Gaviota herida (IV)

Volvemos a dar un salto a través de la sierra de Guadarrama y nos plantamos de nuevo en los Madriles. Lo que sucedió en los días siguientes hubiera ameritado que la entrada se titulara algo así como «9 días que hicieron temblar al PP hasta los cimientos». Todo ha sucedido a gran velocidad, pero la resultante por ahora es la siguiente:
Sigue leyendo «Gaviota herida (IV)»

Gaviota herida (III)

El engarce de las elecciones castellano-leonesas en esta historia es complicado, pero se va a intentar. Animado por el éxito de Díaz Ayuso en Madrid, Mañueco quiere convocar elecciones en Castilla-León. Sin embargo, su situación es harto más complicada que la madrileña: en primer lugar, por los pactos de uno y otra. En Madrid el PP ha creado una entente natural y sin complejos con C’s y con VOX, mientras que en Valladolid Mañueco berrea vade retro Sathana! a la formación verde limón (por consejo/orden de la planta innoble de Génova, 13) cada vez que aquélla intenta un acercamiento. En segundo lugar, la gestión del korona por parte del galeno Igea es mucho más discutible que la de Madrid (la del vallisoletano más alineada con las posturas del Gobierno que con las necesidades de los… ciudadanos: chúpate ésa). Y luego está el hecho menos discutible de que Mañueco tiene menos carisma que una almeja, algo de lo que Díaz Ayuso va más que sobrada.
Sigue leyendo «Gaviota herida (III)»

Gaviota herida (II)

Pongamos que los conjurados ponen rápidamente manos a la obra, tanto en el Ayuntamiento como en Génova, 13. Y empiezan a buscar trapos sucios a la presidenta, contratando incluso a una agencia de detectives para el trabajo sucio, una de ésas que tanto te busca la infidelidad de un marido o mujer como remueve papeles para que construir un caso contra alguien. Y no se los encuentran. Para su mala suerte, la hoja de servicios y todo lo demás de Díaz Ayuso está limpio como una patena. No hay por dónde cogerla. Pero eso no detiene a los conjurados. En política la regla dice que, si no puedes con tu contrincante, prueba suerte con la familia: es fácil encontrar un garbanzo negro en un hermano, tío, primo, padre o madre. Ejemplos los hay para todos los gustos y en toda la extensión de la piel de toro, así que citaremos uno que valga por todos: el famoso y probablemente alejado en el tiempo caso de Mienmano, Juan Guerra para los amigos, que se tomaba sus cafelitos en un despacho prácticamente adyacente al Palacio de San Telmo.
Sigue leyendo «Gaviota herida (II)»

Gaviota herida (I)

La realidad vuelve a interponerse en el camino de las somaldades que uno quiere contar, pero es que así son las cosas. Vamos a comentar en esta serie de entradas dos asuntos que, aunque puedan parecer de índole distinta, tienen un nexo de unión, que es, naturalmente, Isabel Díaz Ayuso, Presidenta (por ahora) de la Comunidad de Madrid.
Sigue leyendo «Gaviota herida (I)»

Monos envidiosos (y III)

La ortodoxia socialdemócrata dicta que los impuestos han de mantenerse tal cual y, si es posible, subirlos. Díaz Ayuso ha hecho exactamente lo contrario: los ha bajado hasta donde le permite la ley, lo que descompone los rizos a Marisú haciéndola parecer la hermana de la Medusa. Marisú ve que el incremento de población empresarial en Madrid no se corresponde con una subida, sino con una bajada de impuestos y eso desata su furia. Por no hablar de la de los socios catalanes y valencianos de la pesoe: «És que fa dumping fiscal», berrean. Lo que hace Díaz Ayuso, al obrar así, es poner en evidencia a esos otros monos envidiosos y a su política de Països Catalans en un caso, y las collonaes del valenciano y su cuadrilla para tapar su mala gestión en el otro. Freír a impuestos al respetable cuando las estamos todos pasando de a kilo es política deleznable… pero no parece que ni en Barcelona ni en Valencia sepan hacer otra cosa.
Sigue leyendo «Monos envidiosos (y III)»

Monos envidiosos (II)

De la relación anterior se desprenden dos cosas: primera, que las mujeres son tan capaces de dirigir una Comunidad de Madrid como los hombres, con lo cual queda vedada la posibilidad de llamar cerdo machista a quien dirija la Comunidad de Madrid. Y aunque, nuevamente, algunos comunicadores han jugado esa carta contra los ocupantes de la planta innoble de Génova, 13, un servidor de ustedes no cree que la cosa vaya por ahí. Tengo mi teoría, que ahora mismo les presento.
Sigue leyendo «Monos envidiosos (II)»

Monos envidiosos (I)

A riesgo de que parezca que uno padece madricentrismo, que podríamos definir como esa visión de la realidad que afecta a gran parte de los comunicadores según la cual «todo lo que sucede fuera de Madrid no existe», hoy seremos un poco menos so-malos, interrumpiremos nuestra serie sobre el korona (se promete continuarla) y pondremos que hablo de Madrid.
Sigue leyendo «Monos envidiosos (I)»

Novell (I)

Estos días, en que la noticia era la celebración de la Diada, ha habido otro asunto que le ha quitado un poco el protagonismo. Bien es verdad que no está nada mal lo de que ahora la Gencat exija al ¿Gobierno? central que le ceda el «control absoluto del Aeroport del Prat»… pagado con nuestro dinero. Vergüenza de los hunos por exigir semejante cosa y en esas condiciones y no menos vergüenza de los hotros por sentarse a discutirlo en plan «Parlem-ne» Sigue leyendo «Novell (I)»