conocido) se «beneficien» de los pesos del turista, alegrándole además la estancia y haciéndosela, digamos, más humana. Es muy fácil así olvidarte de que follarte a esa menor que se te ofrece por hambre es delito en tu país. Así vive Mila, Javier.
Pero qué te voy a contar yo si a lo mejor hasta te la has beneficiado, con lo machote que eres… Pues bien, Javier: me dice hoy Mila que la cosa está allí mal, muy mal, «peor que cuando tú viniste y ya viste…», fatal, vamos. Me pide dinero una vez más, cuando sabe que no puedo enviarle más. ¿Sabes que si le envío 50 euros a Mila Fidel se queda 20? Si le llegan, claro. Pero es que además ya no le llegan: después de dos últimos intentos infructuosos ya no le envío nada. Me dice Mila que tiene hambre, Javier; que recuerda el día que la invité a un sándwich en el Barrio Chino, cerca del Capitolio, no recuerdo como se llamaba el local… Y a mí me entran una impotencia y un coraje, Javier, que se me saltan las lágrimas. Porque si Mila este mes no tiene compresas, que no tendrá, siempre puede usar un trapo viejo. Pero amigo: cuando el estomago se retuerce de hambre… Y créeme: sé que tiene hambre.
Sólo quería decirte una cosa más, Javier. La próxima vez que hables de «cárcel» y de esas cosas acuérdate de mi amiga Mila. Y plantéate esta pregunta: ¿crees que su padre está orgulloso de que sus hijas e hijos se tengan que acostar con desconocidos para que la numerosa familia pueda comer de vez en cuando algo decente? Piénsalo, Javier. Y luego piensa quién debería ir a la cárcel. Yo personalmente encerraría a muchos turistas que visitan Cuba. Bajo su progre manto de honorabilidad, respetabilidad y legitimidad socialista simplemente se esconde un pederasta o una vieja verde.
Atentamente,
Hartos de ZPorky
Y yo no añadiré nada más, salvo mi firma al pie de esta «carta imposible». E invito a hacerlo a aquellas personas de buena voluntad y buen corazón.
Carta imposible a Hugo Chávez Frías
Por correo me llegó esta «carta» de una muy querida amiga colombiana, así que paso a difundirla a la mayor brevedad y rapidez posible.
Señor presidente Chávez,
En nombre de la gente de Colombia, no del gobierno ni de ninguna entidad gubernamental, quisiéramos darle las más sinceras gracias por sus oficios como mediador en la liberación de las dos secuestradas Clara Rojas y Consuelo González.
Son de todos muy conocidas, por sus recientes acciones y declaraciones, las grandes razones humanitarias que le han motivado a ser el gran intermediario en el conflicto que vive nuestra bella Colombia desde hace tantos años.
Por eso, estamos todos seguros que usted, Presidente Chávez, es capaz de lograr la liberación de los restantes 698 secuestrados por las FARC. A cambio de eso, Presidente Chávez, y a nombre de la gran mayoría de Colombianos, le extiendo una mano con nuestros mejores deseos para usted y una lista de regalos.
Le damos las FARC y al ELN, todas para usted. No nos las merecemos: nuestro egoísmo hace que rechacemos a estas personas tan humanitarias. Lléveselas usted y disfrútelas.
Le damos toda la droga que está en los territorios donde se esconden las FARC, haga lo que le plazca con ella. Regálesela a los jóvenes europeos que constantemente hacen colectas para ayudar a las guerrillas. Creo que se lo merecen.
Le damos todas las minas quiebra patas que han puesto las FARC en nuestra tierra, le damos los burros-bombas, le damos los cilindros explosivos con los que se han destruido humildes pueblos.
Le damos a todos los que odian a Colombia, le damos a Piedad Córdoba; úsela a su antojo, disfrútela. Le damos a todos los violentos, los delincuentes, los políticos corruptos. Le damos el gobierno de transición que Piedad Córdoba le prometió a Simón Trinidad. Le damos a Simón Trinidad: cuando cumpla su condena en los Estados Unidos, se lo puede llevar también.
Le damos el terrorismo que asola nuestra nación, cójaselo para usted. Cuando ya lo tenga, llámelo como quiera: ‘beligerancia’, ‘humanismo’, ‘altruismo’, ‘proyecto Bolivariano’. Le damos a los paramilitares, triste consecuencia de las acciones ‘humanitarias’ de las guerrillas.
Le damos nuestras lágrimas, nuestros miedos, nuestros temores, nuestras pesadillas, nuestro dolor, nuestros más funestos recuerdos. Le damos todo eso, presidente, sí, disfrútelo y compártalo con todos los que lo aplauden, con todos los que alientan su proyecto Bolivariano. Por favor, no lo devuelva: es todo suyo. Se lo damos de todo corazón.
Respetuosamente,
Un colombiano más.
TODA COLOMBIA SE CANSÓ DE TANTA MAMADERA DE GALLO, DE TANTAS MENTIRAS Y DE TANTA MALDAD.
Toda Colombia se cansó de que en los países del mundo que no saben nada de nuestro país existan JÓVENES INGENUOS que creen en la estúpida mentira de que las FARC representan la lucha del pueblo colombiano.
Toda Colombia se cansó de ver como un puñado de ASESINOS Y CRIMINALES juegan miserablemente con el dolor de los familiares de los secuestrados para exigir privilegios que no se merecen.
Toda Colombia se cansó de estar arrodillada ante el terror, ante el miedo a perder la vida, la libertad y la dignidad por cuenta de estos GENOCIDAS.
POR ESO EL DIA LUNES 4 DE FEBRERO COLOMBIA ENTERA SERÁ UNA SOLA Y PACIFICA VOZ QUE MARCHARÁ PARA DECIRLE AL MUNDO DESDE LAS ENTRAÑAS DE SU ALMA Y DE SU CONCIENCIA, QUE NO QUEREMOS A LAS FARC, QUE RECHAZAMOS TAJANTEMENTE LA EXISTENCIA DE ESA GUERRILLA, Y QUE YA ES HORA DE LIBERAR A LOS SECUESTRADOS UNILATERALMENTE.
Con este grito inmenso lograremos decirle al mundo de forma contundente que las FARC son una plaga inhumana y cruel, y lograremos que algunos guerrilleros que aún tengan cerebro y corazón se den cuenta del mal que están haciendo y se desmovilicen masivamente.
Todos difundan este mensaje por toda Colombia, hagan llegar este mensaje a todos sus contactos, y reguémonos como pólvora, porque seremos todos protagonistas de un momento único en Colombia, el momento en que les diremos al mundo entero: ¡NO MÁS FARC! ¡NO QUEREMOS MAS FARC! ¡DÉJENNOS EN PAZ….!
Comentario nuestro.- Seguramente esta carta no la leerá Hugo Chávez. Ni falta que hace. Basta que la lean los jovencitos —y no tan jovencitos— descerebrados que en España hablan de «revolución», «pueblo», de «opresión capitalista» y otros conceptos comunistas sin saber lo que están diciendo. Todos esos jovencitos —y no tan jovencitos— que, como dice la carta, hacen colectas aquí para enviar dinero para «ayudar» a las FARC. Todas esas personas que, «llevadas de su buena fe» (y, sin duda alguna, de un buen lavado de cerebro), creen que el comunismo apenas disimulado del mono rojo va a llevar a Venezuela y a Latinoamérica a la prosperidad (de hecho, ha hecho ricos a los boliburgueses, así que tan malo no puede ser, ¿verdad?).
Pues eso: que basta que la lean aquellos que «ayudan a la revolución» para que se den cuenta de que lo que hacen es únicamente ayudar a unos ASESINOS y a un DICTADOR.
Y desde mi muy humilde tribuna pido que el día 4 de febrero hagamos un minuto de silencio en apoyo de aquellas personas que se van a manifestar en Colombia para verse libres de esas plagas llamadas FARC y ELN. En España sabemos lo que es que una banda terrorista sea más o menos protegida por el gobernante de un país extranjero (encima «democrático»). Por eso pido para Colombia este minuto de silencio y de tener presentes a los hermanos colombianos. Para que no tengan que sufrir nunca más el miedo, el chantaje, la extorsión, el asesinato.
Falsos mitos vascos
En solidaridad con el bloguero Nacho Sierra, Noggia para los amigos, creo interesante traducir su serie sobre «falsos mitos vascos». Él escribe en inglés, pero ello no ha impedido que un proetarra descerebrado le haya amenazado de muerte (estos proetarras, tan demócratas ellos). Por eso, repito, y como muestra de solidaridad con él, irán apareciendo en mi blog los falsos «mitos vascos» de los que él habla.
Falso mito vasco número 1. El País Vasco y España han sido siempre entidades separadas y antagónicas a lo largo de la historia.
Los vascones, juntamente con los caristios, várdulos y autrigones, forman el sustrato básico de lo que todavía hoy se conoce como «pueblo vasco». Si a ellos se añade la población de la época pre-romana formada por los celtas, los ligures y los íberos, los visigodos y los continuos movimientos de población causados por la conquista musulmana y la reconquista cristiana, tendremos en última instancia la configuración no solamente del pueblo vasco, sino del que hoy se conoce como español.
Tras la caída de los reinos visigodos, todos los pueblos españoles sin excepción tomaron parte en el proyecto común de restauración de la «España perdida» y lucharon contra los musulmanes. Al igual que el resto de los españoles, los vascos, siempre aliados con Castilla, hicieron de la lucha por su religión y por el proyecto hispánico el fundamento de su identidad.
El verdadero origen de Castilla tiene un componente esencialmente vasco. El más importante medievalista español del siglo XX (y presidente de la Segunda República en el exilio) Claudio Sánchez Albornoz sostiene que Castilla y los castellanos fueron el producto de la simbiosis racial y cultural entre los visigodos, los cántabros y los vascos.
Durante siglos, los vascos lucharon y murieron por la reconquista de España, participaron en su gobierno y fueron a repoblar en masa allí donde fue necesario. En la Era Moderna, los vascos exploraron el planeta en nombre de España, pues no eran otra cosa que españoles.
En 1808, durante la invasión napoleónica, los vascos lucharon y murieron por España, su rey y su religión, con el mismo entusiasmo que los vascofranceses como el general Harispe lucharon bajo el mando de Napoleón.
Como escribió Miguel de Unamuno, «los vascos no realizaron jamás una proeza o labor de alcance universal desligados de España o contra ésta». Los vascos formaron siempre parte de lo que conocemos como España y construyeron España conjuntamente con el resto de los españoles.
La mera existencia de un sentimiento «nacionalista» no explica por sí mismo la existencia de la nación. Dicho de otro modo: la existencia de la nación no es una condición sine qua non para que exista ese sentimiento nacionalista que la reivindique. Ello es debido a que dicho sentimiento puede crearse de forma artificial, falsificando la historia, reescribiéndola y colocando en ella a los nacionalistas como las figuras más importantes de esa supuesta «nación».
La «nacionalidad vasca» es un invento de principio a fin. Aunque para algunos sea difícil de aceptar, su percepción y sentimiento de pertenencia a la «nación vasca» está basado en enormes falacias, falsificaciones y ocultaciones de datos. Para ello, se lo han inventado todo: la historia, los personajes, la bandera, incluso los nombres Euskadi y Euskal Herría, utilizados por los separatistas vascos para denominar su «nación» soñada… Todo eso es artificial. La bandera (ikurriña) fue diseñada por Luis de Arana (hermano de Sabino) tomando como base ¡la bandera de un equipo de fútbol inglés!(*)
——————
(*) Corregimos en este punto una pequeña imprecisión histórica. No es realmente relevante para el relato, pero sí en cuanto verdad histórica. Tomamos el dato del libro de Jon Juaristi El bucle melancólico (Espasa, 1997).
El chollo de ser político progre
Os dejo aquí un artículo escrito por la periodista Ana Luisa Rodríguez Pombo sobre los macrosueldos de algunos dirigentes del PSOE. Sí, esos tíos que presumen de «solidarios» por decirse de izquierdas pero que viven como califas a costa de saquear las arcas del Estado. Son además muy clarificadores algunos datos que recoge Ana Luisa, sobre todo porque luego a algún asno rojo se le llena la boca hablando de la indemnización que cobró Pizarro al marcharse de Endesa. Los hay idiotas, subidiotas, megaidiotas y socialistas.
Si cobráramos sus sueldos para tener lo mismo que ellos, necesitaríamos 7 vidas como los gatos.
Intentar descalificar a Manuel Pizarro porque sea millonario es demagogia pura y dura. Ser millonario no es malo cuando el dinero se ha ganado honestamente. Lo malo es hacerse millonario de manera ilegal como aquellas gentes de Filesa, Malesa, Time Sport y tantos otros. A Manuel Pizarro hace mucho tiempo que le pagaban sueldos millonarios acordes con su preparación porque es abogado del Estado, agente primero y jefe después de la Bolsa, presidente histórico de ENDESA y tan brillante que se lo disputaban los consejos de administración de las grandes empresas. Por eso amasó una fortuna con todas las de la ley y no como otros que sin saber hacer una «o» con un canuto, hoy forman parte del universo de nuevos ricos gracias a la política.
El mismo Pepe Blanco, hasta que Zapatero lo nombró algo, ni siquiera había conseguido ser alcalde de su pueblo. Pepe Blanco dice en su blog personal que ahora cobra 6.000 euros al mes. Pues suponiendo que haya ganado ese sueldo desde el primer día que le dieron cargo en el partido en el año 2000, habría cobrado hasta hoy 508.000 euros que no está mal, pero lo que no nos cuadra es que con ese dinero alimente a una familia y además pueda comprarse un chalet en una de las zonas más caras de Madrid, que vale casi el doble de lo ganado en esos años.
Sigo. El señor Bono, que declaró en Hacienda ingresos de 103.000 euros el último año que fue presidente de Castilla la Mancha y después su sueldo como ministro, oficialmente no pasó de los 6.000 al mes. Tiene un piso de 300 metros en el exclusivo Paseo de Rosales en Madrid valorado en 3 millones de euros; 2 pisos más en Madrid, uno en Toledo, un chalet de lujo de 400 metros en Olías del Rey, una casa y una finca en Salobre y una empresa hípica en la que alguno de sus caballos tiene un valor superior a los 200.000 euros.
Zapatero, que fue un triste PNN de universidad y un insignificante diputado, con el sueldo que dice tener como presidente de 7.441 euros se ha comprado un chalet en Almería valorado en 440.000 euros y ya tenía un dúplex de 200 metros en Las Rozas además del piso de León.
La vicepresidenta de la Vega, que era secretaria judicial hasta que la enchufaron y la hicieron jueza por el cuarto turno, cobraría hoy menos de 400.000 pesetas, pero además de un carísimo fondo de armario, tiene un piso en Madrid de 128 metros con garaje; un ático de 182 metros en el paseo marítimo de Palma a medias con una inspectora de trabajo, según datos del registro nº 6 de Palma y un chalet de 505 metros en La Granja de San Ildefonso donde además posee un terreno de más de 11.000 metros denominado Huerta del Venado que recientemente ha sido recalificado para construir chalets de lujo, además de la casa deshabitada en Valencia, en la que se ha censado para las elecciones.
Como parece que les cunde tanto el dinero que 7 años les sobran para forrarse, nos podían dar la receta porque cualquiera de nosotros si cobráramos sus sueldos, para tener lo mismo que ellos, necesitaríamos 7 vidas como los gatos, y ya ni les cuento con nuestros sueldos de gente decente. Y hablan de Pizarro estos demagogos que no han doblado el espinazo en su vida….
Fuente: Punto Crítico. Ana Luisa Rodríguez Pombo.
Programa Los decanos, Cadena Cope
23 de enero de 2008
Comentario nuestro.- Las críticas a Manuel Pizarro tienen el regusto de la envidia del mediocre. De lo que nos habla aquí el artículo encontrado en el blog de Alberto Esteban está muy claro: de cómo unos señores que si no fuera por la política no tendrían dónde caerse muertos (Pepiño) o sólo podrían aspirar a un estilo de vida mucho más austero (todos los demás), se han asegurado un patrimonio y una jubilación dorada a costa de todos los españoles (por si acaso tardaran en volver a gobernar, que ya se sabe que esto de la política es muy incierto). Claro que, al decir de Fernando Díaz-Plaja, la Envidia española es algo que no tiene parangón en el resto de Europa. Así nos ha ido en la Historia y así nos va en la actualidad…

