Ah, ¿y no eran malos?

Me imagino que a esta señoritinga de pan pringao nadie le va a decir nada. La Iglesia, por aquello de mantener la paz social, se callará. En realidad, y bien que lo lamenta un servidor de ustedes, hace otra cosa: renunciar a su auctoritas moral batiéndose en retirada social ante la agresividad de la caverna anticlerical, tanto de la troglodita sin tapujos como de la que se hace pasar por «moderada».

La pesoe ha decidido ya que el enemigo a batir es «la Iglesia» y por eso salen los pedorros y pedorras de turno profiriendo estos insultos. Que, por otro lado, bien le van a Rajoy, para que no prestemos demasiada atención a sus reformas (ya hay quien dice que no son todo lo valientes que debieran ser).

Y mientras tanto, los fieles van dejando de ir a la iglesia, al ver que sus pastores callan (por prudencia mal entendida), contemporizan con el socialismo y el progresismo (la malhadada Ostpolitik y restos de la teología marxista de la liberación) o abrazan sin tapujos la religión política nacionalista, moralmente menos exigente y políticamente más rentable (para ellos, no para la Iglesia).

Nadie va a decir nada a esta señorita. Y eso, a pesar de que lo que esa piedra recuerda es verdad. Claro que según cuenta la noticia, se apresuró a borrar cobardemente la primera frase, porque alguien le diría que eso es un delito tipificado en el art. 525.2 del Código Penal. Pero la Iglesia callará, cansada, aun tratándose de sus muertos. «Paz social» sí; ¿pero a cualquier precio?

Luego se enfadan porque un señor como Salvador Sostres (con quien no comparto ideario, pero cuando tiene razón se la doy, faltaría más) les pone las peras a cuarto y dice que «para hacer feliz a un socialista, dale un convento que quemar». ¿Les traiciona el subconsciente? ¿Cómo se puede estar en 2012 con la mentalidad de 1936? ¿Será que entienden que la única posibilidad de que saquen tajada es revolviendo el río? No lo sé. Pero cada vez veo más claro que quieren destapar a toda costa la caja de los truenos, los que nos llevaron al campo en 1936. ¿O será, por otro lado, que apoyándose en Heinrich Kissinger (sí, está bien escrito: judío alemán emigrado a los USA) en alguna tenida construyeron el siguiente silogismo?:

  1. España, cuando es poderosa, es peligrosa (Kissinger).
  2. España es un país donde la Iglesia tiene poder.
  3. Para impedir que España progrese, hay que eliminar a la Iglesia.

Pero que no se preocupe la sectaria e ignorante Martu Garrote. Nadie le va a hacer nada. Pero sí: fueron malos. Muy malos. 8.000 religiosos, entre torturados, violados y asesinados, son testigos de ello.

Le Congrès n’était pas amusant…

Por unas horas, Sevilla ha parecido tener un color especial. Sin embargo, hemos asistido a la renovación del PSOE por la cúpula gerontocrática (que tiene muchas narices) salida del histórico Congreso de Suresnes. Se acabaron ZP y sus experimentos sin gaseosa. El PSOE «vuelve a sus esencias». Rubalcaba (Ophis periculosa sp.) vence a la inexperta Chacón (Ovis rosada domestyca).

Nada de debate de ideas. El quítate tú pa ponerme yo de toda la vida en un partido cuya ideología dominante responde a las preguntas «qué es lo que hay que decirle al pueblo para llegar al poder» y «qué es lo que hay que seguir diciéndole al pueblo para conservarlo».

Para un observador externo como un servidor de ustedes, quizá la única buena noticia sea que ZP desaparece del horizonte de la pesoe. «Mi tiempo ha terminado» declamaba el personaje, con voz campanuda. Lo alucinante es que los miembros de ambas facciones le aplaudiesen a rabiar, cuando ha sido el que los ha llevado a la situación de postración en que se encuentran. Y no menos alucinante es que en el «Congreso de la renovación» quienes se disputen el liderazgo sean precisamente dos exministros de ZP. O sea: dos colaboradores necesarios en el desastre nacional y de partido provocado por ZP.

Y así como los españoles rechazamos con rotundidad hace 3 meses a ZP (aunque esté por verse que Rajoy y sus medidas económicas sean lo que España verdaderamente necesita), en el Congreso sevillano los delegados socialistas (aunque por un margen extrañamente pequeño) han rechazado a Chacón, que hubiera supuesto la continuidad del zapaterismo más desnortado y más pendiente de modelar la sociedad a su imagen y semejanza. Eso sí: sin rastro de autocrítica, porque eso hubiera supuesto la no celebración del mismo. Y además tampoco es costumbre entre ellos.

También se demuestra, una vez más, que en el PSOE el que gana los Congresos es el candidato oficialista, o candidato del aparato. RbCb aprendió bien la lección de Borrell y no ha movido ficha hasta hacerse con el aparato. Con Pepiño
Blanco teniendo que dar cuentas al TS sobre unos asuntillos, el camino hacia el control del aparato estaba expedito.

La herencia del ganador

Es difícil de calibrar, pero lo podemos intentar. En primer lugar, tenemos un partido sin ideología. Una ideología que fue derrotada en 1989, momento en que se hizo más que evidente su fracaso económico, político y social. Un partido que ha intentado disimular que su ideología matriz no existía ya: ha intentado el feminismo, el ecologismo, el pacifismo, los derechos de los homosexuales… Ningún disfraz ha aguantado lo suficiente como para que no viésemos su hechura totalitaria sujetada con los alfileres de la apestosa corrección política.

En segundo lugar, un partido sin poder. No sólo porque el tsunami popular le barrió de varias CC.AA. y de un sinfín de Ayuntamientos y de Diputaciones en mayo pasado (que eran su base, como reconocía en el diario adicto a RbCb cierto cargo), dejando las correspondientes finanzas vacías de dinero y llenas de deudas. Como decíamos, los españoles rechazamos ampliamente al PSOE porque se presentaba sin proyecto y porque ZP le había dado un color indigerible hasta para sus propios. Por otro lado, siendo RbCb parte del desastre (formó parte prácticamente de todos los gobiernos de ZP), no podía ser al mismo tiempo parte de la solución. Por eso RbCb se pegó el gran batacazo en noviembre, rompiendo incluso el suelo de Almunia.

En nuestra modesta opinión, tanto RbCb como Chacón son dirigentes de transición. El PSOE sólo se levantará (si es que es levantable, porque como decimos, la ideología socialdemócrata está de capa caída) después de mucho tiempo y si alguna vez tienen alguna idea. Mientras tanto, Rubalcaba administrará la nada, el vacío primordial, hasta que la gente olvide las caras del desastre. Hasta que se presente alguien honrado, tal vez (por tal teníamos a Nicolás Redondo Terreros). O no tan honrado, pero que pueda usar los mismos embustes que usa Rbcb sin que nadie le recuerde que éste ya los usaba. En todo caso, si el PP no comete errores pasará bastante tiempo antes de que el PSOE vuelva a estar en una situación parecida a la de 2004.

No, el Congreso no fue nada divertido. España, además, les pilla lejos. Que se preparen para una larga travesía del desierto. A los españoles tampoco nos importan sus cuitas: bastante tenemos con sobrenadar en esta porquería de crisis que ellos se empeñaron en negar.

Reforma educativa: no es esto.

Por su interés, copiamos este artículo. Original aquí. Fosforito nuestro.

«La destrucción en los años ochenta de manos de un tal Alfredo Pérez Rubalcaba de la enseñanza pública ha sido una de las mayores barbaridades cometidas por el sistema contra los españoles»

Muy decepcionante la comparecencia del ministro de Educación, José Ignacio Wert. Al cambio de denominación de la controvertida asignatura de Educación para la Ciudadanía, de EpC a ECC, se suma la inexplicable renuncia del PP a acabar con un sistema educativo nefasto, basado en las comprehensive school que dictan que todos los alumnos, sean cuales quiera que sean sus capacidades, deben llegar al mismo nivel. Bajo nivel.

La destrucción en los años ochenta de manos de un tal Alfredo Pérez Rubalcaba de la enseñanza ha sido una de las mayores barbaridades cometidas por el sistema contra los españoles. Con la más que manida excusa de la igualdad se desterró de las aulas la cultura del esfuerzo, de la disciplina. Confundieron autoridad con autoritarismo. Se fomentaron la irresponsabilidad y la pereza. Cualquier intento de destacar debía ser inmediatamente abortado. El igualitarismo se hizo dueño de las aulas condenando a los alumnos brillantes, curiosos e inquietos a la mediocridad. El bachillerato de excelencia y su estupendo cuerpo de catedráticos desaparecieron. Por si acaso el profesorado se rebelaba aparecieron los pedagogos, comisarios políticos de la enseñanza, que pronto obligaron a los maestros a utilizar una jerga ininteligible para justificar lo injustificable. La violencia en las aulas es la consecuencia lógica de todo el sistema. El nivel de las universidades, que además han proliferado como hongos cual aparcamiento de parados, cayó en picado. Ni una sola universidad española se encuentra entre las trescientas mejores del mundo. Una tragedia. Pero eso al PP parece no importarle.

Una de las claves del fracaso es la nefasta enseñanza primaria, que ha desterrado la memoria, tan necesaria para el aprendizaje, para cualquier aprendizaje. En primaria no existe el estudio. Todo son talleres, truquitos y demás zarandajas. Se trata de que los niños se diviertan. Nada de esforzarse, que ya se sabe que eso del esfuerzo es duro. Las Humanidades han desaparecido y los chicos apenas aprenden a leer y escribir. El sistema no quiere que los niños aprendan a pensar por sí mismos, a tener espíritu crítico. Todo lo contrario, que el crítico no puede ser socialista en pleno siglo XXI. Se trata de enseñar a los niños qué deben de pensar. Así, surgen las asignaturas transversales, adoctrinamiento en estado puro desde los seis años de edad. Algo muy conveniente para un proyecto totalitario de ingeniería social. El analfabetismo funcional, por supuesto, se ha disparado. Ronda el 30%.

El resultado ha sido devastador: sólo aquellos que pueden huir hacia la educación privada, y cada vez son menos, pueden ofrecer un futuro a sus hijos. La realidad es que tenemos un sistema educativo fábrica de perfectos alumnos de Paul Lafargue, aquel yerno de Marx que reivindicaba la sustitución del derecho al trabajo por el derecho a la pereza. Cuando el fracaso escolar se hizo algo más que patente y los exámenes PISA pusieron negro sobre blanco el atropello, la solución de los socialistas fue prohibir el fracaso escolar. Promoción automática lo llaman.

Para disimular el desastre se obliga a muchachos de 16 años a estudiar. Así, aparecen lo que los pedagogos llaman «objetores», que son los chicos de entre 14 y 16 años que han decidido colgar los libros y que suelen dedicarse a fastidiar a los que sí quieren seguir. El PP ya ha anunciado que, por supuesto, esto seguirá igual. Lo del inglés es un detalle. Fracaso escolar en dos idiomas.

El PP no ha anunciado una reforma educativa. Ha anunciado un maquillaje educativo. Una tomadura de pelo. Que pagarán los hijos de los trabajadores, que para eso los hijos de los políticos van a caros y elitistas colegios privados.

Comentario nuestro.- Colegios elitistas y carísimos donde sí se aplican los criterios de memoria, esfuerzo y excelencia porque los planes de estudio que se aplican no dependen del Ministerio de Deseducación español, sino del país que suele dar nombre al colegio (Liceo Francés, British College, Colegio Alemán). Cuyos planes de estudio suelen estar, por lo general, a años luz de los nuestros

Discriminación… positiva

Vía mi compadre Noatodo me entero que la Xunta de Galicia se ha rendido al pijiprogrismo de izquierdas (que unos vienen de la parte progre y otros, como Feijóo, de la pija). Ya no es solamente que en Galicia se aplique la misma política lingüística que en tierras catalanas (aunque sea con gaitas). Porque sí: Feijóo engañó a su electorado prometiéndoles que se respetaría la opción de los padres en las escuelas y ha sido y es que no.

Pues bien: ahora le toca el turno a la discriminación positiva, ese invento de los americanos y del 68 que la izquierda patria ha abrazado con entusiasmo. Y todo envuelto en el papel de celofán de la apestosa corrección política. «Todos tienen derecho a que Papá Estado les ayude», salmodian los progres de todos los partidos. ¿Todos? Bueno… hay matices:

  • si eres hombre, tienes menos derecho a que te ayuden que una mujer (caso presente). Discriminación mucho más flagrante en tema de maltrato, aunque eso daría para otra entrada.
  • si eres católico, puede ser que también tengas más problemas que un musulmán.
  • si te declaras «español» en tu propio país, dependiendo de la CA en que vivas también puedes tener problemas (especialmente si no conoces la «lengua propia» de dicha CA).
  • si estás completamente sano, no tienes derecho o tienes menos derecho (el desequilibrio psicológico no cuenta porque no se ve; es mucho mejor una pata rota).
  • si eres heterosexual, según para qué tipo de ayudas lo tienes peor que un homosexual…

Recordemos a este respecto lo que dice el art. 14 de la CE:

Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Podríamos ir repasando todas las circunstancias del art. 14 de la CE y probablemente en todas ellas nos encontraríamos con discrepancias entre la Constitución y la realidad. Y es que al final, la discriminación mal llamada «positiva» no deja de ser discriminación. Igual que el «mal menor» no deja de ser un «mal», como muchos aprendimos el 20-N…

«Paro juvenil»

Nos encontramos aquí con uno de los mantram más repetidos de los últimos años, junto a la «sostenibilidaz» (de izquierdas, claro) y la «reforma del mercado laboral» (de derechas, claro). Ya hemos hablado de la «reforma laboral» a cuenta del «rígido mercado laboral español». Se habla ahora, también, del exilio laboral juvenil, del «vente a Alemania, Pepe» 2.0. Personas que se ven sin futuro aquí, pero que dominan algún idioma (inglés o alemán), se plantean la marcha porque aquí se encuentran con empresarios que les pagan una mierda por jornadas de trabajo interminables; donde se encuentran que dada esa circunstancia, los puestos de trabajo van rotando (se va quemando a los jóvenes). ¿Cabe hablar de la voracidad de las Administraciones? Sí, también cabe. Son parte de la cadena: las Administraciones (estatal, autonómica y local) atracan al empresario, que a su vez atraca a sus empleados y la empresa en conjunto al consumidor final…

Dejo esa parte ahí. Y vuelvo otra vez sobre el tema: a los partidos (sí, a todos ellos), parece que el único paro que les interesa es el juvenil. Todos proclamaban en sus programas (lástima: es un papel muy duro para usarlo en el lavabo) que iban a tomar serias medidas para atajar el paro juvenil. No obstante, el paro que es realmente dramático es el de los mayores de 40 años. Ese paro, para los políticos, simplemente no existe. Uno se huele que lo han borrado de los programas para que el dios Voto, ante el que (nuevamente todos los partidos) queman incienso, les sea favorable. Que no les sería tanto porque a los de la edad media ya resulta difícil colarles según qué trolas les cuelan en el programa.

A lo que ya decíamos en el otro post que les relaciono hay que añadir otra circunstancia dramática, y es que muchos tienen familias que alimentar. Como los dos empleados de Spanair que se van a la puta calle (perdonen los exabruptos, pero la sinvergoncería de los políticos me pone enfermo). Y no sólo eso, sino que con las edades que manejamos, nadie quiere a un trabajador de más de 40 años, ni aquí, ni fuera de aquí. Es decir: están atrapados en su propia tierra. Bien sea por esa edad, por las obligaciones familiares, o por desconocimiento del idioma que no hizo falta aprender mientras se trabajaba, esas personas sencillamente están fuera, más afuera que Vicente Fernández. Han dejado de existir para el mercado laboral y empiezan, en cambio, a existir para los comedores de Cáritas y demás establecimientos del circuito de beneficencia.

Lo más curioso del caso es que los sindicatos y la izquierda toda critican a la Iglesia, que es la que mayormente atiende a estos nuevos contingentes de pobres. En cambio, es la hora de que veamos que UGT o CC.OO. o sus espejos en política, PSOE e IU, abran comedores sociales, aunque sólo sean para gente que demuestre ser de su ideología (la Iglesia, por cierto, no discrimina a nadie). A toda esa aristocracia depositaria de la representación del pueblo español y a la aristocracia obrera (que decía el historiador Hobsbawm), ésa que dice representar los intereses de los más débiles, a los empresarios que te dicen que «está usted demasiado preparado para este trabajo» con una sonrisa de oreja a oreja, a los banqueros que no te dan ni la hora porque no tienes una nómina que ellos puedan vampirizar, además de dedicarles esto,

les dedico esta canción de Serrat:

Ah, y les pido por favor que gasten un papel más suave en los programas electorales. Ya saben para qué (es el único uso decente que tienen). Gracias por adelantado.

Spank-Air

Las empresas son como los seres vivos: nacen, crecen, se reproducen y, bajo los efectos de una crisis tremebunda como la que soportamos, mueren. Convendrán ustedes conmigo en que el hecho de que una empresa se vaya al carajo hoy en día no es una gran noticia. Es, por el contrario, demasiado habitual: ahí están los miles de autónomos que enterraron sus ilusiones (y sobre todo dineros propios y prestados) en un negocio que finalmente no funcionó y del que han tenido que echar el cierre.

Sin embargo, que una compañía aérea se vaya al carajo ya no es tan normal. En un sector tan hiperregulado como el de la navegación aérea, en que a las empresas se les exigen unas garantías muy específicas para poder empezar a operar, el hecho causa no poco de sorpresa. Ya no digamos el hecho de que tiene su parte de servicio público, por aquello de que mueve muchos pasajeros y que cuando un avión se cae, no queda ni el apuntador. En el caso que nos ocupa, la honorabilidad y fiabilidad de la empresa quedaron además muy dañadas por el accidente del vuelo JK 5022, de infausta memoria.

En el caso que nos ocupa, Spanair sorteó bastante bien los primeros años de la crisis. Ubicada en Mallorca, uno de nuestros destinos turísticos más importantes, pudo capear el temporal con fortuna. Sin embargo, empezaron a ocurrir cosas raras. La trayectoria económica de la compañía dejó de ser una línea recta y empezaron los zigzagueos. Generosamente, la Generalitat catalana (o sea, nosaltres) acudió al rescate, por aquello de la solidaridad entre hermanos.

Pero pasaron más cosas raras: la sede de la compañía se trasladó a Barcelona. Y ahí fue el principio del fin, entre otras cosas porque Barcelona, por mucho que la bossa soni, no es ni de bon tros destino tan turístico como Palma de Mallorca. Montilla, que había echado ejecutoria de catalanismo acompañado del Dalai Carod, necesitaba un signo externo de tal ejecutoria para que los nacionalistas de casa bona le aceptaran (nunca le aceptaron del todo y hasta el final le consideraron un intruso). Todavía me lo puedo imaginar diciendo «Nosartre hen de fer paí» ante una multitud de sus juventudes, bien regada de dinero público porque queda feo un mitin sólo con los cuatro entusiastas que ya por entonces le quedaban. Y vaya si no lo hicieron païr.

Dit i fet. Spanair pasó a ser el proyecto apenas disimulado de Aerolínies Nacionals Catalanes del monstre de tres caps (aka Tripartit), en el que con más generosidad se enterraron millones. Hasta la revista de cabina se editaba en català, sin almenys. No como esos cabrones de Air Berlin que se negaban a la megafonía en catalán. Y de un día para otro, nos enteramos de que la empresa se va al carajo, que con ella pierden su trabajo 2.000 personas y que entre 80.000 y 100.000 pasajeros se quedan en tierra. El Príncep Encantador, transmutado ahora en Rei Artur, tiene que abandonar el proyecto. Ya no puede seguir ignorando los projectes nacionals en sus recortes. Ha soliviantado y mucho a sus votantes (hoy tal vez exvotantes) con los recortes en temas tan básicos como Sanidad y Educación y ha de tomar serias medidas.

Lo peor de todo es que esos 80.000 pasajeros compraron el pasaje sin saber que la compañía se había ido ya a hacer puñetas. No pocos tienen problemas para recuperar el dinero. Y los que compraron billetes de ida y vuelta, además, se han quedado tirados en sus países de destino hasta que la Embajada española (¿dónde coño estaban los ambaixadorets?) hizo las correspondientes gestiones allí donde fue necesario. Pero sobre todo, que del dinerazo que enterró la Generalitat (nuevamente nosaltres) en esa compañía ruinosa (que lo sabían desde antes de acogerla en su seno), nunca más se ha sabido. Alguien tendría que buscarlo. Preferentemente, un juez.

Como dice el religioso verso, guieu-nos cap al cel. Pero no con Spanair (D.E.P.) y mucho menos con Montilla o Mas a los mandos.

Esto no es noticia

Esta impresionante foto, que han llegado incluso a censurar en Facebook (algún conocido tuvo problemas por postearla) no aparecerá en primera página de ningún periódico. Ni se comentará en las tertulias televisivas o radiofónicas, más atentas a otros asuntos. Pocas voces se alzarán para denunciar esta masacre. Los bienpensantes y los administradores de la corrección política mirarán pudorosamente para otro lado.

Algún descerebrado dirá: «Bueno, sólo son negros. ¿Y qué?». Bueno, sí. Son negros. Y están negros también. Lo segundo es porque los han quemado. A alguien se le ocurrió hacer una masacre con esta pobre gente. ¿Razón? Grandísimo pecado: eran cristianos. No me cuesta imaginar quiénes hayan podido ser las malas bestias que han ordenado semejante acto, teniendo en cuenta el imparable avance del Islam en África y sobre todo en Nigeria («tierra de negros»). Ese Islam que al parecer preocupa poco o nada en Europa, pero que ya está aporreando las puertas de nuestras casas (está claro que las de los políticos no).

Pero como decía, los bienpensantes, los administradores del consenso y de la corrección política, los vociferantes contra la Iglesia (el Papa sí ha protestado, «¿pero quién hace caso al Papa»?) y muchos lacios que van de librepensadores (cuando en realidad están presos de su prejuicio anticatólico) no tienen nada que decir. Eran cristianos. Para esa gentuza, ese dato excluye a estos asesinados de la piedad oficial.

A ninguno de estos políticos de carne de burro y flujo de garañones (Ez 23, 1-49) que padecemos a nivel europeo parece preocuparles. Pero el castigo por su desidia (o su codicia, que también) será para todos.

¿Resucitando a Montesquieu?

El PP nos tiene a ración de cal y arena (no vamos a caer en la tentación del chiste fácil en relación a las próximas andaluzas). Pero después de comprobar con bastante horror que las medidas económicas del PP son casi las mismas que llevaba IU en su programa electoral, nos salta la prensa de hoy con la noticia de que se pretende que «sean los jueces quienes elijan a quienes van a regir los destinos del Poder Judicial». Es decir: si el titular no engaña, se corregiría la intromisión del Poder Legislativo que bendijo la LOPJ de 1985, que diera pie al «ínclito» Arfonzo Guerra a proclamar aquello de «Montesquieu ha muerto». Parece que monsieur de Secondat no estaba muerto del todo, aunque tampoco estuviera tomando cañas.

No obstante, después de tantos años de mentiras, medias verdades y pasteleo, mucho pasteleo (daba vergüenza ajena la foto de ZP y Rajoy tras haber pactado los nombres de los 20 vocales del CGPJ), estaremos atentos al dicho de Romanones: «No me importa quién haga la ley, siempre que a mí me dejen hacer el reglamento». Veremos cómo rearticulan ese gobierno de los jueces para los jueces. Por de pronto la idea es buena, aunque ya la izquierda toda e hijos de Sabino hayan montado en cólera. ¿Será que tienen algo que temer? Desde luego, parece que algo que perder sí tienen (poder, cómo no), si la reforma se encamina correctamente.

Y lo que me parece estupendo es la recuperación del recurso previo de inconstitucionalidad: permitirá que mientras el TC discute o no la constitucionalidad de la ley ésta no entre en vigor, tal como ocurrió con el inconstitucional Estatut de Cataluña, ése que sólo votó favorablemente un 34% del total del censo. O tres partes de lo mismo con la Ley Aído, que siendo discutiblemente constitucional, entró en vigor nada más aprobarse. Habría, al menos, un mayor margen para frenar la aprobación de leyes que la sociedad (que es a quien se deben los políticos) no sólo no ha pedido, sino que además van en su contra.

Por último, también suena bien la música de reformar la Ley del Menor. No queremos más casos Marta del Castillo, ni más casos Sandra Palo. En este último caso, que el Rafita se pasee libre como un pájaro porque la legislación ha permitido que no se tuviera demasiado en cuenta su verdaderamente horrendo crimen debería herir la piel de rinoceronte de algunos jueces y políticos. Sin olvidar las ramificaciones políticas del caso Marta del Castillo, de las que no se ha hablado demasiado y de las que aquí hay una explicación. Tal vez algún juez (ninguno de los que ha dictado la infame sentencia del caso, desde luego) debiera investigar eso.

Actualización

Alucinante el cinismo de algunos, a quienes nunca pareció mal que su partido utilizara medios públicos o privados para hacer su política de espaldas a la Nación…

(Gracias, Noatodo)

Etta James (1935-2012)

Hace tres días se nos fue Jamesetta Hawkins (más conocida como Etta James) una de las mejores voces del blues, si exceptuamos probablemente a Billie Holiday. Seguramente, allá en el cielo estará esperándola el hombre que quiso, y la recibirá con todos los honores. Mientras tanto, les propongo que honremos su memoria con esta estupenda versión de The Man I Love, que a mí particularmente me gusta por el tono blues. Pareciera como si la artista se sentara en una mesa de un bar con uno y, cigarro tras cigarro (hagamos como que la Ley Pajín no existe) y le cuente… esos anhelos y esperanzas…

Someday he’ll come along, The man I love
And he’ll be big and strong, The man I love
And when he comes my way
I’ll do my best to make him stay.

He’ll look at me and smile, I’ll understand
Then in a little while, He’ll take my hand
And though it seems absurd
I know we both won’t say a word.

Maybe I shall meet him Sunday,
Maybe Monday, maybe not
Still I’m sure to meet him one day
Maybe Tuesday will be my good news day.

He’ll build a little home, That’s meant for two
From which I’ll never roam, Who would, would you
And so all else above
I’m dreaming of the man I love.

In memoriam Manuel Fraga

Bien sé que con este post algunos de los que lo lean pueden pensar que en el fondo soy ultraderechista, facha y todas esas otras etiquetas que la izquierda gusta de aplicar a quienes no comulgan con sus ¿ideas? De cualquier modo, la verdad merece siempre ser honrada y no andar como mercancía entre unos y otros.

Se ha ido D. Manuel Fraga Iribarne, con 89 años. El corazón, simplemente, se le paró. No padecía enfermedad grave alguna –que se conozca–, de lo cual cabe deducir que el famoso baño de Palomares no le afectó lo más mínimo. Tampoco parecieron afectarle los buenos deseos de muerte recibidos de la izquierda democrática y del talante. Sí, ésos que quieren olvidar que si no hubiera sido por él y por otros seis señores más (los ponentes de la Constitución), la izquierda y el nacionalismo no camparían por sus respetos como ahora lo hace, destrozando el país con autorización constitucional.

Como ya el panegírico se lo harán otros muchos y recordarán todos sus «buenos hechos», solamente voy a fijarme en dos. El primero, que ingresó en el Cuerpo Diplomático con el número 1 de su promoción (no se regalaban entonces los cargos, como parece ocurrir hoy en algunas instancias del poder). Si aplicáramos aquellos baremos hoy en día, Moratinos Catavinos no hubiera pasado de conserje y La Trini de auxiliar administrativa con pretensiones en el Ministerio de Exteriores.

Como ministro de Franco, que es la mayor tacha que le reprochan sus enemigos, sacó adelante la Ley de Prensa, que eliminó la censura previa que se ejercía hasta entonces. Para poner en su adecuada perspectiva el logro, les pondré un pequeño ejemplo. Hoy en día, a todos nos parece una barbaridad el ojo por ojo, porque (presuntamente) el Estado es quien imparte justicia a través del Poder Judicial (habría que hablar largo y tendido sobre eso). Sin embargo, en el momento en que la ley mosaica la impuso, cuando menos entre los judíos, aquello resultó ser un avance en el contexto de barbarie generalizada de aquella época. Exactamente eso fue esa Ley; y a pesar de ello, Franco le mandó de embajador a Londres (evidentemente, no le gustó).

Ya en «democracia» (en puridad, «monarquía parlamentaria»), su actuación fue más desigual: hay luces y sombras. Entre las primeras, como ya hemos comentado, estar en el grupo de ponentes de la Constitución, que a pesar de sus fallos (legitimar la partitocracia y el derroche autonómico, entre otros), aún reconocemos como vigente y ser la voz de la España que no quería (legítimamente, por supuesto), ser socialista, haciendo visible que se podía ser de derechas y hacer política, e incluso (algo que la izquierda tampoco perdona) aspirar a gobernar el país.

Entre las segundas, por ejemplo, la de copiar la política de inmersión lingüística de la Generalitat pujolista. O los intentos de seguir en el machito nacional de AP cuando su liderazgo claramente ya no funcionaba: tuvo que ceder el testigo al ganador de la pugna entre Herrero de Miñón y Hernández Mancha, que se saldó con la victoria del segundo y la retirada del primero de la política (de todos modos, sigue dando la nota). O, aún, el intento de tutelar al clan de Valladolid encabezado por José María Aznar, a lo que también hubo de renunciar con aquella famosa frase de «¡Ni hay tutela ni hay tu tía!», dejando así paso a la nueva generación de políticos de lo que en las Batuecas se conoce genéricamente como derecha.

Finalmente, rasgo a destacar y del que deberían aprender políticos de todos los colores y niveles, no se enriqueció con la política. No salió de ella más rico de lo que entró y probablemente, si viviera aún, podría explicar perfectamente todas y cada una de sus variaciones patrimoniales. Cosa que, por ejemplo, no pueden decir ni su paisano Blanco, ni Bono, ni Chaves, ni…

Se ha ido uno de los PROTAGONISTAS (sí, con mayúsculas) de nuestro siglo XX, de esa España en blanco y negro, de nuestros padres y abuelos, que todavía podemos recordar frente a la televisión. Descanse en paz.

Pensamientos al vuelo

Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza

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Las cuatro esquinas del mundo

Nadie entre sin aumentar la entropía

Mirando hacia arriba...

Reflexiones sobre cosas que pasan en los cielos

El vuelo del albatros

Pensamientos diversos a vista de pájaro

Cuatro amiguetes y unas jarras

Ya que no podemos arreglar el mundo, hablaremos de lo que nos interesa: la política y los políticos, el fútbol, el cine, y todo lo que nos molesta, acompañados por unas jarras de cerveza. Bien fresquitas, por supuesto

General Dávila

Nada hay como el soldado español y mi única aspiración siempre ha sido estar a su altura

VIA LIBRE

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"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga" Diderot. / "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión" Ruskin – (Bitácora-Biblioteca virtual y PERSONAL, recopilatória de aquellos artículos que despiertan mi interés)

C Y K L O S

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Queremos salir de la Crisis

¿Los políticos Tambien?

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La Imagen Reflejada

El Patito se vió reflejado en el agua, y la imagen que ésta le devolvía le cautivó por su hermosura: era un magnífico Cisne

Es war einmal...

"Los dogmas del quieto pasado no concuerdan con el tumultuoso presente." (Abraham Lincoln)