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Avisos (y III)

Llegamos por fin al gran perdedor. A Mariano no le han bastado los avisos de las europeas, de las andaluzas, de las municipales… Sigue leyendo

Avisos (II)

Siguiendo con este análisis a posteriori, les decía yo que es increíble el número de gente que ha votado a Junts pel Sí, habiendo como hay suficientes atinadas razones como para dejar de lado a estos somiatruites (o sinvergüenzas que se han envuelto en una bandera alegal para que no les registren los bolsillos). Sigue leyendo

El poble català no és tonto

Aunque un tanto tardíamente, habida cuenta de todo lo que ya se ha escrito, aquí va mi pequeño análisis sobre lo ocurrido el 25-N.

Primero y por encima de todo, el notable aumento de participación, que por regla general suele perjudicar al partido gobernante. El poble català ha sido consciente de que había que votar para cambiar el panorama (sobre la calidad de nuestra «democracia» hemos hablado más de una vez en este blog, así que no vamos a hacer más sangre).

La noticia estrella: el batacazo de Artur Mas. Pasar de acariciar la mayoría absoluta con 62 diputados a unos exiguos 50 es todo un fracaso, máxime si tenemos en cuenta todo el aparato propagandístico (a cuenta del que ya nos echamos unas risitas) que se echó a andar y la personal apuesta del Gran Líder. Generó una bola de nieve de expectativas que no supo manejar y, por si faltara algo, a tres días de las elecciones nuevas informaciones sobre el cas Palau le explotaron en toda la cara; así como las informaciones sobre la fortuna «allende la mar océana» de la famiglia Pujolini tampoco ayudaron en nada. No obstante, sacamos algo en claro: CiU ya se ha arrancado la careta. Ya no es ese partido «moderado» y «con sentido de Estado» que «apuesta por la gobernabilidad». Con qué placer oían esas zarandajas los periodistas y políticos madrileños (¿en qué coño estarías pensando, Luis María, cuando concediste el premio de Español del Año al mestre Yoda?), mientras Cataluña se iba convirtiendo en una especie de Theresienstadt. Bien, pues el pueblo, que no es tonto, querrá o no secesión; pero la quiere limpia y no llena de mierda como la que está saliendo del cas Palau.

Eso explica en parte el «ascenso» de ERC. Que tampoco es tal, realmente. ERC simplemente recupera los votos que en 2010 se fueron a CiU porque este partido reunía entonces dos condiciones: primera, que se declaró abiertamente secesionista, con lo cual quitaba espacio a ERC. Y segunda: que al menos en las catalanas era caballo ganador. ERC pagaba en 2010 el desgaste del Tripartit, de los Puigcercós y Carod, y ahora ha recuperado ese caudal de votos que se le fue. A partir de ahí, se abre un escenario (que dicen los pedantes) de pacto, aunque ERC habla por ahora sólo de pactos puntuales y hasta cierto punto es pubilla a la fuga (el hereu le pone los pelos de punta).

El PSC ha sido, para mí, el gran misterio de estas elecciones. Créanme que yo estaba convencido de que se iba a pegar el gran costalazo, porque su indefinición y variedad de opiniones le iban a costar –así creía yo– muy caras. ¿Cómo puedes fiarte de un partido-sucursal en el que desde Central dicen “independencia de entrada, no”, otros están por el “federalismo asimétrico” y otros, al ver que no consiguen arrimar el ascua a su sardina secesionista, dan el portazo y se van? Así lo han entendido muchos de sus exvotantes, que el domingo pasado otorgaron su sufragio a otras opciones menos ambiguas. No obstante, el castigo a su ambigüedad se ha traducido en la pérdida de sólo 8 escaños con respecto a 2010. Milagrosamente, Pere Navarro salva los muebles y puede ir a Madrit con cara de «podría haber sido peor». Que de hecho podría haberlo sido si la operación Mercurio se hubiera desatado al mismo tiempo que la del cas Palau

El PP ha subido sólo dos diputados con respecto a 2010. No es mucho y seguramente en Génova, 13, ha escocido. Pero refleja exactamente su trayectoria: paga el apoyo al gobierno Mas y posiciones oportunistas y/o indefinidas en las cosas serias: ¿a cuál de los asesores de la Habladora Pez se le ocurrió lo del autonomismo diferencial, que es como «mojarse, pero sólo la puntita»? Seguramente también paga la influencia de la desagradable e improvisada política nacional del Hamlet das Rias Baixas y de ciertas cuestiones internas del partido, que han provocado que incluso una exdiputada como Carina Mejías decidiese cambiar de formación e irse a C’s.

Y llegamos al gran triunfador de la jornada: Ciutadans-Partido de la Ciudadanía. De tres escaños pasa a nueve, lo cual es un salto brutal, especialmente porque abandonan el Grup Mixt y forman grupo parlamentario propio. Pero no crean ustedes que esos 9 diputados han salido de la noche a la mañana. Han sido muchas horas de trabajo, de desvelos por los responsables de campaña. Han sido horas de padecimiento porque los medios eran exiguos (C’s no recibió ninguna subvención para esta campaña más que lo que le correspondió por pertenecer al Grupo Mixto y en lo demás no tiene nada que ocultar). Ahora todos quieren hacerse la foto con el que algunos llamaban despectivamente El Neng; pero en C’s recordamos cómo a los diputados Rivera y Cañas se les vetó en la TV-dels-tres, se les eliminó hasta de las encuestas del CIS e incluso Rivera tuvo que iniciar la campaña… desde Madrid, así como algunas otras zancadillas de consumo interno. C’s ha recibido el voto de socialistas y peperos catalanes desencantados con la ambigüedad de sus partidos de origen en un punto importante: el engarce de Cataluña en España. Algo sobre lo que C’s se ha pronunciado siempre con absoluta claridad, incomodando a muchos otros.

A los de IC (comunistas) cabe felicitarles porque han ganado tres escaños. No obstante y ciñéndome a uno de sus eslóganes de campaña («Dret a decidir sí, drets socials també»), me atrevo a formularles esa pregunta tan catalana de i d’on surten les misses? Nuevamente, otra opción ganadora porque no ha jugado la carta de la ambigüedad ni del quan convé. Lo malo: que al igual que ERC, no quieren ni oír hablar de retalls, lo que me imagino significa que acudirán raudos y veloces al agravio contra el resto de España cada vez que lo estimen necesario: «nos robas, nos debes dinero y no nos lo pagas» y demás cantaletas conocidas.

Finalmente, una notita para los de la CUP, de nueva entrada. Sabiendo que el proetarra Arnaldo Otegi les apoya, creo saber de dónde procede el dinero del que dispusieron para su campaña. Bildubarretines, sin más. Y una anécdota apuntala más esta lúgubre impresión. Héla aquí:

¿Conclusión? Lo que les decía al principio: el poble català no és tonto, por más que algunos hayan pensado que sí lo era y creyeron que con cuatro palabras y cuatro ruidos muy bien pagados con dinero público (es decir, el de todos los catalanes) se le podía engatusar.

Cortina de humo

Créanme ustedes, señores, que de lo que está pasando en este Cataluñistán de mis pecados hay para contar y no acabar. Que parece mentira lo que está ocurriendo y antes del verano ni siquiera nos maliciábamos cómo iba ser de mala la cosa. Los sindicatos están guardando las pancartas porque ya nadie importante les hace caso (en todo caso, subcontratan las gamberradas, que apenas duran un par de días en el océano de la información inútil en que nos bañan). El testigo ahora lo ha recogido el nacionalismo catalán. Que éste, aunque sea tan pesado como el vasco, tiene una ventaja: por lo menos no pone muertos en la mesa para negociar. No obstante, después de la «experiencia vasca», los españoles estamos hartos de oír la cantarella del «Espanya ens roba» o su variación «Madrit ens roba». Cansinos son.

Ei, tius, de bon rotllo!

Sin embargo, todo huele a monumental bluff. Se habla (y se gasta) tanto en la construcció nacional, que prácticamente no queda espacio para hablar de lo importante, a saber: ¿qué deuda dejó el monstre de tres caps (aka Tripartit) al que vino detrás? ¿Y en cuanto se ha incrementado la deuda que hay que plantear elecciones sólo dos años después del cambio de Gobierno? Claro que la convocatoria podría tener algún fundamento ideológico: sabido es que en 2014 se cumple el tricentenario del sarao felipequintista (es trabajo perdido razonar con los nacionalistas que aquello no fue «pels drets de Catalunya», sino un tema sucesorio más general) y tal vez Mas quiera asegurarse de ser él o su partido quienes lo celebren.

De ninguna de las preguntas sabemos nada. Lo que sí sabemos es que recortan en sanidad y en seguridad ciudadana, mientras riegan de millones a todas aquellas entidades propicias o proclives a extender el mito de la construcció nacional. Mas, que muestra la misma querencia del mestre Yoda con los medios, los quiere a todos bajo su ala: amenaza, y cuando el amenazado se rinde, le premia con la correspondiente subvención, sin la cual difícilmente se puede subsistir en un territorio absolutamente colonizado… por el nacionalismo. Los últimos en caer han sido e-noticies y Justo Molinero, quien probablemente vea descender significativamente su parroquia. A partir de la recepción de la subvención deja uno de usar el cerebro y se convierte en un catborrego al uso.

Lo peor, para Mas y sus mas-riachis (que no son sólo los de su partido), es que poco a poco hay una sociedad que se les está poniendo en contra. A la que antes tapaban con cuatro palabras porque la cosa económica parecía ir bien. Entonces, a los que hablaban de totalitarismo nacionalista (el Partido se come al Estado, en este caso Administración) los miraban mal. Nadie quería problemas, nadie se metía. La represalia de la muerte civil como la que sufrieron Boadella y otros flotaba en el aire. Un poco a lo Richard Bach, cuando a Juan Salvador Gaviota lo mandaron poner en el Centro (no reformishta):

–Se ha roto la Hermandad –entonaron juntas las gaviotas, y todas de acuerdo cerraron solemnemente sus oídos y le dieron la espalda.

Sin embargo, la cosa se ha puesto muy fea y empiezan a salir sapos y culebras. Por eso Mas arrecia en su política de medios de subvenció-o-calbot. Porque ahora han aparecido unos señores que dan una explicación más que razonable de lo que pasa en la Sanidad catalana y, claro, no se puede permitir que expliquen la verdad. O por lo menos, hay que convencer al poble català de que esa verdad «ni les importa ni les afecta para nada». Por eso desde la Generalitat han planteado una demanda y un juez «del sistema» les ha dado la razón. Como dice el dicho, hòsties vingueren i de casa ens tragueren. Hay 700.000 parados reconocidos (oficiosamente serán unos cuantos miles más). Las empresas se van ante la amenaza de la independencia. Hasta Fainé habrá pedido a Mas que modere su discurso, que como siga así no podrá convertirse en el Banc Nacional de Catalunya por falta de clientes. Pero eso no es importante, ca, barret! Y el poco dinero que hay se usa en promoción de la construcció nacional.

Y en toda esta película, ¿quiénes son los malos, se preguntarán ustedes? Pues los que presuntamente van a subir más en estas elecciones: C’s. Los diputados Rivera y Cañas, que son de los que más han levantado la voz contra los abusos del nacionalismo (de «izquierdas» o de «derechas», si es que a fecha de hoy se pueden seguir usando esas categorías en Cataluña), son el objetivo a batir. Les han negado el pan y la sal en los medios públicos, de tal manera que Rivera ha tenido que empezar la campaña en Madrit; les han caído encima toda clase de epítetos injuriosos (más para el injuriante que para el injuriado, por cierto).

Lo estomagante en todo este sainete es la propaganda nacionalista, que la JEC ha obligado a retirar en un alarde de sensatez. Y el infatuamiento de Mas y de sus mas-riachis, que ya se adjudican la mitografía bíblica y se consideran nada menos que el pueblo jodío conducido por Moisés listo para atravesar el desierto. Que oigan: en los tiempos de nuestros abuelos, cuando te creías Napoleón ya te encerraban. Pues verán, hay dos noticias para Mas, si es que pretenden seguir ese guión: la primera, que el pueblo judío sí llegó a la tierra prometida… pero después de vagar durante 40 años y por haberse vendido al becerro de oro. Y la segunda, que Moisés no llegó a entrar en la «tierra prometida».

Que sí, que Moisés en realidad no nació en Egipto, sino que lo recogieron en la playa de la Barceloneta.

A todo esto, se me ocurre una idea. A raíz de esta noticia quizá podríamos hacer el experimento. Se construye un pedazo de nave con la tecnología más avanzada y se mete en ella a todos los que quieran marcharse de España. Seguramente la NASA nos cobraría un pastón; pero a nosotros nos valdría la pena sólo por no escuchar continuamente la cantarella llorona y chantajista de aquellos que pretenden al mismo tiempo librarse de España y que ésta los siga alimentando.

Nou himne català

Noticia llegada a través del amigo Xurde Rocamundi. Sin desperdicio.

Catalunya rampinyant,
paradís és pels xoriços:
tot quisqui lladreguejant
i nosaltres tan feliços!
 

Un bon desfalc,
un bon desfalc i els calers a Suïssa…
Un bon desfalc!

Ara és l’hora del Millet:
aquest sí que estava alerta!
i al Palau de l’Orfeó
s’ha emportat fins la moqueta!

Un bon desfalc…

Veig en Bartomeu Muñoz,
junt amb el Macià Alavedra,
Prenafeta, escatimant
milions d’euros i pessetes.

Un bon desfalc,

Hi ha un merder tan collonut
al poble de Gramanet…
com que no hi ha un pam de net
ara en diuen Grama…brut.

Un bon desfalc…

Socialistes, convergents,
tant se val quin partit mana:
quan es tracta de pispar
l’avidesa els agermana.

Cataluña va muy mal:
¡Paraíso es de chorizos!
Todo quisque a robar
Y nosotros bien jodidos. 

¡A saquear!
¡A saquear y la pasta en Suiza!
¡A saquear!

Es la hora de Millet:
¡Éste sí que estaba alerta!
De la sede del Palau
¡Se llevó hasta la moqueta!

¡A saquear…!

Veo a Bartomeu Muñoz,
Junto con Macià Alavedra,
Prenafeta, caso atroz,
No dejando ni las piedras.

¡A saquear…!

El pifostio está montao
Allí en Santa Coloma:
Hasta el nombre le han cambiao
Y hoy la llaman Fecaloma.

¡A saquear…!

PSC, CiU o ERC:
El color es lo de menos.
Todos se entienden muy bien
Si se trata de dinero.

Aunque la calidad literaria de la traducción pueda ser discutible, se ha intentado en lo posible seguir el espíritu y conservar la rima “musical”, al efecto de que la traducción sea tan cantable como el original…